

Facilitadora: Prof. MARUJA TREJO
Realizado por: T.S.U. JOAQUINA MORENO
Octubre 2008

(INICIO)
Todos
los días, desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, hablamos para
interactuar con familiares, amigos, colegas. A pesar de esto muy pocas veces
reflexionamos acerca del habla y su importancia en todos los asuntos de nuestra
vida. Esto nos ocurre también con otras capacidades como respirar, caminar; son
tan naturales, tan cotidianas que no nos detenemos a pensar en ellas, en sus
mecanismos y funcionamientos.
La comunicación es ante todo un intercambio de
informaciones, experiencias, opiniones, referentes y valores, expectativas, en
un entorno de diversidad cultural, donde se encuentran condensados pasado,
presente y futuro de las personas pero también de las culturas y sociedades de
referencia de cada una. Todo ello configura un sistema coherente de sentido y
representaciones en torno a cada uno de los interlocutores desde el que establece
la comunicación con el otro pero del que también tiene que salir para poder ir
al encuentro. El diálogo se convierte pues en un proceso de descubrimiento
mutuo y de encuentro entre personas. Ello significa que, a diferencia del
dialogo entre personas del mismo entorno socio-cultural, en el diálogo entre
personas de diferentes referencias culturales, estas desconocen mucho unas de
otras, sus palabras no remiten a las mismas imágenes ni tienen el mismo valor.
El
diálogo que se establece, tiene que convertirse en un proceso de reajuste y enriquecimiento de las
representaciones personales y colectivas que brinda a los interlocutores la
oportunidad de abrirse a lo diferente y a la diversidad, de descubrirse
“otros/as”, capaces de innovar; un diálogo que “permita
superar los conflictos al conocer y cuestionar las propias evidencias y las de
los demás, para construir juntos – gracias a un proceso de negociación – una
plataforma común donde sea posible la relación, siendo coherente con uno mismo,
al mismo tiempo que se descubre, se comprende y se respeta al otro.
Debemos
reflexionar sobre nuestra manera de comunicarnos oralmente en distintas
situaciones, tanto de carácter informal como formal. Nos referiremos a las
características fundamentales de la oralidad y a la conversación o dialogo como
la forma más representativa de la lengua oral.

(DESARROLLO)
Cada
vez que nos comunicamos hacemos uso de un lenguaje. Pero una forma muy
particular de usar el lenguaje es la comunicación oral que corresponde al
intercambio de información entre las personas sin hacer uso de la escritura, de
signos, de gestos o señales, si no más bien utilizando la voz para transmitir
la información.
En
sus términos más simples, la comunicación es el proceso de transmitir y recibir
ideas, información y mensajes entre individuos. La sociedad humana se funda en
la capacidad del ser humano para transmitir intenciones, deseos, sentimientos,
conocimiento y experiencia de persona a persona. En su sentido más amplio, la
comunicación tiene como interés central a aquellas situaciones de
comportamiento en las cuales una fuente transmite un mensaje a un captador del
mismo con un intento consciente de afectar el comportamiento del último.
La
comunicación se refiere al proceso especial que hace posible la interacción
entre la especie humana y permite a los hombres ser sociables. La comunicación
de las Relaciones Públicas es un proceso que comprende un intercambio de
hechos, puntos de vista e ideas entre una organización de negocios o sin
propósito de lucro y sus públicos, a efecto de llegar a un entendimiento mutuo.
Existen tres puntos importantes que deben considerarse: primero, la
comunicación debe abarcar a dos o más personas; segundo, es un intercambio de
información de ida y vuelta; y tercero, implica entendimiento.
Cuando usamos el lenguaje oral como forma de
comunicación, lo hacemos generalmente con el propósito de establecer y mantener
las relaciones sociales. En estos casos nos valemos de la conversación, que es
la forma más frecuente de comunicación oral, y solemos utilizar una expresión
espontánea, rápida y directa, en la que son constantes los cambios de tema, las
frases sin terminar, las repeticiones y muletillas, las frases hechas...
Además de la conversación, hay otras formas de
comunicación oral, como el debate o la entrevista, en las que el diálogo está planificado
o sujeto a unas normas predeterminadas.
En general, la comunicación oral se caracteriza por
los siguientes rasgos:
Es inmediata
y permite la interacción entre emisor y receptor.
El mensaje
es efímero, es decir, en principio, no se conserva, aunque actualmente
exista la posibilidad de la grabación.
Utiliza signos
no verbales donde el emisor
también transmite información a través de sus gestos, su forma de mirar, sus
actitudes, etc.
En cualquier acto comunicativo que observemos
encontraremos necesariamente los elementos: Emisor, el Receptor, el Mensaje, el Canal y el Código.
El dialogo es el modo
más natural y espontáneo de la expresión oral.
Hablar de Diálogo en la sociedad del presente, es
estar a tono con una forma de expresión que permite evitar y solucionar
conflictos. El Diálogo, etimológicamente, proviene del griego, que significa
día, a través de.... (logos, palabra, discurso) es una modalidad del discurso
oral y en la que se comunican entre si dos o mas personas, en un intercambio de
ideas por cualquier medio, directo o indirecto, natural o artificial. Siendo necesario
que hayan dos o más interlocutores, porque es a través de ellos como es posible
el Diálogo. El Diálogo es una conversación sostenida entre dos o más personas;
una discusión amistosa o cordial, sincera, sobre un determinado asunto,
conflicto o guerra, para la búsqueda de soluciones o encuentro de la verdad. Para
la Real Academia Española, entre sus distintos significados, es ¨discusión o
trato en búsqueda de aveniencia.
Existen condiciones para un buen Diálogo:
Escuchar.
Respetar al
que habla.
Preparación
respecto al asunto objeto del Diálogo.
Pensar en
lo que dicen los demás.
Admitir las
opiniones.
Amistad o
cordialidad.
Y respeto a
la racionalidad, al logos, expresado en la palabra.
Adecuado
tono de voz.
Serenidad.
Ilimitada
paciencia.
No desmayar
ante los obstáculos que se presenten durante el desarrollo del Diálogo.
Existen dos modalidades
para el diálogo
Diálogo espontáneo: Es donde proveen los
planes ni temas previstos, mezclándose con gestos e inflexiones.
Diálogo Preparado: Se esta al tanto con antelación
del tema a tratar, como también su finalidad el lugar, etc. Este dialogo se
divide en:
Entrevista: Es un diálogo entre
dos personas, preparado de antemano por una de ellas (entrevistador), en forma
de preguntas dirigidas a otra (entrevistado).
Encuesta: Esta modalidad es muy parecida por su técnica a la entrevista, diferenciándose en que las preguntas
tienen un carácter cerrado y no van destinadas a una sola persona.
Debate: Consistente en
examinar un hecho entre dos o más personas que tienen distintas opiniones de un
tema conflictivo, buscando alcanzar conclusiones y tomar decisiones que
favorezcan o satisfagan a la mayoría. Existe una modalidad parecida al debate
denominada Coloquio caracterizada por el aporte sin discusión de participantes:
cuando este se realiza periódicamente y con participantes usuales se le
denomina Tertulia.
Conferencia: Es una modalidad de expresión
en donde existe un solo emisor; consistente en la exposición de tipo cultural,
social o científica, llevada a cabo en un auditorio.
Charla: Son exposiciones
orales informales, utilizando un lenguaje coloquial para un auditorio reducido.
Discurso: Esta modalidad tiene
por finalidad principal la de convencer o persuadir al auditorio sobre temas políticos,
religiosos, militares, etc.
El diálogo como competencia, valor en las comunicaciones orales
El
diálogo no es sólo una actividad lingüística; se trata, ante todo, de una
actividad social, de un intercambio comunicativo con finalidad práctica. Puede
surgir en cualquier circunstancia de nuestra vida y es el medio más habitual
para manifestar y compartir convicciones.
El
diálogo no se impone; constituye una actividad conjunta que exige atención a
las intervenciones de los demás. De no ser así, no nos encontraríamos ante un
diálogo, sino ante monólogos alternantes.
En
el diálogo, no basta con intervenir; es necesario participar teniendo en cuenta
las aportaciones de los demás. Así, se consigue que el tema se desarrolle, se
constriña con argumentaciones y se pueda alcanzar el objetivo pretendido: el
acuerdo.
Como
forma de comunicación, el diálogo se halla presente en la vida social en
debates, tertulias, coloquios, mesas redondas, etcétera.
Importancia del Dialogo en la Formación Profesional del Licenciado en Información
y Documentación
Un
documentalista es hoy un profesional imprescindible para la adopción de las más
importantes decisiones; es el experto que gestiona la información sin la que hoy
nada funciona. El profesional en Información y documentación
en la actualidad debe ser un experto en la manipulación, recuperación y acceso
a la información, capaz de traerla al usuario que la demande de una forma
oportuna e integra sin importar el punto geográfico o lógico en el que se la
encuentre.
Su
función ya no es solo de conservador celoso y obsesivo que centraba gran parte
de su atención a ser el depositario del conocimiento como lo fue
tradicionalmente por mucho tiempo, sino que mas bien ha mutado hacia una
comprensión de si mismo como un moderno profesional, encargado del tratamiento
y la gestión de la información, apoyado por herramientas ya sea manuales o de tecnológicas
de punta y todo ello en procura lograr satisfacer las necesidades informativas
de la comunidad.
Entre
sus compromisos sociales esta el de descubrir y diagnosticar las necesidades de
información de la comunidad a la cual sirve, creando servicios y productos de
alta calidad, acordes al tecnológico mercado de información actual. La
función social del profesional de la información no se puede limitar a crear y
organizar centros de información, sino a tratar de establecerse como motor del
desarrollo social, transmitiendo el conocimiento mediante la difusión de toda
la información utilizable. Su actuación se establece como puente entre los
emisores y los usuarios. Esta postura destaca el compromiso social del
trabajador de la información.
El
actual profesional de la información es el efecto del avance del conocimiento,
del uso de las tecnologías para captar y procesar más información rápidamente y
originar más conocimientos útiles, así como los cambios organizacionales
modernos, en los que el profesional de información está desempeñando un papel
cada vez más importante.
Nuestras
funciones se acrecientan y enriquecen con el surgimiento y desarrollo de las TIC.
El hecho de que el conjunto de las fuentes de información accesibles a través
de la red no puedan considerarse aún un sistema de información coherente y
confiable, impone importantes desafíos a los profesionales de la información
que somos los capacitados para imponer, con los correspondientes cambios y
nuevos enfoques, las normas que facilitan la búsqueda y recuperación de
información, así como para ser los principales usuarios y suministradores de
información.
El profesional de la información y la comunicación
debe estar en capacidad de hacerle frente a los retos en cuanto al servicio, la
función cultural, la difusión y la introducción de las nuevas tecnologías, la
gestión de la calidad, la transformación de un sistema de información para la
toma de decisiones, la transparencia administrativa, la rendición de cuentas,
los nuevos soportes, la afluencia de nuevos usuarios, el mercadeo, el documento
electrónico, etc. Para ello se hace necesario reconceptualizar muchos de los
principios teóricos, a la luz de las nuevas corrientes que propugnan por una
adecuación más y gracias al aporte que brindan otras disciplinas, generando
nuevos conocimientos, que se hacen necesarios para fomentar el diálogo en el ámbito
profesional como en el académico, porque no debemos perder de vista que la
teoría se nutre de la práctica en esa construcción constante de conocimiento y se
hace cada vez más necesario.

(CIERRE)
Hoy en día necesitamos comunicarnos en todo espacio
y lugar, porque a lo largo de la historia de la humanidad, el hombre ha venido
evolucionando con signos, señales y palabras para lograr determinado
propósitos. La comunicación es un proceso complejo para establecer contacto e
informaciones con otros seres humanos donde intervienen actores, factores y
elementos que son básicos para que haya realmente una comunicación eficaz.
Siempre habrá en todo comunicación humana: Un sujeto comunicador, emisor o
hablante que envía un mensaje; un receptor, oyente o lector que interpreta o
decodifica el mensaje.
La sociedad actual se caracteriza por una entrada
continua de información y por procesos de diálogo, que cada vez más, adquieren
una mayor importancia se identifican evidencias sobre como la comunicación y el
diálogo se priorizan por delante de otros mecanismos como medidas de avance
hacia una sociedad del conocimiento que sea capaz de incluir a todas las
personas. Para hacer frente a esta necesidad se deben promover estrategias y
crear prácticas dirigidas a abrir las puertas del conocimiento y la información
a todas y todos.
El dialogo es una herramienta que no sólo sirve para
establecer la comunicación, en el sentido
del accionar comunicativo, sino que también es una interacción
simbólicamente mediada; además, constituye un factor importante en la
transmisión y en la reproducción del
conocimiento de la realidad, considerada como un ordenamiento social
construido que incluye el mundo interior y exterior de los actores sociales.
El
Profesional de la información y la comunicación debe establecer un diálogo que
se convierta en un proceso
de reajuste y enriquecimiento de las representaciones personales y colectivas
que brinde a los interlocutores la oportunidad de abrirse a lo diferente y a la
diversidad, de descubrirse; debe ser capaz de innovar un diálogo
que “permita superar los conflictos al conocer y cuestionar las propias
evidencias y las de los demás, para construir una plataforma común donde sea
posible la relación, siendo coherente con uno mismo, al mismo tiempo que se
descubre, se comprende y se respeta al otro.
Para concluir debemos reflexionar
que sea cual sea el dialogo que establezcamos, tenemos necesariamente que saber
coordinar nuestros pensamientos e ideas para evitar malos entendidos y muy
importante es el saber escuchar.
BIBLIOGRAFÍA E INFOGRAFÍA
Van dijk, Teun. (1982) Estructura
y funciones del discurso. Editorial Siglo XXI, México.
Ong, Walther.(1987) Oralidad y
escritura. Tecnología de la palabra. Fondo de Cultura Económica, México.
http://www.memo.com.co/fenonino/aprenda/castellano/castellano5.html
http://www.memo.com.co/fenonino/aprenda/castellano/castellano2.html#top