Fiestas / Auroros
La candelaria se celebra el día 2 de febrero en las
cruces, en el cual los jóvenes del pueblo queman toda la leña recogida
durante 15 días antes. Cuando solo quedan brasas de la enorme fogata, los allí
presentes asan chorizo y beben vino en torno a las brasas. ...
El jueves anterior a Carnaval se celebra
"Jueves Lardero", el día en que los vecinos
pasan un día de campo junto a su familia o amigos.
También es notoria la Semana Santa en Zarza
Capilla con sus tradicionales cofradías, la del Nazareno (
los Negros) y la cofradía de la Virgen de la Soledad (los Blancos), que
adornan las procesiones junto con las saetas que los vecinos dedican. El Sábado Santo durante el día todos los vecinos salen al campo
a pasar allí el día y por la noche los "Quintos" del pueblo organizan
un baile para todo el pueblo, amenizado por una orquesta. El domingo de
Resurrección por la mañana temprano los Quintos colocan un chaparro en la plaza
del pueblo y "Judas" , hecho el día
anterior, es apedreado y quemado en el campo Santo.
El día 15 de Mayo, con motivo del día del patrón
de los labradores se celebra la romería de S. Isidro labrador, en la ermita.
Por la mañana la imagen es sacada en procesión desde la iglesia hasta la ermita
y posteriormente se celebra en su honor la misa. Los vecinos pasan todo el día
en el recinto de la ermita, una vez atardecido una orquesta ameniza la noche
con bailes.
Tres días antes de la fiesta del Corpus Christi
los tambores de la hermandad anuncia la proximidad de la fiesta, ésta hace que
Zarza Capilla se engalane para ver pasar la custodia y que los vecinos coloquen
altares en la puerta de sus casa, para que la custodia
las bendiga, adornando las fachadas con mantones.
Los días 24 y 28 de Junio, coincidiendo con los
días de San Juan y San Pedro y San Pablo respectivamente, se celebran en el
pueblo las Enramadas, en la que los jóvenes echan paja, el día 24, y flores ,el
día
Las Fiestas Patronales de Zarza Capilla
comienzan el día 15 de Agosto con la Virgen de la Asunción y terminan el día
25. Las fiestas de Zarza Capilla empiezan en el Nuevo Núcleo el día 15 y acaban
el 18 y las del Antiguo Núcleo inician con la Romería del Emigrante en honor a
San Isidro, el día 20 de Agosto, celebrada en la ermita del mismo nombre,
posteriormente y hasta el día 24, día del Patrón ( San
Bartolomé) se suceden los festejos con toros, verbenas, fuegos artificiales,
...etc.
El día 8 de Septiembre se celebra la Virgen de
la Aurora, ocho días antes, los Auroros rezan todos los días el Rosario por las
calles del pueblo.
El 1 de Noviembre se celebra el día de Todos los
Santos, cuando los vecinos del pueblo salen al campo a celebrar este día en
compañía de sus familiares y amigos.
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LOS AUROROS
NOTAS HISTORICAS
Sobre la Hermandad de Nuestra Señora del Rosario de la Aurora, de la Villa
de Zarza-Capilla
En el año de 1816 vivía en esta Parroquia un cristiano piadoso,
por nombre Bonifacio Calderón, que, llevado tierna
devoción a la Virgen Santísima, rogó al Rvdo. don Antonio Bermejo tuviese a bien establecer en feligresía
el Rosario de Nuestra Señora de la Aurora. dio muy
gustoso el señor Bermejo a la piadosa inicia-tiva
entregó a Bonifacio una imagen de la Purísima, pequeñita y graciosa, aunque
sumamente deteriorada, propiedad de esta iglesia parroquial, encargándose
Bonifacio de restaurarla a expensas propias. Hay todavía una copla en la cual
los Auroros recuerdan la entrada de la restaurada imagen por el Castillejo,
entre clamorosas manifestaciones del pueblo, que en masa salió a recibirla,
atribuyendo a las bendiciones que la Señora derramó sobre aquellos campos, las
magníficas cosechas de aquel año.
Obtenida la imagen que había de presidir el Rosario de Aurora, dejóse sentir la necesidad de una ermita que a la vez
santuario de la Virgen y punto de llegada de la Hermandad en los devotos
amaneceres dominicales, do después de cantar por las calles del pueblo, se
recogían a besar las plantas de su Reina y Señora. También Bonifacio se brindó
entonces a levantar la ermita y para cedió el Cura Bermejo en la parte S. E.
del templo parroquial un trozo de terreno, propiedad de la Parroquia,
levantándose allí la ermita que aún hoy permanece, dedica a trastera del templo
parroquial, al ser trasladada la a imagen adquirida en los talleres Jorva en el año 1942, al interior del templo, ocupando en
la actualidad el nicho que fue del Resucitado. De la erección de esta ermita. así como de los gastos Iniciales de la Hermandad, se 1
conserva una hoja de libro de cuentas, que es la 71, y que copiada con toda
escrupulosidad ortográfica dice así: “Razén de las cuentas de lo gastado en la obra de la Hermita
de la Aurora, en materiales Peones madera y demás gastos hechos desde el año de
1817 hasta el año 1821:
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lo que se han reunido de Limosna de los Corazones debotos
y para que en cualquiera tiempo pueda darse una satisfa-cion lo hacen los que lo practicaron y manipularon que aquí
firman Juan Sánchez Rico, Juan Ruiz Marques, Nicanor García Bermejo,
Rubricados”, menos Juan Sánchez Rico. Es una verdadera lástima que estos
señores “Que practicaron y manipularon” se hubiesen reunido para darnos una
satisfacción “en cualquiera tiempo” y nos den mil reales menos en la suma total
de gastos de los que en realidad arrojan las datas y alguna que otra firma
falsa como la de Juan Sánchez Rico, que no pudo “practicar ni manipular’ en
este asunto porque no vino al mundo hasta el año de 1832.
La Hermandad se organizó y cada vez con más entusiasmo ha continuado alabando a
la Virgen Santísima hasta hoy. Los Mayordomos fueron tres desde la fundación
de
la Hermandad: Bonifacio Calderón, Juan Francisco Sánchez-Rico Calderón y la
actual Florentina Sánchez-Rico García.
Durante los años de la República se hizo cuanto se pudo porque el Rosario de la
Aurora no saliese a la calle y para que la Hermandad fuera disuelta, apelando a
bajos procederes, pero nada se consiguió sin embargo y la Hermandad de la
Aurora, formada por hombres solos, siguió dando ese edificante ejemplo de
religiosidad y devoción a la Santísima Virgen.
Desde la terminación de eras hasta que comienza la recolección siguiente, los
hermanos se levantan antes del amanecer de los domingos y días festivos a la
voz de un llamador nombrado por turno cada mes y al son de
triángulos y guitarras y también violines en los días grandes comienzan a
cantar las coplas correspondientes a cada época del año, divididos en dos partidas
o coros; uno que sigue la calle González Plaza y se dirige hacia la plazoleta,
y otro que parte de la calle Casariego, sube por Sagasta, continúa por
Espartero y Caballeros, reuniéndose todos en la calle del Hospital para entonar
los “Reyes”.
Ya en la iglesia, un rezador, al que el pueblo apellida “el cura de los
Auroros”, inicia el rezo del Rosario que salen cantando luego por las calles
por el itinerario de las pro-cesiones; retornan al
templo con las últimas invocaciones de la letanía lauretana y precedidos de una
cruz de madera sin crucifijo o y de un estandarte al que alumbran los
faroles.
La fiesta principal la celebran los Auroros el día 8 de septiembre con gran
solemnidad. E1 día 31 de agosto comienzan el novenario, que consiste en el
canto del rosario por las calles durante las nueve noches, al que asiste un
público numeroso, y que termina con las preciosas coplas asignadas a estos
días. Los muchachos aprovechaban en tiempos estos novenarios para hacer la “jabiela” y prender unas con otras con alfileres las faldas
de las mujeres; también las jóvenes pasaban sus ratos empujando a las señoras
ancianas y haciéndolas salir de las filas. Hoy el rosario es modelo de silencio
y orden. E1 día 7 de septiembre, al caer el sol, se reúne la Hermandad en la
casa de la Mayordoma y al son de guitarras y violines se dirige a la iglesia
parroquial; desde allí, siempre con música y acompañados del Párroco, marchan a
la ermita en donde, como recuerdo de la tradición, se ha colocado de antemano
la imagen de la Virgen de la Aurora y es llevada procesionalmente a la iglesia,
depositándola en un altar portátil. Es frecuente en esta procesión ver a no
pocas mujeres que cumplen la manda de hacerla de rodillas, caminando sobre los
duros guijarros del empedrado, desde la ermita a la iglesia. Al llegar a ésta
se cantan vísperas solemnes y a continuación marchan a la casa de la Mayordoma
y refrescan; luego se lanzan algunos cohetes. El día 8, por la mañana, misa
solemne con procesión y sermón, y por la tarde procesión del rosario cantado
por las calles. Al anochecer, después de un refresco, al que como la víspera es
invitado el Párroco, se queman fuegos artificiales.
El 15 de agosto, día de la Asunción es el señalado para cobrar coplas y cuotas,
y por esto llaman los Auroros a ese día “la Virgen de las Trampas”.
Las coplas son muchísimas en número, de tal modo que cuando se les dice a los
Auroros y se les ruega que os digan las coplas, dan señales como de ser eso un
mar inagotable, y en parte llevan razón, no sólo por el número sino por las
variantes que cada copla tiene, que suelen ser tantas cuantos son los cantores.
Los metros son también muchos y las combinaciones de estrofa muy variadas. La
música es también diversa y aunque hay muchos versos cojos, un Auroro que se precie de buen cantor nunca dudará en la
correspondencia de música y letra, mediante muletillas, gorgoritos y “iúbilus” curiosisimos que no
tiemblan ante el examen del más exigente director de orquesta y que cantan con
la misma soltura en sus reuniones que ante un Sr. Obispo: lo hacen todo por la
Virgen.
En general, los
autores de las coplas son desconocidos y antiguos relativamente; algunas hay como
las del rosario segundo, que fueron compuestas por Guillermo Caballero Jiménez,
de este pueblo, quien sin duda es autor de algunas más. Hay coplas, como las
del domingo de Pasión, que Indican cierta cultura, y otras, como las de la
Natividad y Asunción, que revelan un más que regular poeta; por último figuran
en esta recopilación composiciones poéticas que no fueron nunca hechas para los
Auroros, como los “Reyes” de Jesús Sacramentado, y que son adaptación hecha por
ellos mismos, y las coplas de San Ildefonso y Las cuatro últimas de la
Inmaculada, compuestas por don Leoncio Fernández. Este mismo señor llevó
también a cabo
La presente recopilación y corrección de coplas; no pre-tende con esto acertar plenamente con la frase, verso o
palabra primitiva; lo único que persiguió fue evitar alguna que otra herejía
material desde luego que se había deslizado en el texto; algunos errores
cronológicos o históricos en la versificación de pasajes evangélicos y también
alguna que otra Incongruencia que quiere ser poética, te esas que se cometen
para que pegue el asonante o consonante. Sin embargo, procuró respetar palabras
que sería muy fácil a cualquiera cambiar por otras sinónimas.
Zarza-Capilla, a 22 de
junio de 1948