CASTILLA MI CORAZÓN ESPERA
Castilla es un pueblo viejo
que lleva siglos esperando mientras se debate por la
supervivencia, una tierra espaciosa y abierta de campos de
cereales y egidos aromatizados por tomillos y cantuesos.
Amparo García-Otero ha
interiorizado el pasado y el presente de los pueblos, de sus
gentes silenciadas y silenciosas, heridas por un abandono
secular. Pero su voz no surge del arrebato, la protesta o el
resentimiento, sino desde una actitud vivencial y mediativa que
entronca con las voces pausadas y hondas de los poetas. Su
concepto de Castilla es, como su propia voz, esencialmente
lírico antes que político o administrativo. De ahí que nos
ofrezca en esos planos sucesivos que son sus canciones, el
pálpito de un pueblo derrotado, de unas gentes vencidas que
tienen a sus espaldas un pasado esplendoroso de gestas y
leyendas, mitos, valores y monumentos, frente a un presente
dominado por la atonía.
Y sin embargo, en las
canciones de Amparo subyace un aliento que conduce a la
esperanza, que anhela, como el olmo seco de Machado, el brote de
la rama verdecida que anuncie una primavera de pájaros y flores,
risas y niños que aviven y estremezcan esta tierra adormecida.
Más allá de la ruina y la incertidumbre, la voz de Amparo
anuncia las cosechas.
Cuando
vas a la siega moreno mío de madrugada
Entre
espigas y flores moreno mío te acompañara,
De
sol a sol besa el aire tu piel de centeno
De
sol a sol la tierra quebrada de mano y canción.
Quién
fuera sembradora moreno mío de tu sembrado
Y
recoger el fruto moreno mío de tu trabajo,
De
sol a sol besa el aire tu piel de centeno
De
sol a sol la tierra quebrada de mano y canción
De
la piel de la tierra moreno mío estos cantares
Tu
voz la lleva el río por los caminos hacia los mares,
De
sol a sol besa el aire tu piel de centeno
De
sol a sol la tierra quebrada de mano y canción.
ADOBE Y PIEDRA
Adobe
y piedra lleva mi gente
Como
una herida sobre la frente.
Adobe
y piedra, adobe y piedra
En
sus canciones de amor y guerra.
Fue
nuestro destino arrancarle el pan
A
una tierra fría lejana del mar.
Un
día nuestros campos los cubrió la sal,
La
sal del olvido y a vagabundear
Por
otros caminos sin luz, sin hogar.
Adobe
y piedra lleva mi gente
Como
una herida sobre la frente.
Adobe
y piedra, adobe y piedra
En
sus canciones de amor y guerra.
Yo
no quiero decir del silencio y la ausencia
Lo
que dice el silencio con su sola presencia,
Sólo
sé que una vez, como fiel buhonero, este refrán
A
ras de suelo el viento pregonba al pasar;
Adobe
y piedra lleva mi gente
Como
una herida sobre la frente.
Y
aunque no quieran, se quedan solas
Las
casas viejas de adobe y sombra.
Con
la agonía sobre el dintel,
Como
cipreses mueren en pie
Cuando
el otoño cubre con hojas su fría tez.
NADIE ES MÁS QUE NADIE
En
esta casa señores vale un pedazo de pan
más
que otras cosas mejores tomadas sin dignidad.
Cada
uno gana su pan con el sudor de su frente
sin
esperar caridad de otras gentes más pudientes
y
aquí nadie es más que nadie
ni
el señor cacique con aire feudal
ni
el que tiene menos ni el que tiene más
aquí
nadie es más que nadie, como debe ser
si
a alguno le duele ¡Qué se le va hacer!
Es
un pecado de orgullo y muy poco hospitalario
Venerar
sólo lo tuyo sin aprender del contrario
Ya
lo dice el refranero, no presumas de tu suerte
Que
si te caes de los cielos, el golpe será más fuerte
Porque
nadie es más que nadie
Ni
el viejo hacendado, ni el fuerte rival,
Ni
el gran diputado ni el intelectual
aquí
nadie es más que nadie, como debe ser
si
a alguno le duele ¡Qué se le va hacer!
Señores
la democracia aquí es un invento viejo
Aunque
muchos a a esta casa vengan a darnos consejos
No
estamos tan ilustrados, ni somos tan europeos
Pero
en la sangre llevamos como nuestra marca el sello
De
que nadie es más que nadie
Del
vientre materno nacieron igual
La
gente labriega que la de ciudad
aquí
nadie es más que nadie, como debe ser
si
a alguno le duele ¡Qué se le va hacer!
Nadie
es más que nadie, aquí nadie es más que nadie.
PIEDRAS VENERABLES
La
tarde empañada de rosa y de luna
reposa
en la almohada que tiende la bruma
siluetas
erguidas recorta el silencio,
siluetas
heridas, amigas del viento.
Piedras
venerables, alma de Castilla,
Recuerdo
imborrable que el tiempo mancilla,
Al
quebrar la tarde su latido azul
¡Quién
os devolviera vuestra antigua luz!
Doradas
almenas que el olvido araña,
Tallos
de azucenas bajo la guadaña,
Al
quebrar la tarde su latido azul
¡
Quién os devolviera vuestra antigua luz!
Cánticos
de armonio ebrios de oraciones,
Ángeles,
demonios, aras de santones,
Al
quebrar la tarde su latido azul
¡
Quién os devolviera vuestra antigua luz!
Piedras
milenarias de corazón roto,
Flor
depositaria del amor devoto,
Al
quebrar la tarde su latido azul
¡
Quién os devolviera vuestra antigua luz!
CANTARES QUE LLEVAS DENTRO
Hay
polvo en mis alforjas de la meseta,
Adoro
el camino, ir con el juglar
Buscar
mi destino, guitarra y cantar.
Suenen
ya las campanas a libertad
Y
oigan nuevos cantares los del lugar.
Despiértate
ya Castilla, no digan que sigues muerta
y
enciende las lamparillas de tu corazón, ¡Despierta!
Tú
que llevas grabados sobre la piel
ecos
de mil recuerdos, sueños de ayer.
Despiértate
ya Castilla, pasó el tiempo de la rueca
y
aguardan nuevas semillas en tus veredas desiertas.
Son
cantares que llevas dentro y quieren brotar
hoy
la voz es novia del viento, deseando gritar.
Hay
entre los vestigios de un viejo ayer
tantas
y tantas cosas por florecer,
que
rompan las cerraduras y se abran las sepulturas
que
no está mi tierra muerta, que está dormida ¡Despierta!
Son
cantares que llevas dentro y quieren brotar
hoy
la voz es novia del viento, deseando gritar.
Suenan
ya las campanas a libertad
Y
oigan nuevos cantares los del lugar.
Cantares
que lleva dentro una tierra que presiente
en
las venas alimento de sangre nueva y caliente
hoy
la voz es novia del viento, deseando gritar.
NOSOTROS, QUE NO CONOCEMOS LA MAR
Nosotros,
que no conocemos la mar,
Que
no sentimos gaviotas en la sangre,
Nosotros
, que no aprendimos a soñar
Entre
las crestas brillantes de la mar.
Nosotros
aprendimos a luchar, a sufrir, a callar
y
a morir sin hablar.
Nosotros
no tenemos alma de sal
ni
nos llegaron las brisas de la mar.
Somos
de tierra adentro, hijos del aire y el sol
abrazan
nuestros huesos ecos de vieja emoción.
Duros
sudores corren para ganarnos el pan
por
nuestra piel marcada con la tragedia de Adán.
Nosotros,
que vemos la vida crecer
Entre
unas manos que aún guardan esperanza.
Nosotros
que nunca perdimos la fe
En
una tierra de yermos y aridez.
Nosotros
tenemos seca la piel
y
la boca al cantar y los ojos también.
Nosotros,
que entre los recuerdos de ayer
buscamos
cada mañana renacer.
Somos
de tierra adentro, hijos del aire y el sol
abrazan
nuestros huesos ecos de vieja emoción.
Duros
sudores corren para ganarnos el pan
por
nuetra piel marcada por la tragedia de Adán.
Los
ojos en un horizonte tenaz
do
nadie nos habló nunca de la mar.
CANTA
De
los pueblos y los hombres canciones vienen y van
unas
ricas, otras pobres, más todas suenan igual
porque
cuando un hombre canta toda la tierra resuena
como
una sola garganta que naciera de las piedras
por
eso canta, canta, canta mi pueblo
canta,
canta, canta conmigo
canta,
canta, canta, rompe tu voz.
Cantan,
cantan, cantan los cielos
canta,
canta, canta la tierra
cantan,
cantan, cantan al mismo son.
No
se rompen las cadenas al golpe de una canción
ni
los llantos ni las penas los puede calmar la voz
pero
el hombre nace libre y le quedan sus cantares
mientras
las canciones viven no se apagan las verdades.
Por
eso canta, canta, canta mi pueblo
canta,
canta, canta conmigo
canta,
canta, canta, rompe tu voz.
Cantan,
cantan, cantan los cielos
canta,
canta, canta la tierra
cantan,
cantan, cantan al mismo son.
LEVÁNTATE Y CAMINA
Suenan
campanas al viento, campanas de gloria, ¡ Qué lejos están
de
aquellas horas de infanciaque con las campanas soñaban volar!
Tu
virtud y tu gloria, parir y callar
y
entre los rastrojos y el aire estival
el
luto en tus ojos de este viejo cantar:
Hembra
de voz amarga, sombra en la sombra
fuerte
para la carga, sumisa ante el varón
reclamarás
las armas de un nuevo corazón
fuerte
para la carga, libre parar el amor.
Por
una puerta entreabierta, la flor de los años huyó del hogar.
Surcan
tu frente dos grietas, hijas de una tierra que te vio llorar.
No
es ciego el que no ve, si le ocultan la luz.
Que
nadie te culpe si en tu juventud
la
siega y la lumbre fueron tu única luz.
Hembra
de voz amarga, sombra en la sombra,
fuerte
para la carga, sumisa ante el varón
de
nuevas primaveras cubrirás tus espinas
cuando
escuches muy cerca ¡Levántate y camina!.
CIUDAD DORMIDA
Ciudad dormida, ciudad sin tiempo,
ciudad perdida en el pensamiento fugaz de una nube azul.
Ciudad amiga entre los caminos
de trashumantes, de peregrinos que van camino del sur.
De tu silueta recortada por el río
nacen piruetas salpicadas de rocío
amante de poetas.
De tus orillas nacerá la Primavera,
flor de puntillas que florece la primera,
sirena de Castilla.
Enamorada de tus amores
y la paleta de tus colores, también traigo mi canción
entre las risas del campanario
donde la brisa del mes de mayo se unió a un rayo de sol.
De tu silueta recortada por el río
nacen las piruetas salpicadas de rocío,
amante de poetas.
De tus orillas nacerá la Primavera,
flor de puntillas que florece la primera,
sirena de Castilla.
VOLVERÁ
(Dedicado al poeta Antonio Machado)
Una voz sevillana el viento se llevó
a lugares muy lejanos.
Una voz, que en la tierra partida de dolor
su semilla quiso sembrar.
Con el aire que añora su ausencia
con el aire otra vez volverá.
Volverá, volverá, volverá
como vuelve a la tierra la mar.
Hoy la llama es hoguera y el viento huracán,
volverá, volverá, volverá.
Esa voz un buen día una llama encendió
muy pequeña, después alta.
Con su humilde reflejo la tierra iluminó
y brillaba en la oscuridad.
Pero un soplo apagó su destello
y la llama dejó de alumbrar, mas,
volverá, volverá, volverá
como vuelve a la tierra la mar.
Hoy la llama es hoguera y el viento huracán,
volverá, volverá, volverá.
Como siempre el poeta busca en silencio
la flor de la eterna juventud,
de su cación nacía joven el verso
que vaga eterno en el cielo azul.
Esa voz en la tierra por fin germinará
y su fruto será grande.
Cerca de las estrellas sus sueños volarán
con alas de amor y verdad,
porque nunca la voz de un poeta
con su cuerpo se puede enterrar.
Volverá, volverá, volverá
como vuelve a la tierra la mar.
Hoy la llama es hoguera y el viento huracán,
volverá, volverá, volverá.
AZUL Y VERDE
(Canción infantil)
Hace ya muchos años era la tierra
un girón del espacio, polvo de estrellas.
Todo estaba dormido, todo latía
con la esperanza puesta en el nuevo día.
Soñaban las olas con ser la mar
y el aire con alas para volar.
El viento de la vida pobló el planeta
entre la bienvenida de aguas y sierras.
trajo luego consigo la raza humana
todas las maldiciones de una manzana.
Juntos esta tierra cultivaremos
a veces llorando, a veces riendo.
Aquel que gobierna todas las cosas
nos la dejó en herencia maravillosa.
Cuando yo me haya ido y tú te quedes
te dejaré mi mundo azul y verde.
Azules las aguas que alberga el mar
y verdes los campos que has de sembrar.
Juntos esta tierra cultivaremos
a veces llorando, a veces riendo.
ALLÁ EN LAS TIERRAS DEL DUERO
Allá en las tierras del Duero
el crepúsculo se apaga
sobre las ciudades de nieve
sobre tejados de plata.
Yo canto a la buena gente
la gente buena y callada
que sufre, cuando el invierno
le golpea en la ventana.
Ellos perdieron sus hijos
en una guerra sin armas,
batalla de la pobreza
librada por sus espaldas.
El viento de los caminos
¡Cuán lejos los arrastrara,
llevando de sus hogares
el recuerdo en las entrañas!.
Adios mi querida tierra
de silenciosas cañadas,
me llevo las soledades
de mi suerte desterrada.
Serás entre mis paisajes
la imagen más venerada
y tu canción el legado
que mis hijos heredaran.
Allá en las tierras del Duero
antes que renazca el alba
la noche recoge el velo
de estrellitas en el agua
pintando en el horizonte
la rosa más encarnada
¡Que hermosa es la tierra mía
aunque muchos la olvidaran!.