EXÁMENES
- ETC.
(Última actualización:
28-JUNIO-99)
Entre las frases, anécdotas, historietas, noticias, curiosidades,
preguntas, respuestas, etc. se intercalan algunos acertijos.
1. Se desmayó
el profesor de música y en lugar de volver en sí, volvió
en mí bemol.
2. Un profesor está
explicando la filosofía de Aristóteles. De pronto se detiene
y dice: "Si los jóvenes del fondo que están hablando tuvieran
la bondad de callarse y estarse quietos, como los jóvenes de los
bancos del centro, que están leyendo revistas y periódicos
deportivos, entonces los jóvenes de las primeras filas podrían
seguir durmiendo tranquilamente".
3. Durante una clase
de Literatura en un curso de 2º de B.U.P., ante el mal comportamiento
de los alumnos del fondo del aula, el profesor cuando se le agotó
la paciencia gritó: «El último
banco a la calle». Los alumnos tiraron
el banco por la ventana a la calle.
4. Como el profesor
de equitación dijo que el próximo día iban a cabalgar
a pelo, ella se presentó desnuda.
5. Un profesor lleva
a sus alumnos a un sex-shop y le expedientan.
6. Un profesor bizco
de un colegio femenino tenía problemas con sus pupilas.
7. En un instituto
de Valdepeñas, los profesores pegan a sus alumnos en defensa propia.
8. Un estudiante da
el cambiazo en un examen y se equivoca de preguntas.
9. En un examen
para obtener el carnet de conducir:
Cuando hierve el agua del radiador, ¿qué debe hacerse?
Poner las patatas.
Muy bien, vuelva cuando estén hervidas.
10. En un examen de conducir:
¿Para qué sirve el limpiaparabrisas?
Para que el guardia deje las notificaciones de multa.
11. Un grupo de estudiantes
consigue robar con serias dificultades un examen final y se les pierde
por el camino.
12. En un examen tipo
test:
Pregunta: ¿Cuántos lunares tiene su marido en el cuerpo?
Respuesta: Ni lo sé, ni lo sabré nunca, es negro.
13. Advertencia de un
profesor de Filosofía de COU: "¡Cállense o muéranse!"
Y del mismo profesor: "¡Cállense! ¿No ven que crean
malas vibraciones en el habitáculo?
14. Profesora de Física
y Química: "Estaba Newton debajo de un pino y le cayó
una manzana".
15. ¿QUÉ
PIENSA ... AL COMENZAR EL CURSO?
El empollón: Este año he de batir mi propio récord
de estudiar 18 horas diarias, ¡qué gustirrinín!
El vago: Estudiando una hora diaria, dice la tutora que se aprueba.
¡Qué fastidio!
El mal estudiante: Menos mal que Navidad está a la vuelta
de la esquina.
El listo: Ya no sé donde ir para ampliar mi bagaje cultural
y científico.
El tonto: ¡Qué vida más chunga esta! Y pensar
que algunos entienden a la primera lo que dice el libro.
El enchufado: No es que sea pelota, es que desde la primera fila
se llega antes a coger el boli si se le cae al profe.
El que siempre hace novillos: ¡Y serán capaces de pasar
lista todos los días!
El tartamudo: Ooo tratratra vez la mismismis ma mu sisisi ca.
El tímido: ¡Qué vergüenza tener que salir
a dar la lección con tantas chicas delante!
16. DECÁLOGO DEL
BUEN PROFESOR.
-
Nunca comuniques a tus alumnos los objetivos de
la asignatura si es que alguna vez los has pensado. Los alumnos podrían
llegar a darse cuenta de que la asignatura es inútil.
-
La información es una fuente de poder.
Si no quieres perderlo manténte siempre en una cierta ambigüedad.
No des normas claras, ni mucho menos digas qué y cómo vas
a evaluar, te expones a perder autoridad o a que tus alumnos dejen de venir
a clase (¿para qué iban a hacerlo?). Cuanto menos te definas
estarás más a salvo de críticas.
-
Empéñate en explicar toda la asignatura
en tiempo de clase; puedes dar por supuesto que tus alumnos no saben leer.
Además si no te pasas toda la clase explicando, tus alumnos podrían
llegar darse cuenta de que no sabes hacer otra cosa.
-
Convierte tus clases en clases de dictado. Cuanto
más copien tus alumnos, mejor, y cuanto más deprisa, mejor
todavía; así no habrá tiempo para preguntas inútiles
o incómodas. Además si las cosas van mal, se deberá
siempre a los malos apuntes, no a tus malas explicaciones.
-
Evalúa solamente al final del curso o con
pocos exámenes parciales, o por lo menos, y esto es lo realmente
importante, con muy pocas preguntas. A la emoción del examen añadirás
la emoción de la lotería. Y ya sabemos todos que el que no
sabe una o dos preguntas no puede saber ninguna otra.
-
No se te ocurra evaluar con frecuencia a lo largo
del curso, aunque sea de una manera más sencilla e informal, porque
los alumnos podrían enterarse de lo que saben, de lo que no saben
y de lo que deberían saber. Si esto llega a ocurrir, te expones
a tener que aprobar a todos al final, y sufriría tu prestigio de
mantenedor de un alto nivel de exigencia.
-
No caigas en la tentación de guardar artículos
de periódicos o revistas que tengan que ver con tu asignatura, y
mucho menos se te ocurra llevarlos a clase. Mantén el prestigio
de la ciencia pura.
-
Nunca confíes en la motivación de
tus alumnos ni en su capacidad de aportar algo que merezca la pena. Si
se han embarcado en una carrera de cinco años es porque no tienen
otra cosa mejor que hacer. Y si se trata de niños, lo mismo pero
peor.
-
Convéncete de que somos pobrísimos
y de que la escasez de medios nos impide hacer las cosas mejor. Ciclostilar
unos apuntes o un simple guión sale carísimo. Si en tu centro
o facultad hay posibilidad de utilizar transparencias u otros cachivaches,
no lo hagas; esos juguetes infantilizan la clase.
-
Cuando no puedas echar la culpa a los alumnos
de lo mal que van las cosas, échasela a la estructura. Los profesores
somos ciudadanos por encima de toda sospecha.
(COMITÉ PARA LA
CALIDAD DE LA ENSEÑANZA)
17. DECÁLOGO DEL
ALUMNO PERFECTO.
-
Nunca estés toda la clase despierto, el
profesor puede llegar a pensar que aterrizaste de otra galaxia asombrado
por su inmensa sabiduría. Convéncete de que tu grado de interés
se mide por el número de bostezos.
-
Las clases se inventaron para los no dotados con
ciencia infusa como tú. Procura faltar a clase el mayor número
posible de veces, podrían llegar a pensar que todo tu interés
y atención está puesto en aprender.
-
Invéntate fiestas y fúgate el mayor
número posible de clases. Si no eres capaz de ser un pícaro
de joven, difícilmente podrás enorgullecerte de haber demostrado
de joven tu inteligencia.
-
La cantidad de años de existencia es inversamente
proporcional al número de libros que se leen. Cuídate una
existencia dichosa y longeva; no malgastes la preciosa vista que la E.G.B.
todavía te ha dejado intentando aprender un poco más. No
te olvides de que a mayor tele-videación menor lectura-ideación;
es el principio metafísico del bípedo implume del mañana.
-
Un libro ya no ayuda a triunfar. Sólo la
tele-videación ayuda a olvidar. Las bibliotecas del presente son
las videotecas del futuro; ¡utilízalas, adelántate
al progreso! Cuanto antes deje uno de pensar y de leer mayor ridículo
social le espera. ¡Animo, alguien tiene que ser el primero!
-
Tu interés por la cultura es proporcional
a la cantidad de minutos que consigues robar al profesor en clase. Procura
andar despacio, ser cortés en los pasillos, afable en el trato...
nunca te sientes el primero, podrían llegar a pensar que estás
enfermo.
-
Nunca preguntes por el club o asociación
de alumnos de tu centro, podría llegarse a pensar que eres incapaz
de divertirte contigo mismo. Si te has embarcado en alguna actividad procura
dejarla siempre a medias, recuerda que la perfección y la honradez
son residuos educativos de épocas medievales.
-
No se te ocurra ilusionarte con el estudio, podrían
llegar a pensar que has caído en las redes del sistema. Convéncete
de que la ilusión en el trabajo, al igual que la ilusión
en el estudio, sólo es propia de aquellos que han entendido su existencia
como sufrimiento, dolor y castigo; ¡estoy hecho polvo, luego existo!
-
No se te ocurra preguntar en clase, conserva tu
timidez hasta el final. Todos sabemos que no sabemos nada, sigamos nadando
en la ignorancia. Sé cauteloso y recuerda que la pregunta no es
el origen de la con-ciencia sino de la insolencia.
-
Estos nueve preceptos se resumen en dos; odiarás
la ciencia sobre todas las cosas y a los libros como a ti mismo. El alumno
perfecto es el ignorante perfecto; nunca tiene la culpa de nada, con él
nunca pasa nada... nunca sabe nada.
(COMITÉ PARA LA
CALIDAD DE LA ENSEÑANZA)
18. MEDIDA ARBITRARIA.
Maestro: Abrir el compás una medida arbitraria.
Un alumno toma el compás junto con la regla y mide de modo tal que
la distancia entre los extremos de aquel sea de 2 cm.
Maestro: ¡No, Alberto! Dije una medida arbitraria.
El maestro toma el compás de las manos de Alberto. Lo cierra, vuelve
a abrirlo bruscamente, y se lo entrega al grito de: ¡Aquí
tienes!
El maestro se da vuelta, Alberto toma el compás y, sin moverlo,
mide la distancia entre sus dos extremos. La distancia es de 2 cm.
Alberto: Don Antonio, Vd. ha tomado una medida que tampoco es arbitraria.
19. Hecho verídico:
(relatado por una profesora de ética)
¿Por qué? (Única pregunta de un examen de filosofía)
¿Y por qué no? (Único sobresaliente del examen)
20. Un buen profesor debe
tener esta constante preocupación: enseñar a prescindir de
él. (André Gide)
21. LA TIRANÍA
DE LA FOTOCOPIA.
-
Nunca hagas fotocopias para tus alumnos, son elementos
que desgastan la vista, hacen perder el tiempo y quitan autoridad a la
palabra del profesor.
-
Nunca pienses que un escrito fotocopiado puede
ser útil a tus alumnos, piensa en el presupuesto de tu seminario
para comprar libros que nadie lee.
-
Nunca intentes hacer unos buenos apuntes porque
la ciencia pura exige improvisación de criterios y agilidad pedagógica
para decir siempre lo mismo.
-
El grado de poder de un centro educativo-aparcativo
es directamente proporcional a la posibilidad que tienen determinados individuos
de controlar los medios reprográficos.
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La interdisciplinariedad de la ciencia y el saber
exigen discutir los conocimientos en las cafeterías y los pasillos,
la información fotocopiada puede ser un peligro para el progreso.
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Si tu Seminario o Departamento tiene dinero, convéncete
de que no es bueno utilizarlo para fotocopias, podría ser un peligro
para la ciencia tan dignamente representada por ti. No utilices los fondos
de tu seminario, no programes actividades complementarias, no hagas nada
con el dinero que tienes a tu disposición, se podría pensar
que eres útil en tu centro y podrías resultar incómodo.
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Nunca comuniques a los alumnos cómo vas
a dar la asignatura, qué vas a evaluar y cómo vas a llevar
a cabo tu programa. Dar a conocer las programaciones (si es que las hay)
o resumirlas en una fotocopia te puede acarrear disgustos. Quien calla
siempre obedece y mantiene el orden. No olvides, hablar, informar y fotocopiar
es peligroso.
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Elabora un curriculum cerrado, no hables de lo
que sucede, acontece o pasa. Si es posible sigue con los mismos apuntes
del siglo en el que acabaste la carrera, la ciencia es lo primero. Nunca
permitas que tus alumnos hagan sugerencias, son tan inútiles como
el primer día. Cada año saben menos y conviene mantenerlos
alejados de las fotocopias y el papel blanco pues podrían enterarse
de que lo que les dices es cada día más inútil.
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Nunca dejes constancia de nada; ni de lo que dices
ni de lo que haces. La Historia de la educación es precisamente
la historia de las arbitrariedades no escritas que los profesores han cometido
con sus alumnos. Tu papel es importante, de ti depende que el caos se mantenga.
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No caigas en la tentación de fotocopiar
esta página y dársela a tu colega, podría llegar a
pensar que el inútil es él y no tú. Mantén
el orden, la ciencia pura y el silencio. No olvides que la calidad del
profesor se mide por la cantidad del polvo y el tono amarillo de los apuntes.
Fotocopiar es peligroso; ¡Absténte!
(COMITÉ PARA LA CALIDAD
DE LA ENSEÑANZA)
22. Mátate estudiando
y serás un cadáver inteligente.
23. Manuel, esta vez espero
no pillarte copiando en el examen.
Pues, yo también lo espero, don Antonio.
24. En un examen para
policía: ¿Qué haría usted para disolver
una manifestación?
Una colecta.
25. ...