Terapia génica
La terapia génica se define
como la introducción artificial de genes en un tejido enfermo para modificarlo
genéticamente con el objetivo de curar o mitigar la enfermedad. Una definición
más rigurosa sería que la terapia génica es la restauración de la función de un
gen mediante la introducción de su equivalente funcional en una célula que
posee una versión mutada del mismo. Básicamente se trata de corregir
enfermedades de origen genético mediante la reparación de un gen defectuoso o la
sustitución de éste por uno sano. La terapia génica introduce un gen que
funciona en el lugar dónde se necesita el producto de ese gen. Y tales
prácticas solo han llegado a buen fin en dos casos: Drosophila melanogaster
y en ratones.
En
la mosca del vinagre los ojos de los individuos normales son de color rojo
aunque existen, de forma natural en las poblaciones, mutantes completos o
defectivos para el gen que controla este carácter los cuales tienen ojos de
color blanco o intermedio entre blanco y rojo respectivamente. Además, desde
hace años se sabe que en el patrimonio genético de estos animales están
presentes, al igual que en bacterias, levaduras y plantas, unas secuencias con
capacidad autónoma para cambiar de posición dentro del genoma. Son los denominados
genes “saltadores”, elementos móviles o transposones (elementos que se
transponen vía DNA). Valiéndose de esta propiedad se ha conseguido insertar
nuevos genes mediante el elemento P, un transposón característico de D.
Melanogaster. Por efecto de la transposición del gen normal, los individuos
mutantes adquirieron la pigmentación
roja habiéndoseles devuelto el fenotipo silvestre a estas moscas ahora
transgénicas. El transposón P unido al gen silvestre o salvaje (el no mutado)
fue inyectado en los huevos fecundados, integrándose éste con gran eficacia en
el genoma y además en una única dosis y en lugares bien localizados
(características propias y muy ventajosas de los transposones). En cualquier
caso, los elementos móviles no han sido detectados en vertebrados, por lo que
tales métodos no pueden llevarse a cabo de manera similar; no obstante cabe la
posibilidad de emplear parte de dicho transposón, concretamente las secuencias
de inserción, para facilitar la transposición de genes de interés terapéutico.
Si
se tiene en cuenta que la transposición cambia la estructura nucleotídica del
ADN y consecuentemente altera el funcionamiento de los genes colindantes, es
fácil entender que tales elementos, cuya función exacta no es bien conocida,
han influido y lo seguirán haciendo de manera decisiva en los complejos
procesos que modulan la evolución de los seres vivos.
Por
otro lado, el primer caso de éxito real conseguido en la curación de
enfermedades genéticas mediante las técnicas de ADN recombinante fue el
descrito por Hammer y colaboradores en 1984. Estos autores disponían de una
cepa de ratones enanos cuyo fenotipo anormal era causado por una mutación del
gen “little” (de ahí el nombre de mutantes li) asociada a la presencia de bajas
concentraciones de hormona del crecimiento en el suero de estos animales. Tales
ratones fueron curados mediante técnicas similares a las descritas
anteriormente introduciendo el gen normal de esta hormona (GH) en su propio
genoma. No obstante, también fueron observados casos en los que la regulación
de dicho gen no era la adecuada siendo esto fuente de aberraciones fenotípicas
tales como el gigantismo.
En
general, ¿cómo se introduce el gen en el tejido enfermo?. El material genético
puede ser transferido directamente a las células del paciente in situ (terapia
génica in vivo) o a las células que previamente han sido recogidas y cultivadas
in vitro, que después de modificarlas son transferidas de nuevo al paciente
(terapia génica ex vivo).
Esta
última estrategia es aplicable a células como los hematoblastos y las células
de la piel, que son accesibles, de manera que se puede coger una muestra del
paciente para transferirla
posteriormente al mismo individuo, una vez tratada. Además, también es posible
en estos tipos de intervenciones seleccionar las células que han adquirido el
gen.
En
ambos casos se pretende que los genes introducidos se puedan expresar en las
células receptoras.
Hay
varios métodos de transferencia de DNA a células:
a)
Métodos
físicos:
-
Microinyección
de DNA en núcleos celulares; fue el primero que se utilizó, concretamente con
ratones (se inyectaban los genes en óvulos fecundados del ratón).
-
Electroporación.
-
Mediante
proyectiles de tungsteno.
b)
Métodos
químicos:
-
Introducción
de complejos DNA-(DEAE dextrano).
-
Coprecipitación
del DNA con fosfato cálcico.
-
Introducción
de complejos DNA- lípidos.
Los métodos fisicoquímicos
presentan serios inconvenientes:
-
Muy
baja eficiencia de transferencia de genes.
-
Gran
número de copias de DNA por célula.
-
Las
células que han incorporado el DNA introducido no pueden ser separadas de las
que no lo han incorporado.
Podemos concluir que los
métodos fisicoquímicos se consideran inaplicables cuando se necesita
transfectar, con alta eficacia, un gran número de células.
c) Fusión, proporcionando la unión de
las células con vesículas de membrana que contienen DNA, como son los
liposomas, los glóbulos rojos y los protoplastos.
d) Métodos biológicos:
-
Transferencia
de DNA mediante vectores víricos. Esto es, técnica viral, virus RNA
(retrovirus) y virus DNA (SV40, adenovirus y el virus del papiloma bovino): lo
que ha de preocuparnos de este método es que puede causar infecciones.
Como vectores para
transferir estos genes, se utilizan construcciones derivadas de virus de
mamíferos, como los retrovirus y los adenovirus. Los primeros tienen capacidad
para inserirse en el cromosoma de las células receptoras, pero sólo infectan
células que se dividen activamente. Los segundos infectan una gran variedad de células
eucariotas diferentes, pero no se integran eficientemente. La integración es
importante para asegurar una expresión continua y estable del gen inserido, lo
que constituye una ventaja importante cuando se trata de actuar en enfermedades
hereditarias y alteraciones crónicas. Pero también comporta algunos riesgos,
como posibles alteraciones debidas a una sobreexpresión del producto génico, o
bien la posible introducción de cambio mutagénicos como resultado del efecto de
la inserción.
No obstante ya comentaré más
adelante este tema de un modo más riguroso.
Hay otros métodos
alternativos para facilitar la entrada de genes que no utilizan sistemas
virales, como por ejemplo el uso de liposomas sintéticos, que penetran en el
interior de las células por endocitosis.
Cada uno de estos cuatro
tipos de técnicas tiene sus ventajas según el tipo de experimento, pero ninguna
de estas técnicas se ha podido utilizar para introducir un gen dentro de un
cromosoma específico en una célula elegida. La técnica de los vectores virales
parece ser la más prometedora para el uso posterior en humanos.
Enfermedades candidatas al tratamiento mediante terapia génica
Inicialmente se pensó que las anormalidades en la hemoglobina (especialmente las talasemias) serían las primeras candidatas en la utilización de la terapia génica, ya que la alteración se evidencia únicamente en los glóbulos rojos y las células de la médula ósea son las más fáciles de manipular in vitro. Además, los genes implicados en dichas anomalías ya habían sido clonados. Pero si bien era posible la transferencia del DNA protector a las células portadoras, la síntesis de las globinas tiene una regulación bastante compleja, lo cual ha dificultado este objetivo.
Conviene que nos detengamos un instante en describir la talasemia. La talasemia es una grave anemia de la infancia y es heredada recesivamente, aunque los pacientes heterocigotos tienen síntomas hematológicos menores. A la anomalía de heterocigoto se le denomina talasemia menor, y a la del homocigoto se la conoce como talasemia mayor. Una enfermedad híbrida, la talasemia falciforme, se presenta clínicamente como anemia calciforme en los caucasianos.
En la talasemia mayor la anemia se desarrolla en los primeros dos años de vida. El abdomen se agranda con una masiva hepatosplenomegalia. Se aprecia un retraso en el crecimiento. La muerte normalmente está motivada por infección o diátesis hemorrágica.
Otras enfermedades candidatas a terapia génica son:
- Fibrosis cística del páncreas: los pacientes sufren una infección respiratoria aguda en la infancia, ya sea bronquitis, afecciones de los bronquios o bronconeumonía. Los primeros síntomas de la enfermedad se refieren al tubo digestivo. El abdomen se distiende. La ganancia en peso es pequeña a pesar del voraz apetito de estos individuos. Un análisis microscópico de las deposiciones revela un número anormalmente grande de gránulos de glucógeno, glóbulos de grasa y fibras de carne. Los análisis químicos revelan un aumento en la concentración de grasa fecal. El páncreas tiene una superficie granulada y es duro al tacto. Aparecen a veces quistes diminutos. Microscópicamente se encuentra que los acini y túbulos están dilatados por una sustancia mucoide, siendo a veces la dilatación tan grande que los túbulos parecen como quistes.
-Distrofia muscular: es una
anomalía progresiva que se manifiesta en los muchachos alrededor de su tercer
año de vida y termina fatalmente durante los siguientes quince años. El primer
signo es una debilidad muscular, teniendo el niño dificultad para andar o para
elevarse del suelo a una posición erecta. Al principio los músculos,
particularmente los de la pantorrilla, se presentan mayores de lo normal. A
continuación hay una progresiva debilitación y aparición de atrofia, que afecta
por último a todos los músculos estriados, incluyendo las músculos del
diafragma e intercostales. La muerte puede originarse por parálisis
respiratoria y neumonía.
-Fenilcetonuria: las
personas con esta enfermedad son gravemente retrasadas. A menudo se encuentra
una ligera microcefalia. La manera de andar y los movimientos son espasmódicos,
los músculos tensos y los reflejos hiperactivos. Las anormalidades en la piel
incluye un descenso en la pigmentación. La piel es frecuentemente rugosa y con
eczemas. La esperanza de vida apenas supera los treinta años en el 75% de los
casos. La causa principal de la muerte es la infección.
-Anemia falciforme:
esta enfermedad es una anemia hemolítica grave heredada como anomalía recesiva
autosómica, que es aparente por vez primera en la infancia y frecuentemente
fatal. Se debe a un ritmo excesivo de destrucción de eritrocitos (vida media de
sólo 60 días). Los pacientes presentas los síntomas típicos de una enfermedad
hemolítica crónica, incluyendo la reticulocitosis. También se da
eritrofagocitosis en el bazo. En los comienzos de la vida el bazo es grande,
pero repetidos infartos debidos a trombos de células falciformes, lo reducen a
un pequeño órgano fibrótico. Hay crisis hemolíticas y sintomáticas.
-Requerimientos que deben
cumplir las enfermedades candidatas a terapia génica:
·
El
defecto génico que causa la enfermedad debe ser, preferiblemente, monogénico y
de modo de herencia recesivo (esto es, debe ser producido por un único defecto en
un único gen ).
·
El
gen debe haber sido aislado y clonado.
·
La
morbilidad y mortalidad de la enfermedad deben justificar la aproximación
experimental para su tratamiento.
·
El
tejido al que se ha de transferir el gen deberá ser fácilmente accesible para
su manipulación in vitro y transplante (y por supuesto que se le pueda devolver
al paciente).
Los primeros pasos:
Hipotéticamente la terapia génica se podrá realizar en primer lugar en los casos en que no sea necesario regular con gran precisión los niveles de proteína (Factor VIII). Es decir, genes que se expresan de forma constitutiva en la célula y que por tanto no precisan de mecanismos específicos de regulación. Se eligieron tres genes como candidatos iniciales: la hipoxantina- guanina- fosforribosiltransferasa (HPRT), cuya deficiencia produce la enfermedad de Lesch-Nyhan, la purina nucleótido fosforilasa (PNP) y la adenosina deaminasa (ADA), de la cual hablaré más adelante, y cuya falta genera una severa inmunodeficiencia. En los tres casos no ha sido posible evidenciar niveles enzimáticos detectables en las células de la médula ósea de los pacientes homozigóticos para cada uno de estos tres defectos. Por otra parte, los genes de estas tres enzimas están ya clonados y se dispone de su DNA complementario, por lo que la presencia de pequeñas dosis de tales enzimas podría significar la curación genética de las enfermedades que causan cuando éstos son defectuosos. Es más, concentraciones ligeramente superiores a las normales no tendrían efectos perjudiciales sobre los pacientes tratados. Un cuarto gen elegido fue el de la fenilalanina hidroxilasa (PAH).
En resumen, los fenotipos defectivos para tales actividades presentan inmunodeficiencias profundas (PNP y ADA) o bien retraso mental (HPRT y PAH).
Otro dato significativo es que ya ha sido posible la transformación genética vía plasmídica bien de organismos superiores, como es la transformación de ratones con el gen HPRT, bien de células eucariotas en cultivo, como es la línea celular NIH 3T3 de mamífero con el gen PAH. Para ello, se han tomado células pluripotenciales de médula ósea las cuales han sido transformadas in vitro y reimplantadas en estos animales. Al poco tiempo se detectó la presencia en las células transformadas no sólo del mRNA específico de cada gen sino de las proteínas estructurales y enzimáticas codificadas por los mismos. Aún más, sorprendentemente tales proteínas poseían idénticas propiedades inmunológicas y enzimáticas que las originales presentes en humanos normales.
Los únicos tejidos humanos en los que se podrían aplicar las técnicas de transferencia genética son la médula ósea y la piel. Ningún otro tipo celular se puede, por ahora, extraer del cuerpo, crecer en cultivo y reimplantar de nuevo en el mismo paciente del que se extrajo. Los experimentos de transferencia génica están bastante más avanzados en médula ósea. Ésta contiene una población heterogénea de células, la mayoría de las cuales están programadas para diferenciarse en eritrocitos, linfocitos, megacariocitos, etc. Solamente una pequeña proporción (0,5-1%) de las células de la médula ósea son pluripotenciales. Estas células serían las idóneas para la terapia génica.
El primer intento de terapia génica, que ha tenido cierto éxito en una enfermedad monogénica, fue el caso de la deficiencia en adenosina desaminasa (ADA), una enfermedad hereditaria recesiva poco frecuente. ADA es una enzima que mantiene el metabolismo basal celular (“house- keeping”), sintetizada en diferentes tipos celulares, que participa en la ruta metabólica de la degradación de los ácidos nucleicos. Una deficiencia en esta enzima tiene consecuencias graves para el paciente, afectado en el sistema inmunológico, principalmente en los linfocitos T.
Este caso constituye el primer protocolo de terapia génica en humanos y data del 14 de septiembre de 1990. El objetivo no era otro que corregir la deficiencia en ADA en una joven.
Los objetivos del protocolo eran:
1) Objetivo clínico: evaluar la posible eficacia terapéutica de la administración de linfocitos autólogos modificados con un gen de ADA normal.
2) Objetivo científico: evaluar la supervivencia in vivo de células T manipuladas y la duración de la expresión de los genes insertados.
Además existe un protocolo modificado que consiste en la transferencia génica a una fracción enriquecida en células hematopoyéticas madre (vida media más larga que TIL).
Las razones que explican el por qué de una terapia génica en esta enfermedad son:
- El gen ADA es pequeño y está bien estudiado molecularmente.
- Las células diana, los linfocitos T, son muy accesibles y fáciles de cultivar en el laboratorio, y eso posibilita una terapia ex vivo.
- La enfermedad es recesiva y no se requiere un nivel estricto del producto génico para el buen funcionamiento (hay un amplio rango de actividad enzimática en los individuos normales).
Estos datos indican que la regulación de la expresión de este gen no es muy
compleja.
El protocolo para la aplicación de la terapia génica en la deficiencia de adenosina desaminasa está esquematizado en la figura 12.7 e implica cuatro pasos esenciales:
1. Clonar un gen ADA normal en un vector de tipo retrovírico.
2. Transferir la construcción recombinante a un cultivo de linfocitos T procedentes de los enfermos y, por tanto, deficientes en la enzima ADA.
3. Identificar las células ADA+ y multiplicarlas en el cultivo. Esta labor se facilita si el retrovirus lleva un marcador seleccionable, como por ejemplo el gen neoR, que confiere resistencia a la neomicina.
4. Finalmente, reimplantar estas células en el paciente.
Es importante destacar que este protocolo no cura la enfermedad, sólo transmite ciertas mejorías a los pacientes, porque la manipulación genética se ha hecho en células diferenciadas, que mantienen la expresión del gen introducido de forma temporal (mientras viven). En cambio, la manipulación genética en células no diferenciadas de la médula ósea aseguraría la curación de esta enfermedad, pero este tipo de células es más difícil de aislar.
A raíz de este trabajo, se llevaron a cabo experimentos de terapia génica en otras enfermedades hereditarias, incluso en casos en que esta idea parecía poco realista, como la distrofia muscular de Duchenne (DMD). Algunas dificultades se centran en la voluntad de expresar el gen DMD, de gran tamaño, en un tejido relativamente poco accesible como es el músculo. El problema del gran tamaño del gen se resuelve porque la región codificadora representa el 0,5 % del total, es decir, unas 14 kb (kilobases), y una parte de ésta puede ser eliminada sin ninguna consecuencia clínica grave. De este modo es posible construir un minigen de tamaño aceptable para cualquier vector de transferencia y que sea portador de la secuencia esencial del gen DMD.
En líneas generales el empleo de la ingeniería genética en el tratamiento de las enfermedades humanas sólo está empezando. En julio de 1990, dos comités del “National Institutes of Health” aprobaron tratamientos de terapia génica en humanos. En el primer caso, se tenía que inyectar un gen de factor de necrosis de tumor en gente con cáncer. El factor de necrosis a menudo reduce los tumores. El gen está en linfocitos que han sido manipulados. El primer grupo que se tratará será el de los que tengan un melanoma maligno, una forma incurable de cáncer de piel. El otro estudio es el que acabo de exponer. A un niño se le inyectaron células para reemplazar el gen de la enzima adenosina desaminasa, una enzima cuya falta provoca una disfunción del sistema inmune (son los llamados niños burbuja). El SIDA, la hemofilia y la diabetes son otras enfermedades que deberían ser asequibles a la terapia génica en un futuro próximo.
Situación actual:
Las enfermedades genéticas hereditarias, a día de hoy, se pueden mitigar pero no curar. Y dado que 1 de cada 100 niños nacidos sufre una enfermedad genética, los estudios en este campo están progresando bastante, pero aún se desconocen muchas cosas.
En la actualidad la terapia génica en humanos está restringida a los tejidos somáticos, es decir, las consecuencias del tratamiento afectan tan sólo al paciente. Una alternativa más ambiciosa es conseguir que el cambio genético deseado sea estable, para que se transmita por las células de la línea germinal. Así, los descendientes del individuo tratado tampoco presentarían la tara génica. No obstante, la modificación genética de estas células no se considera por cuestiones éticas y, por tanto, al menos de momento, este objetivo está aparcado en los humanos.
La terapia génica se puede dividir pues en dos tipos:
- Terapia génica de las células somáticas: inserción de un gen normal en células somáticas.
- Terapia génica de la línea germinal: inserción de un gen normal en células germinales (óvulos o espermatozoides) o en células embrionarias tempranas. Tales prácticas darán lugar a organismos transgénicos con un gen normal en lugar del gen defectuoso o con el gen defectuoso.
La modificación genética de células germinales solamente se aplica a animales para la obtención de individuos transgénicos, con el fin de conseguir una mejora en la producción o la creación de modelos animales. Se entiende por organismo transgénico aquel organismo eucariota portador de genes alienados de forma estable y se habla de transgenes para referirse a estos.
Las enfermedades de herencia monomérica en que el gen responsable está bien caracterizado molecularmente son objetivos claros de la terapia génica. En el caso de enfermedades recesivas (enfermedad de Tay-Sachs, fibrosis cística del páncreas), en las cuales la ausencia del producto génico normal es la causante de la enfermedad, la introducción de un alelo normal funcional sería teóricamente suficiente para combatirla (terapia con aumento génico). Por el contrario, las enfermedades hereditarias de manifestación dominante (como por ejemplo el enanismo) son mucho más difíciles de tratar por manipulación genética, porque el efecto patogénico del alelo mutante está presente. Generalmente, no es la falta del producto génico normal la causa de la enfermedad, sino la presencia del producto génico anómalo. Por consiguiente, en estos casos la solución sería corregir el gen mutante, es decir, sustituir la secuencia alterada por otra equivalente del alelo normal o inactivar de manera selectiva el gen mutante. En principio, los dos procesos se pueden conseguir por recombinación homóloga, pero no es tan fácil, sobretodo con la precisión requerida.
Hay otras formas de inhibir selectivamente un gen. Técnicamente es posible hacerlo en los diferentes niveles de expresión. Por ejemplo, se puede bloquear la transcripción de un gen mediante un oligonucleótido específico capaz de formar una triple hélice en la región promotora del gen. En cuanto al RNA, es posible impedir el proceso de postranscripción, el transporte del mRNA o la unión de éste con los ribosomas. En general, se suele transferir a las células enfermas un gen antisentido que codifica un RNA antisentido o una ribozima específica. En el primer caso, se impide la traducción del mRNA a proteína porque se forma un híbrido entre éste y el RNA antisentido, pero cuando se utiliza la ribozima esta molécula puede destruir directamente el transcrito de RNA. La tecnología necesaria para impedir la funcionalidad de la proteína está menos desarrollada, pero se pueden utilizar genes que codifican anticuerpos intracelulares que se unen específicamente al polipéptido.
Perspectivas:
Los
logros alcanzados en el campo de la terapia génica en animales de laboratorio
mediante técnicas de transferencia de genes de procedencia exógena hacen presagiar
un futuro esperanzador en el caso de las enfermedades genéticas humanas
(enzimopatías, anemia falciforme y talasemias sobretodo) si tenemos en cuenta
que la complejidad genética de algunos mamíferos como el ratón no es en esencia
muy diferente de la humana y que tales errores genéticos pueden ser detectados
y subsanados mediante métodos tan fiables como el diagnóstico prenatal.
Las
siguientes listas se refieren a los protocolos actuales de terapia génica y a
las perspectivas futuras de esta disciplina:
-
Protocolos de terapia génica:
Transferencia génica a células hematopoyéticas.
Transferencia
génica a fibroblastos.
Transferencia
génica a células hepáticas.
Transferencia
génica a células del sistema nervioso.
Transferencia
génica a otros tipos celulares.
Células
endoteliales.
Mioblastos.
Terapia
génica de enfermedades adquiridas:
Cáncer.
SIDA.
-Perspectivas
futuras de la terapia génica. Áreas de trabajo:
Regulación
de la expresión de determinados genes.
Técnicas
de transferencia génica más eficientes.
Técnicas
de reparación y/o reemplazamiento de genes (en lugar de introducir un gen
normal, actuar directamente sobre el gen erróneo).
La
terapia génica tiene una perspectiva muy amplia, ya que se puede emplear en
enfermedades muy variadas: cardiovasculares, cáncer, desórdenes endocrinos e
incluso infecciones víricas. La transferencia de genes tiene una utilidad
general que se basa en sustituir la administración de una proteína con carácter
terapéutico por la administración del DNA que la codifica. De esta forma se
puede conseguir, en teoría, la elaboración in situ de la proteína.
No
obstante, aunque con la tecnología actual parece posible corregir algunos
defectos genéticos en animales, su aplicación en humanos no es apropiada por
varias razones prácticas. Primera, las técnicas no son lo suficientemente
eficientes, solamente del 1 al 5% de los huevos que se inyectan llegan a
expresar el gen en los ratones. Segunda, ya que el sitio de integración del DNA
exógeno es impredecible, no se pueden reemplazar las secuencias del DNA mutante
por las secuencias del gen normal. Por tanto, el gen mutante no se elimina del
conjunto de genes y probablemente se segregará independiente del gen exógeno en
la siguiente generación. Además, la falta de predicción en la integración hace
posible que el DNA exógeno pueda destruir un gen normal creando una nueva
mutación.
RATONES
TRANSGÉNICOS
En otro frente, los ratones transgénicos han demostrado que la ingeniería genética se puede aplicar a los organismos superiores. Ya había hablado antes de que la modificación genética de células germinales se aplicaba solamente para obtener individuos transgénicos. Otro de los problemas en la preparación de protocolos para una futura terapia génica es la expresión correcta de los genes en las células específicas en las que se han introducido. Las técnicas de transferencia genética en células en cultivo que permiten el manejo de una gran población de células, se utilizan para el clonaje y mapeo de genes, así como en ciertos estudios de regulación génica. No obstante, aunque se ha logrado introducir genes exógenos en un amplio rango de células a través de distintas técnicas de transferencia genética, en la mayoría de los casos no se ha conseguido una expresión normal de los mismos.
Para el análisis de los factores que determinan la expresión correcta de los genes en diferentes tejidos y a través del desarrollo del organismo, se está desarrollando un nuevo método de transferencia genética en embriones. Los datos hasta el presente son muy escasos, pero este sistema permitirá la creación de modelos animales para enfermedades humanas y la alteración del fenotipo de las especies animales de interés.
Ya hemos definido los animales transgénicos como aquellos que llevan integrado DNA exógeno en varias de sus células, como consecuencia de la introducción experimental del DNA, generalmente previa al nacimiento. Según este criterio, los primeros ratones transgénicos se produjeron por microinyección del DNA del virus SV40 dentro de la cavidad blastocélica de los embriones tempranos. El DNA se integró establemente a través de la línea germinal con una segregación mendeliana.
Otra estrategia utilizada ha sido la transferencia de DNA a células pluripotenciales de teratocarcinoma, seguida de la inyección de las células seleccionadas dentro del blastocito. El inconveniente de los teratocarcinomas está en la dificultad de obtener transmisión a través de las líneas germinales, pues dan lugar a mosaicismo. Alternativamente se pueden introducir los núcleos de estas células en los huevos fertilizados, a los que previamente se les ha quitado el pronúcleo.
Sin embargo la gran mayoría de los ratones transgénicos se originan por inyección del DNA directamente dentro de los pronúcleos de los huevos fertilizados (fig.4).
La eficiencia en la producción de ratones transgénicos puede llegar a ser del 25%. Este porcentaje depende de factores tales como concentración, tamaño y forma del DNA, así como del sitio de inyección (pronúcleo femenino o masculino o citoplasma) y de la composición del tampón. Las condiciones óptimas también dependen de la cepa de ratones elegida.
Se desconoce el mecanismo de integración del DNA en los cromosomas después de la microinyección. Parece ser que las moléculas lineales se integran más eficientemente que las circulares; generalmente todas lo hacen conjuntamente en el mismo locus cromosómico, formando concatémeros que pueden llegar a tener varios cientos de copias organizadas en tándem de cabeza con cola, posiblemente como consecuencia de una recombinación homóloga entre las moléculas inyectadas.
Aunque la metodología está todavía en vías de mejora, las técnicas actuales proporcionan una oportunidad para estudiar la regulación y la función de los genes, ya que la mayoría de los genes inyectados se expresan. Sin embargo, el nivel de expresión varía de un ratón transgénico a otro y no siempre se correlaciona con el número de copias del gen.
Una eficiencia comparable a la que se obtiene por microinyección se consigue mediante la infección de los embriones con los vectores virales antes de la fase de implantación. La microinyección tiene la ventaja de no tener limitaciones en cuanto al tamaño y secuencia del DNA que se introduce. Si el DNA se microinyecta en el estado unicelular y se integra antes de la división, todas las células del tejido embrionario y extraembrionario llevan el DNA exógeno. De este modo los ratones están capacitados para transmitir el DNA exógeno a la mitad de su descendencia. En algunos casos el gen se transmite a menos del 50% de la descendencia e hibridando por la técnica de Southern se ha observado un incremento de la intensidad de las bandas que hibridan con el gen integrado en la progenie con relación a los padres. Esto indica que algunos animales son mosaicos debido a que el fenómeno de integración genómica a veces se retrasa en los embriones.
Cuando se utilizan retrovirus, generalmente se integra una copia del DNA viral por célula. Sin embargo, una desventaja de los vectores retrovirales es que la infección se inicia generalmente en los estados embrionarios tardíos y como consecuencia se origina un animal mosaico. Una complicación adicional es que más de una célula puede infectarse, generando ratones con diversas integraciones. Si esto ocurre, analizando la descendencia del ratón transgénico, se pueden establecer líneas puras que sean hemizigóticas para un sitio único de integración. No se sabe todavía si los genes clonados en los vectores retrovirales pueden expresarse en los ratones transgénicos y en caso de hacerlo, si el nivel de expresión será uniformes de un ratón a otro. Puede ser una ventaja combinar la propiedad de integración de los vectores retrovirales con la simplicidad de la microinyección o idealmente desarrollar una técnica que sea capaz de integrar el DNA en un sitio predeterminado en el cromosoma.
Vectores eucarióticos
Deseamos estudiar la organización y la expresión del genoma eucariótico in vivo, algo que solamente se puede conseguir trabajando directamente con células eucarióticas. También queremos aprender cómo manipular genomas de eucariotas por razones médicas y económicas.
Por ello hay una serie de plásmidos eucariotas con los cuales podemos manipular directamente los genomas eucarióticos in vivo.
- Vectores de la levadura:
La levadura del pan, Saccharomyces cerevisiae, tiene un plásmido natural de unos 2 micrómetros de longitud. Además se han introducido plásmidos bacterianos en la levadura. Estos plásmidos se denominan cromosomas artificiales de levaduras (YAC).
- Vectores vegetales:
El sistema de introducción de genes foráneos en plantas mejor estudiado es el sistema natural del tumor de la agalla. La agalla está formada por células de la planta transformadas por un plásmido de la bacteria denominado plásmido inductor de tumores, o plásmido Ti.
-
Vectores animales:
El vector más usado en animales superiores es el ya nombrado anteriormente virus tumoral SV 40, un virus de DNA. El SV 40 es una partícula icosaédrica con un pequeño cromosoma (5224 bp), el cual es una molécula circular de DNA de cadena doble.
Igual que con los vectores λ, se puede reemplazar parte del DNA de los viriones SV 40 por DNA foráneo. Por lo tanto, los virus se pueden usar en estudios de DNA recombinante de dos maneras. Pueden replicarse y completar su ciclo biológico con la ayuda de virus no recombinantes, o pueden replicarse en el huésped sin producir partículas víricas activas, permaneciendo como plásmidos circulares en el citoplasma o integrándose en el cromosoma del huésped. El SV 40 se ha convertido en una herramienta valiosa en el estudio del genoma de los mamíferos. Por ejemplo, el gen de la β- globina de conejo fue clonado en SV 40 y las secuencias intensificadoras se descubrieron en SV 40. Gran parte de los nuevos conocimientos sobre la oncogénesis se han obtenido a partir del uso de virus tumorales como vectores.
- Expresión de DNA foráneo en células eucarióticas:
Se puede introducir DNA foráneo en células eucarióticas mediante métodos similares a la transformación bacteriana pero denominados transfección porque el término transformación en eucariotas ha tomado el significado de crecimiento canceroso. Un organismo eucariótico que tome este DNA foráneo se conoce como trasngénico.
Las células animales o vegetales en las que se ha eliminado la pared (protoplastos), pueden tomar cromosomas o DNA foráneo directamente del ambiente con una eficiencia muy baja (en presencia de fosfato cálcico). Se puede mejorar mucho la eficiencia mediante la inyección directa del DNA. Por ejemplo, los ratones transgénicos se preparan ahora rutinariamente mediante la inyección de los oocitos o los embriones de una o dos células. Se obtienen a partir de una hembra de ratón después de un tratamiento hormonal apropiado. Después de la inyección de unos dos picolitros de DNA clonado se reimplantan las células en hembras receptivas.
La transfección también se puede hacer mediante retrovirus ( virus de RNA que contienen el gen de la transcriptasa inversa), tal y como comentaré en el siguiente punto del trabajo.
Los
retrovirus son virus que contienen RNA monocatenario y la enzima transcriptasa
inversa. Al infectar la célula, transcriben el RNA en una molécula de DNA
bicatenario que se une al DNA celular. Pertenecen a este grupo el virus del
SIDA y los productores de algunos tipos de cáncer.
Los
retrovirus introducen su RNA, copian a DNA de cadena sencilla, luego a DNA de
cadena doble y se introduce como provirus en el material genético de la célula.
- Diseño de un vector
retrovírico para su uso en terapia génica:
·
Objetivos:
i) contener el gen exógeno.
ii) ser incapaz de replicarse por sí mismo.
·
Procedimiento
para cumplir estos objetivos: sustituir los genes estructurales (gag, pol, env)
víricos por:
-
El
gen que se desea introducir y expresar en las células.
-
Un
marcador seleccionable.
Una vez eliminados estos
genes el DNA ya no puede replicarse.
- Requerimientos de los
vectores retrovíricos en terapia génica:
-
Alto
título de vectores recombinantes.
-
Ausencia
de virus competentes para la replicación.
-
Estabilidad
de integración.
-
Eficiente
expresión del gen introducido.
- Generalidades del uso de
vectores retrovíricos:
El
virus no se utiliza tal cual, sino que se usa la zona ζ que se empaquete y
se use en terapia génica.
Usamos
dos retrovirus a la vez: el retrovirus defectivo para la replicación (que lleva
el gen que nos interesa) y el retrovirus auxiliar. El retrovirus defectivo para
la replicación no construye cápsidas vacías, se introduce dentro de las
cápsidas que fabrica el retrovirus auxiliar. El retrovirus auxiliar tiene una
mutación en la secuencia de empaquetamiento (ζ - ), por lo que no puede
empaquetarse si infecta una célula, sólo forma cápsidas vacías.
Las
células empaquetadoras tienen en su genoma los genes del retrovirus auxiliar y
producen, pues, cápsidas vacías, y si se introduce el plásmido a partir del DNA
se obtiene el RNA correspondiente que se empaqueta en las cápsidas
proporcionadas por los retrovirus auxiliares. No tienen los genes de la
transcriptasa inversa, pueden infectar pero no multiplicarse.
- Empleo de los vectores
retrovirales:
La utilización de los
vectores derivados de los retrovirus como sistema para transferir genes clonados
tiene varias ventajas. Primero, es posible infectar prácticamente el 100% de
las células y los genes exógenos y virales integrados se pueden expresar. En cualquier otro método, después
de 48 horas, solamente una célula de cada 102 o 107
expresa establemente el gen exógeno. Segundo, se pueden infectar a la vez
tantas células como se desee. Tercero, bajo condiciones apropiadas el gen se
puede integrar como copia única en un único sitio al azar, mientras que las
técnicas físicas y químicas a menudo dan lugar a la integración de copias
múltiples del gen que se transfiere, todas unidas cabeza con cola, dando lugar
a repeticiones en tándem. Cuarto, aunque la integración es al azar en el genoma
del huésped, el gen integrado tiene una localización precisa con respecto al
genoma viral. Quinto, la infección con
vectores retrovirales no daña la célula. Por último, se pueden infectar un
rango muy variado de tipos celulares.
Se han transferido por
inyección una gran variedad de genes insertados en vectores retrovirales. La
mayoría de estos genes han sido marcadores seleccionables, como el gen de la
timidina kinasa (TK), el ya mencionado anteriormente gen de la hipoxantina
fosforribosiltransferasa (HPRT), el gen que confiere resistencia a la neomicina
(neor), el gen mutante de la dehidrofolato reductasa que confiere
resistencia a la selección con metotrexato (DHFR) y también genes no
seleccionables unidos a marcadores seleccionables.
Casi todo el trabajo
realizado con vectores retrovirales se ha llevado a cabo con vectores derivados
del virus Moloney de la leucemia murina (MoMLV). El virus se compone de un
núcleo de RNA- proteína y una cubierta glicoproteica. El RNA de este virus, una
vez dentro de la célula actúa como molde para la transcripción en reverso de su
información genética, dando lugar a la doble cadena de DNA. Este DNA se integra
al azar como copia única, llamada provirus, en una zona del genoma del huésped.
Se sabe que se pueden
delecionar casi todas las regiones que codifican para las proteínas virales (gag,
pol y env) y reemplazarlas por otro DNA. Una vez delecionados los genes
virales, el vector retroviral es defectivo. Para obtener partículas infectivas
en una célula que tiene un provirus defectivo, ésta tiene que ser infectada por
un virus helper que suministre todas las funciones virales necesarias.
Después de infectar la células con un virus helper (como el virus
intacto MoMLV), se producen partículas virales infectivas, unas que contienen
el vector retroviral y otras correspondientes al propio virus helper.
Estas partículas que salen al medio de cultivo se utilizan para infectar las
células elegidas.
Este protocolo se ha
utilizado para infectar las células de la médula ósea que se han puesto
previamente en cultivo. Posteriormente, estas células se inyectan por vía
intravenosa en otro ratón que ha sido irradiado letalmente. Después de la
reconstitución se analiza si las colonias que han repoblado el bazo contienen y
expresan el gen del vector. Por medio de esta técnica se ha logrado transferir
el gen de la resistencia a la neomicina (neor) a las células
progenitoras de un ratón adulto. La utilización de un vector retroviral que
contiene un gen seleccionable tiene la ventaja de poder enriquecer las células
infectadas antes de ser inyectadas de nuevo en el animal. Con este mismo
protocolo, en experimentos posteriores, se han analizado los sitios de
integración cromosómica del vector retroviral en el DNA de células de la médula
ósea, del timo y del bazo de los animales reconstituidos. La integración de los
vectores retrovirales en un sitio único común para los tres órganos, permitió
identificar inequívocamente que las células de estos tejidos provenían de una
sola célula progenitora. Esto demuestra la posibilidad de insertar genes
eficientemente dentro de células pluripotenciales del sistema hematopoyético.
Este es uno de los requisitos necesarios antes de la utilización de los
vectores retrovirales con propósitos terapéuticos en humanos.
Como mejora a este
procedimiento se ha puesto a punto una técnica que evita la infección de las
células de la médula ósea con el virus helper, cuya propagación dentro
del animal podría originar complicaciones posteriores. Los retrovirus tienen
unas secuencias reguladoras denominadas psi, que dirigen el
empaquetamiento del RNA dentro de la partícula viral. Mediante la deleción de
estas secuencias se construyó un virus helper que es capaz de producir
todas las proteínas virales pero no de empaquetar su propio RNA. Así, se
estableció una línea celular de NIH 3T3 con el DNA del helper integrado
permanentemente. Esta línea celular (psi 2) proporciona en trans
las proteínas retrovirales necesarias para el empaquetamiento del vector. La
transfección en esta línea celular con el DNA del vector retroviral da lugar
después de 48 horas a un sobrenadante que contiene solamente los retrovirus
recombinantes defectivos en replicación.
Empleando estas células psi
2 se obtuvieron retrovirus con el gen neo y dhfr y
posteriormente con estos virus se infectaron células de la médula ósea de ratón
(figura 3):
Para aumentar la eficiencia
de infección, se co-cultivaron las células productoras de virus con las células
de la médula ósea durante seis días, bajo condiciones de cultivo especiales.
Diez días después de la infección de médula ósea, en ratones irradiados
letalmente, se analizaron las colonias del bazo para ver la integración de los
genes dhfr y neo. Cada colonia individual del bazo, que surge de
una sola célula progenitora, se utilizó para repoblar otros ratones irradiados
letalmente. Cuando se analizó el DNA del bazo de estos últimos ratones se vio
que los dos genes tenían un patrón de integración igual al que mostraban en la
colonia del bazo de que derivaban.
Por otro lado, se ha
desarrollado otro sistema similar de vectores retrovirales, también libre de helper,
denominado pSAM. En el virus helper se ha sustituido el gen env
del MoMLV, que codifica para la proteína de la envuelta, por un gen env
anfotrópico para que de esta forma las partículas virales lleven una proteína
de cubierta que les permita infectar un amplio rango de tipos celulares. Este
mismo laboratorio ha construido un vector retroviral anfotrópico que contiene
el gen mutante de la dehidrofolato reductasa. La utilización de este vector
tiene varias ventajas. Primera, con este vector se puede aumentar el número de
copias del gen dhfr al emplear concentraciones cada vez más altas de
metotrexato. Así, aumentando las concentraciones de esta droga se puede
aumentar el título de los virus que tienen integrado el gen dhfr. Como
segunda ventaja, es posible seleccionar directamente las células infectadas, en
el animal entero, suministrando metotrexato en la dieta.
En los experimentos
realizados hasta ahora con vectores retrovirales que contienen dos genes dentro
del mismo vector, hay resultados contradictorios. En muchos de los trabajos
publicados se ha visto que a veces las células infectadas con el vector tienen
alterado el DNA del provirus. El principal problema parece ser que los
retrovirus tienen una propensión bastante fuerte a la deleción de secuencias
durante la replicación del virus. Así, al utilizar los vectores con los genes dhfr
y neo para la infección de las células de la médula ósea, se vio que
ambos genes aparentemente estaban presentes en las colonias del bazo. Sin embargo,
en los ratones sólo se ha encontrado expresión para el gen de la resistencia a
la neominina, pues parece que durante la producción de las partículas virales
se pierde una porción del gen dhfr. Por otro lado, también se ha visto
que cuando hay dos genes integrados, el gen situado más hacia el extremo 3´ es
generalmente suprimido cuando hay una selección para la expresión del gen que
se encuentra en el extremo 5´,y viceversa.
Sin embargo, otros grupos
han realizado experimentos donde se observa la expresión de los dos genes. En
uno de ellos se utilizó dentro del mismo vector retroviral el DNA
complementario del gen que codifica para la enzima adenosina deaminasa humana
(ADA) y el gen de resistencia al antibiótico G418 (neor).
Tanto las células seleccionadas como las que no, expresan el gen de adenosina
deaminasa a un nivel del 25-50 % con respecto al de la enzima endógena. También
se ha transmitido establemente un minigén de la hormona de crecimiento con su
promotor natural utilizando como vehículo un vector retroviral que tiene el gen
de la HPRT como marcador seleccionable. Al infectar distintos tipos celulares
con el vector retroviral, la producción de la hormona de crecimiento y su
inducibilidad en distintos clones fue altamente variable. Estas variaciones en
la expresión pueden ser debidas a un efecto posicional en el cromosoma, según
el lugar de integración del gen, un que ya se había observado anteriormente en
otros casos. A pesar de este problema, parece posible propagar genes
eucarióticos de una forma estable y regulada adecuadamente a través de vectores
retrovirales seleccionables.
A pesar de las evidencias
descritas, la introducción de genes por medio de vectores retrovirales con
fines terapéuticos, requerirá aún bastante trabajo. Un sistema ideal no sólo
debería introducir un gen de forma estable, sino que además debería hacerlo de
una forma específica de tejido. Cuando el desorden genético es en el sistema
hematopoyético, se pueden tratar de aislar las células de la médula ósea, pero
ningún otro tejido, con excepción de la piel, puede extraerse, tratarse y reemplazarse de nuevo. Como existen virus
que infectan tejidos específicos únicamente, se podría utilizar una partícula
retroviral con una cubierta glicoproteica que fuera reconocida solamente por
los receptores de un tipo celular. Pero el sistema óptimo no sólo debería
introducir el gen específicamente en un tipo de células, sino que también
debería dirigir la integración del vector a un determinado sitio cromosómico.
Existe la dificultad adicional de que es probable que para obtener un efecto
sostenido se necesite integración y ésta requiere la replicación del DNA y por
tanto sólo sería posible en tejidos que estén proliferando; de aquí la
restricción a piel y células de origen hematopoyético. Hasta el presente, se
sabe que en organismos inferiores la inserción de un gen por recombinación
homóloga es algo relativamente común, pero no así en mamíferos, donde este
fenómeno está poco explorado.
- ¿Son seguros estos
protocolos?
Consideraciones respecto al
uso de vectores retrovíricos:
1.- Riesgo de mutagénesis
insercional: hacemos una infección y puede entrar por la parte equivocada de la
célula.
2.- Posibilidad de
recombinación con secuencias retrovíricas endógenas.
3.- Posibilidad de transferencia
de material genético exógeno.
4.- Producción de virus
competentes para la replicación.
La enfermedad de Gaucher
¿
Cual es la Historia de la Enfermedad de Gaucher ?
La enfermedad de Gaucher es llamada después,
de la descripción por primera vez
del
médico francés Philippe Charles Ernest Gaucher en 1882 en una persona de
32
años cuyo higado y bazo estaban agrandados.
En 1924 el médico alemán
H. Lieb aisló un componente graso particular
del bazo de personas con enfermedad
de Gaucher. Diez años más tarde, un médico
francés A. Aghion identificó este
compuesto como un glucocerebrósido, que es un
componente de la membrana celular
de los glóbulos rojos y blancos de la sangre.
En 1965, el médico norteamericano
Roscoe O. Brady y sus colaboradoros
demostraron que la acumulación del
glucocerebrósido resulta de la deficiencia de
la enzima glucocereboxidasa. Las
investigaciones del Dr. Brady fueron la base
para el desarrollo de la terapia
enzimática de reemplazo, usando glucocerebroxidasa
para reemplazar la enzima
perdida en los pacientes.
Enfermedad de Gaucher: El desorden por
almanacenamiento lisosomal más comun
¿ Cual es la base de la enfermedad de
Gaucher?
El cuerpo humano contiene células
especializadas, llamadas macrófagos, que
remueven las células agotadas degradádolas a
moléculas simples para su
reciclado. Los macrófagos “comen” las células
degastadas y las degradan dentro
de compartimientos celulares llamados
lisosomas que sirven como tubo digestivo
de Ios macrófagos. La enzima
glucorerobroxidas esta localizada dentro de los
lisosomas y es responsable de la separación
del glucocerebrósido en glucosa y un
lipido llamadó ceramida.
Las personas con Gaucher carecen de la forma normal de la enzima
glucocerebroxidasa y son incapaces de
desintegrar el glucocerebrósido. Por lo
tanto el glucocerebrósido permanece
almacenado dentro de los lisosomas,
impidiendo el funcionamiento normal de los
macrófagos. Los macrófagos agrandados
contieniendo glucocerebrósido no digerido se
denominan células de Gaucher. Estas
células son el distintivo de la enfermedad.
La enfermedad de Gaucher es el más
común de los 10 desordenes de llamados de
“almacenamiento”. El más ampliamente
concido de estos desorddenes es la enfermedad
deTay-Sachs.
¿ Que ocurre cuando las células Gaucher se
acumulan ?
Las células Gaucher se acumulan con mayor
frecuencia en el bazo, el higado y la
médula osea. Sin embargo, ellas también
pueden reunirse en otras tejidos,
incluyendo el sistema linfático, pulmones,
piel, ojos, riñones, corazón y en
raras occasiones en el sistema nervioso.
Frecuentemente el órgano que contiene
las células Gaucher se agranda y no funciona
normalmente provocando los síntomas
clínicos asociados a la enfermedad. El tipo y
la severidad de los síntomas
varian ampliamente entre los pacientes.
Algunas condiciones que amenazan la
vida.
Células de Gaucher en el bazo
Un lugar común de acumulación de células
Gaucher es el bazo. En forme tipica, la
acumulación de células Gaucher en este órgano
provoca que se agrande y aumente
sua actividad. El agrandamiento causa la
distensión del abdomen de tal
embarazada. Normalmente el bazo destruye las
viejas células sanguíneas al mismo
ritmo que se producen las nuevas en la médula
osea. Cuando el bazo se torna
hiperactivo. tiende a destruir los glóbulos
rojus más rapidamente que lo que
pueden qenerarse y se produce un deficiencia,
o sea anemia. Los glóbulos rojos
transportán oxígeno de los pulmones a todas
las células del cuerpo. Por carecer
de suficientes glóbulos rojos los pacientes
anémicos sufren los efectos de una
oxigenación insficiente. Como resultado, Ios
músculos no pueden producir la
energia necesaria y tienden a fatigarse.
La hiperactividad del bazo puede tambíen
causar deficiencia de los glóbulos
blancos, lo cual reduce la capacidad del cuerpo de luchar contra las
infecciones bacterianas. O puede reducir el
número de plaquetas que disminuye la
capacidad de formar coágulos, aumenta la
tendencia a sangrados y hematomas. Como
resultado son frecuentes y profusos los
sangrados nasales comunes en los
pacientes con Gaucher.
Células de Gaucher en el higado
El higado es otro lugar frecuente para la
acumulación de células Gaucher. Se
agranda y funciona anormalmente. En algunos individuos se agranda tanto como el
bazo. En pacientes cuyo bazo a sido
extirpado, el higado puede aqrandarse
muchisimo dado el desplazamiento de la
acumulación de células Gaucher del bazo
al higado. Los efectos de la funcion hepática
anormal son generalmente minimos,
aunque algunas pocas personas pueden desarrollar cirrosis. En la
cirrosis el
higado se transforma en un tejido cicatrizal.
Células de Gaucher en la médula osea
El otrotc lugar donde frecuentemente se reunen
células de Gaucher es en la
médula de los huesos del esqueleto. Las
células de Gaucher acumuladas reducen la
función normal de la médula osea en las zonas
donde están más concentradas. Esto
provoca la variedad de problemas oseos que
comunmente son encontrados en Ias
personas con Gaucher. Por ejemplo, las
células Gaucher pueden inteferir en la
producción de células de la sangre en la
médula osea, combinándose con la
deficiencia que causa el hiperactivo y
agrandado bazo.
Los huesos afectados por Gaucher pueden ser
más propensos a la infección. Pueden
ser más delgados o débiles que lo normal y
pueden deformarse. Además pueden
ocurir crisis oseas cuando hay una súbita
falta de oxigeno en un area donde las
células de Gaucher interfieren en la circulación normal de sangre. Estos
episodios pueden ser extremadamente
dolorosos, se siente semejante a un ataque
cardíaco de los huesos. La restricción en la
circulación de sangre puede también
resultar en la destrucción del tejido sangre
puede también resultar en la
destrucción del tejido osea (llamada necrosis
aséptica) y provocar problemas
permanentes de la movilidad.
Además, los huesos pueden debilitarse y estar
propensos a fracturas espontaneas.
Si esas fracturas ocurren en la columna
vertebral, llamadas fracturas por
compresión, pueden causar daño a los nervios.
Los individuos con Gaucher amenudo
se quejan de dolores generales oseos y articulares. Este dolor es
probablemente
debido a la inflamacíon en el sistema
esquelético causada por la presencia de la
de células Gaucher.
¿ Hay individuo tipico Gaucher ?
Aunque todas las personas con Gaucher tienen
deficiencia en actividad de la
glucocerebroxidasa, hay veriaciones de
persona a persona. Como resultado el
momento de comienzo y la severidad de los
síntomas varían ampliamente. Hasta
ahora,
Ios especialistas en Gaucher dividen a la enfermedad en 3
clasificaciones:
Tipo 1,
Tipo 2 y Tipo 3
basándose en los síntomas particulares y eI curso de
la enfermedad. En general cuanto más tarde en
la vida aparezcan los primeros
síntomas, es menos probable que la enfermedad
llegue a ser severa.
¿ Que es el Tipo 1 ?
El Gaucher tipo 1 es la forma más común,
referida engañosamente como Gaucher del
adulto. Personas de cualquier edad pueden ser
afectadas. El gen defectuoso se
encuentra en menos de cda 40 mil personas en
la población general. Es más comun
entre los Ashkenazi. Como este tipo no afecta el sistema
nervioso, algunas
veces lo refieren como el Gaucher no
neuropático.
El Gauicher tipo 1 tienne una varinción
partticularmrnte amplia en los signos
clínicos, síntomas y el curso de la
enfermedad. Mucha gente con Gaucher tipo 1
no tiene síntomas clínicos y lleva una vida
normal. En algunos casos, sin
embargo puede poner en riesgo la vida. En
general, cuanto más tardía la
aparición de los síntomas es menos probable
que la enfermedad sea severa.
Tal vez el signo más frecuente del Gaucher
tipo 1 es el agrandamiento del bazo
y/o el higado. La hiperactividad del bazo
agrandado provoca una tendencia
aumentada al sangrado por disminución de las
plaquetas o fatiga relacionada con
la anemia. El agrandamiento del bazo es el
hallazgo inicial más frequente y
puede encontrarse hasta en niños de 6 meses.
El bazo puede agrandarse lo
suficamente para afectar la movilidad del
niño y llamar la attención . Un niño
con enfermedad severa puede ser de baja
estatura respecto del promedio y puede
adoptar una postura lordotica para
suportar el peso del abdomen agrandado.
Los síntomas esqueléticos del compromiso oseo
pueden occurrir en cualquier
momento de la vida: en niños tan jovenes
comio 2 años de edad o en adultos tan
viejos como 70. En más de la mitad de las
personas con Gaucher tipo 1, las
radiografías revelan una deformida
característica denominada deformidad en
frasco de Erlenmeyer en los huseos del muslo.
Los huseos del se ensanchen en la
rodilla en vez de tener un contorno
redondeado normal.
¿ Que es el Gaucher Tipo 2 ?
El gaucher tipo 2 es muy raro, es una forma
rapidamente progresiva de la
enfermedad que afecta el cerebro tanto como
los órganos afectados en el tipo 1
del Gaucher. Antiguamente denominada Gaucher
infantil, el tipo 2 se caracteriza
por un severo compromiso neuroiógico en el
primer año de vida. También se
denomina Gaucher neurorpático agudo. Esta
forma de Gaucher no aparece con más
frecuencia en ningún qrupo étnico.
Los niños con Gaucher tipo 2 aparentan
tipicamente normales durante los primeros
poco meses de vida, hasta desarrollar
síntomas neurológicos y muchos de los
síntomas asociados al tipo 1. El niño
afectado habitualmente no supera los 2
años debido al sevoro compromiso del sistema
nervioso.
¿ Que es el Gaucher Tipo 3 ?
Antaño denominada Gaucher juvenil, el tipo 3
se caracteriza por un compromiso
neurológico lentamente progresivo. El Gaucher
tipo 3 es también muy raro. Asi
como el tipo 2 no aparece con preferencia en
ningún grupo étnico, aunque un
número de casos se han reportado en
Escandnavia particularmente en Suecia y
tambien en España y Japón.
Los signos y síntomas del Gaucher tipo 3
aparercen en la infancia temprana.
Salvo por el compromiso del sistema nervioso,
los síntomas del Gaucher tipo 3
recuerdan al tipo 1. Los individuos con tipo
3 que llegan a la adolescecia
pueden sobrevivir hata la tercera o cuarta
década.
¿ Como se contrae la enfermedad de Gaucher ?
La enfemedad de Gaucher es hereditaria
Mucho de la constitución de una persona es el
resultado de lo heredado de cada
uno de sus padres. Ciertas características,
tales como el color de ojos,
estatura, y enfermedades genéticas pasan de
padres a hijos. Los genes para estas
características estan retinidos en 23 pares
de cromosomas. Los genes contienen
los calcos que las células del cuerpo usan
para producir proteínas, los
ladrillos de la vida. Cada cromosoma contiene
miles de genes. Un individuo
normalmente hereda una copia de cada gen de
cada progenitor.
Los genes de la glucocerebroxidasa también se
pasan de padres a hijos. En el
Gaucher, el calco, la copia de la enzima
glucocerebroxidasa (un tipo de
proteína) es defectuoso. Como resultado, la
glucocerebroxidasa producida desde
genes defectuosos es incapaz de cumplir una
función normal.
¿ Es el riesgo de heredar Gaucher lo mismo
para mujeres y varones ?
Las copias del gen para la glucocerebroxidasa son transportados en un cromosoma
que no esta involucrado en la determinación
del sexo del individuo. Como
resultado, el gen de la glucocerebroxidasa
defectuoso puede pasar tanto a
mujeres como
a varones. Un par de cromosoma, llamados cromosomas sexuales,
difiereb entre hombros y mujeres de tal forma
que determinan su identidad
sexual. Los otros 22 pares de cromosomas se
denominan autosómicos. El gen de la
enzima glucocerebroxidasa es una de los pares
de cromosomas autosómicos. El
Gaucher es referido como un transtorno
autosómico recesivo. Recesivo explica el
hecho que para desarrollar la enfermedad, un
individuo debe heredar dos copias
defectuosas del gen, una de cada progenitor
¿ Quienes son portadores de Gaucher ?
Una persona con un gen normal y uno
defectuoso para la glucocerebroxidasa es un
portador de la enfermedad de Gaucher. Estas
personas no desarrollan la
enfermedad porque mientras que uno de los dos
genes para la glucocerebroxidasa
sea normal, suficiente cantidad de
glucocerebroxidasa puede producxirse para
prevernir la acumulación de glucocerebrósido.
Aungue el portador de Gaucher no
tendrá síntomas de la enfermedad, las
probabilidades son 50:50 que el gen
Gaucher se trasmitirá a cada uno de sus hijos
o hijas. Un niño solo puede
desarrollar la enfermedad de Gaucher si
hereda un gen defectuoso de cada uno de
ambos padres.
¿ Cual is la probabilidad de tener niños con
Gaucher o portadores ?
Si ambos padres tienen genes normales para la glucocerebroxidasa, cada
niño
heredará dos
genes normales, uno de cada progenitor y nunca tendrá Gaucher ni
será portador.
Si un padre es portador de la enfermedad y el
otro no, hay una chance de 50:50
de tener un niño que herede el gen Gaucher de
su padre portador y sea a su vez
portador de la enfermedad. Ninguno de los
hijos de esta pareja tendrá la
enfermedad porgitendran un gen normal
heredado del otro progenitor.
Si ambos padres son portadores de Gaucher, con cada embarazo hay un 25% de
chance de tener un niño que herede un gen
Gaucher de cada uno de su padres y
desarolle la enfermedad de Gaucher. Hay un
50% de chance de tener un hijo que
herede un gen Gaucher de uno de los
progenitores y un gen normal del otro, será
por lo tanto portador. Finalmente hay un 25%
de chance por cada embarzo de tener
un niño que herede 2 genes normales, uno de
cada progenitor y nunca tendra
enfermedad ni será portador.
Debe señalarse que la probabilidad por cada
embarazo de heredar la enfermedad de
Gaucher es totalmente independiente de lo
ocurrido en el embarazo anterior.
Tener un hijo con enfermedad de Gauclier no
significa que los próximos 3 no
heredaran la enfermedad.
Si uno de los padres tiene enfermedad de Gaucher y el otro no, ni es
portador,
todas los hijos heredarán el gen Gaucher del
padre enfermo y seran portadores.
Ninguno desarrollará la enfermedad en si
mismo.
Si un padre tiene enfermedad de Gaucher y el
otro es portador, hay una chance de
50:50 de tener un hijo que herede un gen
Gaucher de cada padre y tenga la
enfermedad. Hay también una chance 50:50 dle heredar un gen Gaucher solo de un
proqenitor y se transforme en portator.
Si ambos padres tienen enfermedad de Gaucher,
todas sus hijos heredarán dos
genes Gaucher y tendán la enfermedad también.
¿ Quien deberia ser estuduado por estado de
portador de Gaucher ?
Dado que el Gaucher es una enfermedad
genética, todos los parientes cosanguíneos
de los pacientes tienen riesgo de tener la
enfermedad, o son potenciales
portadores del gen Gaucher. Las familias con
antecedentes de Gaucher debería
discuitir la posibilidad de test genéticos
con sus médicos. Para el rastreo
diagnóstico se toma una muestra de sangre
para medir la actividad de la
glucocerebroxidasa. El nivel de actividad
encontrado determina si la persona
tiene Gaucher o es portador. Para detectar
portadores, los test sanguíneos no
son siempre seguros debido a la vairiaeción
de los niveles deb enzima. Muestras
de vellosidades coriales y aminiocentesis
pueden usarse para el diagnóstico
precoz de Gaucher en el embarazo. La consulta
genética esta disponible para
parejas que son portadores o han tenido
antecentes familiares de Gaucher.
¿ Como se diagnostica la enfermedad ?
El proceso del diagnóstico de muchas
enfermedades, y especialmente el
Gaucher,
no es siempre directo. A menudo el paciente
consulte inicialmente por otro
problema tal como gripe, dolores
inespecíficos, o un examen de rutina. Aunque
hacer un diagnóstico de Gaucher no es
dificil, algunos síntomas pueden semejar
otras enfermedades. El médico puede realizar
primero otros test para eliminar
los desordenes más comunes. Por ejemplo, en
los casos cuando los pacientes tiene
bajos recuentos de plaquetas, los médicos
descartan primero leucemia. Si un
paciente se queja de dolor articular,
sospecharían artritis. Algunas veces, un
médico especialista, como un genetista o un
hematólogo, puede ayudar a
distinguir los síntomas de Gaucher de otras
enfermedades con síntomas
semejantes.
La enfermedad de Gaucher puede ser sospechada
en una persona con un
agrandamiento inexplicable del bazo, o
tendecia a sangrar, o dolores oseas o
articulares, o fracturas espontaneas. Un
pediatra podría hacer el diagnóstico en
un niño que se queja de disconfort abdominal
o frequentes epistaxis. Un
hematólogo en una persona con recuentos
globulares o de plaquetas bajos. Un
ortopedista, en el curso del tratamiento de
alquien que sufre fracturas
frecuentes e inexplicables. Gaucher deberla
ser particularmente sospechado en
personas con parientes cosanguineos que
tienen la enfermedad. Debe notificarse a
los médicos si hay antecédentes de enfermedad
genética familiar. Hay indicadores
del Gaucher que no son registrados por el
paciente, pero aparecen en los
analisis del laboratorio incluidos niveles
elevados de fosfatasa ácida y/o
enzima convertidora de angiotensina en suero,
y caracteristicas esqueléticas que
revela el examen radiológico.
Cuando hay una firme sospecha de Gaucher, el
diagnóstico se realiza con un test
en sangre que demuestra una disminución en el
nivel de actividad de
glucocerebroxidasa en los glóbulos blancos.
Si hay dudas acerca del diagnóstico
el médico puede querer obtener una muestra de
médula osea o de piel, para buscar
células Gaucher. Ciertas células de piel llamadan fibroblastos pueden crecer en
cultivos y luego usarse para medir el nivel
de actividad de la
glucocerebroxidasa.
Origen: Genzyme Corporation, 1992. Modificado
julio de 1999
Traducido por: Fabion Alvares, Argentina.
La terapéutica genica para la enfermedad de
Gaucher
Al presentar al Profesor John Barranger de la
Universidad de Pittsburgh, en Pennsylvania, USA, Jeremy Manuel dijo en la
segunda conferencia de la asociación Guacher: "Una cura puede estar a la
vista. John Barranger ha dedicado la mayor parte de su carrera investigando
sobre enfermedades lysosomal y fue instrumental en el desarrollo de la
terapéutica de reemplazo de la enzima. El dió la primera infusión al primer
paciente con lo que ahora conocemos como Ceredase. "El cuadro de abajo
muestra al Profesor Barranger explicando uno de los aspectos principales de la
terapéutica genética para la enfermedad de Gaucher.
El Profesor Barranger explicó que la
enfermedad de Gaucher es una de 17 condiciones médicas similares causadas por
la deficiencia de una enzima, que pueden ser potencialmente curadas con la
terapéutica genética. Los trasplantes de médula han tenido éxito en algunos de
estos trastornos, incluyendo Gaucher, y ahora la enfermedad de Gaucher es el
prototipo para el desarrollo del tratamiento de la terapéutica genética en todo
el grupo de alteraciones.
El explicó que la terapia de reemplazo de la
enzima (Ceredase) indica que el producto del gen puede funcionar. "La
corrección parcial de la deficiencia de la enzima a traves de la terapia genética
puede ser terapéutico." Dijo. La viabilidad del tratamiento ha sido
probada en ratones y la conclusión es que el trasplante de gen funciona durante
el resto de la vida del ratón. Las pruebas de laboratorio con células humanas
también han tenido éxito.
Los planes para los ensayos clínicos
Los ensayos clínicos planeados involucran a
los pacientes que recibiran la medicina (G-CSF) para estimular el número de
células CD34 (células de la médula) que circulan en su sangre. Después de 10
días se colectaran células blancas de la sangre del paciente por leukophoresis
(una máquina recoge estas células y devuelve el resto de la sangre al cuerpo).
Las células blancas recolectadas pasaran varios procesos en el laboratorio para
producir una solución rica en células de CD34 y particularmente en stem cells.
Entonces sera añadido un retroviral vector corregido genéticamente. Las células
seran examinadas por contaminantes y también para ver que el gen esta
trabajando para producir la enzima.
Este trabajo de laboratorio durará como un
mes, después del cual las células genéticamente corregidas son trasplantadas de
nuevo en el paciente. Si no hay suficiente actividad enzimatica después de tres
meses, esto sera repetido hasta cuatro veces al año. La esperanza es que suficientes
células de la médula incorporadas por la deficiencia de la enzima para ser
corregida.
El primer ensayo clínico empezará pronto. Se
espera que sólo con una incorporación de un 1% de las células de la médula
alteradas genéticamente, esto pueda llevar a una mejora significante de la
enzima disponible en el cuerpo. (Se estima que los pacientes de Gaucher tipo 1
sólo tienen una deficiencia de la enzima del 5% al 15%).
La monitorización
Los pacientes participantes en el ensayo
seran monitorizados cada mes con análisis de sangre y una biopsia de la médula
después de un año, para examinar hasta que punto las células alteradas
genéticamente se han establecido en el cuerpo y dan por resultado una mejora
clínica.
Comentando sobre seguridad, él dijo que en los
ratones no habían aparecido efectos secundarios. En la primera prueba no se
destruirá el resto de la médula. El retroviral vector no se puede reproducir el
mismo. "Ninguno de los 150 pacientes del mundo entero que han recibido
trasplante de gen han sufrido efectos mutagénicos ( cancerosos)", dijo.
Es posible que un futuro ensayo de esta
terapéutica del gen se lleve en el Reino Unido.
Las patentes
Le preguntaron al Prof Barranger si la
terapia del gen para la enfermedad de Gaucher iba a ser patentada. El contestó
que el gen fue clonado en 1983 y que no estaba sujeto a una patente. Sin
embargo el vector, que transfiere el gen al cuerpo, puede ser patentado.
Origen: Gauchers News de febrero de 1995
Traducido por Victoria Villar Casares
(c) Copyright Gauchers Association 1995, 1997
La segunda conferencia de la asociación
Gaucher - nuevos desarrollos
La Segunda Conferencia de la asociación
Gaucher en Nuevos Desarrollos en el Tratamiento de la Enfermedad de Gaucher,
tuvo lugar en el Hotel Clive de Londres el 20 de Noviembre de 1994 con una
audiencia de 130 personas.
El día comenzó con la reunión annual general
de la Asociación (un informe sera enviado pronto a los miembros); al mismo
tiempo en otra habitación había una reunión para doctores, que les facilitó a
los expertos médicos intercambiar información y puntos de vista de una manera
informal y confidencial entre ellos y los oradores médicos de la Conferencia.
El Profesor Timothy Cox dirigió la reunión.
En la apertura de la Conferencia, el Presidente
Jeremy Manuel dió la bienvenida a los delegados. Dijo: " Tenemos reservado
un día lleno de información". " El crecimiento de la Asociación ha
sido casi milagroso. Hace tres años sabiamos sólo de ocho personas con la
enfermedad de Gaucher, ahora conocemos a 160 de los cuales 63 estan recibiendo
Ceredase."
El Prof Cox Informa del Progreso, Experiencia
e Investigación en el Reino Unido
El Professor Timothy Cox, el cual trata a 60
pacientes con Gaucher en el Hospital Addenbrooke en Cambridge, Explicó la
historia y trayectoria de la deficiencia de la enzima que afecta a los
pacientes con Gaucher: " Fue Philippe Gaucher, un doctor Frances, el
primero en identificar el agrandamiento del bazo lo cual es un signo de la
enfermedad. Pero estaba equivocado. Pensó que era causado por algo maligno.
" Fue tan solo hacia el 1960 que se descubrió que la causa era la falta de
la enzima glucocerebrosidase.
El Prof Cox explicó que la clave de la
enfermedad estaba en los macrophages (células en el higado, bazo, médula y en
todas partes) que pasan toda su vida comiendo las células gastadas. En los
macrophages hay lysosomes, " sacos suicidas que contienen muchos
enzimas" que son responsables de disolver las células viejas. En el caso
de la enfermedad de Gaucher, la enzima glucocerebrosidase no trabaja
apropiadamente y se acumula un tejido graso, glucocerebroside, se mantiene en
los macrophages en vez de ser disuelto y pasado por el sistema.
Los macrophages se vuelven grandes en los
órganos y la médula y son estas células las que contribuyen a los síntomas de
engrandamiento del bazo e higado. En los huesos, se corta el suministro de la
sangre, dando por resultado crisis muy dolorosas y fracturas espontáneas en los
huesos.
"Pero los genes no lo son todo",
dijo el Prof Cox. Mencionó a dos gemelos, uno de ellos tenía síntomas de
Gaucher y le tenian que extirpar el bazo. El otro gemelo no tenía ningún
síntoma. Otra cosa debía de haber contribuido al desarrollo de los síntomas.
Tratamiento Exitoso
Siguió describiendo el éxito del tratamiento
con Ceredase en algunos de sus pacientes. El primer paciente adulto tratado en
el Reino Unido había sufrido de fallo en la médula y estaba recibiendo
transfusiones de sangre regulares. El paciente sufria también de dolor en los
tobillos lo cual le había hecho dejar de trabajar.
En tratamiento con Ceredase con una dosis muy
baja dos veces por semana, el paciente tuvo una recuperación dramática. Después
de unos meses, una Resonancia mostró una recuperación casi completa de los
tobillos. El paciente recibe una dosis aún más baja y ahora después de 3 años
permanece en buenas condiciones. Sus Resonancias son perfectamente normales.
El estudio importante
El Prof Cox describió el estudio llevado a
cabo por su colega el Dr Pram Mistry en la Universidad de Cambridge acerca de
donde va en el cuerpo el Ceredase y cuanto tiempo permanece allí. " Me
gustaría también reconocer a los miembros de la Asociación que tuvieron parte
en este trabajo."
Dijo que era importante la historia en el
desarrollo de la terapia de reemplazo de la enzima. Las infusiones iniciales de
la enzima glucocerebrosidase fueron infructuosas porque llego a las partes del
cuerpo equivocadas. Sólo después de que la enzima fue modificada y apuntada
hacia los receptores de mannose ( los cuales estan ligados a los macrophages),
que la enzima, conocida como Ceredase, fue efectiva. Sin embargo la enzima
encuentra obstáculos en su camino y pueden haber receptores aparte de los
mannose que absorvan la enzima.
Por investigaciones previas se sabe que el
Ceredase tiene una vida media de sólo unos minutos en la sangre de los
pacientes, pero lo que no se sabia era donde y como iba desde allí. ( la vida
madia es el tiempo que lleva a la mitad de la sustancia en desaparecer). Otras
células además de los macrophages pueden tomar Ceredase.
En un período de pruebas para descubrir
adonde iba la enzima, tomaron parte 9 pacientes. Todos ellos tenían Gaucher
Tipo 1. Además tomó parte una persona sana.
Se engancho una cantidad muy pequeña de yodo
radiactivo efímero a una pequeña cantidad de enzima, para poder seguir su
trayectoria en el cuerpo con un escáner. Se utilizaron ambos Ceredase y
Cerezyme. El experimento fue aprobado por la Administración del Comité Asesor
para Substancias Radiactivas del Departamento para la Salud, Reino Unido.
La absorción rápida en el higado y bazo
El Professor Cox mostró unas diapositivas
extraordinarias que enseñaban la enzima inyectada llendo directamente a las
áreas requeridas - el higado y el bazo, y en algunos pacientes con problemas de
huesos, a los sitios que se sabía que habian causado problemas o que todavía
los causaban.
Los escáners mostraron una absorción rápida
del higado y un poco más lenta del bazo, aunque en un paciente más severamente
afectado, la absorción del bazo fue más grande que la del higado.
En un paciente, después de 5 minutos de
infusión el escaner mostró una desaparición rápida de la sangre, pero con una
absorción muy marcada por el higado. A los 10 minutos la cantidad máxima estaba
en el higado pero el bazo absorvió la enzima mucho más despacio. Los escaners
se hicieron en los pacientes en un periodo de 48 horas para estimar la vida
media de la enzima en los diferentes órganos.
Fue visible también la absorción en la
médula. No hubo diferencia en la absorción de la médula entre los pacientes con
o sin bazo.
El Professor Cox comentó el hecho de que la
enzima fue a los huesos del pie de un paciente que había tenido previamente ahí
problemas graves. De acuerdo con una Resonancia los pies habian vuelto a la
normalidad después del tratamiento con Ceredase, aunque el paciente todavía se
quejaba de vez en cuando de dolor.
El Dr Pram Mistry presentó previamente un
trabajo sobre esta investigación en la Reunión de Trieste del Grupo Europeo de
Trabajadores en la Enfermedad de Gaucher. Concluyó que la enzima llegaba
eficientemente a los lugares afectados por la enfermedad, y que una proporción
considerable de la enzima tenía una vida media de 1-2 días en el higado y bazo.
Enfatizó que había necesidad de encontrar un nivel de saturación óptimo para
cada paciente.
Origen: Noticias de Gaucher de Febrero de
1995
Traducido por Victoria Villar Casares
(c) Copyright Gauchers Association 1995, 1997
Lo último en la terapia génica - un paciente
empieza el tratamiento
El Dr John Barranger habló sobre su
investigación acerca de la terapia del gen en la conferencia de la asociación
en noviembre de 1994. Aquí estan las últimas noticias:
Una mujer de 48 años de edad fue el primer
paciente que empezó la terapia génica en octubre de 1995 en la Universidad de
Pittsburgh Medical Centre, USA. Van a ser estudiados cinco pacientes durante el
primer año del protocolo y dos más que seran trasplantados a principios de
1996.
"Estamos en el principio de poder
desarrollar una solución permanente asociada a la enfermedad de gaucher,"
dijo el Dr John Barranger, jefe del equipo de investigación y profesor de
pediatria, genética humana, genética molecular y bioquímica en la Universidad
de Pittsburgh.
El comienzo de la terapia
En el comienzo de la terapia, los pacientes
reciven granulocyte-macrophage colony stimulating factor, o GM-CSF. Esta
substancia aumenta la producción en el paciente de células blancas
especializadas (haematopoeitic stem cells) las cuales son células primitivas
que tienen la habilidad única de reconstituir toda la médula del hueso.
Entonces las stem cells son extraidas de la sangre con un procedimiento llamado
leukapheresis y expuesto a un retrovirus que lleva el gen correctivo para la
deficiencia del glucocerebrosidase. Las células que llevan (transmitir) este
gen son recolectadas y se le devuelven al paciente con una infusión. Las
células vuelven a la médula por un proceso natural.
"Estamos estudiando cómo estas células
competiran con la médula ya existente, donde continuaran dividiendo y
produciendo el glucocerebrosidase. Este estudio va a proporcionar una
información muy importante lo cual esperamos que resultara en una terapéutica
avanzada significante," añadió el Dr Barranger.
"Este experimento es el primero en una
serie de estudios y llevara bastantes años el completarla. Las curas
normalmente no vienen de un experimento solo, pero son el resultado de ciencia
cuidadosa y minuciosa, hecha en el laboratorio y clínica. No es prudente el
esperar que la terapia génica sea un éxito de la noche a la mañana."
"Hace bastantes años, desarrollamos el
primer tratamiento para la enfermedad de Gaucher utilizando una enzima, que
diseñamos para reforzar su llegada a las células de la médula, y funcionó.
Ahora podremos sanar este problema transferiendo el gen por la enzima a la
misma clase de células. Esta es la posibilidad que estamos estudiando."
Los estudios de la terapia génica en la
enfermedad de Gaucher son considerados como un prototipo para el tratamiento de
más de 15 desórdenes heredados.
Origen: Gauchers News de marzo de 1996.
Traducido por Victoria Villar Casares
(c) Copyright Gauchers Association 1996, 1997
Los prometedores primeros resultados de la
terapia génica
Los resultados de la primera fase del ensayo
de terapia génica en tres adultos con la enfermedad de Gaucher fueron revelados
por el Profesor John Barranger en una reunión el domingo 19 de Abril 1998 en el
NYU Medical Center en Nueva York. Susan Lewis informa:
El Prof Barranger empezó su discurso sobre la
terapia génica diciendo que no sabia todavia si funcionara la terapia génica,
pero que la primera fase de su estudio mostró que el gen para el
glucocerebrosidase habia sido transferido con éxito a tres pacientes y que
estaba produciendo la enzima con seguridad.
Tres pacientes, una mujer y dos hombres
alrededor de los 50 años de edad, continuaban teniendo enfermedad en los huesos
a pesar de recibir la terapia de reemplazo de la enzima durante algunos años.
Despues de recibir cuatro transferencias
génicas en intervalos de tres meses, un paciente continua produciendo bastante
enzima para poder cesar la terapia de reemplazo de la enzima Cerezyme en
Octubre de 1997. Antes de eso, la dosis fue reducida de 60u/k/bw (unidades por
kilo) a 3u/k/bw durante un periodo de 12 meses.
El Prof Barranger informó que el paciente
esta produciendo tres cuartos de la actividad normal de la enzima, el
equivalente al de un portador sano y sigue bien.
El segundo paciente tambien recibió cuatro
transferencias génicas. Aunque su actividad enzimática aumentó, ha recibido
subsiguientemente otras tres transferencias génicas. Permanece en la terapia de
reemplazo de la enzima.
El tercer paciente cesó de formar parte del
estudio, después de recibir dos transferencias génicas, debido a efectos
adversarios producidos por una medicina adicional (Neupogen) necesaria en el
proceso. Sin embargo su elevación en su actividad enzimática ha continuado.
El Prof Barranger explicó que para que la
terapia génica funcione, el gen tiene que ser introducido en células primitivas
no especializadasen la médula espinal del paciente llamadas stem cells. Son
estas stem cells las que generan todas las células de las sangre incluyendo las
células rojas y blancas. Los stem cells también producen los monocytes los
cuales se convierten en macrophages, las células que no trabajan apropiadamente
en la enfermedad de Gaucher y por lo tanto acumulan la substancia grasa
(glucocerebroside) en el higado, el bazo y la médula.
Un pequeño porcentaje de las células CD34 son
stem cells y estas pueden ser recolectadas de un paciente cogiendo sangre de la
forma usual de una vena del brazo.
Pero primero se administra al paciente la
medicina Neupogen para estimular el desprendimiento de estas células CD34. La
medicina, la cual es administrada en un periodo de cinco dias, puede producir
un poco de dolor de huesos, dolor de cabeza y nausea, pero estos síntomas se
pasan una vez que se deja de tomar la medicina. Ocasionalmente la medicina
puede reducir el nivel de las plaquetas y es por este último efecto que el
tercer paciente descrito cesó de participar en el ensayo.
A medida que se extrae la sangre del
paciente, las células CD34 son extraidas y el resto de la sangre es devuelta al
paciente.
Durante un procedimiento complejo que
envuelve diferentes procesos, las células se colocan en una bolsa de plástico,
con un retroviral vector el cual contiene y lleva el invariable gen
glucocerebrosidase, estas son removidas
en una centrifuga. Entonces las células son recogidas y devueltas al paciente
por medio de una infusión en la vena.
Los primeros resultados
El Prof Barranger explicó que la primera fase
del estudio era para ver si habia algún riesgo para el paciente, no para ver si
producia algún beneficio.
El y su equipo han demostrado que la medicina
Neupogan puede estimular el desprendimiento de las células CD34, que las
células pueden ser recogidas de la sangre de los pacientes y que de 20-30% de
los stem cells ocupan el gen.
También han demostrado que el gen puede ser
reintroducido en la médula por medio de una infusión en el riego sanguineo.
Esto puede hacerse sin tener que destruir primero la médula del paciente (lo
cual se tiene que hacer cuando se hace un transplante de médula utilizando a un
donante).
En los tres pacientes, han podido medir que
su actividad de gluco-cerebrosidase es más alta de lo que era antes de la
transferencia del gen.
El Prof Barranger dijo que los tres pacientes
tenian genotipos diferentes (N370/N370, N370/no conocido; L444P/no conocido)
pero esto no ha mostrado diferencia en la respuesta.
¿Cuantos años faltan?
El Prof Barranger dijo que el siguiente paso
era el reclutar más pacientes. Tiene bastantes voluntarios pero los estudios
siguen siendo muy caros debido a los materiales que se necesitan para purificar
las células CD34.
No puede empezar todavia a niños en la
terapia génica pues no tiene bastante información en su seguridad y en otras
cuestiones.
Dijo que no sabia todavia cuantas
transferencias son suficientes para la cura de la enfermedad de Gaucher. Puede
ser una, muchas o puede que no funcione núnca.
Si tuviera un millón y medio de dólares y
pudiera estudiar a 10 pacientes, podria tener datos razonables en dos años.
Puedo encontrar en que puedo reproducir mis resultados y puede ser que no.
Si no hubieran efectos secundarios y una
respuesta clínica, la terapia génica podria ser posible de 12 a 15 meses
después de esto.
Hemos retrasado el hacer más estudios por la
posibilidad de que exista un nuevo vector que sea portador del gen. Sabremos
pronto si seguiremos con el actual. sin embargo si en nuevo vector es mejor,
esperaremos a tener la aprobación del FDA para utilizarlo.
Más de 1,500 pacientes han utilizado los
vectores retrovirales en diferentes tratamientos y no hay evidencia de que
estos puedan producir cáncer.
"También estamos haciendo pruebas para
aumentar la absorción de las células CD34 en la médula de los stem cells".
Otras investigaciones
El Prof Barranger esta también haciendo una
investigación en colocar el gen en las células del músculo para ver si pueden
producir la enzima y llevarla a la médula, el higado y el bazo.
El Prof Barranger enfatizó que puede que la
Terapia génica no funcione núnca o que pude funcionar en unos años. Han sido
cerrados otros dos estudios de terapia génica en USA. Somos el único centro en
USA que esta llevando a cabo el estudio sobre la Terapia génica para la
enfermedad de Gaucher.
Origen: Noticias de Gaucher de Julio de 1998
Traducido por Victoria Villar Casares
Todos derechos reservados (c) Copyright
Gauchers Association 1998
La actualidad en la terapia del genLa
actualidad en la terapia del gen
Contenido
La Dr Pamela Becker Prefesor Asistente en el
Centro Médico de la Universidad de
Masachusets, ha estado haciendo una
investigación sobre la terapia del gen para
la enfermedad de Gaucher, desde Marzo de 1996
y ha colaborado con el Prof John
Barranger en el ensayo de la terapia génica
que ha llevado a cabo en tres
pacientes de la enfermedad de Gaucher. Ella
habló sobre las pruebas en la
Conferencia de Gaucher en Menfis.
El Dr Becker explicó que han empezado a un
cuarto paciente en las pruebas de la
terapia del gen, recibiendo una transferencia
del segundo gen esa semana. Esta
programado que el paciente reciba cuatro
transferencias del gen en intervalos de
tres meses. Hay dos pacientes más que
empezaran pronto.
Se han efectuado modificaciones al proceso de
la transferencia del nuevo y sano
gen en el tronco de las células de la sangre
del paciente, lo que se espera que
mejore la cantidad del nuevo gen introducido
y por lo tanto producir más enzima.
"No importa el genotipo (mutaciones
genéticas heredadas) del paciente. La
esperanza es aumentar la actividad enzimática
de su deficiente nivel. Puede ser
que el medio ambiente de la médula tiene que
ser bueno para permitir agarrarse a
las células modificadas".
"Todavia se tiene que hacer mucho
trabajo pero espero que la terapia del gen sea
un tratamiento efectivo dentro de 5 a 10
años".
El Dr Becker dijo que cada persona tiene
cerca de 100.000 genes y cualquiera de
ellos puede causar enfermedad. Desde hace
cinco años, bastantes miles de
pacientes que sufren de diferentes
enfermedades han recibido la terapia del gen,
aunque hasta ahora los resultados no han sido
efectivos. Más de dos tercios han
sido para pruebas contra el cancer y sólo un
0.2% en enfermedades congénitas
como la enfermedad de Gaucher.
Origen: Noticias de Gaucher de enero de 1999
Traducido por Victoria Villar Casares
(c) Copyright Gauchers Association 1999
La terapia génica en el Reino Unido
Actualmente no se esta estudiando la terapia
génica para la enfermedad de
Gaucher en el Reino Unido, pero sí para otras
enfermedades. En la conferencia
annual en septiembre de 1994 de la conferencia
sobre la Investigación para las
Enfermedades Metabólicas en los Niños, en
Stoke-on-Trent, dos doctores hablaron
sobre su trabajo en la terapia génica a los
300 miembros que atendieron. La
Conferencia de dos días tuvo un gran éxito.
La enfermedad de Gaucher destacó de
forma prominente cómo la primera enfermedad
de su tipo en tener un tratamiento
exitoso (Ceredase). El Profesor Timothy Cox
habló sobre la terapia de reemplazo
de la enzima y su papel en el tratamiento de
la enfermedad de Gaucher. Su
discurso está en la conferencia de la
asociación Gaucher.
El Profesor Bob Williamson del Hospital St
Mary, en Londres habló sobre la
terapia génica, lo cual ha estado
investigando desde 1959, para la enfermedad de
cystic fibrosis. El dijo que hay alrededor de
4.000 enfermedades genéticas de
las que de 600 a 700 han aislado los genes.
Para enfermedades más recesivas ( la
enfermedad de Gaucher es una), el 90% de los
que las sufren no tienen historial
familiar. Las enfermedades heredadas eran
raras.
Una vez que el gen ha sido localizado y
aislado, hay la oportunidad de llevar a
cabo una detección genética. "Nosotros
ahora tenemos la oportunidad de hacer una
detección para cystic fibrosis si la quieren.
Esto ni siquiera requiere una
muestra de sangre - podemos hacer la
detección utilizando un liquido para
enjuagar la boca, hecho con agua del
grifo." El dijo también que la diagnosis
prenatal se puede hacer con un huevo obtenido
de la madre antes de ser
fertilizada, pues sólo un huevo sano puede
ser utilizado para la fertilización
in vitro.
La medicina verde
El Profesor Williamson dijo que la idea de la
terapia génica era la de poner una
copia de un gen normal para reemplazar el
defectuoso. Esto se llamaba
terapéutica genética somática y no cambió
ningún modelo de la herencia, aunque
sugirió que dentro de 20 a 25 años podrá ser
ético el corregir un huevo o célula
de esperma antes de ser concebido, lo cual
afectará a las futuras generaciones.
El desechó las críticas sobre la ética de la
terapéutica genética somática.
"Esto es verdaderamente medicina de baja
tecnologia" dijo. "Debe de ser posible
el poner genes en las células para prevenir
que aparezcan las enfermedades. Es
mucho más difícil el invertir algo que esta
mal que el preservar la función
normal."
Los problemas
El problema con la terapéutica génica es el
inventar un método eficaz para
enviar el gen normal al cuerpo, de manera que
se quede allí y reemplace al gen
defectuoso. El gen necesita entrar en las
células requeridas. Por lo tanto es
necesario apuntar a la céula, entrar en ella
y presionar al gen para que haga lo
que se le pide. En el tratmiento de cystic
fibrosis el encontró que utilizando
partículas de grasa como un inhalador era
seguro pero no eficaz. Otro método
utilizando un adenovirus se encontró que
producia efectos secundarios. El tercer
método, cogiendo células de la médula del
paciente, modificandolas y
devolviendolas a la sangre utilizando un
retrovirus es el camino al que estan
dirigidas las investigaciones. Otro método
que puede ser utilizado sería el
poner un gen debajo de la piel para activar
una reacción cuando fuese requerido
(ej. El producir insulina para un diabético
cunado alguien come).
Pero el Profesor Williamson advirtió "La
terapéutica génica no va a ser una
varita mágica." Puede necesitar el ser
utilizado en relación con otras formas de
terapéutica y hay peligros posibles que no
necesariamente pueden ser prevenidos.
Utilizando un virus puede causar enfermadad y
puede ser difícil el librarse de
ello. Tiene el potencial de causar problemas.
El Profesor Williamson enfatizó
que la seguridad era absolutamente
importante.
El futuro
Mirando al futuro, dijo que por el momento la
terapéutica génica estaba siendo
aplicada a dos enfermedades pero que en los
próximos cinco años, otros
problemas, incluyendo la enfermedad de
Gaucher, seran tratados con la terapia
génica y que en 20 a 30 años, sera un
tratamiento general para muchas
enfermedades.
La deficiencia ADA
El Dr Gareth Morgan del Hospital Great Ormond
Street, de Londres habló sobre la
terapéutica génica que el había efectuado en
un niño que sufria de la
deficiencia ADA. Precedió su charla
declarando "No hay nada especial sobre los
genes. Pueden ir mal como cualquier parte del
cuerpo." Dijo que nueve pacientes
en todo el mundo habían recibido la
terapéutica génica por la deficiencia de ADA
( la cual al igual que la enfermedad de
Gaucher es causada por una deficiencia
del enzima). El método fue coger algunas
células de la médula del paciente,
separar las stem cells, estimular y crecer
estas en el laboratorio durante un
dís o más y entonces hacer una cultura con un
retrovirus portador de un gen
normal. Una proporción de las células ha
demostrado una expresión de la enzima
perdida del ADA. Cuatro días más tarde se le
devolvieron al paciente.
Desafortunadamente no hubo una mejora en el
paciente durante los primeros tres
meses. Seis meses después del tratamiento no
hubo células con el gen normal en
la sangre aunque había unas pocas en la médula.
Un año después no se encontraron
genes normales en la médula. (El paciente
esta siendo tratado también con la
terapéutica de reemplazo de la enzima PEG y
se mantiene bien). A otros dos
pacientes en Holanda y Francia se les dió el
mismo tratamiento con resultados
similares.
Por un lado positivo, ninguno de los
pacientes empeoraron por tener la
terapéutica génica aunque parece que hasta
ahora no ha funcionado para ellos.
(Un informe reciente indica que una
terapéutica génica para ADA ha sido llevada
con éxito en el NIH en Washington.)
El Dr Morgan describió algunos criterios
necesitados para la terapéutica génica.
Tenía que haber:
un
solo gen defectuoso.
el
gen había sido clonado.
la
enfermedad era corregible con trasplante de médula.
mecanismos simples para controlar el gen.
se
requeria niveles bajos de la expresión del gen para corregir el defecto.
El Dr Morgan también describió algunos de los
problemas. El gen modificado:
puede causar daño a los otros genes normales del cuerpo.
puede interferir con las defensas normales del cuerpo contra el cáncer.
El Profesor William Krivit del Institute of
Human Genetics, de la Universidad de
Minnesota habló sobre el trasplante de
médula. Empezó diciendo que ya no era
necesario hacer una prueba por biopsia de la
médula; se puede hacer con una
muestra de sangre utilizando spectroscopy.
Comentó que el desarrollo del
Ceredase significa que los trasplantes de
médula ya no son deseables para los
pacientes de Gaucher, excepto posiblemente
algunos pacientes de Gaucher tipo 3.
Origen: Gauchers News de febrero de 1995
Traducido por Victoria Villar Casares
(c) Copyright Gauchers Association 1995, 1997
Terapia génica en USA
Corrientemente hay tres grupos de
investigadores en USA que estan planeando
hacer ensayos. Los tres hablaron en el Gene
Transplant panel en la Conferencia
de la Fundación Nacional de Gaucher que se
sostuvo en Filadelfia en noviembre de
1994.
El Dr John Barranger de la Universidad de
Pittsburgh habló en detalles más
técnicos del misma tema en nuestra propia
conferencia.
El segundo orador, Dr Donald Kohn Children's
Hospital Los Angeles ya ha estado
involucrado en la terapia actual génica en
pacientes con deficiencia de ADA.
Aunque estos ensayos hasta ahora no han
mostrado efectos secundarios por la
terapia, no han tenido éxito en tratar la
enfermedad.
Su método es trasplantar el material
geneticamente alterado dentro de la médula.
Su trabajo indica que los trasplantes génicos
en los pacientes de Gaucher pueden
involucrar quimioterapia y radiación para
poder matar las células no alteradas
restantes en la médula. Sin embargo esto
envuelve un riesgo pues llevará de 2 a
4 semanas para las células geneticamente
alteradas, el crecer y reemplazar las
muertas por lo tanto hay un riesgo de muerte
de casi un 5% de los pacientes.
Este tratamiento esta relacionado también con
la pérdida del pelo y nausea.
Se hizo notar que en ninguno de los tres
ensayos de la terapia génica había una
relación con quimioterapia o radiación. El
estudio del Dr Kohn está en relación
con los Drs Brady y Barton del National
Institute of Health, en Washington DC.
El grupo del Dr Kohn estan utilizando un
retrovirus genéticamente alterado
diferente que el utilizado por el Dr
Barranger.
El Dr Friedrich Schuening del Fred Hutchinson
Cancer Research Centre, en Seattle
informó sobre ensayos utilizando perros a los
que les habían sometido el
procedimiento propuesto por el Dr Barranger
para ensayos clínicos con humanos.
El informó de como sus experimentos con
perros habían mostrado que los que
habían recibido quimioterapia o radiación
tuvieron algo de absorción del
material genéticamente alterado, mientras que
los que no absorvieron muy poco o
nada. El concluyó que las capacidades
corrientes para la terapia génica son
modestas. Del lado positivo, el informó que
la terapia génica parecia ser
relativamente segura pues el tenia perros
sanos cinco años después de recibir el
trasplante de gen.
Origen: Gauchers News de febrero de 1995
Traducido por Victoria Villar Casares
(c) Copyright Gauchers Association 1995, 1997
Polémica en la terapia génica
¿Tratamiento genético para modificar
la memoria o la personalidad?
(Neil Boyce-New Scientist/El Mundo).- La terapia génica podría iniciar
una revolución en el campo de la medicina, pero ¿caeremos en la tentación de
emplear estos tratamientos en personas sanas para alterar la personalidad, la
memoria y otras facultades humanas?. Una empresa llamada Cattaca ha publicado
en los periódicos de EE.UU un anuncio en el que ofrece sus servicios para crear
niños a medida empleando técnicas de ingeniería genética.
"¿Hasta dónde está usted dispuesto a llegar?", se pregunta a
los lectores. "¿Hasta dónde podría llegar su hijo?". A continuación
se presenta una lista de rasgos y comportamientos que pueden alterarse
genéticamente, como el color de la piel, la calvicie precoz, la capacidad
intelectual, las habilidades deportivas, las tendencias agresivas, las
destrezas musicales, así como la obesidad, el alcoholismo y la predisposición a
padecer ciertas enfermedades. Si bien las modificaciones que ofrece Cattaca
pertenecen a la ciencia ficción, en la vida real la línea que separa el tratamiento
de las enfermedades y la mera potenciación de rasgos humanos es cada vez más
tenue.
Los tratamientos a base de la hormona del crecimiento, por ejemplo,
fueron desarrollados para las personas que padecían de una deficiencia hormonal
hereditaria, pero en la actualidad también se emplean para estimular el
crecimiento de personas sanas de baja estatura. Se teme que lo mismo ocurra con
los tratamientos genéticos. De hecho, en la actualidad los investigadores no
sólo alteran los genes para tratar enfermedades raras y devastadoras. Los
primeros ensayos clínicos de tratamientos genéticos comenzaron en 1990, y desde
entonces los científicos han llevado a cabo cientos de estudios con miles de
pacientes.
A principios de este año, miembros del Comité Asesor sobre ADN
Recombinante de los Institutos Nacionales de Salud, de EE.UU, aprobaron el
primer ensayo clínico de un tratamiento genético para personas sanas. Las
pruebas, dirigidas por Ron Crystal, de la Universidad de Pittsburgh,
Pennsylvania, consisten en inyectar a un grupo de voluntarios un virus portador
del gen de la citosina deaminasa, tratamiento que se ha utilizado en enfermos
de cáncer de colon, para estudiar las reacciones de un sistema inmunológico
normal ante este virus. Si bien el estudio de Crystal está, en el fondo,
relacionado con la terapia de una patología, a algunos miembros del comité
asesor les preocupaba que se estuviese cruzando la frontera que hasta ahora ha
impedido manipular el código genético de personas sanas.
Lo que distingue a la terapia genética es que los genes trasplantados
podrían llegar a los espermatozoides o a los óvulos y, por tanto, ser
transmitidos a los hijos. De ocurrir esto, el cambio genético estaría presente
en todas las células del cuerpo, no sólo en los tejidos tratados, y podría
afectar a las siguientes generaciones. Si bien no existen pruebas científicas
de que un gen trasplantado pueda llegar a introducirse en las células
germinales, tampoco se puede afirmar rotundamente que nunca se dará el caso. La
posibilidad de alterar las células germinales con métodos de ingeniería
genética para crear un niño inquieta a la mayoría de las personas.
Ningún científico o empresa ha propuesto en
público intentar curar una enfermedad mediante la manipulación de espermatozoides,
óvulos u óvulos fecundados, y la mayoría rechaza la idea de potenciar
genéticamente las facultades humanas. Los Institutos Nacionales de Salud de
EE.UU han dicho tajantemente que no autorizará ningún tipo de terapia germinal,
porque se desconocen los riesgos que pueden representar, y algunos países, como
Alemania, han prohibido estos experimentos.
Theodore Friedman, de la Universidad de
California en San Diego, autor de un importante artículo sobre terapias
genéticas publicado hace 20 años, afirma que Dolly, la oveja clonada por
investigadores del Instituto Roslin, de Edimburgo, es una prueba de que las
nuevas tecnologías pueden convertir la ciencia ficción en realidad. Friedman
cree que el NIH ya no podrá refugiarse en sus argumentos contra las
alteraciones germinales. "Siempre existirá la tentación de pasar a
modificar los rasgos heredados". ¿Ud. qué opina?...
Health I.G. Consultora Periodística habilita
este espacio para compartir las opiniones de los profesionales de la Salud. Los
comentarios deben remitirse a:mailto:%[email protected]
La terapia génica bajo sospecha:
el caso del paciente nº 18.
Fecha: 10/03/2000
La terapia génica se basa en un principio
elemental: se selecciona una enfermedad causada por un único gen normal
hereditario y se cura administrando al paciente un gen substitutivo normal. Las
expectativas son enormes, sin embargo su eficacia clínica está aún por ver.
Esta terapia se ha intentado con escaso éxito en enfermedades tales como la
fibrosis quística, la hemofilia B, o la beta-talasemia,entre otras.
Episodios como el que se comenta, recogido en
la prensa científica médica pueden perjudicar el desarrollo de esta nueva
estrategia terapéutica. Jesse Gelsinger murió de síndrome de distrés
respiratorio del adulto (SRDA) mientras participaba en un ensayo clínico de
terapia génica diseñado por la Universidad de Pennsylvania, en Filadelfia, para
el tratamiento de su enfermedad: la deficiencia del enzima
ornitin-transcarbamilasa. Este tratamiento consistía en administrar los
pacientes por vía endovenosa un adenovirus modificado con el gen normal
sustitutivo. Poca semanas después la Federal Drug Administration de USA anunció
la suspensión de todos los estudios de terapia génica que se llevaban a cabo en
dicha Universidad. El informe final de este organismo señalaba que: el paciente
sufrió una activación difusa de su sistema inmune tras la inyección del vector
"manipulado genéticamente", como consecuencia de la cual sufrió en
SDRA. Este caso es especialmente grave y esencialmente diferente al de otros
pacientes actualmente sometidos a terapia génica, la deficiencia en
ornitin-transcarbamlasa puede controlarse razonablemente con fármacos y régimen
dietético.
Aparte del fallecimiento de Jesse, el
paciente nº 18, los componentes de la FDA obtuvieron otra información
trascendental para la suspensión de los estudios. En efecto, revisando la
documentación del estudio, detectaron 18 violaciones del protocolo, entre ellas
la ausencia de documentación que indicara el cumplimiento de los criterios de
selección de todos los 18 pacientes participantes en el estudio (precisamente
el paciente nº 18 que murió presentaba niveles séricos de urea pre-ensayo que
desaconsejaba su selección). No constaba tampoco la aceptación por parte de los
pacientes de la biopsia hepática. A los tres meses de la muerte de Jesse, los
responsables de la investigación piden excusas por sus errores.
¿Cómo pueden los investigadores en terapia
génica recuperar la confianza de los pacientes y del público en general?. En la
actualidad los científicos se muestran optimistas acerca del futuro de este
tratamiento, sin embargo para evitar que se repitan episodios como el del
paciente nº 18, hay que considerar
diferentes propuestas entre las que destacan: a) la constitución de un lobby de
pacientes que debe participar en la elaboración, diseño y seguimiento del
protocolo; b) las comisiones que analizan los datos deben ser independientes
del grupo investigador, del centro investigador y del financiador del proyecto,
y deben supervisar los estudios previos cuyos resultados podrían constituir una
tentación excesiva para los investigadores, y c) únicamente hay que aceptar en
los protocolos de terapia génica pacientes cuyas expectativas de vida sean
realmente bajas.
Barbour V.
The balance of risk and benefit in gene therapy trials. BMJ 2000;355:384.
Editorial.
Gene therapy under cloud. BMJ
2000;355:329-330.
.
Genética: Novedades genética9 - 1/10/98
Terapia genética en fetos:
se abrió el debate en Nueva York
El debate sobre el tema se centró en el
Colegio de Medicina Albert Einstein de
Nueva York.
Uno de los pioneros de la genética desea
aplicar técnicas en fetos a fin de
prevenir enfermedades mortales.
"Estamos hablando sobre un cambio
radical respecto a cualquier cosa que haya
ocurrido en medicina", dijo el doctor W.
French Anderson, quien realizó las
primeras acciones en el campo de la terapia
genética en 1990.
Anderson desea inyectar genes sanos en fetos que
se encuentren en el segundo mes
de gestación con el fin de curar dos
enfermedades raras: El mal conocido como
"enfermedad del muchacho de la
burbuja", que le impide al cuerpo enfrentar hasta
infecciones menores, y la alfa talasemia, un
tipo de anemia que en los casos más
graves mata a los fetos en el útero.
Ambas enfermedades son causadas por el mismo
gen. Anderson, quien ahora trabaja
en la Universidad del Sur de California, dice
que la terapia genética funcionará
mejor en los fetos debido a que los genes
sanos pueden integrarse más fácilmente
a las células de los minúsculos pacientes
antes de su nacimiento.
Pero subsisten riesgos. El nuevo gen podría
integrarse a las células del sistema
reproductor del feto, lo cual significa que
la alteración genética podría ser
heredada a sus descendientes.
Si el experimento funciona y el nuevo gen
previene enfermedades, entonces su
transmisión a futuras generaciones será
benéfico. Si el gen falla, los
descendientes del paciente podrían enfrentar
mucho mayores riesgos, o la terapia
podría funcionar solamente de forma parcial.
Según algunos sectores, las nuevas
investigaciones podrían llevar al desarrollo
de humanos "diseñados" para tener
ciertas características físicas o mentales.
NOVEDADES EN TERAPIA GÉNICA
SIDA: NovedadesSida/8 - 20/10/97
Terapia genética contra el VIH
Investigadores estadounidenses lograron matar células del organismo
infectadas por el virus del SIDA con glóbulos
blancos (las mismas células que
forman el sistema inmunitario). Estos
glóbulos fueron extraídos del cuerpo y
modificados genéticamente en el laboratorio.
Según este estudio, realizado por un equipo del laboratorio
norteamericano Cell Genesys y de la
Universidad de Harvard (Massachusetts), esos
glóbulos blancos -también llamados linfocitos
T- modificados, reconocen las
células infectadas por el VIH y las eliminan
tanto en las primeras etapas de la
infección como al cabo de largos tratamientos
antivirales.
Target privilegiado del virus del SIDA, los linfocitos T desaparecen
progresivamente desde el comienzo de la
infección y dejan el sistema inmunitario
del organismo sin defensa frente el VIH. Los
linfocitos T utilizados por los
investigadores fueron modificados para perseguir
a una proteína bautizada
"gp120", que aparece en la
superficie de las células infectadas por el virus.
Según los primeros ensayos clínicos, estas células pueden eliminarlo de
manera tan eficaz como lo harían los
linfocitos T atacados por el virus.
"Pensamos que hemos identificado una nueva estrategia importante en
el
tratamiento del SIDA", explicó uno de
los investigadores, el doctor Bruce
Walker, de la Facultad de Medicina de
Harvard.
"No sólo hemos demostrado que los linfocitos modificados
genéticamente
actúan de manera tan eficaz como los
linfocitos naturales, sino que también las
células reconocen "a tiempo" a
aquellas infectadas para permitir su destrucción
antes de que liberen su carga viral",
dijo el investigador. En otras palabras,
impiden que el virus siga su invasión.
Según los autores del estudio, células modificadas, aplicadas en la
sangre de los enfermos, son también capaces
de atacar eficazmente a varios
mutantes del VIH. Al hallazgo le siguen ahora
nuevas pruebas clínicas en los
próximos meses para confirmar la eficacia de
esta nueva técnica de lucha contra
el SIDA.
Vacuna: experiencia con voluntarios sanos
Investigadores norteamericanos anunciaron que probarán en seres humanos
una vacuna contra el VIH. Julia Hurwitz y
Karen Slobod, del Hospital de
Investigación St. Jude, en Memphis, dijeron
que la FDA había autorizado el
inicio de pruebas en un grupo de voluntarios.
También señalaron que esta vacuna, de funcionar, será preventiva porque
protegerá a personas saludables y no a
quienes ya están infectados.
El objetivo de la vacuna es alertar al sistema inmunológico contra
formas del virus más resistentes que pueden
aparecer en el futuro.
La vacuna desarrollada en el Hospital St. Jude usa las capas proteínicas
exteriores, conocidas como envolturas, de 23
diferentes mutaciones del VIH, cada
una contenida en una vacuna contra la
viruela..
"Nuestra preocupación es que este virus sea el maestro de los
disfraces.
Un VIH puede tener una envoltura que parece
un círculo y otro, un cuadrado, y
así sucesivamente", dijo Hurwitz.
Lo que hicieron entonces fue combinar las envolturas para mostrarle al
sistema inmunológico las distintas formas en
que el virus puede presentarse
Cáncer: NovedadesCáncer/7 - 27/10/97
INVESTIGAN NUEVAS VACUNAS
GENETICAS CONTRA EL CANCER
En la Argentina se están investigando las primeras vacunas para tratar
el melanoma o cáncer de piel. Un equipo de la
Fundación Campomar ya trató a 30
pacientes y, aunque todavía está en etapa de
experimentación, hay resultados
alentadores.
Vale recordar que el melanoma se produce cuando los melanocitos, las
células de la piel, se degeneran. El equipo
de Campomar trató en el Instituto
Fleming a 30 pacientes con melanoma a los que
ya se les había extirpado un
tumor.
Estas personas comenzaron a vacunarse dos meses después de la operación.
Recibieron una vacuna cada tres semanas y
luego las inyecciones se espaciaron a
tres y seis meses durante cinco años.
La evolución de este grupo se comparó con otro de 24 pacientes que no
fueron vacunados. La conclusión fue que el
tratamiento con vacunas, llamadas
alogénicas, aumentó las defensas del paciente
y mejoró su cuadro clínico.
El último trabajo sobre esta investigación, que es apoyada a través de
donaciones por la Fundación Sales, fue
publicado en la revista de Medicina de
Buenos Aires, del mes de agosto.
La vacuna tradicional que se comenzó a usar con buena suerte para frenar
la epidemia de viruela en 1796, ataca
enfermedades infecciosas como la
poliomielitis, la difteria o la hepatitis C.
Para la epidemiología, las vacunas tienen un rol preventivo muy claro.
Pero desde hace 10 años, un camino se está
abriendo: las nuevas vacunas
genéticas contra el cáncer.
José Mordoh, jefe de Cancerología de la Fundación Campomar y director de
esta experiencia, relató su hipótesis:
"hay cánceres que pueden ser controlados
si se aumentan las defensas específicas del
organismo".
La vacuna contra el cáncer es un desafío complicado para la ciencia. Los
agentes infecciosos, contra los cuales
algunas vacunas son eficaces, son agentes
extraños y apenas el sistema inmunológico los
identifica, reacciona y los ataca.
Pero el cáncer crece dentro del organismo a
partir del desarrollo de células
defectuosas.
Por eso, estas nuevas vacunas se producen a partir de las mismas células
del organismo que son extraídas, modificadas
en laboratorios y vuelven al cuerpo
con sustancias nuevas para luchar contra sus
hermanas malignas. Así lo explica
en un informe Alan Houghton, jefe del
Programa de Inmunología del Memorial Sloan
Kettering Cancer Center de Nueva York. En ese
centro se trabaja con vacunas para
tratar elmelanoma genéticamente desde 1994.
Se comprobó que el cáncer de piel tiene un alto componente genético, al
igual que el de mama y el de colon, según
recordó José Mordoh, disciípulo del
Premio Nobel Luis Federico Leloir e
investigador del Instituto Pasteur francés.
En la primera etapa de esta experiencia, se utilizaban células de los
propios pacientes, irradiadas y mezcladas con
BCG, un microbio que aumenta el
rechazo del sistema inmunológico. Los pacientes
demostraron una leve mejoría.
Después se descubrió que las vacunas podían actuar en lo que se llama
estadío 3 de la enfermedad, "cuando el
tumor ya fue extirpado y hay de un 40 a
un 60 por ciento de posibilidades de que
vuelva a aparecer. En ese momento se
aplica la vacuna modificada ahora con
interferón, una proteína muy chiquita",
explicó Mordoh.
Las sustancias con las que son modificadas tienen la virtud de atraer al
lugar de la inyección a los macrófagos,
células del sistema inmunitario, que
comen a las foráneas. Cargados con nuevas
armas, viajan a los ganglios
linfáticos donde "reclutan" células
defensivas que pelean contra el cáncer.
Después de un período de vacunación se comprobó que estas vacunas, al
aumentar las defensas prolongaban el período
libre de enfermedad después de la
operación.
Según datos de la Sociedad Argentina de Dermatología, uno de cada tres
cánceres que se diagnostica en el país es de
origen cutáneo. Todas las personas
tienen de 10 a 20 lunares. Si aparecen nuevos
lunares o algunos cambian de color
y tamaño, hay que consultar a un
especialista.
Como en tantas otras enfermedades es importante diagnosticar el melanoma
de manera temprana porque con el paso del
tiempo se vuelve más profundo y más
difícil.
Cuando se diagnostica rápido, es tratable a través de la cirugía y se
cura prácticamente en todos los casos. Cuando
ya avanzó, hay dos caminos:
fortalecer las defensas o atacarlo con drogas
anticancerosas. Ahora está la
vacuna.
En el laboratorio los científicos son optimistas: "Esperamos que en
menos de una década, podamos serlo en un
ciento por ciento con los pacientes",
afirmó Olivera Finn, directora del Programa
de Inmunología del Instituto de
Cáncer de la Universidad de Pittsburgh. Allí
se estudian vacunas para la lucha
contra el cáncer de mama.En ningún lugar del
mundo se usan estas vacunas clínica
y masivamente, "pero sólo es cuestión de
tiempo -afirma Mordoh-. En el futuro
podrán usarse de manera preventiva porque,
además, tienen un plus interesante:
son económicas.
Genética:
Novedades Genética4 - 7/1/98
Nueva terapia con genes para pacientes
cardíacos
(CNN) -- Investigadores médicos anunciaron el
lunes el desarrollo de una nueva
técnica que permitiría a las personas con
problemas cardíacos evitar la
angioplastia y la cirugía de desvío
coronario. Profesionales del Centro Médico
de la Universidad Cornell en Ithaca, Nueva
York, han inyectado por primera vez
un gen en el corazón de un paciente con
isquemia, o reducción del flujo
sanguíneo hacia el corazón.
"Para el paciente, significa que podemos
llevar sangre a los tejidos cardíacos
necesitados de oxígeno", dijo el doctor
Ronald Crystal del Centro Médico
Cornell. "Y eso, para los centenares de
miles de individuos que sufren
enfermedades de la arteria coronaria, podría
ser un verdadero avance".
Generalmente, un paciente con isquemia
necesita cirugía para abrirle las
arterias bloqueadas o crear un desvío
alrededor de ellas.
Con el tratamiento genético, sin embargo, se
supone que el nuevo gen "instruye"
al corazón para que busque atajos en torno de
las arterias bloqueadas
estimulando el crecimiento de nuevos vasos
sanguíneos.
"A partir de los estudios con animales
sabemos que es espectacularmente
exitoso", dijo Crystal. "Esperamos
que lo mismo sea cierto para los humanos,
pero no lo sabremos antes de varios
meses".
Aunque esta es la primera vez que se usa el
tratamiento genético en el corazón,
dos equipos de investigación lo han aplicado
anteriormente para tratar bloqueos
en las piernas.
El doctor Jeffrey Isner del Centro Médico
Santa Isabel, cerca de Boston, usó una
técnica de tratamiento genético similar a la
empleada en Cornell en un intento
por salvar la pierna izquierda de una mujer.
Ya había perdido la derecha debido
a la ateroesclerosis.
"No recibía suficiente sangre en la
parte inferior de la pierna, y como
resultado se le había desarrollado una
gangrena en el pie", contó Isner.
El experimento funcionó, y el tratamiento se ha
utilizado en 21 pacientes, con
casi un 75 por ciento de éxito. Los médicos
predicen que el tratamiento genético
pude usarse algún día en combinación con (o
en lugar de) la cirugía de desvío y
la angioplastia. Pero tal vez pasen años
antes de que se lo pueda emplear de
manera rutinaria en pacientes con
enfermedades cardiovasculares.
Otras técnicas para la introducción de DNA recombinante en células eucarióticas
Vale la pena describir otras tres técnicas recientes para la introducción de DNA recombinante en células eucarióticas: electroporación, transferencia mediante liposomas y transferencia “biolística”.
En la electroporación, las células toman DNA exógeno al estar sujetas a una exposición breve a electricidad de alto voltaje. Presumiblemente, este campo eléctrico crea unos microporos transitorios en la membrana celular que permiten la entrada de DNA exógeno.
La transfección mediante
liposomas es una técnica en la que el DNA foráneo es encapsulado en unas vesículas
de membrana artificial, llamadas liposomas. Los liposomas se usan entonces para
llevar su DNA a las células diana. En
un experimento, se transfectaron con éxito el 50% de los ratones inyectados con
estos liposomas portadores de DNA, esto es, expresaron las proteínas
codificadas en el DNA transfectante.
La última novedad es el
desarrollo de técnicas para introducir DNA foráneo en mitocondrias y
cloroplastos, que han demostrado ser objetivos difíciles para la ingeniería
genética porque, entre otras razones, tienen paredes de membrana doble que no
resultan adecuadas para el suministro de DNA recombinante. Recientemente, se ha
conseguido la transfección tanto en mitocondrias como en cloroplastos mediante
el procedimiento de la “biolística” (balística biológica), técnica en la que el DNA recombinante se suministra en
forma de cubierta de microproyectiles de tungsteno que son literalmente
disparados contra estos orgánulos.
Enfermedades
candidatas al
tratamiento mediante terapia
génica......................................Página 5
Primeros
intentos de terapia génica,
actualidad y
perspectivas.......................................................Página 8
Ratones
transgénicos..................................................Página 13
Vectores
eucarióticos..................................................Página 16
Vectores
retrovirales...................................................Página 18
Otras
técnicas para la introducción
de DNA recombinante en células
eucarióticas.......................Página 26
La
enfermedad de Gaucher y
la terapia
génica......................................................................Página
27
La terapia génica en el Reino
Unido...........................Página 40
Terapia
génica en USA...............................................Página 43
Polémica
en terapia génica..........................................Página 44
Últimas
noticias referentes a terapia génica................Página 47
Bibliografía..................................................................Página
55
- Ingeniería Genética.
Miguel Vicente y Jaime Renart.
Consejo Superior
de Investigaciones Científicas, 1987.
- Però, què és això de la
genética?. M.Dolors Moltó. Lluís Pascual.
Universitat de Valencia, 1999.
- Principios de Genética. R.
Tamarin.
Editorial Reverté, 1996.
- Perspectivas en Genética.
J.Oliver y M. Rejón
Editorial
Rueda.
- Genética y enfermedad. Alfred G. Knudson, Jr.
Ed. Omega.