SATELITE ///
Los mapas topográficos se hacen ahora con datos informatizados
Medir la Tierra desde
el cielo
Con equipos de medición geodésica, se reduce el
margen de error
![]() |
| Con equipos de medición geodésica,
el margen de error es de apenas milímetros |
|---|
AURORA BLYDE
ESPECIAL PARA EL UNIVERSAL
Hace apenas una semana, un equipo de agrimensores, alpinistas y científicos del Instituto Geográfico Nacional francés iniciaron el ascenso al pico Mont Blanc. Y no para lograr una nueva hazaña deportiva, sino para volver a medir, ahora con la más avanzada tecnología satelital, el pico más alto de Europa occidental. Se cree que tiene una altura de 4.807 metros, pero las nuevas herramientas darán resultados con una precisión de menos de un centímetro.
Se trata del Sistema de Posicionamiento Global (GPS) y un método de precisión geodésica _con unos cinco milímetros de error_ con los que se midió también la altura del techo del mundo, el Everest, del Kilimanjaro, la cumbre más alta de Africa e, incluso, del Aconcagua, en América del Sur.
24 satélites activos
El GPS es un sistema satelital basado en señales de radio emitidas por una constelación de 24 satélites activos en órbita alrededor de la Tierra, y puede calcular coordenadas tridimensionales, utilizadas en navegación o para determinar mediciones de precisión absoluta.
Originalmente había sido diseñado por el Departamento de Defensa de Estados Unidos para obtener _en tiempo real_ la posición de cualquier punto en cualquier lugar de la Tierra. Pero su campo se extendió y hoy, a través de técnicas especiales, sirve también para lograr exactitud topográfica y geodésica.
Su mecanismo no es sencillo de interpretar, pero en todo caso, se trata de un receptor que calcula posiciones, a través de mediciones de distancia, a cuatro o más de esos satélites. Y luego, utilizando una geometría relativamente simple, determina las coordenadas del punto específico.
La nueva cartografía
La antigua cartografía floreció con la invención de la imprenta. Durante siglos los cartógrafos diseñaron los mapas sobre papel, con métodos que iban desde el grabado sobre arcilla y cobre hasta los trazados en plástico y la creación de las máscaras de color por medio de técnicas fotográficas.
En los últimos treina años, y sobre todo desde los noventa, todo cambió. Hoy, los mapas no sólo se hacen con bases de datos informatizadas, sino que muchos de ellos, especialmente los mapas topográficos, se realizan gracias a la fotogrametría aérea, los pares estereoscópicos de fotos, o desde satélites artificiales, como el Sistema de Posicionamiento Global, y con nuevos equipos de medición geodésica. El Everest _vuelto a medir en 1992 con estos nuevas sistemas_ tiene una altitud de 8.846 metros, es decir, sorpresivamente dos metros menos que en la medición anterior. El volcán Kilimanjaro _medido en 1999_ tiene su punto más alto a 5.893 metros sobre el nivel del mar.
Los resultados de estas mediciones, en especial las de las cumbres más altas del planeta, no tienen margen de error. Por eso, se ha despertado ese repentino interés de volver a medir y confirmar las altitudes de los picos más altos de la Tierra.