Comunicaciones Móviles
(segunda parte)
- Radiolocalización GPS
La radiolocalización sirve para conocer la posición de un receptor móvil.
El sistema más conocido es el GPS (Sistema de Posicionamiento Global). Se
trata de una constelación de 24 satélites, divididos en seis planos
orbitales de cuatro satélites cada uno. Cada satélite emite una señal con
su posición y su hora, codificada con su propio código, lo que permite
saber de que satélite es cada transmisión que recibimos. Su velocidad es
de dos vueltas a la Tierra en un día, es decir, pasan por un punto
determinado dos veces al día. Su distribución asegura que en cualquier
parte de la Tierra, a cualquier hora del día, se tiene visión directa de
al menos cuatro satélites, lo que permite averiguar latitud, longitud y
altura, y tener una referencia de tiempo. El receptor encargado de recoger
las señales de los satélites y procesarlas, es algo mayor que un móvil.
El sistema pertenece al Departamento de Defensa estadounidense, y puede
funcionar en dos modalidades: SPS y PPS. El primero es de peor calidad
(tiene un error de unos 100 metros), y lo puede utilizar cualquiera. El
segundo por el contrario requiere de una autorización del Departamento de
Defensa para utilizarlo. Su error es de unos pocos metros. De todas formas,
hay receptores que trabajan conjuntamente con un receptor de referencia y
que disminuyen estos errores a metros o centimetros, según las
circunstancias. En este caso, hay un receptor situado en un punto del que
conocemos su posición exacta. Cuando nuestro receptor recibe los datos de
los satélites, hace los cálculos pertinentes y obtiene una posición. Al
mismo tiempo, el receptor de referencia hace lo mismo y obtiene su posición.
Puesto que este último sabe siempre cuál es su posición, también sabe el
error que se está produciendo al utilizar el sistema GPS en ese momento. El
receptor de referencia transmite este error, que el nuestro capta, y de este
modo corrige la primera posición. No se obtiene un resultado exacto, pero
si mejor que el original.
Todo esto de los dos modos de funcionamiento, sólo tiene un fundamento. Los
estadounidenses no querían que ejércitos de países con los que no se
llevan bien, tuviesen una tecnología que les permitiese conocer la posición
exacta de, por ejemplo, un misil que acaban de lanzar sobre un objetivo
suyo. En fin, esto se lo dejamos a los militares.
Las aplicaciones más habituales para el GPS son el control de flotas de
camiones, taxis, autobuses, la navegación marítima y la aérea. Como
curiosidad, para quienes siguen las grandes vueltas ciclistas (Giro, Tour,
La Vuelta, u otras,...), últimamente utilizan el GPS para dar las
referencias de los ciclistas, sobre todo en las contrarrelojes. Ponen un
receptor GPS en las motos que acompañarán a los ciclistas, y al conocer
posición y tiempo, pueden averiguar cuantos minutos y segundos de ventaja
tiene una escapada, o que corredor ha efectuado el mejor tiempo en diversos
puntos del recorrido de una crono individual.
Comunicaciones inalámbricas
Estos sistemas se encargan de comunicaciones de corta distancia, algunos
cientos de metros a lo sumo. En principio dos serían las aplicaciones básicas:
ofrecer movilidad a los usuarios de la telefonía fija, para que puedan
desplazarse por su casa o lugar de trabajo, y poder efectuar llamadas; y
conectar dispositivos entre sí. Para los primeros, en Europa surgió el estándar
DECT, mientras que para los segundos parece que Bluetooth va a conseguir
poner de acuerdo a todo el mundo.
En Europa, se está trabajando en terminales duales DECT-GSM, que permitan
utilizar las redes de telefonía fija en el caso de que estemos cerca de la
base que controla la parte DECT, y las redes de telefonía móvil GSM en el
resto de circunstancias. Esto evitaría tener que llevar dos aparatos, y
abarataría la cuenta telefónica.
En cuanto a Bluetooth, se trata de una iniciativa completamente privada, en
la que están involucradas empresas como Ericsson, Toshiba, IBM, Motorola,
Qualcomm, 3Com, Lucent, Compaq,... Utilizando la banda de los 2,4 Ghz
permite enlazar dispositivos vía radio situados a distancias de entre 10
centímetros y 10 metros, aunque se pueden alcanzar los 100 metros con
antenas especiales. Ordenadores, laptops, televisores, cadenas de música, y
otros dispositivos podrían conectarse entre sí a través de terminales
Bluetooth.
Internet móvil
El servicio que une la telefonía móvil con el acceso a Internet, será el
que haga crecer ambos mercados de manera muy importante en los próximos años.
La baja capacidad de transmisión de datos de los sistemas de segunda
generación de telefonía móvil, y las reducidas dimensiones de las
pantallas de los móviles no permitían una unión lo suficientemente
atractiva, pero si funcional. Bien es verdad que la aparición de WAP
permitió acceder a diversos contenidos de Internet desde el móvil, pero la
nueva generación de telefonía móvil mejorará la velocidad de conexión,
y sus terminales estarán más orientados a comunicaciones de diversas
características (voz, datos, imágenes,...) Esto convertirá a los móviles,
agendas personales, laptops, y demás dispositivos de mano, en los
verdaderos dominadores del acceso a Internet, relegando al ordenador a un
papel secundario.
WAP surge ante la necesidad de acceder a Internet desde un móvil. Este
conjunto de protocolos permite establecer una conexión con Internet,e
intercambiar información con ésta. No está directamente vinculada con
GSM, u otra tecnología similar. Puede funcionar sobre tecnologías móviles
de segunda o tercera generación (GSM, D-AMPS, CDMA, UMTS...) Los teléfonos
WAP cuentan con un navegador especial, que interpreta páginas escritas en
una versión reducida del HTML, denominada WML. Existe también una versión
reducida del JavaScript para navegadores WAP, conocida como WMLScript.
Las aplicaciones más extendidas de los teléfonos WAP serán el acceso a
noticias, pago de compras, recepción de avisos,... Debido a la restricción
que imponen los terminales, los gráficos se reducen al mínimo, a pesar de
que la publicidad apuesta por este medio.
En Japón, NTT DoCoMo lleva casi un año y medio prestando un servicio de
acceso a Internet desde el móvil, que está convirtiéndose en un avance de
lo que puede suceder cuando realmente la Internet móvil se implante. El
servicio, conocido como i-mode, ha supuesto una auténtica revolución en el
país nipón, con tanto éxito que ha sufrido caídas importantes debidas a
la saturación del sistema. Incluso NTT DoCoMo suspendió la publicidad
durante algún tiempo, para intentar disminuir el elevado número de altas.
I-mode no utiliza WAP, sino que utiliza un HTML compacto, que lo que hace es
adaptar las páginas web HTML a los terminales móviles. Los teléfonos WAP
podrían soportar este servicio.
GPRS, EDGE y por supuesto UMTS, permitirán transmitir páginas mucho más
sofisticadas a los móviles, por lo que se espera que los terminales futuros
sean en su mayoría ocupados por pantallas, que permitan visualizar estas páginas.
Por Jose Antonio Sanchez Ortiz
Ingeniero de Telecomunicaciones
Para Monografias.com
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