Abordaremos
aquí algunas características del nombre (el sustantivo y el adjetivo) en el
idioma griego moderno. En principio, haremos referencias contrastivas con el
castellano y otras lenguas difundidas en Occidente, dejando para más adelante
-fuera de algunas mínimas alusiones- su rellación histórica con el griego clásico.
Como
en casi todas las lenguas indoeuropeas, el sustantivo y el adjetivo griegos
sufren, de un modo u otro, algunas modificaciones en la parte final su forma, y éstas obedecen
a tres situaciones principales: el género,
el número y el caso.
EL
GÉNERO.
Así como el castellano tiene el género masculino y femenino (“el
muchacho”, “la muchacha”), los cuales no refieren necesariamente al sexo
de lo denotado por el sustantivo (ej: “el árbol”, “la silla”), el
idioma griego tiene, como el alemán, el latín y los pronombres personales del
inglés, tres géneros: masculino, femenino y neutro.
Del neutro quedan restos en castellano muchas veces cuando usamos los pronombres
“lo” y “esto”.
Se
supone hoy que en el indoeuropeo más antiguo, había dos géneros, animado
e inanimado, y que referían, efectivamente, a seres percibidos de ese
modo. Más tarde, el animado se dividió en masculino y femenino, de nuevo,
referidos a las diferencias de género biológico de aquello a lo que se referían,
y que comparten, a diferencia del otro (neutro), algunos comportamientos
gramaticales. A lo largo de los siglos -estamos hablando de procesos alejados en
más de tres mil años en el tiempo-, las referencias de lo femenino, lo
masculino y lo inanimado dejaron de ser necesariamente reflejo de esa condición,
sobre todo en el griego moderno. Por ejemplo, “el niño”, το
παιδί, es neutro, refiriéndose a niños y niñas en general;
pero también το
κορίτσι, “la
muchacha”, y το
αγόρι, “el muchacho”, son neutros; “la muerte”,
femenino en castellano, es masculino en griego: ο θάνατος, etc..
En líneas generales, el masculino griego singular se lo reconoce, cuando es sujeto, con la terminación -ος (o -ς en general), el femenino con la terminación -α e -η, y el neutro con las terminaciones -ο, -ι, -μα. Hay también otras formas menos usuales pero regulares y que más adelante especificaremos. Dichas terminaciones se modifican también según el género, número y caso.
La
mayoría de las palabras tomadas de otros idiomas modernos se consideran, por lo
general, neutras e indeclinables (sin número ni casos).
EL
NÚMERO.
En castellano tenemos el singular y
el plural, del mismo modo que en el
griego moderno: “el niño”, “los niños”. Hubo en un momento de algunas
lenguas indoeuropeas antiguas un tercer número, el dual,
el cual ya había caído en desuso coloquial en la época helenística y que refería, como su nombre lo indica, a dos cosas, generalmente naturalmente emparejadas, tales como los
ojos, los brazos, aunque también “dos hijos”, “nosotros dos (los
interlocutores)”, etc.
En
general, el masculino y el femenino, cuando cumplen función de sujeto de la
oración, comparten muchos en el plural la terminación -ες,
así como también es característica el plural -α en el
neutro. Esto también va modificándose según el caso,
o función gramatical que cumple la palabra.
EL
CASO.
El sistema de casos es típico de las lenguas indoeuropeas “clásicas” con
testimonio escrito, tales como el griego antiguo, el latín y el sánscrito. Se
refiere a modificaciones que el sustantivo va sufriendo en su terminación para
señalar la función gramatical que
cumple dentro de la oración (así como en castellano las terminaciones de los sustantivos son las que se modifican
generalmente para dar cuenta del accidente de género y número: “el
niñ-o”, “la niñ-a”, “los niñ-o-s”, “las niñ-a-s”; para
simplificar, llamaremos raíz a esa primera parte invariable).
Entre
las lenguas más conocidas en Argentina, el alemán mantiene el sistema de casos, y, en la
mayoría de las otras lenguas modernas de origen indoeuropeo, los pronombres
personales: por ejemplo, para la primera
persona (“yo”), decimos “yo”; pero no decimos “a yo”, sino “a mí”;
tampoco decimos “yo parece”, sino “me
parece”, ni “de yo”, sino “mío”.
Es decir, que, inclusive en castellano, y, por supuesto, sin detenernos a
reflexionar necesariamente en el uso, naturalmente diferenciamos para hablar de
nosotros mismos en una frase “yo”, “me”, “mí” y “mío”, cuatro
formas distintas para la primera persona.
Los
casos que el griego moderno mantiene son el nominativo, el vocativo,
el acusativo y el genitivo.
El
nominativo es el caso que se usa
cuando el sustantivo (y sus modificadores, el artículo y el adjetivo)
cumple la función de sujeto de la
oración, así como la de predicativo
subjetivo, es decir, cuando se predica algo respecto de ese sustantivo. Es
la forma en la que aparece esa palabra en el diccionario.
El
caso nominativo del predicativo subjetivo suele ir con los verbos
είμαι,
γίνομαι,
φαίνομαι,
αισθάνομαι. Recordamos,
dado
que se prestan a confusión porque van después del verbo, que también se usa como función sujeto de
υπάρχει y
μου
αρέσει.
El
vocativo es el caso que usamos cuando
interpelamos directamente a ese sustantivo en situación coloquial (“Nene,
¿me alcanzás ese cuaderno?”), y tiene solamente alguna modificación
excepcional en el género masculino singular. Como en castellano, también se
caracteriza por no llevar artículo
(además, los sustantivos masculinos con terminación -ς
en
singular la
pierden).
El
acusativo, en griego moderno, se
aplica a los sustantivos (y sus modificadores) que cumplen en la oración la
función de objeto directo, o, casi
siempre, cuando le siguen a una preposición
(caso objetivo o prepositivo del inglés). Las preposiciones más usuales
son σε ("a", "en"), από
("de", "desde"), για ("por",
"para", "acerca de"), με ("con").
También se usa el acusativo cuando nos referimos a un momento en
el tiempo (sin llevar necesariamente antes una preposición).
El
genitivo se usa, principalmente, para
dar la idea de posesión o modificación
de otro sustantivo, que en castellano generalmente marcamos con la preposición
“de” (“el auto de Juan”), o en inglés, el sufijo ´s. También se usa en griego moderno para el objeto
indirecto (“le dí a
Jorge un regalo”), que en el griego clásico se indicaba con el caso dativo,
el quinto caso de esa lengua, caído en desuso hace ya muchos siglos.
Cada
forma típica masculina, femenina y neutra, tendrá sus propias formas o
terminaciones según se vayan combinando en el número singular y plural y los
cuatro casos mencionados. Al principio puede sonar engorroso para el neófito
(sobre todo el parlante de lenguas sin casos), pero no es tan complicado como
parece, y está de más decir que es usado naturalmente por cualquier niño
griego en sus primeras emisiones.
MORFOLOGIA
(las
distintas formas del sustantivo)
Listaremos
las formas principales con sus correspondientes artículos definidos (“el”,
“la”); adviértase la similitud entre los cambios de dicho artículo y las
terminaciones correspondientes.
Sustantivos
masculinos con terminación -ος,
plural -οι ;
ej:
“el amigo”, “el hombre (ser humano)”
singular
plural
nom.
ο
φίλος
οι
φίλοι
voc.
φίλε
φίλοι
ac.
το
φίλο
τους
φίλους
gen.
του
φίλου
των
φίλων
nom.
ο
άνθρωπος
οι
άνθρωποι
voc.
άνθρωπε
άνθρωποι
ac.
τον
άνθρωπο
τους
ανθρώπους
gen. του ανθρώπου των ανθρώπων
Nótese
la caída del artículo en el caso vocativo.
Asimismo, en el caso de los esdrújulos (acento
en la antepenúltima sílaba), cómo se desplaza
el acento a la anteúltima sílaba en el ac.pl.
y en el gen.sing. y
pl. Del mismo modo, el artículo agrega el sonido “n” (ν) en el ac.sing.
cuando el sustantivo
comienza con vocal, los sonidos “k”, “p”, “t” y consonantes dobles. Se corresponden con
lo que en griego clásico se denomina “segunda declinación”.
Sustantivos
masculinos con terminación -ας, plural -ες;
ej: “el hombre (varón)”,
“el vecino”
singular
plural
nom.
ο
άντρας
οι άντρες
voc.
άντρα
άντρες
ac.
τον
άντρα
τους
άντρες
gen.
του
άντρα
των
αντρών
singular
plural
nom.
ο
γείτονας
οι
γείτονες
voc.
γείτονα
γείτονες
ac.
τον
γείτονα τους
γείτονες
gen.
του
γείτονα των
γειτόνων
Nótese
que, en singular, en principio,
solamente cae la -ς
final (característica, en general, del masc.nom.sing.) en los casos distintos al nom., y que en el plural,
los tres primeros casos tienen idéntica terminación (-ες). Se mantiene siempre lo dicho sobre el artículo
en masc.sing.ac. το(ν), respecto de su uso o no de
la -ν
final. Adviértanse los cambios de posición del acento en el gen.pl. de las esdrújulas y
en el de los bisílabos (lo mismo
ocurre con
los terminados en -ίας). Se corresponden con la
primera declinación del griego clásico.
Sustantivos
masculinos con terminación -ης, plural -ες;
ej: “el dueño”,
“el estudiante”
singular
plural
nom.
ο
ιδιοκτήτης
οι
ιδιοκτήτες
voc.
ιδιοκτήτη
ιδιοκτήτες
ac.
τον
ιδιοκτήτη
τους
ιδιοκτήτες
gen.
του
ιδιοκτήτη
των
ιδιοκτητών
singular
plural
nom.
ο
φοιτητής
οι
φοιτητές
voc.
φοιτητή
φοιτητές
ac.
το
φοιτητή
τους
φοιτητές
gen.
του
φοιτητή
των
φοιτητών
Nótese
la similitud con el anterior, y cómo los graves, es decir, los acentuados en la
anteúltima sílaba, desplazan el acento al final en el gen.pl.
Sustantivos
masculinos que agregan -δες en el plural; ej: “café”, “papá”,
“abuelo”
singular
plural
nom.
ο
καφές
οι
καφέδες
voc.
καφέ
καφέδες
ac.
τον
καφέ
τους
καφέδες
gen.
του
καφέ
των
καφέδων
singular
plural
nom.
ο
μπαμπάς
οι
μπαμπάδες
voc.
μπαμπά
μπαμπάδες
ac.
τον
μπαμπά
τους
μπαμπάδες
gen.
του
μπαμπά
των
μπαμπάδων
singular
plural
nom.
ο
παππούς οι
παππούδες
voc.
παππού
παππούδες
ac.
τον
παππού
τους
παππούδες
gen.
του
παππόυ
των
παππούδων
Algunos pocos sustantivos masculinos
aceptan para el plural una segunda forma neutra, además de la masculina, que en
ocasiones adquiere distinto significado. Ej:
ο
λόγος (masculino singular:
la palabra, la causa),
οι
λόγοι (plural
masculino: las
causas), τα λόγια
(plural neutro: las palabras, el discurso,
las causas);
ο
χρόνος (masculino singular:
tiempo, año), οι
χρόνοι (plural
masculino: los tiempos, ej.
"verbales"), τα
χρόνια (plural neutro: los
años).
Sustantivos
femeninos con terminación -α, plural -ες; ej: “la mujer”
singular
plural
nom.
η
γυναίκα
οι
γυναίκες
voc.
γυναίκα
γυναίκες
ac.
τη
γυναίκα
τις
γυναίκες
gen.
της
γυναίκας
των
γυναικών
Sustantivos
femeninos con terminación -η, plural -ες; ej: “la hija”
singular
plural
nom.
η
κόρη
οι
κόρες
voc.
κόρη
κόρες
ac.
την
κόρη
τις
κόρες
gen.
της
κόρης
των κορών
Nótese
la alternancia de la -v
en el artículo del ac.sing., según la misma regla consignada en el correspondiente
masculino. Asimismo, en algunos sustantivos con terminación -α
y
en todos los de terminación -η,
el gen.pl. lleva el acento en la última
sílaba.
Casi
todos los sustantivos femeninos tienen la terminación en -α
o
en -η. Las tres formas siguientes son menos frecuentes,
aunque igualmente regulares:
Sustantivos
femeninos con terminación -η, plural -εις; ej: “el ejercicio”
singular
plural
nom.
η
άσκηση
οι
ασκήσεις
voc.
άσκηση
ασκήσεις
ac.
την
άσκηση
τις ασκήσεις
gen.
της
ασκήσεως των ασκήσεων
Nótese
que en el caso de ser esdrújula, corre el acento a la anteúltima en el gen.sing.
y en todos los plurales. Es cada
vez más frecuente encontrar a estos sustantivos declinados como los
mayoritarios de -η
y plural -ες.
Sustantivos
femeninos con terminación -ος, plural -οι; ej: “la calle (tal; como el "vía"
italiano, a diferencia de "strada")”
singular
plural
nom.
η
οδός
οι
οδοί
voc.
οδό
οδοί
ac.
την
οδό
τις
οδούς
gen.
της
οδού
των
οδών
Sustantivos
femeninos que agregan -δες en el plural; ej: “mamá”
singular
plural
nom.
η
μαμά
οι
μαμάδες
voc.
μαμά
μαμάδες
ac.
τη
μαμά
τις
μαμάδες
gen.
της
μαμάς
των
μαμάδων
Nótese que, en general, los
sustantivos femeninos casi no ofrecen diferencias en su forma en el nominativo,
el vocativo y el acusativo (sobre todo en el plural); esto se suele adjudicar a que los
pueblos indoeuropeos eran básicamente patriarcales, lo que implica mayores
especializaciones en las formas del masculino.
Como en griego antiguo, latín
y sánscrito, los sustantivos neutros tienen la misma forma en el nominativo, el
vocativo y el acusativo (tanto en singular como en plural), dado que
en el indoeuropeo arcaico referían a cosas inanimadas que por ello no solían ser sujeto agente de la acción.
Sustantivos neutros con terminación -ο,
plural en -α;
ej: “la
revista”; “el automóvil”
singular
plural
nom.
voc. ac.
το
περιοδικό
τα
περιοδικά
gen.
του
περιοδικού
των
περιοδικών
singular
plural
nom. voc. ac.
το
αυτοκίνητο
τα
αυτοκίνητα
gen.
του
αυτοκινήτου
των
αυτοκινήτων
Nótese
que el genitivo copia la forma análoga masuclina, y que algunos (no todos) los acentuados en la antepenúltima sílaba desplazan el
acento a la anteúltima sílaba en gen.sing.
y plural.
Sustantivos neutros con terminación -ι,
plural en -ια;
ej: “el
niño”; “el muchacho”
singular
plural
nom.
voc. ac.
το
παιδί
τα
παιδιά
gen.
του
παιδιού
των
παιδιών
singular
plural
nom. voc. ac.
το
αγόρι
τα
αγόρια
gen.
του
αγοριού
των
αγόριών
Nótese
que todos los terminados en -ι
se acentúan en la última sílaba en el gen.sing.
y plural.
Sustantivos neutros con terminación -μα,
plural en -ματα;
ej: “la
letra”; “el nombre”
singular
plural
nom.
voc. ac.
το
γράμμα
τα
γράμματα
gen.
του
γράμματος
των
γραμμάτων
singular
plural
nom. voc. ac.
το
όνομα τα
ονόματα
gen.
του
ονόματος
των
ονομάτων
Nótese
que todos los terminados en -μα se acentúan en la antepenúltima sílaba en el gen.sing.
y en el nom.voc.ac.plural, y en la anteúltima el gen.plural.
Sustantivos neutros con terminación -ος,
plural en -η;
ej: “el
error”; “el tamaño"
singular
plural
nom.
voc. ac.
το
λάθος
τα
λάθη
gen.
του
λάθους των
λαθών
singular
plural
nom. voc. ac.
το
μέγεθος
τα
μέγεθη
gen.
του
μεγέθους των
μεγεθών
Nótese
que todos los neutros terminados en -ος se acentúan en la última sílaba
en el gen.plural y en la anteúltima sílaba
en el gen.sing. y en el nom.voc.ac.plural.
Antes de las terminaciones
-ου, -ους,
-ων, -εις,<
En el genitivo plural ocurren
toda clase de variantes en la posición del acento, muchas remanentes del griego
antiguo, y que se hacen difíciles de memorizar (más bien se incorporan al
acostumbrarse a leer y escuchar los usos concretos). Como sea, las
consignamos:
Se acentúan siempre en la última
sílaba del genitivo plural los masculinos terminados en -ης,
plural -ες,
los femeninos terminados en -η,
plural
-ες,
los masculinos bisílabos
terminados -ας
y en -ίας, así
como los neutros que terminan con -ι
y -ος. Acentúan la penúltima sílaba del genitivo plural los masculinos trisílabos en -ας,
los femeninos terminados en -ιδα,
-άδα, -ητα;;/b>
y los neutros terminados en -μα y en
-ιμο.
Llevan acento en la antepenúltima
sílaba del genitivo plural solamente los femeninos terminados en -η, plural
-εις.
La terminación
-άκι es
una de las más frecuentes para formar el diminutivo; convierte a la palabra en
neutra, no importa cuál haya sido su género original. También existen
-άκος, -ούλα,
-ίτσα,
-ούδη,
pero
son de usos específicamente ligados a determinados sustantivos y adjetivos.
Como en el castellano, los adjetivos concuerdan en género y número con el sustantivo que modifican. En griego, además, deben concordar en el caso correspondiente. La mayoría de los adjetivos griegos declinan en el masculino como los sustantivos terminados en -ος, en el neutro como los terminados en -ο, y en el femenino como los terminados en -η, si a la terminación le precede una consonante, y en -α si precede una vocal.
El
adjetivo va, en griego, antes del sustantivo al que modifica. Cuando hay artículo,
sustantivo y adjetivo (“el gatito lindo”), el orden es artículo, adjetivo y
sustantivo: το καλό
γατάκι.
Cuando
hay adjetivo posesivo (το
γατάκι μου,
“mi
gatito”), en el caso de haber también otro adjetivo, el posesivo (que
normalmente va después del sustantivo sin pausa ni acento, es decir, es enclítico)
suele incrustarse entre el adjetivo y el
sustantivo: το καλό μου
γατάκι.
singular
singular singular
plural
plural
plural
masc.
fem.
neut.
masc.
fem.
neut.
nom. μεγάλος
μεγάλη
μεγάλο
μεγάλοι
μεγάλες
μεγάλα
voc.
μεγάλε
μεγάλη
μεγάλο
μεγάλοι
μεγάλες
μεγάλα
ac.
μεγάλο
μεγάλη
μεγάλο
μεγάλους
μεγάλες
μεγάλα
gen.
μεγάλου
μεγάλης
μεγάλου
μεγάλων
μεγάλων
μεγάλων
singular
singular singular
plural
plural
plural
masc.
fem.
neut.
masc.
fem.
neut.
nom. ωραίος
ωραία
ωραίο
ωραίοι
ωραίες
ωραία
voc.
ωραίε
ωραία
ωραίο
ωραίοι
ωραίες
ωραία
ac.
ωραίο
ωραία
ωραίο
ωραίους
ωραίες
ωραία
gen.
ωραίου
ωραίας
ωραίου
ωραίων
ωραίων
ωραίων
Cuando
la raíz del adjetivo termina en κ,
χ, θ, el femenino acepta además de la terminación
-η, la
terminación -ια
(sólo
en singular). En los adjetivos bisílabos y trisílabos se prefiera la terminación
-ια, mientras que en los polisílabos
se prefiere -η.
Dos adjetivos, φρέσκια
y
γλυκιά,
tienen solamente esta forma.
Además,
existen otros pocos adjetivos terminados en -ύς, -ιά,
-ύ, o en -ής, -ιά,
-ί
:
singular
sing.
sing.
plural
pl.
pl.
masc.
fem.
neut.
masc.
fem.
neut.
nom. φαρδύς
φαρδιά
φαρδύ
φαρδιοί
φαρδιές
φαρδιά
voc.
φαρδύ
φαρδιά
φαρδύ
φαρδιοί
φαρδιές
φαρδιά
ac.
φαρδύ
φαρδιά
φαρδύ
φαρδιούς
φαρδιές
φαρδιά
gen.
φαρδιού
φαρδιάς
φαρδιού
φαρδιών
φαρδιών
φαρδιών
singular
sing.
sing.
plural
pl.
pl.
masc.
fem.
neut.
masc.
fem.
neut.
nom. δεξής
δεξιά
δεξί
δεξιοί
δεξιές
δεξιά
voc.
δεξή
δεξιά
δεξί
δεξιοί
δεξιές
δεξιά
ac.
δεξή
δεξιά
δεξί
δεξιούς
δεξιές
δεξιά
gen.
δεξιού
δεξιάς
δεξιού
δεξιών
δεξιών
δεξιών
Existen también adjetivos de
uso frecuente que llevan las terminaciones -ης,
-α, -ικο, para el masculino, femenino y neutro,
respectivamente. Los masculinos se declinan igual que los terminados en -ης, plural
-ηδες,
los femeninos igual que los terminados en
-α, plural
-ες, y los
neutros igual que los terminados en -o,
plural -α.
El adjetivo πολύς,
πολλή, πολύ (mucho)
es
irregular. En el nominativo y el acusativo singular, el masculino y el neutro se
escriben con una sola λ y con υ.
En todos los demás casos siguen la declinación de los adjetivos con terminación
-ος/η/ο. Δεν υπάρχει
πολύς κόσμος,
No hay mucha gente,
Είδαμε
πολλούς
ανθώπους,
Vimos muchos hombres. Su versión
adverbial es muy usada: πολύ,
muy/mucho.
El
adjetivo admite ser comparado con otros. Como en tantos idiomas, se puede
realizar combinándolo con otras palabras, o con modificaciones regulares de la
palabra misma. Por ejemplo, en castellano: grande,
muy grande, más grande, más grande que, el más grande de, grandísimo. Algunas
palabras muy usuales de la lengua hacen sus comparativos en forma irregular: bueno,
mejor (= más bueno), etc.
En
griego moderno, el equivalente de nuestro “muy”
es el adverbio invariable πολύ, que se
coloca también antes del adjetivo (como adverbio autónomo tiene traducción “mucho”):
Είναι
πολύ μεγάλος;
Ναι, πολύ. ¿Es
muy grande? Sí, mucho.
El
equivalente de nuestro “más” es
πιο, y
cuando quermos comparar con otra cosa explícita, el equivalente de nuestro “que”
es la preposición από. Είναι
πιο μεγάλος από
τον Πέτρο. Es más grande que Pedro. (Nota: cabe consignar
que para verbos se usa otra construcción: subjuntivo + παρά + subjuntivo, del mismo modo
que en castellano hacemos infinitivo + “que”
+ infinitivo, o subjuntivo + "a que" + subjuntivo). Si queremos dar idea de superioridad absoluta, usamos, como en
castellano, el artículo determinado (“el, la, los, las”) con el adverbio
comparativo. Είναι
ο πιο μεγάλος (από
όλους). Es el más grande (de todos).
Para “mucho más”, usamos
πιο πολύ
ο
περισσότερος/α/ο.
El
comparativo de inferioridad “menos”
es λίγο.
Pero
también podemos agregarle terminaciones (sufijos) que den la misma idea. Así
como en inglés a los adjetivos bisílabos (“long”,
largo) le agregamos “-er”
para el comparativo, en griego agregamos -ότερος/α/ο
o
-ύτερος/α/ο a
la raíz de los adjetivos bisílabos y varios trisílabos: ωράίος/α/ο,
ωραίοτερος/η/ο,
lindo,
más lindo;
μεγάλος/η/ο,
μεγαλύτερος/η/ο,
grande, más grande. Los otros (los polisílabos y los que terminan en -ης/α/ικο)
lo hacen en forma perifrástica
con πιο.
El
superlativo equivalente a nuestro “-ísimo”
es -ότατος/α/ο: ωραιότατη,
lindísima.
EL ADVERBIO DE MODO
Los adjetivos forman su
adverbio de modo (que en castellano formamos agregando -mente:
rápido/a/os/as
> rápidamente) agregando una
-α a
la raíz (es decir, coincide con el neutro plural:
γρίγορος/η/ο
> γρίγορα
).
Son
excepciones πολύ
y
λίγο (mucho,
poco). En algunos pocos casos
tienen una forma alternativa con terminación -ως;
por ejemplo, βέβαιος/η/ο,
seguro/a, puede hacer su adverbio de
modo en βέβαια
o en
βεβαίως
(el
corrimiento del acento es remanente de las leyes de acentuación del griego
antiguo arriba apuntadas).