Formas
y Combate Son lo mismo?
Por
Luciano Casarino
Es muy corriente ver escuelas que
dicen que enseñan Wushu tradicional y que separan los entrenamientos en formas
y combate como si fueran dos cosas totalmente distintas y sin ninguna relación;
se pueden ver clases donde se practica un período de formas y ejercicios y otra
donde se pretende enseñar "técnicas de combate" que nada tienen que
ver con las rutinas enseñadas, entonces ¿para que practican formas? También
suele suceder que aparecen supuestos practicantes de Wushu en las clases o en
los torneos y preguntan si "ustedes practican formas o combate" o si
"se dedican más a una cosa o a la otra", estos mismos practicantes
(generalmente de escuelas "truchas") al ver una clase tradicional
dicen "acá practican solamente formas y casi nada de combate". Este
es un gran error.
Las formas y el combate como unidades disímiles
"no existen", son lo mismo y una no podría existir sin la otra.
Toda buena escuela de Wushu (tanto de competición como tradicional) debe
iniciar a sus alumnos con una "rutina básica" que contenga todas las
técnicas de puño, pierna y posturas básicas (generalmente se utiliza la
rutina Tan Ti) y con combinaciones características del estilo. ¿Acaso no son
estas técnicas combativas? Todas y cada una de las técnicas efectuadas en las
rutinas (o formas) son aplicables en el combate real y todas las combinaciones y
ejercitaciones (inclusive las acrobacias y saltos) tienen como fin entrenar el
cuerpo para el combate.
De
todo esto se desprende que un principiante no puede bajo ningún punto de vista
largarse a hacer combate libre contra otro compañero hasta dominar una cierta
variedad de técnicas y haber desarrollado mínimamente los reflejos y el
control del cuerpo en general; el tiempo que esto depare depende tanto del
alumno y de su empeño y perseverancia en la práctica como de su
profesor/maestro.
Llegado
a este punto es prudente hacer una aclaración, esta nota hace referencia
a estilos tradicionales, o sea a estilos que conservan tal como fueron
concebidos sus métodos de entrenamiento y sus técnicas combativas; en cuanto
al Wushu contemporáneo o de competición, básicamente se puede aplicar un
concepto similar, pero se debe entender que el propósito en gral. del Wushu
contemporáneo es el de ejercitar el cuerpo, mejorar la salud y el de la
competición deportiva por lo tanto sus técnicas son menos efectivas y más
vistosas y dificultosas; esto no significa que los practicantes de Wushu
contemporáneo o moderno no tengan capacidad de combatir ya que los métodos del
SanShou o combate deportivo son casi en su totalidad extraídos de técnicas
tradicionales así como las rutinas de competición, y el entrenamiento físico
de alta competición requerido permiten al practicante poseer una capacidad
combativa apreciable, pero esto es un capítulo aparte.
Al
referirnos a las escuelas tradicionales nos referimos a escuelas que tienen como
fin el entrenar al individuo para el combate y obtener salud a través de la
ejercitación física, simultáneamente se obtienen otras virtudes más
importantes como la longevidad, sabiduría, humildad, solidaridad, etc.
Una buena escuela de Wushu tradicional debe hacer
que los principiantes ejerciten correctamente el cuerpo antes del combate libre;
para que este pueda practicarse correctamente el método más ortodoxo y el mas
efectivo es el entrenamiento de las formas; las razones de lo anteriormente
expuesto son las siguientes:
1)
las posturas sirven para: ejercitar las piernas, conseguir potentes patadas,
mantener un perfecto equilibrio del cuerpo al golpear y defender, aprender a
utilizar la potencia de la cadera y de todo el cuerpo.
2)
Se ejercitan y combinan de una manera infinitamente variada tanto golpes como
defensas, patadas, posturas y demás técnicas combativas.
3)
Se ejercita el foco y se adquiere una concentración plena con el correcto uso
de la respiración.
4)
Se adquiere el espíritu combativo y la continuidad necesaria para vencer en una
lucha real.
Muchas escuelas tradicionales muestran su
superioridad en las competencias deportivas gracias a sus efectivos sistemas de
combate, sin embargo, las técnicas que se utilizan para la defensa personal
deben sufrir grandes modificaciones llegado el momento de aplicarlas a la
competencia deportiva de contacto.
Un
método muy efectivo para entender y aplicar las técnicas tradicionales son las
formas antagónicas, con dos o más ejecutantes, con o sin armas, con este método
se obtiene la mayor eficacia en la aplicación y además un perfecto control en
el cuidado del compañero de prácticas.
Hay otros métodos de entrenamiento que deben ser
ejercitados antes de que el alumno llegue al combate, pero no es el tema de esta
nota. De esta manera y para cerrar a modo de resumen, podemos decir que si usted
ingresa a una escuela de Wushu (tradicional/antiguo) donde las técnicas que se
practican en las formas no tienen relación con las que se aplican al combate lo
están engañando.