EL COMIC



El origen del c�mic est� vinculado a las caracter�sticas econ�micas, sociales y culturales de la sociedad en la que se origina. El c�mic es fruto de varios siglos de experimentaci�n. Como forma de representaci�n debe asociarse a la cultura de masas. El c�mic es, por consiguiente, un producto industrial, independientemente de su valoraci�n est�tica � semi�tica.

Desde esta perspectiva puede considerarse como uno de los primeros antecedentes del c�mic publicado en la prensa a una litograf�a sat�rica de Napole�n Bonaparte del caricaturista ingl�s James J. Gillray, publicada hacia 1800.

Gombrich sostiene que corresponde al humorista y dibujante ginebrino Rodolphe T�pffer el haber inventado la historieta dibujada, dice que: "Las novelas humor�sticas en dibujos de T�pffer son inocente antepasados de los sue�os manufacturados de hoy. Encontramos todo en ellos, aunque todav�a bajo una tonalidad genuinamente c�mica".

Seg�n R. T�pffer: "Hay dos modos de escribir cuentos, uno es cap�tulos, l�neas y palabras, y los llamamos Literatura, y otro mediante una sucesi�n de im�genes, y a este lo llamamos el Cuento de im�genes".

Los primeros Cuentos en im�genes corresponden al a�o 1829, posteriormente T�pffer publica un folleto sobre fisonom�a que puede considerarse el primer intento de reflexi�n sobre el c�mic.

Hacia 1865 el caricaturista alem�n Wilhelm Busch crea Max und Moritc, tal vez los dos primeros personajes de historieta, dos ni�os que, con sus travesuras, ponen en jaque a la gente que les rodea.

La est�tica de la ilustraci�n, el humor pol�tico y el periodismo sat�rico son g�neros a tener en cuenta a la hora de considerar las influencias en el origen del c�mic. En Europa se suman a estos elementos la tradici�n proveniente, por un lado, de aucas y aleluyas y, por otro, el auge de las novelas por entregas.

Las aucas eran dibujos de origen pagano que ten�an al pie de la imagen una frase mientras que las aleluyas eran estampitas religiosas con la palabra "aleluya", m�s tarde se llam� de esta manera a una serie de vi�etas con una frase corta en su pie. "A partir de esta suma de influencias -dice Antonio Mart�n- el naciente c�mic europeo quedar� fijado en una forma poco evolucionada, seg�n la cual, dibujo y texto se complementa narrativamente pero no se integran dentro del espacio de la vi�eta como ocurre en el c�mic americano, sino que los textos, generalmente descriptivos y abundantes, son situados al pie de la misma".

Hacia finales del siglo XIX en Europa como en Estados Unidos, los peri�dicos recurr�an a diferentes incentivos con el fin de atraer el mayor n�mero de lectores y, por consiguiente, controlar el mercado. La modernizaci�n de los sistemas de impresi�n de Estados Unidos va a permitir que a partir de 1893 en los suplementos dominicales apareciera una p�gina en color. En esta p�gina del "New York World" apareci� en 1895 una vi�eta del dibujante Richard F. Outcault que va a sentar las bases de la historieta actual.

El personaje que crea es The Yellow Kid, un chino vestido con un largo camis�n amarillo, de los barrios populares de Nueva York.

El �xito comercial de las primeras historietas fue un factor importante para que los peri�dicos incluyeran tiras c�micas en sus p�ginas. Las perspectiva econ�micas que vislumbraban alrededor del c�mic fueron las determinantes para que, a comienzos del siglo XX surgieran las grandes agencias que se encargar�an de vender su material dentro y fuera de Estados Unidos.


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