Procederemos
ahora a comparar las tramas IEEE 802.3, 802.4 y 802.5.
Comencemos
con las ventajas del 802.3. Este es, con mucho, el tipo que se usa más en la
actualidad dado que cuenta con una enorme infraestructura y una considerable
experiencia operativa. El algoritmo es simple. Las estaciones pueden instalarse
muy rápido, sin necesidad de desactivar la red. Se utiliza cable pasivo y no es
necesario el empleo de modems. Además, el retardo encontrado para cargas bajas
es prácticamente cero (las estaciones no tienen que esperar para recibir un
testigo; sino que realizan la transmisión de inmediato).
Por
otra parte, el 802.3 tiene una componente analógica muy importante. Cada estación
tiene que ser capaz de detectar la señal más débil procedente de una estación
aun cuando ella misma esté transmitiendo; además, todos los circuitos que se
utilizan para la detección de colisiones en el receptor-transmisor son de
naturaleza analógica. Dado que existe la posibilidad de tener tramas abortadas
por colisiones, la trama válida mínima es de 64 octetos, que viene a
representar un retardo substancial, cuando los datos procedentes de un terminal
estén constituidos precisamente por un solo carácter.
En
cambio, el 802.3 es de naturaleza no determinística, característica, que en
ciertas ocasiones viene a ser inapropiada para trabajos en tiempo real. No tiene
prioridades. La longitud del cable está limitada a 2.5 km. (cuando se utilizan
repetidores), porque la longitud completa (de ida y vuelta) del cable determina
el tiempo de ranura y, por consiguiente, su rendimiento. Es muy difícil
conseguir redes CSMA/CD como la 802.3, que operen a altas velocidades, y, a
medida que se incrementa la velocidad, la eficiencia disminuye porque los
tiempos de transmisión de la trama decrementan, pero no sucede lo mismo con el
intervalo de contienda (el ancho de la ranura es de 2T, sin importar cuál es la
velocidad con que se transmiten los datos). A medida que mejoran los avances
tecnológicos y las redes aumentan su velocidad de operación, llegará a ser
muy significativo el tema de la eficiencia (Chlamtac y Ganz, 1988).
Para
condiciones de carga elevada, la presencia de colisiones llega a, ser un
problema relevante, que puede afectar muy seriamente el rendimiento. Además, el
802.3 no resulta ser muy apropiado para utilizarse en aplicaciones con fibras ópticas,
debido a la dificultad que presenta la instalación de los conectores.
Ahora
consideraremos el 802.4, es decir, el paso de testigo en bus. Éste utiliza un
cable de televisión sumamente fiable, que se encuentra disponible en los
mostradores de muchos distribuidores. Es más determinístico que el 802.3,
aunque el hecho de que se presenten pérdidas repetitivas de testigo en momentos
cruciales, llega a introducir mucha incertidumbre; puede manejar tramas con una
longitud mínima.
El
paso de testigo en bus también soporta prioridades y puede configurarse con
objeto de proporcionar una fracción garantizada del ancho de banda al tráfico
de alta prioridad, como la voz digitalizada. También, tiene un excelente
rendimiento y eficiencia para condiciones de carga elevada, llegando a ser
efectivamente un TDM (Multiplexación por división en el tiempo). Por último,
el cable de banda ancha puede soportar canales múltiples, no sólo para la
transmisión de datos, sino también para voz y televisión.
Los
sistemas de banda ancha, desde el punto de vista negativo, utilizan una parte
significativa de ingeniería analógica, incluyendo los modems y los
amplificadores de banda ancha. El protocolo que utiliza es extremadamente
complejo y presenta un retardo substancial para condiciones de carga baja (las
estaciones siempre deben esperar al testigo aun cuando el sistema se encuentre
en un estado inactivo).
Por
último, su adaptación para aplicaciones con fibras ópticas llega ser muy
deficiente.
Ahora
se considerará la trama IEEE 802.5, es decir, el paso de testigo en anillo.
Utiliza conexiones punto a punto, quiere decir que su ingeniería es muy
sencilla y totalmente digital. De hecho, los anillos pueden construirse con el
empleo de cualquier medio de transmisión, desde una paloma hasta las fibras ópticas.
El par trenzado corriente es económico y simple de instalar. El empleo de
centrales de cables hace que el paso de testigo en anillo sea la única red tipo
LAN que pueda detectar y eliminar de manera automática los fallos en los
cables.
Al
igual que en el caso del paso de testigo en bus, es posible tener prioridades,
aunque el esquema no resulta tan sencillo. De la misma manera, es posible tener
tramas cortas, pero a diferencia del paso de testigo en bus, éstas son
arbitrariamente largas y sólo están limitadas por el tiempo de retención del
testigo. Por último, el rendimiento y la eficiencia, para condiciones de carga
elevada, son excelentes, al igual que en el caso anterior y a diferencia del
802.3.
La
principal desventaja es la presencia de la función supervisora centralizada,
que introduce un componente crítico. Aunque se pueda substituir una estación
supervisora que haya sido aniquilada; una que se encuentre en malas condiciones
puede llegar a producir dolores de cabeza. Además, al igual que en todos los
esquemas de paso de testigo, aquí hay cierto retardo para condiciones de carga
baja, porque la estación emisora debe esperar a recibir el testigo.
Es
importante también señalar que ha habido una serie de estudios referentes a
los tres tipos de redes LAN (Bux, 1987; Ferguson, 1986; Hammond y O’Reilly,
1986; Sachs y Cols., 1985; Schwarts, 1987; y Stuck, 1983). La conclusión
principal que se puede extraer, a partir de estos estudios, es que no se puede
concluir nada de ellos. Uno siempre puede llegar a encontrar un conjunto de parámetros
que hagan aparecer un tipo de LAN mejor que las otras.
La
única afirmación general indiscutible, es el hecho de que la sobrecarga sobre
una red LAN 802.3 la colapsará totalmente, pero la sobrecarga sobre un sistema
basado en un testigo tendrá una eficiencia que se aproxima al 100%. Para
aquellas personas que planeen hacer funcionar su red tipo LAN en condiciones de
sobrecarga, el 802.3 no es la mejor de utilizar. Para aquéllos que planeen
tener condiciones de carga ligera a moderada, obtendrán un buen rendimiento con
cualquiera de las tres, de tal forma que los factores, diferentes al
rendimiento, serán quizás más importantes.
Dada
la probabilidad de que los tres tipos de LAN coexistan durante los próximos años,
el punto referente a la interconexión de diferentes tipos de LAN, representa un
aspecto muy importante.