Consiste en conectar linealmente entre sí todas las estaciones, en un bucle cerrado, en el que cada estación siempre recibe los mensajes de la anterior, y cuando no están dirigidos a ella, la interfaz de la estación los transmite sin modificarlos a la estación siguiente. Por lo tanto, la información circula en un sólo sentido a través del anillo, mediante un paquete especial de datos, llamado testigo, que se transmite de un nodo a otro, hasta alcanzar el nodo de destino.
El cableado de la red en anillo es el más complejo de los tres cables de los tres enumerados, debido por una parte al mayor coste del cable, así como a la necesidad de emplear unos dispositivos denominados Unidades de Acceso Multiestación (MAU) para implementar físicamente el anillo.


VENTAJAS:
El acceso a la red esta asegurado en un período de tiempo máximo limitado.
Simplifican los mecanismos de acuse de recibo, por ejemplo, haciendo que la estación que transmite una trama sea la encargada de retirarla.
Proporcionan velocidades de transmisión altas con tasas de errores muy bajas.
Este tipo de redes se comporta bastante bien en condiciones de tráfico intenso en la red.
Todos los nodos tienen acceso a la información que circula por el anillo, lo que permite la priorización de las tramas.
A la hora de tratar con fallos y averías, la red en anillo presenta la ventaja de poder derivar partes de la red mediante MAU's aislando dichas partes defectuosas del resto de la red mientras determina el problema. Un fallo pues, en una parte del cableado de una red en anillo, no debe detener toda la red. La adición de nuevas estaciones no supone una complicación excesiva, puesto que una vez más los MAU's aíslan las partes a añadir hasta que se hallan listas, no siendo necesario detener toda la red para añadir nuevas estaciones.