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Organización N.S. Mexicana En Defensa de Mel
Mel Gibson es un extraordinario cineasta, con producciones excelentes como “corazón valiente”, “arma mortal” o “la pasión de cristo”. Cada vez que una de sus películas llega a la pantalla, puedo estar seguro que pasaré una gran tarde, viendo una buena película. Lo malo es que ya no puedo estar tan seguro que esto vuelva a suceder pues como ya saben, Mel es víctima ahora del poder judío. Todo empezó con la película de “la pasión de Cristo”, una película que además de bellísima (y muy fuerte pues retrata vivamente el sacrificio de nuestro señor Jesucristo) es apegada a los evangelios. Pero a los judíos les molestó que la gente supiera que fueron ellos que condenaron al hijo de Dios a la muerte más horrible que se pueda imaginar, la cruz. Cristo fue crucificado por la traición de los judíos, por su cobardía, por su falta de amor a la humanidad y por su excesivo amor al dinero. Jesús lo supo, los romanos lo supieron, los nazis lo supieron pero ahora hacen todo lo posible para ocultarlo. No importa que la verdad este en los evangelios, escritos por los propios discípulos de nuestro señor, ellos hacen todo por ocultarlo. Exponer la verdad es un peligro. Los judíos han secuestrado la prensa, la política y la policía. También ejercen su fuerza en el mundo del cine y desde el momento que Gibson saco su película, esos cerdos mentirosos han hecho todo lo posible para prohibirla y censurarla. Mel Gibson no tuvo miedo de enseñarle al mundo lo que sucedió y ahora esta pagando por eso, por tener la osadía de cuestionar el dominio judío del mundo. Ya sabemos lo que paso. No se pudo prohibir la película y esos usureros-jotos-hijosdeputa se ensañaron contra Mel y le tendieron una trampa. Fue el lobby israelí en Washington que organizó y coordinó una operación en la que el cuerpo de policía engañó a Mel Gibson (recuerden que el es australiano y no conoce del todo la ley estadounidense) para hacerle creer que si no aceptaba haber hecho declaraciones racistas, lo meterían a la carcel por conducir ebrio. Nadie tiene pruebas y nunca las tendrán, pero eso no importó para que hoy en día le hayan cagado la carrera a Mel Gibson. En un país dominado por los intereses judeosionistas y en una industria cinematográfica llena de oligarcas israelíes, no es difícil hacerle un boicot. El boicot debería de ser para ellos, yo por mi parte me niego a ver películas judaizantes. Basta de mamadas, de películas del holocausto, de victimizarse y prohibir que se hable de ellos. Si quieren boicot, pues boicot tendrán. Mientras tanto, solo les digo que estoy con Mel, contra el mal gobierno, la policía corrupta y los medios de comunicación dominados por la mafia sionista |