Nostradamus, o el gran fraude

Michel de Nostredame o Nostradamus, naci� en Saint-R�my-de Provence (Francia), en 1503. Su padres fueron Jacques de Nostredame y Ren�e de Saint-R�my. Su familia era de ascendencia jud�a y se hab�a convertido al cristianismo. Sus ancestros, se hab�an hecho cristianos por efecto del decreto de Luis XI (1461-1483 s que amenazaba a los jud�os no bautizados con la confiscaci�n de sus bienes. En consecuencia, sus abuelos paternos tomaron el apellido de “Notre-Dame”, y los maternos el de “Saint-Remy”, su lugar de proveniencia.

En su ni�ez gustaba reunirse con sus abuelos, Jean de Saint-Remy y Pierre de Notredame, m�dicos personales del rey Renato y de su hijo, el duque de Calabria y Lorena, quienes le inculcaron el placer por la lectura, los idiomas y el estudio. Parece notable que aprendiera con relativa soltura el lat�n, griego y hebreo y sintiera una especial predilecci�n por las matem�ticas. M�s tarde, su abuelo Jean le ense�ar�a lo que le dar�a fama p�blica, es decir, el estudio de las ciencias astrales (una combinaci�n de astronom�a con astrolog�a) y tambi�n los secretos de la kabbala jud�a.

Al morir su bisabuelo materno fue enviado a Avignon para estudiar Letras y Humanidades. M�s tarde, pas� a Montpellier, donde estudi� Ciencias Naturales y Medicina. Antes de recibirse ya hab�a encontrado su famoso tratamiento contra la peste, que habr�a aplicado por toda Francia, incluyendo entre sus enfermos curados al cardenal de Clermont, Legado Pontificio en Avignon y Gran Maestre de la Orden de los Caballeros de Rhodas.

Una grave peste, en Narbona, Toulouse y Burdeos, le permiti� ejercer como m�dico. Despu�s regres� a Montpellier para obtener el t�tulo de Doctor y se estableci� en Agen, ciudad a orillas del Garona, donde conoci� a Julio C�sar Scaligero, personaje muy erudito con el que Nostradamus tuvo una extraordinaria amistad.

Trat� a las v�ctimas de la peste en el sur de Francia. Su �xito en la curaci�n de personas enfermas de peste le gan� fama de m�dico excepcional. Se cas� con una joven de la alta sociedad, Adri�te de Loubejac, de la que tuvo dos hijos, ni�o y ni�a. Sus aciertos en la curaci�n del temible flagelo, no impidieron que su propia mujer e hijos murieran de peste. Nostradamus viajar� un largo tiempo por Italia (Mil�n, G�nova y Venecia??) donde habr�a tenido contacto con kabbalistas jud�os, hasta que decidi� regresar e instalarse, de forma definitiva, en Provenza (Francia).

Se estableci� en Aix-en-Provence, donde ejerci� un cargo p�blico durante tres a�os. Desde all� lleg� a Salon-en-Craux, donde contrajo segundas nupcias con una rica viuda de nombre Anne Posart Gemelle, qui�n le facilita una vida desahogada. De su segunda esposa tuvo seis hijos, tres varones y tres mujeres.

Nostradamus puso en marcha un negocio de herborister�a que lo manten�a ocupado durante el d�a, adquiri� con esto un respeto de sus conciudadanos que le ten�an por un cristiano ejemplar, que siempre acud�a a misa y era un fiel defensor de la vida religiosa, pero llegada la noche colgaba su bata de herbolario y su "sotana" de cristiano apost�lico y se instalaba en el peque�o �tico de su casa, rodeado de sus astrolabios, varitas adivinatorias, espejos m�gicos y el cuenco de lat�n para realizar sus or�culos.

Sobre sus pr�cticas ocultistas, declara haber quemado libros egipcios y de la antigua Persia, despu�s de haber aprendido de memoria su contenido. Al respecto, en la Carta a su hijo Cesar, afirma no haber querido conservar ciertos vol�menes que hab�an estado ocultos por muchos siglos, y despu�s de memorizarlos los habr�a quemado.

Guard� en secreto mucho tiempo sus escritos, las "Centurias", creyendo que la naturaleza del argumento le acarrear�a ataques ofensivos. Luego, por el deseo de que los hombres obtuviesen alg�n provecho de sus predicciones, las dio a conocer.

Las Centurias componen un libro con m�s de mil predicciones divididas en cien cuartetas. El libro se public� en diez vol�menes y despert� las m�s dispares reacciones. Los unos dec�an que eran obra de un genio, los otros que proven�an de Satan�s, sus colegas m�dicos le tacharon de embaucador, y los poetas y fil�sofos de su �poca no supieron como entender sus embrollados versos. Su libro fue condenado por la Iglesia Cat�lica en 1781 e incluido en el �ndice de libros prohibidos.

Desde la primera edici�n de Las Centurias en 1555, su fama fue indescriptible y muchos personajes de la corte, nobles y poderosos, y gente de toda calidad, fueron a Salon-en-Craux a consultarle. Sus enemigos no vieron con buenos ojos su popularidad y afirmaron que estaba pose�do por el demonio.

Un doctor, Lorenzo Videl, public� en Avignon un libro titulado "Los abusos, las ignorancias y las rebeliones de Miguel Nostradamus", con duras cr�ticas en su contra. Cuando estuvo en Par�s, el poeta Ronsard le festej� en unos versos muy conocidos: "Os burlais de los profetas enviados por Dios, y por El elegidos entre nuestros propios hijos. �Los invitais a vuestras reuniones para saber las desventuras que os est�n reservadas, y, luego os reis!".

Otro poeta, Jodelle, escribi� en su contra un d�stico en lat�n: "NOSTRA DAMUS CUM FALSA DAMUS, NAM FALLERE NOSTRUM EST, ET CUM FALSA DAMUS, NIL NISI NOSTRA DAMUS" (Damos algo nuestro al mentir, porque nuestro oficio es enga�ar, y cuando damos falsedades, no damos otra cosa que lo nuestro).

Con todo, sus profec�as le granjearon las simpat�as de la corte, siendo invitado por la propia reina Catalina de M�dicis y su esposo Enrique II, que le dieron su protecci�n y lo colmaron de honores. Extraordinaria impresi�n caus� el hecho de que hubiese profetizado la muerte de Enrique II a causa de las heridas recibidas en un torneo. Ello le convirti� en uno de los hombres m�s apreciados y solicitados de la corte. A�os m�s tarde, en 1560, un hijo de aquellos, Carlos IX de Francia nombr� a Nostradamus m�dico de la corte.

Envidiado por unos, admirado por otros, Nostradamus logra sobrevivir la amenaza de la Inquisici�n por sus pr�cticas poco ortodoxas, hasta que, debilitado gravemente por la gota, morir� en 1566, por un acceso de hidropes�a, luego de un ataque agudo de artritis.

Sobre su sepulcro en la Iglesia de los Cordeleros de Sal�n, se esculpi� un epitafio. La inscripci�n en lat�n; traducida dice: "Aqu� descansan los restos mortales del ilustr�simo Michel de Nostradamus, el �nico hombre digno, a juicio de todos los mortales, de escribir con pluma casi divina, bajo la influencia de los astros, el futuro del mundo."

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Nostradamus fue padre de tres hijos varones. Uno de ellos del mismo nombre, Michel, pretendi� ser astr�logo como su padre, llegando a publicar un Tratado de Astrolog�a. Profetiz� en el asedio de Pouzin, a pedido de un noble de nombre San-Luc, que la ciudad ser�a devorada por las llamas. La ciudad de Pouzin fue tomada por la fuerza de las armas, y como el astr�logo fue sorprendido cuando �l mismo se encargaba de prenderle fuego para ver cumplida su profec�a, fue ejecutado de forma inmediata en 1574.

Juan Nostradamus, fue procurador en el parlamento de la ciudad de Aux, y muri� en 1590.

Cesar Nostradamus, famoso por la carta que le dedica su padre en las Centurias, fue pintor y poeta, y lleg� a ser gentilhombre de c�mara de Luis XIII. Muri� en 1629.

Las profec�as escritas en cuartetas por Nostradamus, son tan ambig�as y oscuras, que pueden tener m�ltiples interpretaciones y no s�lo una, directa y clara. De hecho, a lo largo de innumerables publicaciones y p�ginas webs sobre ellas, se advierte las contradicciones y tergiversaciones de que son objeto para adecuar su contenido a los tiempos y acontecimientos sobre los que se pretende que su autor habr�a profetizado. De cualquier modo, aunque ellas no sufrieran tergiversaciones, las interpretaciones podr�an aplicarse a m�ltiples personajes y �pocas de la historia, no solamente a aquellos acontecimientos a los que se pretende que refieren.

M�s a�n, cuando el autor da un a�o preciso, generalmente encontramos que los supuestos acontecimientos a que refiere no han sucedido claramente. Dem�s est� decir, que el rebuscamiento de las interpretaciones es extraordinario, dado que generalmente se busca acentuar las supuestas dotes prof�ticas pose�das por Nostradamus, su supuesto portentoso don de avisorar el futuro, a la par de pretender de ese modo, hacer creer que pose�a realmente la clave del final de los tiempos, cuesti�n a�n m�s dudosa e incierta. �Qu� hombre, qu� mortal podr�a poseerla? En realidad, parece sujeto a publicitar las supuestas posibilidades de la astrolog�a en la predicci�n de hechos futuros.

Resulta evidente tambi�n que el autor pose�a un cierto conocimiento de la historia anterior a su �poca, y que proyecta acontecimientos y personajes del pasado hacia un supuesto futuro, como si el tiempo fuera c�clico y repetitivo, y no, complejo, no lineal e infinito.

Realmente, produce m�s interrogantes que reflexiones:

�Cual fue su vinculaci�n con Catalina de Medicis, cat�lica adicta a pr�cticas poco ortodoxas e instigadora de la matanza de hugonotes de la noche de San Bartolom�? �Hasta donde esa vinculaci�n es equiparable a la entablada por el monje Rasput�n con la zarina rusa, esposa de Nicol�s II, el �ltimo Romanov?

�Cual fue su ortodoxia cat�lica? �C�mo logr� enga�ar o escapar a la Inquisici�n?

No fue milenarista, al contrario, profetiza un supuesto fin del mundo en el a�o 3797. Entonces, �por qu� contradictoriamente tambi�n habla de s�ptimo milenio?

�Por qu� se tergiversan sin escr�pulos los escritos de Nostradamus, para hacerlos portadores de presagios apocal�pticos actuales?

�Hasta donde las interpretaciones actuales tergiversan los textos originales de Nostradamus para acomodarlos a los hechos realmente acaecidos hist�ricamente?

�Hasta donde las fantas�as expresadas por Nostradamus, m�s que un sumergirse en el futuro, no implican un encontrar im�genes del pasado? Menciona, por ejemplo, a Gengis Khan, Apolo, Adriano, R�mulo, Marte, Bizancio, Egipto, Jupiter, Babilonia, Creta, Tesalia, Corinto, Efeso, Roma, Flandes, Mauritania, etc. Pose�a seguramente una cultura renacentista, plet�rica de conocimientos de la antig�edad greco-romana, pero creer que sus visiones implicaban avisorar el futuro... �no ser� cosa de imb�ciles?

�Cu�l fue la influencia de la k�bbala jud�a y del sistema pitag�rico en Nostradamus y sus escritos?

�Son o intentaron ser los escritos de Nostradamus un Libro del Apocalipsis alternativo?

En 1980, Robert G�enette dirigi� para la Warner Bros. Inc., la pel�cula "The man who saw tomorrow" (El hombre que vio el ma�ana", narrada por Orson Welles, basada en el libro de Erika Cheetman, "The prophecies of Nostradamus", que implic� un serio esfuerzo de Hollywood y la industria cinematogr�fica norteamericana, por mostrar no s�lo los aciertos astrol�gicos de Nostradamus sobre los grandes acontecimientos de la historia humana, sino tambi�n el pretender prevenir sobre acontecimientos catastr�ficos y apocalipticos cercanos en el tiempo, supuestamente avisorados por aqu�l.

Dem�s est� decir, que ninguna de las supuestas profec�as futuras que muestra esa pelicula sobre terremotos, cataclismos, hambrunas, y la temible tercera guerra mundial que deber�a haber comenzado en 1994 y estar�a en desarrollo en 1999... han sucedido en la realidad, demostrando una vez m�s que por m�s que se especule sobre el futuro, la especie humana sigue teniendo el suficiente libre albedr�o como para construir su camino sin determinaciones previas. Y que la resultante, sigue siendo m�s rica y valiosa que cualquier especulaci�n anterior que se haga...

Basada en:

DE PLANCY, Collin, "Las profecias de Nostradamus", Ed. Betiles, Buenos Aires, 1978.

ENCYCLOPAEDIA JUDAICA, vol. 12, Jerusal�n, 1972.

ENCICLOPEDIA UNIVERSAL ILUSTRADA EUROPEO-AMERICANA, tomo XXXVIII, Barcelona, s/f.

ENCICLOPEDIA UNIVERSALE ILLUSTRATA LEXICO VALLARDI, vol. VII, Milano, s/f.

CHEETMAN, Erika, "The prophecies of Nostradamus", libro en el cual est basada la pel cula de la Warner Bros. Inc., "The man who saw tomorrow" (El hombre que vio el ma ana"), dirigida por Robert G enette en 1980.

http://www.elalmanaque.com/santoral/profecia_nostradamus.htm

http://usuarios.lycos.es/nostradamusweb/bio.htm

http://educacion.123.cl/tareas/biografias/nostradamus.htm

www.dios.com.ar

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