La historia de tu diario

En un momento perd� la calma,
y yo rob� tu coraz�n,
hurt� tu diario y toda tu alma;
lo admito, soy un ladr�n.
Yo s� que no tengo perd�n,
me llen� de tu intimidad,
le� cada palabra, cada rengl�n,
y encarcel� a tu libertad.
Apreci� tu sensibilidad,
conoc� tu interior,
y observ� con claridad
tus momentos de amor.
Le� con cuidado
los hermosos versos,
y todas las prosas,
que hab�as redactado.
Llegu� a la p�gina cincuenta,
y tanto te conoc�,
que sin haberme dado cuenta,
me hab�a enamorado de ti.
Jack Ferm�n Schwaycer