E n la actualidad, prácticamente toda empresa desea tener presencia en Internet y –mejor aún– hacer negocios por la red.
En nuestra experiencia, los motivos que llevan a una empresa a hacer negocios en línea son de diversa índole: reducir costos, eficientar procesos, eliminar intermediarios, aumentar ventas, accesar a nuevos mercados, incrementar valor de las acciones de la empresa, estar a la moda, etc.
Una cosa es cierta y a estas alturas es evidente para todos, la posibilidad de hacer comercio electrónicamente, está cambiando radicalmente la forma de hacer negocios de todo tipo de empresas.
Esta imperiosa necesidad de ser ".com" antes que sus competidores, está llevando a las empresas a arrojarse al ciberespacio como quien se arroja al vacío; es decir, sin tomar las mínimas precauciones jurídicas para enfrentar los retos y prevenir los problemas que tarde o temprano habrán de presentarse. Retos y problemas actuales en países con un poco más de camino andado en estos temas, como Estados Unidos y la Unión Europea, están comenzando a surgir en México.
¿Cuáles son estos retos que presenta Internet? Son de diversa índole, pero los podemos dividir en tres:
1. Retos respecto del medio: se trata de un medio "digital" en donde no hay papel, no hay firmas autógrafas ni copias originales, sin embargo cada "copia" es exactamente igual a las otras. Aunado a ello, ¿qué seguridad tengo respecto de la persona al otro lado de la pantalla que me ofrece productos o servicios o acepta comprar los míos? ¿puedo confiar en la integridad y autenticidad de un mensaje enviado o recibido por Internet?
2. Retos respecto del entorno global: ¿cómo manejar las compras y ventas que se desarrollan en el ciberespacio? ¿dónde se celebra la operación? ¿se trata de contratos válidos? ¿los puedo hacer valer en caso de controversias? ¿qué necesito para probarlos en un litigio?
3. Retos respecto de las reglas aplicables: sorprendentemente, aún hay quien cree que el ciberespacio es un mundo sin reglas. Nada más alejado de la realidad. El problema no es, si las reglas aplican, sino cómo y cuáles aplican. Cada país está respondiendo de manera diversa a este reto, aplicando sus propias normas a empresas en Internet dentro y fuera de sus jurisdicciones.
Si bien somos de la idea que hay que tener cuidado a fin de no sobre regular el Internet, pues correríamos el riesgo de frenar su desarrollo, debemos tener en cuenta que aún hay varios temas pendientes que es necesario abordar (en ello están de acuerdo incluso países como Alemania, el Reino Unido y Estados Unidos, así como diversos organismos internacionales). La reciente publicación (29 de mayo de 2000) de reformas a diversas leyes a fin de reglamentar la posibilidad de realizar transacciones por medios tecnológicos (incluyendo Internet) y el reconocimiento de los documentos digitales, representan sin duda un buen ejemplo y un paso en la dirección correcta en el sentido de reglamentar el comercio electrónico en México.
¿De qué manera puede un abogado serle de utilidad en la implementación y desarrollo de su estrategia de comercio electrónico? Dada la amplia gama de interacciones posibles por medios electrónicos, nos limitaremos tan sólo a mencionar diversas acciones jurídicas que regularmente recomendamos a nuestros clientes. Tomen en cuenta que cada caso exige acciones específicas y cada proyecto tienen necesidades propias.
· Conozca la regulación aplicable. ¿Existen reglas específicas para el tipo de productos o servicios que ofertará/comprará en Internet? ¿Cuenta con las autorizaciones y permisos correspondientes? (piensen por ejemplo en juegos, sorteos y promociones en su sitio). Tenga presente que el Internet es global y lo que tal vez sea permitido en México, se encuentre sujeto a normas especiales (o esté prohibido) en otros países.
· Revise sus contratos y defina si los mismos serán aplicables, válidos y le protegen en caso de operaciones realizadas "virtualmente".
· Revise el contenido de su sitio y confirme que su aviso legal, condiciones de uso y políticas de privacidad sean acordes con sus prácticas y con la ley. No espere la primera reclamación para implementarlos.
· Proteja adecuadamente, dentro y fuera de Internet, su propiedad intelectual (marcas, patentes, secretos industriales, derechos de autor, etc.). No descuide sus valiosos activos intangibles, pueden ser sus activos más valiosos.
· Tenga especial cuidado y sensibilidad en el manejo de la información de carácter personal que recopile en su sitio.
· Desarrolle estrategias fiscales consistentes con la poca reglamentación existente y sus prácticas empresariales a fin de evitarse sorpresas y problemas
· ¡Tome acciones decisivas! No espere a que surjan los problemas, SIEMPRE es mejor prevenir que lamentar. No hay ahorro que valga la reputación de su negocio.
Tomando estas precauciones, yo le auguro seguridad, tranquilidad y éxito en su incursión en el mundo virtual. Recuerde, sin duda alguna, Internet representa para usted una valiosísima oportunidad de hacer negocios, sin embargo, sólo protegiendo su inversión, activos intangibles y reputación, podrá explotar, libremente y sin riesgos, el gran potencial económico que representa hacer negocios en línea.
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