“CASA HOGAR FRANCISCO
ZARCO”
(Por: Selene Crispin)

ANTECEDENTES
HISTORICOS:
En Durango,
los primeros esfuerzos por fundar una casa de beneficencia que albergase a niños
indigentes se dieron al ser inaugurado el 28 de abril de 1866 el “Hospicio San
Carlos”, fundado a iniciativa de un grupo de damas distinguidas, quienes
careciendo de los recursos económicos, suficientes para realizar su proyecto,
recurrieron a la Emperatriz Carlota, que regaló la cantidad de 500 pesos, por
esto es que las fundadoras le impusieron a la Institución el nombre de su
benefactora.
En sus
inicios el hospicio estuvo a cargo de particulares y aparte de contar con un
montepío que les sirvió de apoyo económico, recibió subvenciones de parte del
gobierno; sin embargo en diciembre de 1894 por problemas financieros se produjo
la intervención del Estado para evitar su total quiebra.
Para ampliar
el edificio en 1910 la Sra. Genoveva Curbelo Viuda de Rodríguez, donó al
Gobierno del Estado 296.17 metros cuadrados. Con esta donación y otras
adquisiciones que se hicieron posteriormente, se amplió el edificio hasta ocupar
casi toda la manzana.
En mayo de
1918 aparece el hospicio ya no con el nombre de San Carlos, sino el de Francisco
Zarco.
Para 1948 se
excluye el concepto de hospicio por el de Internado. Se atendían a los internos
de lunes a viernes, regresando con sus familias durante el fin de semana y no se
aceptaban menores de 6 años.
En 1995 se cambia el concepto de “Internado Francisco Zarco” a “Casa Hogar Francisco Zarco”; sin embargo se recibía aún tanto a internos que tenían una familia, como a niños y niñas sin familia, es decir, se dio una etapa de transición donde dejó de ser guardería y se quito el internado.
NUESTRA
POBLACIÓN A ATENDER:
Actualmente,
la casa hogar, recibe solo a menores que carecen de una familia integrada, de
una relación afectiva familiar, de protección física y emocional de sus familias
y en muchos casos carecen de todo, son niños y niñas canalizados por la
Procuraduría de la Defensa del Menor, la Mujer y la Familia de DIF, por maltrato
de todo tipo, abandono, rechazo, desnutrición severa, disminución de sus
capacidades mentales, muchas veces provocada por una mala atención al nacer,
niños y niñas sin sentido de pertenencia y que viven permanentemente en la casa
hogar en tanto son reintegrados a sus familias una vez que éstas realizan
cambios o son entregados en adopción tan pronto se regulariza su situación
jurídica.
Las edades de
los menores cuando ingresan a la Casa Hogar fluctúan desde recién nacidos hasta
menores de 18 años.
OBJETIVO:
Ofrecer a los
niños una casa hogar temporal, donde pueda aplicarse un nuevo modelo de atención
que tenga por objetivo brindarles las condiciones adecuadas para que logren
desarrollar:
·
Un sentido de
pertenencia y aceptación: que el niño y la niña se sienta emocionalmente
querido, protegido y seguro.
·
Su
autoestima: introducir su capacidad de conocerse y valorarse de una manera
amorosa y objetiva.
·
Su empatía:
Intuición para sintonizar con las emociones de los demás: sensibilidad social.
·
Un
mejoramiento en su lenguaje.
·
Un mejor
autocontrol de sus necesidades.
El logro de este objetivo permitirá que los niños y niñas superen su sentido de orfandad y su tendencia a la depresión; en consecuencia estarán en mejores condiciones para enfrentar los retos de su vida con mayor optimismo y flexibilidad.

MISIÓN:
Lograr que cada niño y niña cuente con las condiciones que requiere su desarrollo integral, otorgándole pleno respeto a sus derechos, un trato digno y amoroso; promoviendo en todo momento su reintegración a un hogar, propio o sustituto.