| JULIO BRACHO | ||||||||||||||
| La mafia del crimen (1957) | ||||||||||||||
| Laura Hidalgo, Jorge Mart�nez de Hoyos y Juli�n Soler en en La mafia del crimen | ||||||||||||||
| Producci�n: Internacional Cinematogr�fica; Sergio Kogan
Direcci�n: JULIO BRACHO; asistente Jaime L. Contreras. Argumento: Jaime Salvador; adaptaci�n Sixto Pondal R�os Fotograf�a: Jack Draper M�sica: Lan Adomi�n Sonido: Francisco Alcayde Escenograf�a: Gunther Gerszo. Edici�n: Jorge Bustos Filmada: enero de 1957 en los estudios Churubusco Estreno: 7 de agosto de 1958 en el cien Chapultepec. Duraci�n 85 minutos. Int�rpretes: Laura Hidalgo (Violeta), Juli�n Soler (doctor Julio Berard), Jorge Mart�nez de Hoyos (Conrado), Elvira Quintana (Linda), Armando Arriola (El Rata), Emma Rold�n (Juana, sirvienta), Oscar Ortiz de Oinedo (Manolo), Luz Mar�a N��ez (Marina), Eduardo Alcaraz (jefe de polic�a), Patricia de Morelos, Alberto Catal�, Christa von Humboldt, Yeyre Beirute, Yolanda Gaxiola, Enrique D�az Indiano. |
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| Laura Hidalgo, Jorge Mart�nez de Hoyos y Juli�n Soler en en La mafia del crimen | ||||||||||||||
| Sinopsis: En Buenos Aires, una banda de tah�res hace trampa en el juego para ganar. En una partida el jefe de ellos, Hugo, resulta herido cuando su contrincante descubre sus trampas. Los otros miembros, Conrado, El Rata, Manolo y el Maestro lo llevan a casa del solitario y amargado m�dico Julio Berard. Amenazado por Conrado, Berard opera a Hugo. Conrado avisa de lo ocurrido a Violeta, amante del herido, que canta en un cabaret. Ella acude a casa del m�dico. Mientras esperan el plasma para pon�rselo al herido, los tah�res juegan baraja con Berard y notan su destreza en el manejo de las cartas. Hugo muere antes de que llegue el plasma y sus compinches se llevan el cad�ver, amenazando al m�dico para que no los denuncie. Violeta se queda con Berard y parece interesarse por �l. Al d�a siguiente Berard acude al cabaret donde trabaja Violeta para entrgarle un encendedor que la mujer dej� en s casa; ambos empiezan a enamorarse. Es descubierto el cad�ver de Hugo por la polic�a y los hampones, junto con Violeta, planean salir del pa�s con pasaportes falsos. Violeta rechaza a Conrado que la desea y est� celoso de Berard. Violeta y Berard pasan la noche en casa de ella. Al d�a siguiente llega Conrado quien les informa que la polic�a ha descubierto las causas de la muerte de Hugo y los busca tanto a los c�mplices como al m�dico que lo oper�. Berard decide entonces huir con Violeta y con los hampones. En el extranjero, Berard abandona su profesi�n y se hace experto en baraja. Gracias a su prestigio como m�dico, �l y los hampones ingresan a los c�rculos m�s altos de los p��ses por donde pasan ganando much�simo dinero gracias a la habilidad de Berard para hacer trampa en la baraja. Violeta pasa por esposa del m�dico. En M�xico, Berard se hace famoso por las fiestas de sociedad que ofrece en su casa, pero la polic�a empieza asospechar debido a demandas an�nimas que han levantado las v�ctimas de Berard en el juego. Uno de los invitados a las fiestas de Berard es el joven Eduardo, cuya hermana Linda es estudiante de medician y se interesa en conocer al eminente m�dico, a quien invita a dar un conferencia en la Facultad de Medicina. Berard se interesa pues es una oportunidad de acerarse nuevamente a su carrera. Eduardo est� enamorado de Violeta, quien est� celosa del inter�s que Berard pone en Linda. Para vengarse de Linda, Violeta induce a Eduardo a jugar, poniendo como pretexto el evitar que sospechen de su constante presencia en las fiestas. El joven roba 200 mil pesos, mismos que pierde en el juego, mientras ve como Violeta coquetea con otros hombres. Desesperado se suicida, dejando una carta acusadora contra Berard y Violeta. Berard reclama a Violeta que haya inducido a jugar al joven a sabiendas que era hermano de Linda. �sta rechaza al m�dico culp�ndolo del suicidio de su hermano. La polic�a sospecha cada vez m�s de que las fiestas de Berard no son mas que para encubrir el juego il�cito; sospecha adem�s que Berard no es el eminente m�dico sino un impostor. Para demostrar que es �l en realidad, Berard opera la espina dorsal de un ni�o, operaci�n que en otro tiempo lo hizo famoso, pero la falta de pr�ctica lo hace fallar y el ni�o muere. Berard dona todo el dinero que ha ganado en el juego a un hospital para ni�os. Decide retirarse de la mala vida y dice a Violeta que la dejar� a ella y al grupo de hampones. Ella, decidido a retenerlo, ofrece entregarse a Conrado, con tal de que �ste evite que el m�dico se vaya. Conrado reta un juego al Berard. �ste pierde y Conrado quiere que le pague, pero el m�dico confiesa que todo el dinero lo ha donado al hospital. Violeta, fuera de s�, dispara sobre Berard y lo mata. Llega la polic�a y detiene a los hampones y a la mujer. | ||||||||||||||
| Comentario (Jes�s Ibarra): Una pel�cula con argumento interesante, basado en la vida real, que capta la atenci�n del p�blico. Sin embargo esta cinta no tuvo �xito en taquilla. Julio Bracho logra nuevamente un film de calidad, evocando un poco a su grandiosa Distinto amanecer, con un ambiente citadino de mafiosos y hampones. Juli�n Soler logra una actuaci�n convincente como el amargado y frustrado m�dico Julio Berard, que vendr�a siendo una poco mezcla de Arturo de C�rdova en Crep�sculo y Alberto Gal�n en Distinto amanecer. La argentina Laura Hidalgo est� sobre actuada y se antoja algo pedante. | ||||||||||||||