| Julio Bracho | ||||||||||||||||||||||||||
| 100 PELICULAS |
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| Inmaculada (1950) | ||||||||||||||||||||||||||
| Diana Bracho | ||||||||||||||||||||||||||
| La ni�a Diana Bracho y Rosario Granados en Inmaculada | ||||||||||||||||||||||||||
| Producci�n: Cinematogr�fica Grovas Direcci�n: JULIO BRACHO Argumento: sobre la novela de Catalina D'Erzell, adaptaci�n: JULIO BRACHO Fotograf�a: Raul Mart�nez Solares M�sica: Manuel Esper�n; Concierto no. 3 de Mozart y Perpetuo Mobile de Paganini Sonido: Eduardo Fern�ndez y Galdino Samperio Escenograf�a: Jes�s Bracho; maquillaje: Sara Mateos. Edici�n: Gloria Schoemann Int�pretes: Rosario Granados (Consuelo), Carlos L�pez Moctezuma (Jorge Villagr�n), Eduardo Noriega (Luis Angel), Eva Martino (Luc�a), Prudencia Griffel (Do�a Rosa), Delia Maga�a (Severina), Mim� Derba (madre de Luis Angel), Tana Lynn (La Seductora), Maruja Griffel (Madame), Lupe Llaca (Rosal�a adulta), Elda Peralta (Guillermina Perea), Diana Ochoa (Merceditas, tendera), Armando Arriola (Nacho), Armando Velasco (Doctor), Luis Mussot (Don Carlos), Enrique D�az Indiano (doctor), Diana Bracho (Rosal�a ni�a), Ismael P�rez (Monchito), Juan Orraca, Nicol�s Rodr�guez, Julieta Rubio, Emma Fink, Elda Mart�nez, Mariano Requena. |
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| Carlos L�pez Moctezuma y Rosario Granados en Inmaculada | ||||||||||||||||||||||||||
| La ni�a Diana Bracho en Inmaculada | ||||||||||||||||||||||||||
| Sinopsis: Consuelo cose arduamente para mantenerse junto con su hija Rosal�a y su sirvienta Severina. Para que Rosal�a no se fugue con su novio Adolfo, Consuelo le cuenta su vida. Flashback: En un pueblo de Guanajuato, la joven Consuelo queda hu�rfana de padre y su madre do�a Rosa est� muy enferma del coraz�n. Su amiga Luc�a, que huy� con un mal hombre y quiere redimirse, hace que Consuelo vaya a trabajar con ella a una gran tienda de ropa en la capital, en el departamento de costura. Do�a Rosa pide a Consuelo que luche por conservarse fuerte, pura e inmaculada en su paso por la vida. Consuelo pide permiso a su jefe Jorge Villagr�n, de hacer sus trabajos de costura en casa para poder cuidar a su madre enferma. Jorge, mujeriego empedernido, con la intenci�n de conquistarla, concede a Consuelo el permiso pidi�ndole que entregue sus trabajos en el almac�n todos los martes, jueves y s�bados por la noche. Un d�a Jorge la espera solo y la invita a cenar, pero ella lo rechaza. Sin darse por vencido, d�as despu�s, Jorge hace que Consuelo, con enga�os, acuda a un burdel, en donde se supone har� unos trabajos de costura. Al ser molestada por un borracho, �l simula salvarla, pero Consuelo se da cuenta de sus intenciones y lo rechaza. Severina decide dejar a su patrona para casarse con el alba�il Nacho, que la ha embarazado. Mientras Severina saca sus cosas de la casa, do�a Rosa muere y en el velorio Jorge ofrece matrimonio a Consuelo. Ella acepta pese a las advertencias de Luc�a, quien le dice que como su amante, Jorge har�a todo por ella, pero como esposa la har� sufrir. Ya casados, Jorge se porta muy mal con Consuelo, falta mucho a la casa pues se ha hecho amante de la interesada actriz La Seductora, quien le pide una cantidad exorbitante de dinero para montar un espect�culo. Luc�a se da cuenta que Jorge le es infiel a Consuelo y se enfrenta al hombre por defender su amiga. Consuelo da a luz a Rosal�a, mientras Jorge afronta la ruina, perdiendo incluso sus acciones en el almac�n y hasta su casa, teni�ndose que ir a vivir a otra m�s humilde. Mientras Consuelo se muda de casa, recibe la visita de Severina con su hijo Monchito; Nacho la ha abandonado y la mujer est� deshecha pues incluso se ha visto obligada a pedir limosna para comer. Consuelo la recibe nuevamente. Para conseguir empleo Jorge es v�ctima de humillaciones por parte de su antigua amante La Seductora, quien se niega a regresarle un broche de esmeraldas que �l le hab�a dado, y por parte de su antiguo socio, don Carlos, quien se niega a darle trabajo en el almac�n. Jorge sufre una apoplej�a que lo deja mudo y paral�tico. Consuelo comienza a coser ajeno para mantener a su marido y a su hija. Conoce al joven violinista Luis �ngel, hijo de una rica clienta de ella, y es cautivada por su m�sica. Luis �ngel declara su amor a Consuelo, quien a pesar de corresponderle se niega a faltar a su deber de esposa y madre. Jorge, desde su silla de ruedas, oye una conversaci�n entre su esposa y Luc�a en el que ambas comentan el amor entre Consuelo y el violinista. Consuelo deja su trabajo con la madre de Luis �ngel para no volver a verlo, pues adem�s de estar ella casada, �l est� comprometido para casarse con Gullermina Perea. Luis �ngel dice a Consuelo que est� dispuesto a dejar todo por ella, pero ella lo rechaza. Consuelo recibe una carta de Luis �ngel en donde le dice que se ha casado y que saldr� de viaje de bodas; le pide que vaya a la estaci�n para verla por �ltima vez y saber que alguna vez lo ha amado. Ella, impulsivamente acude al llamado del joven. Jorge se da cuenta por la actitud de Consuelo, que ella ha ido a despedirse de Luis �ngel y arrepentido, se arroja en su silla de ruedas por una escalera y muere. Fin del flashback. Conmovida, Rosal�a abraza a su madre y desiste de fugarse con su novio | ||||||||||||||||||||||||||
| Comentario (Jes�s Ibarra): Inmaculada es la primer pel�cula de una serie de melodramas lacrim�genos que Julio Bracho film� en los a�os cincuentas. Aunque no se compara a sus extraordinarias realizaciones anteriores, Bracho logra llegar al sentimiento del p�blico conduciendo con maestr�a las actuaciones de Rosario Granados y Carlos L�pez Moctezuma, en esta pel�cula cuyo tema es la vejaci�n de la mujer por parte del hombre, aun en los estratos sociales m�s bajos, representados �stos por la sirvienta Severina (Delia Maga�a) y su novio Nacho (Armando Arriola), y su sacrificio por los valores familiares. Rosario Granados luce hermosa; alta y esbelta, porta con elegancia hermosos trajes de la �poca de los cuarentas, tanto cuando es una dama rica, como cuando su marido afronta la ruina. Como es su costumbre de hacer con sus actrices, Bracho toma exquisitos close-ups de Rosario, retratando su dulce rostro, con sus bellos ojos anegados en l�grimas. En la escena en que Rosario escucha el concierto de viol�n de su amado Luis �ngel (Eduardo Noriega), una toma de close-up capta la expresi�n en el rostro de la actriz en la que es palpable el sentimiento que le causa la m�sica que escucha. Carlos L�pez Moctezuma est� genial, primero como el hombre rico, poderos y mujeriego y luego como un ser en decadencia, un despojo humano, imposibilitado para hablar y atado a una silla de ruedas, que se da cuenta de el sacrificio de su mujer. Es conmovedora la escena cuando �l, paral�tico y mudo, contempla a su peque�a hija (una peque�a y dulce Diana Bracho) empujar con dificultad la silla de ruedas de su padre, y pararse de puntas ante el lavabo para abrir la llave y servirle agua. La peque�a Diana demostraba ya una gran soltura ante la c�mara y logra enternecer al espectador. Es realmente un l�stima que Inmaculada haya sido la �nica pel�cula en que pudimos disfrutar de su presencia infantil, ya que Diana no volvi� a trabajar en cine sino hasta 1973, ya siendo una mujer. La hermana de Julio Bracho, Andrea Palma hab�a hecho en Estados Unidos una versi�n anterior de esta novela de Catalina D�Erzell, pel�cula que no fue del agrado de la se�ora Palma. | ||||||||||||||||||||||||||