La era de los GigaBytes
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El incremento potencial de los sistemas en las dos �ltimas d�cadas a partir del desarrollo de las computadoras personales, ha ocacionado que el proceso de sistematizaci�n llegue a todos los procesos productivos, y ha contribuido a extender su uso y aplicaci�n a nivel mundial. |
Asimismo, el crecimiento de los procesadores, que en un periodo de 30 a�os se ha incrementado un mill�n de veces, aunado al de los discos duros, permitieron que las PC se convirtieran en potentes medios de consulta, equivalentes a las grandes computadoras de los a�os 70, disponibles s�lo para una minor�a de grandes empresas.
La aparici�n a mediados de los a�os 80 de los ya m�ticos CD-ROM revolucion� los medios de almacenamiento y con ella la edici�n electr�nica tuvo costos bajos. Cientos de miles de ellos significaron uno de los acervos m�s significativos de la historia humana, pues nunca antes, tanta informaci�n, con miles de millones de gigabytes y con contenidos diversos, estuvo al alcance de las masas en un nuevo tipo de biblioteca electr�nica de Alejandr�a.
Aunque la mayor parte de las obras multimedia desarrolladas para este formato est�n creadas para el uso dom�stico y la consulta, en t�rminos globales comprenden cuatro categor�as: obras de referencia, la biblioteca en el hogar, obras educativas como complemento a los m�todos de ense�anza tradicional, y obras l�dicas; asimismo, hay obras destinadas a servicios m�s generales: software para el mundo laboral, museos, centros comerciales y gu�as tur�sticas e industriales.
Cada
categor�a de las obras multimedia incluye otros g�neros como
las aventuras animadas y las pel�culas interactivas. As�,
encontramos enciclopedias, atlas, revistas y peri�dicos, museos
del mundo, cuentos interactivos, herramientas creativas,
ciencias, rompecabezas, juegos de animaci�n en 3-D, aventuras
animadas, pel�culas interactivas y cursos de formaci�n, gu�as
de informaci�n general y en puntos de ventas, etc�tera.
Este crecimiento contin�a d�a tras d�a, y de esta forma, miles de discos compactos se producen anualmente sin m�s l�mite que la imaginaci�n de sus editores.
La imnensa colecci�n de informaci�n conforma un universo de miles de gigabytes, donde la riqueza de los contenidos se vincula con la capacidad del hipertexto y la interactividad; adem�s, estamos ante una multiplicaci�n de poder y velocidad en la consulta de tan din�mico acervo electr�nico.

La aparici�n a fines de 1995 del nuevo disco vers�til digital, DVD, en sus versiones para video, computadora, audio, grabaci�n, entre otras, potenciar� dicho proceso a�n m�s al agregar un volumen impresionante de gigabytes directo a las masas, lo que significa la mayor acumulaci�n de informaci�n multimedia nunca antes vista.
Al tomar en cuenta que a un DVD de cuatro caras es posible almacenarle 17 gigabytes (el equivalente a 27CD-ROM), as� como la explosi�n editorial que comienza a darse en este formato a menos de 2 a�os de su aparici�n comercial, percibimos lo que estar� disponible pr�ximamente.
Con dicho f�rmato ya existen m�s de 1,500 pel�culas completas y decenas de obras de consulta imprescindibles como las de la editorial Silver Platter, la m�s importante en el mundo, en el campo de las bases de datos especializadas.
El formato DVD ha incursionado en la c�lebre Medline con la colecci�n de revistas m�dicas m�s importantes del mundo, o en la colecci�n completa de la National Geographic, que es presentada en tres DVD-ROM, as� como en la muy conocida Enciclopedia Grolier o la c�lebre Encarta de Microsoft. A medida que los equipos de c�mputo incluyan el lector DVD-ROM como un est�ndar m�s, �ste sustituir� gradualmente la unidad de CD-ROM.
En otras palabras, dentro del mundo de la edici�n electr�nica la era de los gigabytes sustituye a la de los megaby tes (que domin� la segunda mitad de los a�os 80 y la primera de los 90), para dar lugar a un nuevo mundo de informaci�n cada vez m�s saturado por estos miles de millones de bits, disponibles para los usuarios inform�ticos.
Si a jodo esto agregamos la explosi�n que Internet ha significado por los m�s de dos millones de sitios que contienen el volumen de datos m�s abrumador, listo para su consulta, podemos darnos una idea de la cantidad de conocimiento que es necesario administrar y explotar en forma adecuada.
�Qu� hacer con tanta informaci�n; c�mo aprovechar su existencia y posibilidades; c�mo dedicarle el tiempo necesario para su procesamiento; c�mo dimensionarla en sus atributos y potencial?, son preguntas que obsesionan a los expertos en la materia.
Ya casi en el tercer milenio nos encontramos con la paradoja de los l�mites del humano para procesar y aprovechar tantos datos en esta econom�a de la informaci�n, que pone al alcance de todos, en cualquier tiempo y lugar, el acceso a miles de millones de gigabytes de todo tipo.
De esta forma, las t�cnicas de producci�n y distribuci�n de informaci�n se toman est�riles sino existe la manera de situar, filtrar, organizar y resumir los datos para el usuario final.
Los gestores de la informaci�n deber�n conjugar las habilidades del especialista en inform�tica, del bibliotecario, del editor y del experto en contenidos, para ayudar al usuario a descubrir y administrar este nuevo infomundo saturado de gigabytes. La realidad de la inform�tica rebasa cualquier expectativa tanto social como est�tica, por lo que la posibilidad de compartir sin restricciones la informaci�n disponible en la Red tendr� consecuencias que a�n no es posible contemplar.
Si a lo anterior agregamos el potencial esperado de Internet para el a�o 2015 con m�s de mil millones de usuarios, la disponibilidad de una infraestructura para transferir y tener acceso a la informaci�n digital se percibe como el factor cr�tico que determinar� la competitividad y el desarrollo econ�mico, social y pol�tico de los pa�ses.
En el pr�ximo decenio veremos el auge de las redes �pticas, y su principal componente, las fibras �pticas, se volver�n m�s eficientes a medida que las ondas luminosas sustituyan a los electrones en el procesamiento de las se�ales.
Es muy probable que est� comenzando la revoluci�n de las comunicaciones de alta velocidad por fibra �ptica. Si surje un mercado para el video digital y la nueva multimedia, aun las redes comerciales m�s r�pidas se ver�n desbordadas pues estos medios exigir�n una capacidad de ancho de banda 500 veces mayor a las actuales. En una de estas redes podr�n fluir enormes vol�menes de datos, dando paso a terabytes de informaci�n por segundo, lo que podr�a poner al alcance de cada hogar, escuela, despacho y laboratorio los recursos de bibliotecas enteras. Es impresionante, �cierto?.