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Reseña Historica |
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El principal y primer uso de los perros por parte del hombre fue para la caza, ayudandole a conseguir alimentos. Más tarde también fueron utilizados para rastrear fugitivos, por lo que desarrollaron el sentido del olfato, este tipo de perros fue llamado de HOUNDS. A través del tiempo el hombre prefirió perros de mayor porte y más veloces para utilizarlos en el rastreo y caza de presas menores. Ahora hablemos un poco del Beagle. Éste maravilloso perro, aunque reciba otro nombre NUNCA DEJARA DE SER UN BEAGLE!!!. Aunque esta raza se conocía por diversos nombres antes de que fuera aceptado su nombre definitivo... BEAGLE, todos los ejemplares tipo Beagle son de la misma época. La primera referencia que se encuentra de este tipo de perros, como antecesores de los Beagle, se encuentra en la antigua Grecia. Por lo que se sabe los pequeños Hounds fueron muy populares allí desde los años 400 a. C. Se tienen también algunas referencias, sobre la existencia de este tipo de perros en el primer siglo d. C., así como también hay referencia de la existencia de su presencia en la antigua Inglaterra, alrededor de 200 años d. C. Jenofonte, escritor y filósofo, describía en su libro Cinegética (escrito alrededor de 400 años a. C) la presencia de un pequeño rastreador de liebres. Arriano, historiador y filósofo griego del primer siglo después de Cristo escribió "En la caza, el ruido metálico que hacia con la lengua, como los gañidos de los Carianos, hace que se muestren impacientes cuando siguen el rastro. Algunas veces, su entusiasmo es tan escandaloso, que incluso con un rastro antiguo les he reñido por ladrar excesivamente". Por su parte Cayo Oppio colocó a los primeros rastreadores en Inglaterra alrededor de 200 años d. C. con estas palabras "Existe cierta raza de perros cazadores, fuertes y pequeños, de los que constantemente los antiguos ingleses hacían mención". Por esta época se conocían también, algunos sabuesos tipo Beagle en Italia, seguramente procedentes de Grecia. Algunos de ellos fueron llevados a las islas británicas durante la ocupación romana. No se sabe si los romanos introdujeron estos pequeños cazadores o simplemente aumentaron aquellos que ya existían en ese país. Hay indicios que apuntan la existencia de grupos de podencos utilizados para cazar antes de la invasión romana. Alrededor de 1016 d. C. existía un tipo de perro cazador parecido al Beagle. En los Bosques del Rey Canuto se velaba por la protección de los ciervos y se prohibió la entrada de todo tipo de perros a excepción de los perros pastores y los sabuesos de pequeño porte, concretamenteÊ los perros falderos y pequeños sabuesos. Los historiadores creen que este tipo de perros fueron los ancestros de nuestros Beagles, entonces conocidos como LANGEHREN u "orejas largas", lo que añade evidencias de que a pesar del nombre ya existían los Beagles y gozaban de gran popularidad en Inglaterra, por lo menos durante el período danés. En el Tratado de las leyes del Bosque (John Manwood) se comenta la existencia de estos perros durante el reinado del Rey Canuto hasta la Reina Anna. En el siglo XIV, el conde Gastón de Foie, un apasionado por la caza, describe, en su libro "El libro de la caza", perros de nombre "Rachys"y "Brachys". Los primeros debían tratarse de Foxhouns o Harriers y los segundos de rastreadores, aparentemente Beagles. Estos animales llegaron a Inglaterra desde Francia por el Príncipe Negro y su hermano John of Gaunt, cuando Aquitabnia y Guyena eran provincias británicas.O sea, es posible afirmar que en el siglo XIV se conocían sabuesos en Gracia, Inglaterra, Italia y Francia. Guillermo el Conquistador introdujo en su país una gran cantidad de Hounds Blancos, que se cree jugaron un importantísimo papel en el desarrollo de nuestro actual Beagle. Estos perros fueron llamados de Talbots. El Talbot fue inmortalizado en Inglaterra, gracias a que muchas posadas llevaban este nombre y todavía los pintan en los carteles en el exterior de las fachadas. En los famosos CUENTOS DE CANTERBURY de Chaucer, se hace mención a "pequeños hounds". El autor Edmon de Langley (contemporáneo de Chaucer) se refiere en su TRATADO de CAZA a un hound cazador de liebre. Juliana Berners, en su importante libro de St.Albans, escrito en 1487, se refería a este tipo de cazadores, no como Beagles , sino "Kennets", uno de los varios nombres que en esa época el Beagle recibía. La palabra "kennett", deriva de la traducción de la palabra francesa "kennet", utilizada para describir un Hound de pie pequeño y en principio se aplicaba a perros de la jauría real. Los "Rach" y los "Kennets" frecuentemente cazaban juntos y uno complementaba la técnica del otro. El Rach era mayor y más veloz que el kennett, que a pesar de menor y más lento era más metódico. Es muy probable que haya habido cruzamiento entre estos dos, lo que probablemente los benefició. El kennett es descripto por Eduardo II en su libro de caza, como un pequeño Hound. El "Diccionario del inglés provinciano y obsoleto" lo menciona como "Kennetty"o "Kennett". En las Historias del rey Arturo existe una referencia a los Beagles, pero bajo el nombre de "Branch". En el conocido "Escudero se bajó rango"escrito en 1475 por Sir William Skeat, filósofo y escritor, los Beagles finalmente son llamados, por primera vez y por escrito, como BEAGLES. Tres siglos más tarde en "Historia General de los cuadrúpedos" de Thomas Bewich, se menciona al Beagle como el menor de los perros de caza ingleses y se hace mención a la perseverancia de esta raza siguiendo un rastro y a su "suave y musical tono añadido al placer de la caza". El nombre de Beagle, utilizado para identificarlos desde finales de 1400, se traduce como "el mas pequeño de los hounds". La palabra Beagle procede de varias fuentes o quizás sea una combinación: del celta "baeg", del francés "beigh" o "beguelle" y del francés e ingles "begle". La utilización de la palabra "begle" muchas veces ha sido considerada como despectiva, o sea el menor tamaño es menos deseado que el de un tamaño mayor. Este comentario permanecía hasta que se encontró una frase parecida a "en pote pequeño está la buena confitura". Los miembros de la familia Real Británica, se destacaron por su amor a los perros, y entre las razas que más gozaron de popularidad entre estos nobles sin duda el Beagle ocupa un lugar destacado. Es conocida la excepción de los pequeños sabuesos en las leyes del Rey Canuto y la importancia de los talbot por parte de Guillermo el Conquistador. Eduardo II apreciaba mucho a sus perros de caza. El Rey Enrique VIII también hizo mucho por ellos y existen muchas referencias a los Beagles en los libros de la Corte de esa época. Había instrucciones precisas, en su lista de Normas del Reino, sobre los "perros que vivían fuera de la corte y debían ser cuidados con cariño, sanos y limpios". En las Cuentas Reales existían anotaciones de pago de cuentas de cuidado, alimento y transporte de los perros del Rey, además de gastos para collares y dieta y el sueldo del Cuidador de los Beagles Robert Shere. La reina Isabel I fue una ferviente devota del Beagle. Su entusiasmo por la raza fue sobre todo por los Beagles de Bolsillo, que a pesar de su pequeño tamaño tenían una espléndida voz. La imagen típica de la "buena Reina Isabel" con sus pequeños sabuesos quedó reflejada en un retrato junto a ellos. En Francia se los conocía como los Beagles Elizabeth. Fue gracias a la generosidad de la Reina Isabel, que regaló algunos de sus pequeños Beagles a sus mejores amigos que esta raza se introdujo en Francia y Bélgica. El Rey Jaime I se describía a sí mismo como el QUERIDO PAPA de sus Beagles y su cumplido preferido y cariñoso que utilizaba con sus seres queridos, siempre hacia referencia a los Beagles. La Reina era su "querido pequeño Beagle" y su mejor amigo, el Conde de Salisbury su "pequeño Beagle". Por eso es fácil entender, el cariño que el hijo de la Reina de los escoceses tenía por los Beagles. El Rey Carlos II, fue otro amante de los Beagles. El Rey Guillermo III de Orange, que reinó hasta 1702, poseía una jauría de Beagles muy conocida. El rey Jorge IV tenía una envidiable jauría de Beagles y es otro de los monarcas que fue retratado junto a sus Beagles. La Reina Victoria quizás fue una de las amantes de la raza mas importante. A la reina le encantaba exhibirlos en los concursos donde se convertían en campeones. El príncipe Alberto, consorte de la Reina Victoria, popularizó la raza entre los granjeros y los nobles de su tiempo, era propietario de una maravillosa jauría de Beagles de Bolsillo. Algunos años mas tarde la reina Victoria, tuvo su propia jauría y su admiración por la raza y su preocupación por su mejora, perdura hasta nuestros tiempos. Fuente: Manual Practico del Beagle-Andrew Vallila |