Desde sus inicios en la televisión comercial -10 años en Televisa y 3 en TV Azteca- Juan Carlos Iracheta supo hacer llegar al gran público una infinita variedad de temas científicos presentados de manera ágil y divertida.
Esta labor fue continuada en la prensa escrita a través de la publicación en diversos diarios de la República Mexicana de la serie de conferencias:
LA ORIENTACIÓN POSITIVA: LA ESTRATEGIA PARA ALCANZAR EL ÉXITO
y
EL ECLIPSE DEL SIGLO en 1991,
donde informaba a la población y principalmente a los niños sobre los riesgos de contemplar este fenómeno a simple vista.
Pero ya Juan Carlos Iracheta, el popular meteorólogo de la televisión había llevado a los periódicos la serie
EL FASCINANTE MUNDO DE LA CIENCIA RECREATIVA:
experimentos fácilmente reproducibles en el hogar, que no entrañan peligro alguno y que apuntalan los conceptos científicos de los estudiantes de primaria, secundaria y bachillerato. Este trabajo de difusión de la ciencia a nivel masivo comenzó en 1980 y continuó en El Universal Gráfico en la Ciudad de México y en diarios del interior del país, como Noticias de Oaxaca, El Debate de Sinaloa, Por esto, de Yucatán y Cuarto Poder de Chiapas.
Paralelamente a LA CIENCIA RECREATIVA, Juan Carlos dio inicio en 1993 a su personaje favorito:
el emplumado personaje que le busca sentido a las cosas y que se para sobre 7 ramas: la arqueología de la palabra, el mundo en que vivimos, el mundo vegetal, el mundo animal, el cuerpo humano, cultura y sorpresas y ciencia y razonamiento.
El objetivo de este personaje es dar importante información cultural catapultada por la sorpresa y la reflexión simpática sobre los más variados temas.
Dirigido principalmente a niños, EL PERICO CONSENTIDO lleva a estudiar la riqueza del idioma, las sorpresas de la historia.
Lo mismo da informaciones que pueden salvar la vida –por ejemplo, lanzarse al suelo en medio de una tormenta eléctrica si se siente que los vellos de la piel se erizan- que hace reflexionar a los mexicanos sobre los símbolos patrios o la letra del Himno Nacional con su primera pregunta: ¿Qué es un bridón? (y vaya una anécdota para ilustrar su impacto):
A principios de los años noventa, en la sede de la Secretaría de Gobernación, cuando estuvo la exposición “Los Símbolos Patrios”, ante un grupo heterogéneo, Juan Carlos Iracheta hizo la pregunta:
¿Qué es un bridón? Un caballo brioso, contestó un humilde bolero ante el silencio de una historiadora que no encontraba en su memoria la definición de esa palabra, cantada cientos de veces en las ceremonias cívicas de su infancia y adolescencia. ¿Cómo lo supo?, le preguntó al bolero. Lo leí en El Perico Consentido, contestó satisfecho el hombre.
Constantemente preocupado y ocupado por los niños y adolescentes de México, convencido de que la verdad nos hace libres y que el conocimiento, la investigación y apertura a la sabiduría son las actitudes fundamentales que hay que fomentar en los estudiantes mexicanos, Juan Carlos Iracheta ha procurado que sus materiales culturales se difundan principalmente entre las clases populares.