REFLEXIONES DE MI EXPERIENCIA EDUCATIVA
Lic. Jorge Luis Breña Oré
Catedrático de la FIQT-UNI
Mi experiencia como maestro data desde 1982, es lamentable, pero una realidad, en el Perú muchos profesores hemos sido forjados en el yunque de la necesidad, más que en el acrisolamiento de la vocación. Mis inicios en la docencia se dieron a nivel pre-universitario donde el sistema tradicional de enseñanza, centrado en el profesor tiene su máxima expresión y, para mi fustración, supuestamente no lo hacía mal, las encuestas envilecían mi ego, pensando que era una maestro de verdad. Incursioné por primera vez en el nivel universitario en 1986 y podría decir que de cualquier manera, por mi ignorancia, la falta de preparación pedagógica, y la letanía del estado al no cumplir su rol, me llevaron a seguir perpetuando los patrones del modelo educativo centrado en la enseñanza (modelo tradicional) por más de 15 años. De ninguna manera puedo eximirme de culpa, debo ser asesino en algún grado, al haber matado las aspiraciones de varias generaciones no cumpliendo mi rol eficazmente. Pero como hombre de bien, no es tarde, seria imperdonable, que consciente de mi ignorancia permanezca inmanente en él, probablemente los pegagogos no me lo perdonarían, y es en ese contexto que inicié mis estudios de maestría en Docencia Universitaria e Investigación y, como dirían los filósofos griegos, si eres conciente de tu ignorancia y tratas de librarte de ella, un destello de sabiduría habrá iluminado tu alma.
Mi primera fustración, dentro de este proceso de metamorfosis que debo estar sufriendo, es haber corroborado lo que intuitivamente se percibe, el sistema educativo peruano a involucionado. Y me atrevo a sostenerlo, porque en plena era del conocimiento el número de horas que en promedio se asigna a la educación primaria y/o secundaria raramente sobrepasa las 5 horas en las escuelas públicas; los indicadores educativos son desalentadores, no olvidemos, que el Perú se encuentra en los últimos lugares en lo que respecta a los niveles de competencia en lectura, matemática y en ciencias en general, según el informe del Programme for International Student Assessment- PISA- 2000 y 2003 ); de los estándares educativos, ni que decir, no existe un proyecto educativo a largo ni a mediano plazo que lo promueva y peor que lo garantice.
Los gobernantes gastan millonarias sumas de dinero en implementar proyectos educativos “modernos”, pero copias de proyectos que en otros contextos pueden ser válidos, pero aquí son inviables, por tener un sistema educativo “anacrónico”: ninguna escuela pública probablemente cumple con los estándares internacionales mínimos requeridos para asegurar una calidad educativa óptima, con docentes mal pagados, mal formados, y peor aun, sin pedagogos que puedan ser los líderes de los cambios que revolucionariamente tenemos que implementar.
La prosperidad de los pueblos no depende de "la política económica" o de "la voluntad política" de los gobernantes sino de la educación. El talón de Aquiles del futuro económico de las naciones es la educación primaria, secundaria y para la economía del futuro especialmente la universitaria y el post-graduado. Algo que parecen no comprender el estado. Si no valoramos la escuela conviviremos con el desempleo y la marginación. La naturaleza compleja de los procesos educativos, sus interrelaciones con el desarrollo económico y social, y por lo tanto, la necesidad de concebir la política educativa tomando en cuenta la complejidad de estas interrelaciones nos obliga a reflexionar y analizar la experiencia de otros países: A Japón y Corea, que quedaron devastadas por las guerras no les tomaron más de 30 años en llegar a tener estándares educativos envidiables a nivel mundial. Los académicos y la dirigencia económica en general, coinciden en destacar que el importante crecimiento logrado en las últimas décadas en estos dos países, no estuvo basado en ningún “milagro económico” sino en una obsesiva preocupación por la educación de la población en forma competitiva. Eso permitió alcanzar en poco tiempo el 99 % de alfabetismo y un 25 % de la población con estudios universitarios completos. Con ello se aceleraron los tiempos de transformación y crecimiento. Un caso digno de tomar en cuenta es Cuba, que a pesar del bloqueo económico, tiene una posición envidiable en lo que respecta a estándares educativos dentro de América Latina, superando incluso a los EEUU.
Después de haber dimensionado la situación de la educación en mi país, he asumido una actitud reflexiva y replanteado mi rol de educador, que involucra un posicionamiento de liderazgo, creo en una lucha quijotesca, para "recuperar la dimensión intelectual", que en términos de Freire significaría identificarse como un " educador competente y comprometido con su acción ".
Recuperar la dimensión intelectual , No quiere decir que alguna vez la haya perdido, significa nada más y nada menos que asumo una nueva actitud frente al conocimiento, frente a los otros docentes y alumnos, frente a la propia acción situada, significa que debo apropiarme de los conocimientos científicos, tecnológicos referidos al objeto a enseñar y a los saberes pedagógicos necesarios para ello; significa una apropiación y reconstrucción crítica del conocimiento para poder re-crearlos en la acción educadora. Significa también situar mi tarea enseñante en el contexto social que se da, cuestionar la relevancia social de lo que se enseña; y lo más importante considerando la teleología de la acción educadora, no dejar de soñar en que la acción a asumir, la direccionalidad del proceso educativo, tiene que ser transformadora en lo esencial, formando ciudadanos reflexivos, competitivos en plena era del conocimiento, solidarios y comprometidos con el Perú.