Asignatura: Planificación. Profesora: Leonor Dillon. Participante: Javier Páez Garrido.
Mentalidad y doctrina estratégica. El análisis estratégico: Los enfoques tradicionales. Pensamiento estratégico y competitivo. Estrategias competitivas.
Mentalidad y doctrina estratégica.
Es muy importante en las empresas y organizaciones la mentalidad estratégica para realizar la planificación de algún proceso, esto debido a que de tiene por costumbre realizar planificaciones para el logro de metas y objetivos, sin embargo es bueno resaltar el concepto de Mentalidad Estratégica, esta se centra en idear estrategias para alcanzar ventajas competitivas para la organización, a diferencia de la planeación estratégica que tiene que ver mas con el análisis, esta se caracteriza por la síntesis, sinónimo de crear e intuir una nueva visión del rumbo a seguir, pero estos dos procesos deben ser complementarios.
Con una afianzada mentalidad estratégica se puede estar en disposición de definir adecuadamente las estrategias a seguir para llegar a buen puerto en las planificaciones que nos involucren a nosotros o a nuestro entorno, sorteando todo tipo de posibles problemas y dificultades.
La mentalidad y doctrina estratégica, permiten la creación y formulación de los planes que van repercutir en el cumplimiento de los objetivos, es por ello que es necesario el plan maestro que va a aglutinar todas las estrategias que se aplicarán en un organización o unidad, esto no quiere decir que no se vaya a diseñar estrategias para cada uno de los objetivos que se quieran lograr. El plan maestro es una herramienta de la planificación.
El análisis estratégico: Los enfoques tradicionales.
Un objetivo central de la administración estratégica consiste en investigar por qué algunas organizaciones tienen éxito y otras fracasan. Las decisiones estratégicas determinan el rumbo futuro y la posición competitiva de una empresa durante mucho tiempo. Las decisiones para expandirse geográficamente o para diversificarse son ejemplos de decisiones estratégicas.
Las decisiones estratégicas se toman en todo tipo y tamaño de organización, desde General Motors hasta una pequeña ferretería. La existencia y el trabajo de muchas personas se ven afectadas por las decisiones estratégicas, así que la apuesta es muy alta. La supervivencia misma de la organización puede estar en juego y determinada por tres grandes factores: la industria en la cual está ubicada, el país o países donde se localiza y sus propios recursos, capacidades y estrategias.
Entender las raíces de éxito de una empresa, no es un vacuo ejercicio académico, tal entendimiento proporcionará una mejor apreciación de las estrategias que pueden aumentar la posibilidad de grandeza y reducir la posibilidad del fracaso.
El propósito de este trabajo y de la exposición que lo acompaña será proporcionarnos una detallada interpretación de las técnicas y habilidades necesarias para identificar y explotar estrategias en forma exitosa. En un primer paso involucrará una visión de los principales elementos del proceso de administración estratégica, una revisión de la manera como se integran y un análisis de los factores que afectan la decisiones estratégicas.
La estrategia debe entenderse como un cuerpo de fenómenos objetivos recurrentes que surgen del conflicto humano. La mayoría de las definiciones de estrategia son exclusivamente normativas, como si se asumiera que ese fenómeno objetivo no existiera o que es tan obvio que no vale la pena definirlo.
Pensamiento estratégico y competitivo.
El punto de partida del pensamiento estratégico es comprender que el cerebro humano, que es la herramienta que vamos a usar en el proceso, no se basa en el pensamiento lineal. Lo segundo es aceptar, que la receta para alcanzar el éxito en la ejecución de la estrategia, consiste en combinar el método analítico con la flexibilidad mental para aceptar que la lógica de la estrategia es paradójica.
Si aceptamos que el análisis es el requisito indispensable para pensar estratégicamente, cuando el pensador estratégico se enfrenta a un problema, a una tendencia, a una situación o a eventos que parecen constituir un todo armonioso o que parecen estar perfectamente agrupados, lo primero que hace es descomponer ese todo en sus partes constitutivas. Luego empieza a descubrir el significado de cada una de esas partes para entrar a reagruparlas de manera calculada con el fin de maximizar las oportunidades en beneficio de los intereses de su empresa.
La estrategia es la parte más importante del proceso de desarrollo de comunicación, por lo tanto la manera en que manejamos preguntas estratégicas difíciles por parte de los clientes y desarrollamos estrategias impacta cada paso de nuestra relación con los clientes.
La estrategia es un proceso que involucra la recolección, análisis, asimilación y evaluación de información, investigación y experiencia. Requiere pensar, pensar mucho, lo que nos llevará a conclusiones, revelaciones y oportunidades. Es un proceso colaborativo y compartido con el equipo involucrado.
EL BUEN ESTRATEGA
Es inteligente - entiende el proceso, tiene grandes habiilidades para resolver problemas, es creativo y orientado a las ideas. Tiene la habilidad de mirar/pensar más allá de la "caja".
Es analítico - tiene excelentes habilidades para analiizar problemas, llegar a los hechos reales, es capaz de obtener respuestas y llegar a conclusiones.
Es disciplinado - tiene la habilidad de ser creativo, pero al mismo tiempo mantiene el foco, continúa en línea.
Es curioso - ve más allá de la superficie del probleema. No tomará todo como se lo dicen en primer término. También tiene la curiosidad e interés de conocer el mundo, que sucede en entretenimiento, política, noticias, etc.
Tiene mente abierta - no descarta inmediatamente ideas que a primera vista parezcan imposibles. Verá los problemas como oportunidades.
Es un buen comunicador - que puede hablar, escribir, enviar correos electrónicos con su cliente de manera positiva y constructiva. Lleva una buena relación con todos.
El pensamiento estratégico es el recurso para conseguir lo qué uno quiere contestando 4 preguntas: ¿dónde estaba ayer? ¿dónde estoy hoy? ¿dónde quiero estar mañana? y ¿cómo haré para conseguirlo?
Es más sencillo elaborar un plan que ejecutarlo. Lo difícil es visualizar el futuro que se desea y desde el cual se pueda construir el presente que se necesita para lograrlo.
El pensamiento estratégico tradicional opera hacia adelante y está basado en el cálculo, en la lógica o en la experiencia. Es una secuencia razonable: si ocurre tal cosa ocurrirá tal otra. El pensamiento estratégico como lo reformulamos parte del futuro deseado y retrocede hasta lo que hay que hacer para que se produzca. Cuando la guía es el pasado, la experiencia nos condiciona y nos hace conservadores. Si tu quieres saber que ocurrirá en el futuro la mejor manera de averiguarlo es inventándolo.
Planear desde el futuro es partir desde el ideal que hace nacer al pensamiento reflexivo, con sus fases de observación, problema, hipótesis, selección y ejecución, y convertirlo en un pensamiento estratégico para que la razón se combine con la pasión.
Buscar la causa del efecto. Si pretendo llegar a 256 y para lograrlo tengo dos números 4 no es el mismo pensamiento estratégico que partir de dos 4 y elevarlos a la cuarta aunque el resultado sea el mismo.
El pensamiento estratégico remodelado es como ver una película desde el final. La diferencia es que la película todavía no existe, uno mismo la deberá realizar.
La Estrategia es el elemento esencial de la gestión. El enemigo principal de cualquier plan es el tiempo, porque cuanto más lejano es el objetivo más falible será.
La ley de Murphy. El pensamiento estratégico diseña para reducir la incertidumbre, el segundo enemigo que debilita el planeamiento pero que al mismo tiempo lo hace necesario.
El pensamiento estratégico es el arte de ordenar los conocimientos y los recursos para superar esa diferencia tradicional que existe entre el plan y el resultado. La estrategia se mueve dos polos: el de la reflexión y el de la acción pero da prioridad a la segunda.
La estrategia es una pariente cercana del pensamiento reflexivo. La mejor forma de combatir la ley de Murphy según la cual todo lo que puede salir mal va a salir mal, es ser muy cuidadoso en los detalles.
El intelectual y el hombre de acción. En el mundo coexisten dos tipos de personas: el intelectual que trabaja con palabras y con ideas y el hombre de acción que lo hace con personas y cosas. Ambos deben reunirse para tener éxito o uno mismo ser los dos.
El concepto de creación es la unión de la creatividad, el plan y la acción ejecutiva.
Estrategia etimológicamente significa "general". La estrategia no separa el plan de la acción. La estrategia del líder es lograr que se concreten sus propósitos enfrentando a los competidores que quieren lograr su mismos objetivos.
El estratega y el planificador. En esto radica la diferencia del Estratega con el Planificador, porque éste no conoce los resultados y no cuenta con instrumentos para prevenir los desvíos. El estratega debe lograr un pensamiento estratégico en el cual la Acción garantice que la Reflexión se cumpla, y que la reflexión incorpore la lógica de la Acción. Ninguna Estrategia debe transitar ese camino sin tener claros sus objetivos.
Porque como dijo Séneca no existen vientos favorables para el que no sabe a que puerto quiere llegar.
Estrategias competitivas.
Esencialmente, la definición de una estrategia competitiva consiste en
desarrollar una amplia fórmula de cómo la empresa va a competir, cuáles deben
ser sus objetivos y que políticas serán necesarias para alcanzar tales
objetivos.
La estrategia competitiva es una combinación de los fines (metas) por los cuales
se está esforzando la empresa y los medios (políticas) con las cuales está
buscando llegar a ellos.
La estrategia competitiva tiene como propósito definir qué acciones se deben emprender para obtener mejores resultados en cada uno de los negocios en los que interviene la empresa.
Tema que en esencia nos lleva a plantear qué productos se deben manejar y qué características deben reunir para aspirar el éxito.
En cierto sentido el producto juega un papel de enlace entre oferta y demanda, por lo que el éxito al que se hace referencia está condicionado por la capacidad de la empresa para superar a la competencia y desde luego, por la bondad del producto desde la perspectiva del cliente.
En estos términos, la concepción de la estrategia competitiva descansa en el análisis de tres partes clave:
Sector industrial: Naturaleza de los rivales y capacidad competitiva, Mercado: Necesidades y preferencias del consumidor, Perfil del producto: Precio, calidad, servicio, etc.
Entre los 5 aspectos a tomar en cuenta para diseñar estrategias competitivas están:
Al enfrentarse a las cinco fuerzas competitivas, hay tres estrategias genéricas de éxito potencial para desempeñarse mejor que otras empresas en un sector determinado:
Consiste en lograr el liderazgo total en costos
en un sector industrial mediante un conjunto de políticas orientadas a este
objetivo básico. El liderazgo en costos requiere de la construcción agresiva
de instalaciones capaces de producir grandes volúmenes en forma eficiente, de
vigoroso empeño en la reducción de costos basados en la experiencia, de
rígidos controles de costo y de los gastos indirectos, evitar las cuentas
marginales, y la minimización de los costos tales como Investigación y
desarrollo, servicio, fuerza de ventas, publicidad, etc. Esto requiere de una
fuerte atención administrativa al control de costos para alcanzar estos
fines. El bajo costo con calidad, el servicio y otras áreas no pueden ser
ignoradas.
Teniendo una posición de costos bajos, se logra que la empresa obtenga
rendimientos mayores al promedio en su sector industrial, a pesar de la
presencia de una intensa competencia.
Consiste en crear algo que sea percibido en el
mercado como único. Los métodos para la diferenciación pueden tomar muchas
formas: diseño de imagen o marca; en tecnología, características muy
particulares, en servicio al cliente, cadena de distribución o en otras
dimensiones.
Debe subrayarse que la estrategia de diferenciación no permite que la empresa
ignore los costos, sino más bien estos no son el objetivo estratégico
primordial.
La diferenciación, es una estrategia viable para devengar rendimientos mayores
al promedio, ya que crea una posición defendible para enfrentarse a las cinco
fuerzas competitivas, aunque en una forma distinta al liderazgo en costos. La
diferenciación proporciona un aislamiento contra la rivalidad competitiva.
También aumenta utilidades, lo que evita la necesidad de una posición de costo
bajo.
La diferenciación produce márgenes mas elevados para tratar con el poder del
proveedor y claramente mitiga el poder del comprador, ya que los compradores
carecen de alternativas comparables y por lo tanto son menos sensibles al
precio.
Consiste en enfocarse sobre un grupo de
compradores en particular, en un segmento de la línea del producto o en un
mercado geográfico; igual que la diferenciación, el enfoque puede tomar varias
formas.
Está construida para servir muy bien a un objetivo en particular y cada política
funcional está formulada teniendo esto en mente.
Aun cuando la estrategia de enfoque no logra el bajo costo o la diferenciación,
desde la perspectiva del mercado en su totalidad, alcanza una o ambas de estas
posiciones frente al objetivo de su mercado limitado.
Conclusión:
Toda empresa diseña planes
estratégicos para el logro de sus objetivos y metas planteadas, esto planes
pueden ser a corto, mediano y largo plazo, según la amplitud y magnitud de la
empresa. Es decir, su tamaño, ya que esto implica que cantidad de planes y
actividades debe ejecutar cada unidad operativa, ya sea de niveles superiores o
niveles inferiores.
Ha de destacarse que el presupuesto refleja el resultado obtenido de la
aplicación de los planes estratégicos, es de considerarse que es fundamental
conocer y ejecutar correctamente los objetivos para poder lograr las metas
trazadas por las empresas También es importante señalar que la empresa debe
precisar con exactitud y cuidado la misión que se va regir la empresa, la misión
es fundamental, ya que esta representa las funciones operativas que va ha
ejecutar en el mercado y va ha suministrar a los consumidores.
La priorización y la
concentración permiten el equilibrio necesario en la empresa, de tal forma que
se rompe con la clásica y estrecha visión de la “teoría del objetivo único”: las
empresas están para producir sólo utilidades económicas y máxima rentabilidad.
La rentabilidad y las utilidades constituyen la mejor prueba del éxito del
equipo gerencial, pero no son en sí misma un solo objetivo.
Para lograrla, se requiere también tener éxito con el mercado y los clientes;
con la excelencia operacional y los procesos internos del negocio; tener éxito
con la
movilización y motivación de las personas; con el descubrimiento de nuevos
productos y servicios y nuevos negocios, en fin se requiere dar una dimensión
distinta de la empresa en este siglo XXI, que es crear valor tanto para los
accionistas, para los clientes, para el personal interno y para la comunidad
toda.
Por esto los objetivos deben equilibrarse unos con otros y evitar empresas
descompensadas.
Este gran desafío requiere priorización de objetivos y concentración de la
capacidad mental y del tiempo de los gerentes y del gobierno corporativo
dedicados al Plan Estratégico.
Por todas las razones antes expuestas hay que darle su justo valor a la planificación, debido a que son un buen inicio hacia el éxito.
Web Visitados.
http://www.civicus.org/new/media/Planificacion%20strategica.pdf
http://www.eumed.net/ce/2005/orgc-plan.htm
http://www.gestiopolis.com/recursos/documentos/fulldocs/ger/esyvencom.htm
http://www.eafit.edu.co/EafitCn/CEC/ProgramasOfrecidos/N/competitividadEstrategia.htm