Cuando camino por la calle y la gente se queda mirándome con cara de inseguridad, o huyen de mi mirada por la forma en que visto, pienso que en verdad la gente se guia por las apariencias.Las personas mayores que se cruzan conmigo por la calle se separan lo más posible de mí, e intentan no mirarme por miedo a alguna represalia confabulada por su propia imaginación. Y esto no sucede solo con la ropa, sino que puede producirse por la forma de llevar el pelo, parece que por ir a tu gusto eres un ladrón, o un drogadicto, o...
¿Quién sabe que cosas llegan a pensar de mí y de la gente, que como yo, tiene una estética diferente a lo habitual?.
Por esperiencia debo decir que lo único que puedo hacer es resignarme y pensar que lo único que puedo hacer es escribir y proclamar que yo visto como quiero, porque quiero; que no me importa lo que piense la gente, simplemente me jode que se discrimine a la gente por ser diferente al estereotipo de ciudadano ideal y por dar un toque personal a su apariencia, que nadie a de decirme lo que debo hacer porque yo soy libre, o por lo menos eso intento, que a una persona se la mide en sus acciones y sus pensamientos, que para mí nadie es "malo" hasta que me demuestre lo contrario, ese es mi modo de pensar, y es una pena que algunas personas no lo compartan.
Muchas personas dicen que somos raros, pero eso es incultura, si en vez de Pinto estuviéramos en Madrid no pasaría nada, pero este pueblo de mierda es demasiado viejo, y la mentalidad de las personas es igual de antiguo que el pueblo, yo soy así porque quiero, porque me da la gana, yo no soy el raro, sino el resto del mundo.
PERE IN PAPER (esta vez PERE IN NET)
22-4-1999
Publikado en el Nº2 de Jartos de Aguantar