| Fanfic - Geminis |
3/marzo/2002
Amanec�, muy cansado, el stress me esta matando... pero no se porque pasa, si por el momento los chicos y yo tenemos poco trabajo, y se supone que estoy en un lugar alejado de la civilizaci�n, no entiendo la razon, despu�s de pensarlo mucho quiz� sea porque....
Me di cuenta del gran vac�o que siento por mis venas, siento como si algo faltara para satisfacer mi vida como se debe, no se que puedo hacer para remediarlo. Por la tarde decid� dar un paseo por el pueblo, todo estaba solitario, no se porque si aqu� aunque es un lugar peque�o siempre esta repleto de gente. El caso es que despu�s de alejarme un poco del lugar fui a dar cerca de una monta�a, y por instinto me dio por escalarla. Ya arriba, vi que a mi espalda se encontraba una cueva y decid� entrar.
No recuerdo bien que tanto me adentre, el caso es que sent� la presencia de seres extra�os, que desgraciadamente no eran personas, de pronto escuche como la velocidad del viento dec�a mi nombre... Hyde, Hyde; ignore por completo el sonido y de inmediato quise volver a la entrada, pero... oh no v�yanse, d�jenme en paz, ouu... no pude ver que era ya que eran demasiados, se me vinieron encima y me atacaron, andaba casi a gatas, pero logre salir de aquel lugar.
Me encontraba un poco desubicado y por la lejan�a del pueblo, tarde un poco en llegar. Cuando llegue a la casa y al verme en el espejo, me di cuenta de que estaba mal, de que aquellas cosas me hab�an hecho da�o. Me di la media vuelta, trate de lavar mis heridas y me recost� en el sof�.
Tiempo despu�s...
Este incidente fue hace algunos meses, y ahora ya me encuentro bien, ahora estoy en Tokyo y se puede decir que no quedo ning�n efecto secundario de aquellas heridas, hago todas mis actividades normalmente, por el d�a estoy con los chicos y ya en la noche pues regreso a mi casa. Todo marchaba bien hasta que por alguna raz�n me di cuenta que no me sent�a satisfecho con las horas que dorm�a, esto lo digo porque, desde hace una semana me quedo dormido mientras estamos ensayando. Ya veo un poco preocupado a Tetsu, porque me dice �Hyde que te pasa? �que no duermes?, si le conteste, pero no se porque estoy reaccionando de esta manera.
As� estuve por varios d�as, hasta que empec� a notar el cambio bruscamente, porque ahora ya no solo dormitaba en el d�a, sino que tambi�n encontraba mi ropa llena de sangre... Que me estar� pasando?
A la ma�ana siguiente, recuerdo que era un domingo y Ken encendi� el televisor y por alguna raz�n en todos los canales de noticias y en los diarios acontec�a un gran esc�ndalo, no le di importancia, pero al ver un extra�o video que apareci� en aquel noticiero, sent� inter�s por verlo. La nota dec�a: "Hoy el pueblo de Tokyo esta de luto, no sabemos como, ni quien pero han asesinado a sangre fr�a a jovencitas", wow eso me dejo helado, nunca hab�a pasado eso aqu� o por lo menos no de la manera en que mataron a esas chicas... Despu�s de matarlas el asesino les succiono toda la sangre, hasta extinguirlas.
Me di cuenta de ello por el video que una c�mara casera filmo, de uno de los asesinatos; me levante, y fui por un poco de agua, al regresar Tetsu me dijo, Hyde ... como pudiste? Como pude que?, le conteste- � tu eres el asesino!... cuando me dijo eso y despu�s de haber visto la grabaci�n sent� como mi cuerpo se contraia por el decubrimiento..
Si el hombre que hab�a hecho esa infamia, era yo... solo que aun no aceptaba el hecho, � Dios porque lo hice? Me preguntaba en voz alta, para que ellos me escucharan. Pasaron unos instantes y ellos me ve�an asustados y les dije esta bien, les dir� la verdad.
Todo el tiempo estuve fingiendo, se exactamente lo que hice y el porque me mostraba cansado desde hace d�as, S� yo soy el asesino!
Lo hice por hambre, por sentirme bien, lo necesitaba , necesitaba su sangre... no saben como lo disfruto. Con esa acci�n me siento vivo y poderoso. Antes no pod�a decir lo mismo me sent�a muy insatisfecho, mi alma no estaba conmigo... y creo que por fin el se�or me mando la soluci�n hace meses, y le estoy muy agradecido, hahaha.
Que puedo decir, ahora me siento mejor que nunca, llevo una doble vida y eso me gusta... me gusta oler el temor que hago sentir, eso lo disfruto demasiado. Ahora ya puedo dormir tranquilo, ahora puedo decirles a todos que se cuiden de m�.
Faby Awaji