COMENTARIO
A
DE
LEONARDO DA
VINCI
Destinado
a: Proyecto Hombre
VIDA Y OBRA DE LEONARDO DA VINCI[1].
Hijo del notario italiano Piero da Vinci, formado en la casa
del progenitor paterno hasta 1469, fecha de inicio en viaje a Florencia
acompañado del padre. Agrada visitar el taller de Andrea del Verrocchio.
En 1472, aparece inscrito en la compañía de pintores
florentinos. Con el maestro Verocchio, toma conocimiento de las diferentes
técnicas artísticas, realizando obras en compañía de dicho maestro.
Toma referencias para el trabajo artístico de Lorenzo di
Credi, Verocchio, Pollaiolo, Botticelli. Obras como: el Retrato de Ginebra Benzi,
Hacia el verano de 1482, Leonardo llega a Milán, por espacio
de casi veinte años, realizando todo tipo de obras, desde lo pictórico a
trabajos de ingeniería, obras de saneamiento y desatascados, proyectos para las
poblaciones, mecanismos para las fiestas, torneos y festejos para la corte, así
como la decoración de varias salas del Castello Sforzesco.
Como pintor, tras llegar a Milán, realiza la primera versión
de
Leonardo da Vinci es considerado de investigador en artes y
ciencias, manifestaciones de diseños de inventos y obras de ingeniería,
botánica, mecánica y geometría, así como en el arte pictórico:
En 1499 se traslada a Vaprio, hasta llegar a Venecia. Está al
servicio de César Borgia como ingeniero militar, realiza varios diseños de fortificaciones y trabajos
sobre topografía en Romaña.
En 1503 retorna a Florencia y realiza obras como
En 1513 abandona Milán y se traslada a Roma, viviendo en la villa
del Belvedere bajo protección del cardenal de Medicis. Posteriormente, se
traslada a Francia, aceptando la invitación del rey Francisco I, colmándole de
honores y asignándole estancia, y dándole libertad necesaria capaz de
permitirle dedicarse a las investigaciones referidas al ambiente campestre y
del cosmos.
Como científico, Leonardo da Vinci, impresiona por la
variedad de trabajos y referencias dando idea de los intereses del artista como
investigador y de ingenioso. Destacar el Códice
Atlántico, trabajos de anatomía, diseño de edificios, así como trabajos de
física y de la perspectiva del color, el volar de los pájaros, los caballos y
los ingenios de aparatos mecánicos.
De este modo aporta o hace del arte aportación al
conocimiento, siendo a través de la experiencia la manera de conocer las cosas
externas, se desarrolla el conocimiento interior y crece la semilla del saber.
Con esta ideología aplicada al desarrollo del hombre, opera y
da paso al diseño de aparatos mecánicos y otros artefactos, no siendo aceptados
hasta siglos posteriores favorecedores del avance tecnológico y científico. Así
como para el diseño de helicópteros, aparatos voladores, embarcaciones, etc.
Diseña redes de alcantarillado para poblaciones, entre otras mejoras.
Todos estos diseños están orientados para mejorar y facilitar
la vida al hombre y mejorar el trabajo a realizar con cada aparato mecánico
(tornillos sin fin, engranajes helicoidales, rodamientos axiales, cojinetes de
rodillos, etc). Diseña el aparato mecánico destinado a elevar materiales de
albañilería para la edificación.
Leonardo también se orienta sobre trabajos de aerodinámica:
logra inventar el molino de aire caliente.
Tras la perseverancia de la observación y del diseño, Leonardo investiga el
volar de las aves, llevándole al diseño de ornitópteros
(aparatos voladores monoplazas), accionados mecánicamente con las piernas. Con
esto logra desarrollar el invento de los inicios del helicóptero.
En diseño de poblaciones, destaca los avances para el tiempo
donde emerge este artista, proyecta cierta población ordenada en dos niveles distintos, siendo el
más elevado el referido a personas y en inferior para carros y cargas. Inventa
o diseña el completo diseño de edificios con mecanismos como calefacciones
centrales, escaleras, sistema de alcantarillado, etc.
También es de destacar las investigaciones realizadas en
anatomía, y con estos diseños y trabajos realizados, los aplica para la
creación de inventos mecánicos y nociones de física.
El arte pictórico en Leonardo da Vinci es variado, tanto como
la variedad de artes en donde se adentra., realza el valor del conocimiento a
la experiencia. Hace honores en tales obras y trabajos a lo aprendido de la
obra pictórica florentina, el sistema de representación tridimensional y la
valoración de la obra clásica del arte griego y romano; llegando a oponerse a
ellos, imponiéndose a ellos y mostrando otro sistema de representación
diferente. Ante las lecciones de lo clásico propone el conocimiento racional,
vasto y de experimentación de los fenómenos del medio ambiente.
Con Leonardo se integran la ciencia y el arte, siendo
complementarias sin llegar a disociarse. Tal tendencia, no ha sido valorada por
los contemporáneos del artista, si bien, han sido necesarios varios siglos
posteriores para observar las obras, trabajos y proyectos realizados por
Leonardo da Vinci para comprender la personalidad de este maestro.
Ha sido, Leonardo da Vinci, formado en contacto al
neoplatonismo, siendo la belleza lo inmaterial, no perceptible por los sentidos
físicos.
Así, con cierta técnica empleada e inventada por él,
consistente en hacer desvanecer la claridad y las líneas de composición de la
imagen, transforma así el ambiente llevándole a la representación atmosférica.
Esto es, la atmósfera posee color y transmite información no perceptible a
primera vista; es necesario entrar en esa atmósfera y dejarse empapar de dicho
elemento ambiental.
ENTRADA.
Se
trata de la imagen pintada al fresco del convento de Santa María de
Esta
composición ha sido realizada por Leonardo Da Vinci (1452-1519) hacia 1948.
Esta obra pertenece al estilo Renacentista.
Presenta
cierta variedad de geometría en la relación de las imágenes personales y
elementos materiales conformadores de la obra.
El
espacio de composición está acordado desde la perspectiva del observador, como
si se tratase de la invitación a sentarse a la mesa. A participar como
observador de la escena ahí representada.
Se
observa cómo están en conversación en partes de tres en tres, a excepción de la
personalidad central, en donde es el centro de la obra.
Si
hago este comentario es debido a haber entrado en la escena con la invitación
de la fotografía en mano y anexada a este trabajo o comentario. No he visitado
el convento de Santa María de
Tal
representación se enmarca en el ambiente de cierta trama. Parece ser el momento
inmediato a ser revelado algo por el hombre de posición central. Así lo trata
de expresar el artista.
Si
tenemos en consideración tal relato y la vida del hombre de posición central,
entonces podremos tomar en consideración diversos motivos ya declarados por
varios escritores en las respectivas obras escritas. Ahora no trato de reiterar
sobre lo ya escrito y valorado, tan sólo he optado por hacer la consideración
de los valores y expresiones de cómo interpreto esta atmósfera diseñada por
Leonardo da Vinci.
COMENTARIO DE
Doy
pie al referirme a las partes personales de la obra, estaría atento a las
conversaciones en el recorrido de la mesa. Observando atentamente la posición
corporal en todas las personas representadas. Viendo por la derecha de la
composición cómo conversan esas tres personas ofreciendo las manos hacia la
parte central a la vez de tener cierta conversación algo alterada por la
variedad de expresiones observadas en todos los rostros.
El
ofrecer las manos, podría dar sentido de fidelidad o bien de ofrenda, pero los
rostros no están orientados hacia el centro de la representación, están
conversando con los cercanos y se podría observar cierta relación o canal con
cierta persona del otro extremo de la mesa, a la vez de atender a las dos
personas compañeras de asiento. Está, este primer comensal, en posición
sentada, de aspecto sano y con los brazos tendidos hacia el frente y manos
abiertas. Podría estar transmitiendo cierta fidelidad y colaboración en cierta
idea comentada.
El
comensal de al lado del primero, está dirigido al primer comensal y con las
manos presenta cierta confrontación con tal compañero pero ajenos de toda
ofensa o toda violencia. Se trata de conversar animadamente y para ello
manifiesta cierta alteración tratando de dar convencimiento de las cosas
habladas por él mismo a través de los gestos.
El
comensal tercero, expresa o podría estar transmitiendo cierta relajación a la
conversación. Está a la conversación de los dos comensales anteriores y con las
manos extendidas hacia el centro de la representación. Son también manos
abiertas.
Dando
paso a la representación de los comensales vestidos con ropajes con cierto
colorido más llamativo y en relación más cercana a la imagen central de la
escena. Son tres, y están mostrando ciertas emociones. El comensal con las
manos hacia sí mismo y con el codo sobre el hombro del comensal cinco
representando asombro, y el sexto comensal tras el anterior con sólo verle la
cabeza.
Este
comensal sexto se expresa con la mano levantando cierto dedo, se podría
entender como interrogante ante algo dicho por la imagen en posición central de
la escena.
La
imagen en el centro, presenta cierta geometría en la forma, y en el rostro, con
la mirada hacia la parte de la mesa, atento a la conversación o conversaciones
más cercanas.
El
comensal posterior, tiene aspecto de fémina por la delicadeza de las formas,
está con la cabeza ladeada pero hacia el lado contrario al del comensal
central, presentando estar atenta a la conversación del comensal décimo
adelantado por la cabeza entre el comensal noveno. Este comensal noveno, se
observa en sí llevar algo en la mano. Podría ser cierta bolsa. Y callado está,
atento a ver cómo se va a expresar la imagen del centro, pareciese estar en
intención de hablar. El comensal décimo, está conversando o podría estar
exhortando a la fémina o comensal octavo, con la mano colocada sobre el hombro
y la otra mano, medio a esconder, lleva la herramienta para cortar el pan. Sin
ser consciente de estar señalando con dicho elemento al comensal once, en
posición de defensa con las manos levantadas y las palmas hacia el frente.
Este
comensal once, podría estar manifestando asombro. Así, los comensales
posteriores, el cercano al once, parece estar alargando la mano para agarrar al
comensal décimo pero no alcanza a realizar tal hecho por interposición del
asombrado comensal once. El comensal posterior está de pie con el peso del
tronco del corporal sobre los brazos apoyados sobre la mesa.
Tras
esta breve descripción referida al planteamiento de la escena, pasaré a
adentrarme algo más en la trama escénica representada.
Se
establece en toda la escena la representación de cierta idea planteada por el
artista. Sería propio tratar de indagar desde el todo y las partes hasta dar paso
a conocer la idea representada. Para ello, trataré de ser como el invitado a la
cena y observa todo lo acontecido.
Así,
me presento ante la imagen escénica, me presento y vengo a observarles en el
completo escenario representado.
Les
observo con detenimiento, trato de imaginar las cosas dichas a través de los
gestos. Considerando los gestos como la marca o señal del rastro hablado.
Observo a los comensales de la derecha; pero antes, he de aclarar la
posibilidad de estar lo representado en la pared como si del reflejo del espejo
se tratare. Así, lo anterior a la derecha, pasa ahora a ser la parte contraria.
Y veo los rostros contrarios a como estaban antes. Y la señalización, la inicio
desde el lado contrario a la derecha tal y como era al observarlo como es
mostrado en la pared de Santa María de
Podría
interpretarse la escena como si la persona en posición central haya dicho algo,
por estar ahora en silencio, sin expresar otra cosa como cansancio en la
mirada. Tiene las manos estiradas sobre la mesa y con las palmas abiertas hacia
arriba en señal de ofrecer o invitar a la mesa, (podría ser así interpretado).
No hay relación por parte de la imagen central hacia las otras personas, salvo
la aparente relación de tacto con la mano de la comensal femenina. Ante la
apariencia física de la separación geométrica del tronco corporal, está la
cercanía de las manos.
El
comensal de aspecto femenino, se observa cómo recibe la charla del comensal con
la cabeza avanzada entre ésta y el comensal de la bolsa en la mano. El
comensal, parece mostrar cierta alteración emocional, o tensión de carácter o
con la intención de exhortar a la fémina de la imagen por algo hecho por ella o
dicho, similar a estar reprendiéndola por ello. La mano sobre el hombro de
ella, con el dedo índice levantado y señalando o haciendo la indicación de la
exhortación a transmitir. El comensal de aspecto femenino está cabizbajo sin
responder a la incentivación del comensal de la herramienta de cortar. Este
comensal parece esconder dicha herramienta tras de sí, pero es visto por otros
comensales y en silencio están.
El
comensal de la bolsa, apenas se le ve el rostro o la expresión manifestada,
pero está con el corporal echado sobre la mesa para permitir al comensal
anterior conversar con la fémina. Este comensal de la bolsa en la mano, parece
estar atento a la gesta de tras de sí. Sirve de pared entre lo acontecido tras
de sí y lo de delante. No ve la herramienta de cortar, pero atiende a la
conversación del comensal con la fémina. Esto es, sabe de la conversación, pero
desconoce las intenciones del comensal.
Mientras,
los tres comensales anteriores al comensal de la bolsa, están sorprendidos o
podrían transmitir tal cosa. Saben por lo visto, pero no se sabe si conocen la conversación.
El comensal de las manos levantadas, está en modo de defensa, mostrando las
manos vacías como inocente por algo sospechado. El comensal inmediato, tiene la
mano derecha (señalo así, con el volteo de la imagen al completo de manera
horizontal, ver anexo 2) alargándola con la intención aparente de agarrar
posiblemente al comensal de la herramienta de corte.
El
otro comensal, atiende inmóvil, pero en posición de estar en relación con el
otro comensal del extremo de la mesa.[2]
Pero el torso lo tiene apoyado sobre la mesa y en expresión de tratar de
iniciar la conversación. Pero permanece en silencio.
En
el extremo contrario, está el comensal con las manos extendidas en señal
posible de ofrecer algo, pero entrados en contexto, podría estar expresando la
coherencia o la razón sobre los correspondientes razonamientos considerados en
la conversación.
No
trata de imponer la versión propia, más bien podrían tratar de dar solvencia a
cierta interrogante manifiesta en la escena con el comensal compañero.
Este
comensal compañero, ofrece también las manos, orientándolas hacia sí, se podría
esto entender como dando apoyo o reforzando las propias opiniones de la
conversación mantenida.
Dan
cierta importancia a algo en concreto. El artista da a la escena sentido, trata
de representar cierta idea. Algo importante, por la variedad de escenas de
personas conversando entre sí. A primera vista, parecería como si algo les ha
sobresaltado, por la variedad de escenas dentro de la representación y la
manifestación a través de las expresiones de asombro y alboroto.
Está
el comensal, de aspecto más joven, con las manos extendidas hacia el centro de
la representación, a modo de señalar la invitación a tener silencio, podría dar
paso a empezar a hablar la persona del centro.
No
se trata de palabras sostenidas en la verbalizad, son palabras sostenidas en la
forma de las expresiones del gesto. Tales informaciones se transmiten en
conformidad a la expresión de ideas sostenidas desde el interior hacia lo
externo. Estas expresiones nos dan testimonio fiable de la intención del
artista por transmitir la idea.
Partimos
del caos, el desorden de valores y expresiones, a medida vamos observando cada
escena de la representación, vamos dando orden al referido mapa representado.
Este
mapa nos llevará a dónde el artista nos señala a través de las formas expresas
y de los contenidos manifiestos. Éstas son las pistas. A través de ellas, nos
llevan a conocer la pista posterior.
Paso
a paso, vamos indagando en el posible secreto encerrado en esta representación
gráfica.
Si
bien, antes ya comenté sobre esa imagen de aspecto joven extendiendo las manos
hacia el centro para hacer mención de exhortación al silencio a los otros dos
comensales. Siendo el más joven, trata de calmar a los mayores de la
conversación ¿cómo es esto?
El
paso posterior, en donde se representan a tres personas más cercanas a la
imagen central. En donde la imagen del medio, extiende los brazos estableciendo
otra pared entre la imagen central y el resto de personajes. Este extender los
brazos, ponen de manifiesto la expresión de asombro, de dirigirse a la persona
del centro tratando de exhortarle a través del gesto a hablar. La persona del
centro espera a estar todos en silencio para iniciar la conversación. Mientras,
se podría entender la imagen del comensal anterior al de las manos extendidas,
y cómo está en pie, con las manos llevadas para sí, tratando de recibir cierta
solvencia a la interrogante planteada.
El
otro comensal, el de la mano en alza con el dedo extendido, establece la mayor
cercanía hacia la persona central.
Todos
los personajes interpretan cierta manifestación, cierta expresión referida a
cómo responder ante la posible interrogante planteada. Establecen valores y relaciones
de importancia en toda la trama de la escena. Está la inocencia, la tolerancia,
la exaltación o sorpresa, la perseverancia en la posición fija sobre la mesa,
la expectación, la exhortación, el arrepentimiento. Todas ellas, establecidas
en los diferentes aspectos representados por los personajes.
Pero,
estamos sin saber la interrogante inicial. Esa interrogante planteada y
originaria del caos de emociones representado.
Para
ello, sería propio dar sentido a la escena, se trata de la cena. La celebración
de este acontecimiento. Se podría observar con detalle si las manos de la
imagen central y del comensal de aspecto femenino están tocándose, así: ¿cómo
se están tocando?. Si damos la posibilidad de estar tocándose estas manos,
podría representarse la celebración de cierto compromiso. Si tratamos de
conocer el significado de las personas representadas, podría ser la vida y el
morir. Ese compromiso de vida a participar en ella. Esa participación en la
vida conlleva variedad de experiencias. Pero la experiencia final, es la del
final. Y la persona del centro, se considera ejemplo de esa experiencia en base
a la representación considerada.
Pero
el comensal de aspecto femenino de al lado ¿representa algo? Si bien, está con
la cabeza de lado, asintiendo cabizbaja ante la reprimenda del comensal de al
lado. Soporta el peso de la mano, como la presión ejercida ante la escena
concreta a estar siendo sometida. El comensal de la bolsa, es testigo como ya
dije más arriba, de las cosas habladas por el comensal de la herramienta de
corte escondida. El artista plasma, en la representación, cierta sospecha a
hacer pensar sobre algo no claro, a no ser percibido por otras personas. Tan
sólo son testigos de ello los comensales cercanos a la imagen de las manos
levantadas. Estos saben sobre lo visto, pero no conocen lo referido a la
conversación. Pero el comensal de la bolsa, conoce la conversación sin saber la
acción física del comensal.
Estos
comensales, atienden a la mano alargada, con la posible intención de agarrar las
ropas del comensal en acción de reprender a la fémina. O eso, o bien, podría
dar señal a llamar la atención sobre algo. Pero si, así se interpreta, ¿cómo
está el otro comensal con las manos en alto? El tener las manos en alto,
denota, o transmite la idea de inocencia, pero de saber las cosas acontecidas.
Tiene aspecto de mayor, de estar consigo el saber de ser precavido y mantener
la distancia a evitar contacto con la herramienta de corte. No lo evita, pero
se dispone a protegerse de ello.
Todos
están hablando ¿hay necesidad de cortar alimentos? Además, en esa posición
¡¡¿incómodo es de partir alimentos con tal herramienta?!! Entonces, ¿tiene otra
intención al llevar tal herramienta de corte en la mano? En la representación
no se aprecia si está manchado o no. Por tanto no se podría dar con concreción
la intención del artista al representar dicho elemento.
Pero
llaman la atención las personas del otro extremo, donde el joven les reclama la
atención para el silencio. La imagen o personaje central va a comenzar a
hablar.
Las
cosas a conversar no son entendidas, salvo por los gestos. Hay excitación,
transmiten actividad dinámica sobre el compromiso de comprender las sospechas
del artista plasmadas en la representación de la escena. ¿Es esto, Leonardo,
algo importante? ¿Eso tratas de transmitir? Sabe, entonces, el artista la
personalidad encargada de llevar a cabo cierta intervención no conocida por
todos, pero en base a las investigaciones realizadas por Leonardo da Vinci,
parece dar a conocer la pista o las pistas para llevarnos a hacer salir la
solvencia a la interrogante a plantear por dicho artista renacentista.
Esta
representación trata de cierto tema de importancia, trata de sacar al
conocimiento del observador, invitado a la mesa, a conocer, desde los trazos
conformadores de esta obra pictórica, el secreto escondido. Este secreto está
ahí, mostrándose. Está en el ambiente de la representación.
Si
bien, podría ésta ser la interrogante expresada en la representación. Entonces,
cabría señalar la posible: TRAICIÓN AL HOMBRE DE POSICIÓN CENTRAL. Cabría
responder la posible escena de error a cómo los escritos nos han estado
informando sobre la personalidad traidora en relación al hombre ecónomo. No
siendo éste, sino otra persona o personas encargadas de llevar dicho plan. Se
trata, entonces, de hacer emerger la personalidad o personalidades encargadas
de llevar a cabo dicha traición.
Interrogaríamos
al artista, siendo Leonardo da Vinci, ¿tratas de transmitirnos algo con esta
obra? Esto es obvio, en afirmativo. Ahora cabe conocer la cosa a ser
transmitida. ¿Es acaso otra persona, distinta al ecónomo, la traidora?
Si
bien, esta podría ser la interrogante inicial. Dando la posibilidad de
inocencia al hasta ahora considerado el hombre con la bolsa en mano, como el
ecónomo, siendo por el precio de 30 monedas de plata, el motivo de la traición
del hombre de posición central en donde se detalla de libros y textos leídos.
Bajo
esta representación, al ver al hombre de la bolsa en la mano, bien podría ser
la bolsa del dinero. Entonces, no lleva herramienta de corte. Si nos disponemos
en la posición de los comensales en confrontación, podríamos ver al de la bolsa
como si de la espalda de éste saliera esa herramienta cortante. Eso cabría
señalar el posible mal entendido ocasionado por la perspectiva no apropiada.
Entonces,
¿es acaso la persona traidora, la de la herramienta cortante en mano?
¿Cómo
decir con plena convicción tal cosa? Si bien, Leonardo da Vinci así lo plasma en
la representación, en el convento de Santa María de
Hay
varias partes en la escena global. Escenas más breves, como complemento de la
general. Son en los detalles en donde se observan las cosas, son las partes la
cosa a conformar el todo. La técnica empleada eso representa, las partes son
independientes entre sí pero tienen relación con las demás.
Si
tomamos atención a la línea de los ojos en orientación horizontal, podemos
observar la fiel línea reflejada y de relación directa con los ojos de las
personas: central y extremos. Mientras, la parte de donde está el comensal con
la bolsa, la fémina y el otro hombre con la herramienta cortante, bajan en
sentido vertical de la línea horizontal de referencia. Están en otro nivel de
conversación, mientras al otro lado de la imagen central, tras el comensal con
los brazos extendidos está otro por encima de la línea de referencia. Pero
manifiesta lejanía con respecto a la persona central de la escena general.
Entonces,
ya tenemos la incógnita:
Para
responder a tal interrogante, habría por determinar de dónde aparece tal
incógnita. Siendo en el detalle en torno a la fémina representada y sentada al
lado del comensal principal.
El
comensal de aspecto femenino le vemos en posición cabizbaja, como antes señalé,
soportando el peso de la mano de otro comensal con cierta herramienta para
cortar en la otra mano. Testigo de la conversación es el comensal de la bolsa.
Al oír lo hablado, se convierte en cómplice. Al ser cómplice se podrá convertir
en posible conspirador o en posible informador a favor de la persona exhortada
o reprendida. Si bien, al llevar la bolsa, se le relaciona con la bolsa del
dinero, y el ecónomo es el encargado de tal responsabilidad. Por tanto, tenemos
ya identificado a este hombre.
Ahora,
la fémina, o con aspecto de fémina, tiene el rostro caído, mirando no se sabe
bien dónde. Soporta la presión de la mano, y posible reprimenda del comensal ya
citado. Si bien, hay cierta confianza, al posar la mano sobre la fémina. Se
comprendería cierta relación cercana.
Pero,
¿cómo es la reprimenda?¿es, en verdad, reprimenda?
Y
la distancia, la separación entre la persona central y la fémina, ¿es del
momento o es adrede? Si bien, la persona con la herramienta de corte en la mano
está en posición de abalanzarse sobre la persona central. Como llevar a cabo la
intención de herir. Se podría ver en más detalle la activación corporal, como
la inclinación de toda esa personalidad amarrada al hombro del comensal de
aspecto femenino en posición de alejar la amenaza del compañero de mesa más
centrado.
Pero
es tan sólo la posición corporal, si bien, Leonardo da Vinci, con esa técnica
inventada por él, en donde es preciso formar parte del ambiente o la atmósfera
ambiental en donde está representada la acción, se precisa entrar en la escena.
Bajo
este ambiente de tensión, trato de estar atento a los rostros de las tres
personas donde el comensal de aspecto femenino, el de la bolsa y el de la
herramienta cortante están. Si bien, no hay expresión de asombro por parte de
la revelación dada. (En caso de entender la escena como el instante posterior a
dicha revelación general). Al menos, no se aprecia en fotografía. Si bien, es
cierta la posible mirada de la persona cabizbaja de aspecto femenino con
talante de recibir la amonestación por algo de parte del comensal cercano al de
la bolsa en mano.
Existe
como cierta cercanía entre estos tres comensales, siendo el de la bolsa, estar
algo apartado de los otros dos. La disposición de estar el de la bolsa entre
los dos comensales más cercanos señala distancia, pero al tener la mano sobre
el hombro de ella señala confianza hacia ella, o entre los dos. Si bien, a esa
mesa todos son considerados por la misma condición, pero les hay a diferentes
niveles con respecto a la posición de referencia de la vista de la persona
central.
No
es, entonces, la diferencia ésta de aspecto; sino más bien, lo es de cercanía a
la mirada de referencia. Tal diferencia es debida a las diferencias personales
existentes, no está a la misma disposición debido a la falta de atención por
parte de varios comensales a no estar atentos a la mirada de referencia de los
demás comensales. Otros hay estar hablando y conversando entre sí, pero están a
la misma línea de referencia. Por contraposición, los tres comensales están en
tres diferentes grados de línea.
La
persona de la bolsa en la mano, está a cierta línea más inferior, desde donde
entiende la conversación mantenida entre los otros dos. Se le ve apartado
forzosamente por el motivo de estar el otro sobre ese espacio para hablarle a
ella.
Ella
sólo tiene la cabeza baja, inclinada hacia el comensal pero mirando no se sabe
bien a dónde. Manifiesta dejadez, tristeza, cansancio y de asentir.
Ahora,
la persona con la herramienta de corte en mano, está en disposición enérgica de
hablar, si bien se acerca al oído de ella, a modo de contar algo para no ser
sabido por más personas. Pero está el otro, con la bolsa en la mano, siendo el
oyente de dicha conversación. Pero el comensal con las herramienta cortante en
la mano está invadiendo el espacio del compañero; si bien, esto se habría
solventado si el artista en la laboriosidad de realizar este trabajo pictórico,
les haya pintado sentados los dos. Pero les sentó entre medias a otro, con la
bolsa de la mano.
Podría
ser la intención de separar la relación, o bien, la posibilidad de hacer
entender esa relación con el intermediario del dinero. ¿Sería la simbología
manifiesta?. La relación o confianza entre la persona de aspecto femenino y el
de la herramienta de corte era por mediación de lo económico, en caso de ser la
bolsa del dinero.
Si
bien, la relación de esa fémina con el comensal del centro de la
representación, no se sabe el tipo de relación. Se ve cierta cercanía aparente
entre las manos.
Las
diferencias están hechas. No era la misma relación entre los comensales, pero
era así aceptado y tolerado, salvo por cierta persona. Esto podría así ser
entendido ¿cierto? Entonces, ¿cómo se atreve a traicionar al comensal? Si bien,
sólo aparece ese comensal exhortando a la fémina. Podría estar pidiendo
explicaciones por algo concreto.
Pero
esta concreción, no se basa en la representación, salvo por la posición y
disposición de los comensales. Ella no responde, permanece en silencio ante la
intromisión de la persona con la herramienta de corte.
Este
comensal, está reprendiendo, y se podría percibir cierto enojo. Observa la mano
de ella cercana a la del comensal del centro de la representación pictórica. Y
él, para estar con ella, ha de pasar por el comensal de la bolsa de dinero. Eso
podría ser le motivo de la exhortación. Para hablar con esa persona, ha de
atravesar o invadir el espacio del comensal de la bolsa de dinero en la mano.
No es ya relación de semejanza, hay interés material en esa relación.
Pero
eso, es consentido, ¿será por la necesidad de tener esa relación?. O bien,
¿será por estar disconforme en tener ese tipo de relación?. Ella no dice nada,
no le responde. Con esto se podría entender algo como: Siempre ha sido así esta relación entre los dos ¿cambiarlo ahora?
Palabras
escogidas por este comentarista algo frías, pero posibles para la manera de ver
la escena y las distintas expresiones corporales.
Tales
palabras, imagino serán impactantes para este tipo de escenas, en donde los
sentimientos, las emociones y otros valores de talante de limpieza personal son
poco apropiadas.
Esto,
hace tener celos, envidia. El motivo de desavenencias es la relación entre
personas. El esperar a ser similares o cercanas sin intermediarios en las
relaciones entre personas.
Pero
en esta visión interpretada así, en donde el artista ha insertado entre medias
de dos personas el motivo de diferencia en las relaciones entre dos personas
con respecto a otra. La primera no paga dinero, la otra está entre medias la
bolsa de dinero.
Ahora
se comprende, entonces, el motivo origen de la traición a ese hombre de
posición central: los celos. El poder estar con el género femenino sin ofrecer
nada, tan sólo con manifestarse-expresarse tal y cómo es.
Si
bien, esta es lección para transmitir, en donde entre las relaciones entre
personas se da importancia a ciertas cosas por encima de otras. Es siendo, es
decir, lograr estar en disposición de sí mismo, de este modo es como se logra
ser en sí mismo/a.
Para
lograr este proceso, no basta con abandonar lo material representado en esta
escena concreta en el dinero, sino en ordenar los pensamientos, clasificándolos
hasta regir sobre ellos de manera ordenada y coherente en base a ciertos principios
éticos y morales considerados.
Ese
hombre sentado en la posición central se mostraba transparente y sin adornos,
veía las cosas tal cómo eran. Pero otras personas no miraban tal y como ese
hombre sentado en posición central lo hacía. Consideraba la parte de tomar
ventaja de las relaciones, de poder obtener algo a cambio de otra cosa. Hacían
mercado con el corporal, siendo considerado como el templo en donde descansaba o hacía morada la parte de la divinidad
encarnada en cada persona.
En
esa semilla depositada al nacer y para hacerla germinar basta con abonarla con
deseos de polaridad ascendente, evitando la materialidad de las formas, con
carácter abstracto y de realidad trascendente.
En
este proceso de desarrollo personal, se lograría alcanzar la vivencia de cada
comensal, desarrollando la empatía y participando de esa celebración.
En
tal estado, se lograría alcanzar otro grado de existencia con diferencias y
semejanzas a este concreto.
No
se trata, entonces, de decir la persona concreta y condenarla por la traición a
otra persona. Sino más bien de erradicar con el motivo, en este caso los celos,
por cómo se estableció la posible conspiración y traición al hombre de posición
central.
Evité
en decir nombres, por optar a cambio en denominar por valores, disposiciones y
sentimientos transmitidos en base a la apariencia de cierta representación
pictográfica realizada en manos de cierto artista del Renacimiento.
Así,
como renacer (en base a renacimiento) se ensalza la imagen tratada con la
pretensión de dar otra perspectiva desde la observación atenta de todos los
comensales y atreverme a entrar en dicha sala y participar del ambiente
existente. Tal ambiente, o atmósfera, me envolvió llegando no a oír las
conversaciones, ni comer de tales alimentos, sino de percibir a través del
colorido, la armonía de las formas, la geometría en los trazos y el asombro de
las expresiones, la posible intención de varios de los personajes allí
representados.
Si
acaso, cabría considerar los elementos de sobre la mesa, compartidos para todos
sin distinciones de género, ni raza, ni condición social. Todas estas personas
representadas comparten la misma mesa. Si bien, el artista los sentó en
determinado sitio bajo el criterio personal, cosa esta posible de considerar en
posteriores comentarios a éste realizado.
Así,
también, podría considerarse el ropaje y saber el sentido de estar otros en pie
o bien sentados. Esto serviría como manera de realizar la escenificación sobre
escenario de estas escenas por separado y llegar así a comprender el
significado de toda la representación.
Leonardo
da Vinci trató de transmitir cierto secreto en la obra, podría tratarse de la
conspiración existente contra cierta persona, o bien la manera de aliviar a
cierta persona de la carga inocente llevada por siglos como el personaje
traidor, o bien para sacar en claro referente a esa cena no como la final de
las cenas; sino más bien como la postrera,
la cena encargada de cerrar cierto pacto o reconciliación entre dos partes. Tal
pacto representado en el acercamiento de
las manos entre el comensal del centro y el comensal con semejanza femenina del
inmediato lado.
Son
varias las incógnitas posibles de investigar, así Leonardo da Vinci lo
representó, con la armonía de los trazos y las variedad de las expresiones.
Al
fondo, se ve cierto escenario campestre, tras las ventanas. Si bien, el artista
seleccionó tal fondo en referencia a algo sólo por él mismo considerado.
Pero
en toda la representación comentada, bastaría con decir las palabras referidas
a la cena para en ese instante observar el asombro considerado. Sin tratar de
atemorizar, sino de asombrar con el deleite de oír la voz de los comensales.
Ante
tal ambiente de agitación, estarían sin oírse las voces de los comensales central
y el de apariencia femenina. Sin necesidad de hacer salir de sí más voz salvo
la de las expresiones del aspecto. No han mostrado actividad de moverse ni de
apartarse, tan sólo han mostrado el semblante de estar atentos a las
disertaciones de los demás comensales.
Así
les he visto, así se lo transmito, al ser invitado a esa celebración entre
personas diferentes pero con semejanzas entre sí. Tales características varían
en el sitio o asiento en donde el artista ha representado cada acción y
disposición.
Esta
ha sido la experiencia vivida desde mi perspectiva, sentado y de pie, pero
dentro de ese ambiente atmosférico tan propio en Leonardo da Vinci. He
considerado apropiado en transmitirles tales ideas, en base a dar cierta
firmeza a ese ambiente tan diseminado y con variedad de escenas y vivencias.
Cada personaje representa la vivencia en sí mismo de vivir la vida como si de
celebración se tratase. Ahora, es el momento de salir de esa escena y viajar a
otra diferente.
Ya
es momento de dar paso a otro género, a otra condición social, a otra raza, a
otra perspectiva desde donde poder contemplar las escenas de este tiempo para
dar paso a las de otro tiempo posterior.
Es
en este momento en donde este escribiente termina este comentario referido a la
celebración de cierto acontecimiento de aparente carácter privado.
Agradecido
a las personas lectoras y portadoras de ese proceso de enseñanza-aprendizaje.
Anexos.

Leonardo
da Vinci. (1452-1519). La postrera cena.

Leonardo
da Vinci. (1452-1519). La postrera cena.
(Volteada
horizontalmente)
[1]
[CD-Rom]Enciclopedia©Micronet
S.A. 1995-2004
[2] La línea de los ojos, establece las distancias en las posiciones verticales y de relación en la imagen tomando como referencia la imagen central y trazando en horizontal la línea de referencia.
