UNIVERSIDAD YACAMBU

CURSO: PLANIFICACIÓN

CURSANTE: JAIRO DE LA ROTTA

 

 

 

REALIDADES EMPRESARIALES

 

Los signos de los tiempos nos orientan por el camino de la obtención de mejores formas de conducción de nuestras empresas. Hoy más que nunca, la administración se encuentra en un ambiente de reflexión, de autogeneración de conceptos y tecnologías que permiten clarificar, de alguna manera, la dinámica del entorno y su impacto en las empresas.

La competitividad global, la reestructuración, desaparición y surgimiento de nuevas estructuras, la escasez de recursos y el rediseño de procesos, hacen que la acción gerencial se centre en la gerencia de la transformación organizacional, mayor atención y cumplimiento de los requisitos del cliente, énfasis en la gerencia de costos y en la calidad de los productos y servicios.

Ante estas áreas de interés, ya no es suficiente estar informados como actividad pasiva, hay que posicionarse en una actitud proactiva ante los cambios del entorno en que se desenvuelven las organizaciones, en lo que autores como Porter M. (1980), Fuld L. (1988), Gordon I. (1991) y Peña, G. (1992), han denominado inteligencia competitiva, inteligencia comercial o inteligencia tecnoeconómica y más recientemente, Olivera A. (1996) inteligencia estratégica

 

El contenido de las nuevas realidades

En primer lugar, el tránsito de una sociedad industrializada hacia una sociedad informatizada ha implicado un cambio en la conducción de nuestras empresas y en especial hacia la gente como activos humanos poseedores del componente básico en la construcción y mantenimiento de ventajas competitivas como lo es el conocimiento. En este sentido, Toffler A. (1990) fundamentó su obra y argumentaba que los conocimientos guardados con tanto celo por los especialistas se les ha escapado de las manos y ya está en el gran público; en esta misma línea se encuentran los grandes grupos empresariales. Y a medida que el conocimiento es redistribuido, también lo es el poder basado en él. De allí que el nuevo sistema para crear riqueza se fundamenta en la mente; es decir, en la productividad de los trabajadores del conocimiento y de servicios, cuyo instrumento de trabajo es la información. Entre los cuales destacan, investigadores de las ciencias básicas y aplicadas, los profesionales que realizan labores de inteligencia competitiva, planificadores, ejecutivos, científicos sociales, ingenieros del conocimiento, educadores y comunicadores sociales.

Las empresas del sector privado y algunas del sector público están incorporando tecnologías gerenciales para la administración de las habilidades, polivalencias o competencias de sus trabajadores, no sólo para beneficio de las empresas mismas, sino para los propios trabajadores para que puedan desenvolverse en un ambiente de microempresas o sacarle el mejor provecho de pertenecer al renglón de la economía informal, o a reinsertarse nuevamente en el mercado laboral mediante programas de colocación externa. (Romero García, 1992).

Adicionalmente, muchas empresas se encuentran evaluando e incorporando herramientas para ordenar, clarificar y gerenciar de mejor manera sus costos, sus procesos y sus mismas estructuras (organizaciones planas e interconectadas). Terminologías como el "redimensionamiento organizacional, contratación externa de procesos de apoyo, colocación externa de personal y rediseño de procesos de negocio" están en pleno proceso de aprendizaje, mediante la evaluación y adaptación en su ejecución, de acuerdo a nuestra realidad cultural.

En segundo lugar, los procesos de producción y de servicios se han expandido a nivel mundial; con una connotada competencia por los costosos recursos de capital, tiempo, gente, equipos y materiales, información y conocimientos. La competencia mundial desconoce fronteras en una sociedad de adversarios (la guerra de las colas es un ejemplo), Drucker (1980). Ello ha contribuido a enfatizar la orientación a la satisfacción de los requisitos del cliente, instrumentando tecnologías tropicalizadas y en algunos casos propias, de calidad y productividad; flexibilización y rápida capacidad de respuesta del proceso productivo en una economía de apertura global.

En tercer lugar, esto ha contribuido en un marcado énfasis en la utilización de la tecnología en el campo de la informática, la cual pone a disposición abundante información a bajo costo que ha incidido en la acelerada automatización de la producción y los servicios; así como a una mayor difusión de los conocimientos de información y sistemas.

Ante esta situación, diversos autores establecen un conjunto de categorías para describir las características de la organización actual y las de la nueva empresa, en la cual estaremos conduciendo nuestros propios destinos y los del país como nación dentro del contexto mundial:

 

Categorías

Organización Actual

Nueva Empresa

Estructura

Jerarquía

Plana

Alcance

Interna/cerrada

Externa/abierta

Recurso principal

Capital

Personas/información

Estado

Estable

Dinámico/cambiante

Punto central

Directivos

Profesionales

Motivadores

Premio/castigo

Compromiso

Dirección

Control administrativo.

Auto-administración

Bases de acción

Control

Empoderamiento

Motivación. Personal

Satisfacer superiores

Logros en equipo

Aprendizaje

Trabajos específicos

Múltiples capacidades

Compensación

Posición jerárquica

Nivel de competencia

Relación

Competitiva

Cooperativa

Actitud

Indiferencia

Identificación

Exigencias

Administración. Dominante

Liderazgo

Fuente: Tapscott, D.; Caston A. (1995). "Cambio de Paradigmas Empresariales". Edit. MacGraw Hill, México.

 

La importancia de las iniciativas para instrumentar y mantener un proceso de ITE  (inteligencia tecnoeconómica) dirigidas al logro del éxito empresarial e institucional se fundamentan en su contribución a:

a. Desarrollar, mejorar e innovar los procesos productivos y los servicios de manera tal de consolidar la capacidad de la organización de perdurar en el tiempo; es decir, contribuir con la viabilidad de la empresa.

b. Mantener la estabilidad de la empresa en un estado de situación de alta turbulencia ambiental, mediante la reducción de incertidumbre en una actualización progresiva y continúa de sus estructuras (estrategias, objetivos, políticas, normas y esquemas organizativos entre otros).

c. Competir exitosamente por la obtención y disponibildad de recursos: capital, tiempo, equipos y materiales, gente, información y conocimientos. Ventocilla E., Alfonso R. (1995).

Ahora bien, las empresas deberán desarrollar una serie de capacidades que brindan el soporte de los aspectos mencionados y de acuerdo a Cubillo (1991), estas comprenden:

Una capacidad de percepción de los factores del ambiente externo; es decir, el desarrollo de mecanismos que permitan detectar y evaluar, con suficiente anticipación, las oportunidades y amenazas para la empresa. Esto incluye por ejemplo, la capacidad para dar respuesta a interrogantes tales como: Qué están haciendo los competidores y qué son capaces de hacer; Cuáles son las premisas o suposiciones bajo las cuales ellos operan; Cuáles son las probabilidades de que ocurran nuevos desarrollos en el campo tecnológico, para qué fecha y cuál será su impacto en el sector.

Una capacidad de percepción de los factores del ambiente interno, tales como el clima organizacional, la situación financiera y la capacidad de endeudamiento de la empresa, las habilidades y destrezas de los activos humanos y sus necesidades de formación y entrenamiento y otros, los cuales determinan en gran medida, las debilidades y fortalezas de la empresa o institución.

Una capacidad para anticipar la probabilidad de escenarios, la evolución de problemas y de las soluciones asociadas.

 

 

 

Planificación estratégica avanzada

 

Las estrategias representan la definición de acciones y asignación de recursos con la intención de obtener objetivos amplios. Su propósito en los nuevos tiempos se orienta, además de determinar y comunicar a través de un sistema de objetivos y políticas mayores, una descripción de lo que se desea que sea la empresa, la intención de quienes planifican y para quien lo hacen: El cliente.            

la Planificación Estratégica debe enfocarse como “el esfuerzo sistemático, formalizado y cuantificado por el que una organización establece sus propósitos, objetivos, políticas y estrategias básicas, para desarrollar planes detallados con el fin de poner en práctica dichas estrategias y políticas y así lograr un diseño acucioso, completo y preguiado de los objetivos y propósitos básicos y complementarios de la empresa”.

 

Lo importante en este caso es la generación de una estrategia formal y completa (“planificada” y detallada), rigurosamente contrastada con modelos, ojala cuantificables, para diagnosticar y desarrollarla metódicamente. 1) Una identificación sistemática de las oportunidades y peligros del entorno y de la fortaleza y debilidades de la empresa con todos los datos y antecedentes necesarios. 2) Un proceso continuo para establecer metas generales organizacionales (filosofía de empresa); definir estrategias y objetivos y sub-objetivos en una malla desarrollada, y planes o proyectos detallados para asegurar su implementación. 3) Una actitud y un sistema formal con planes estratégicos, programas dependientes a mediano plazo, y presupuestos y planes operativos a corto plazo. Todo ello permitiría planear con casi “absoluta certeza, estratégicamente, y con ello obtener el éxito”.

 

 

 

 

 

 

Infografia:

 

Pagina 1:

 

http://www.revistaespacios.com/a97v18n03/30971803.html

 

Pagina 2:

 

http://www.rbl.net/downloadables/TraduccionConferencia_LaProposiciondeValordeRRHH.doc

 

Pagina 3:

 

http://www.icesi.edu.co/~cdee/innovando/anteriores/20/editorial.htm

 

Pagina 4:

 

http://www.monografias.com/trabajos10/gere/gere.shtml

 

 

 

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