
Si se parte de que la palabra Doctrina, proviene
del del latín doctrina, se puede entender que significa
un conjunto coherente de enseñanzas o instrucciones que pueden ser: un cuerpo
de enseñanzas basadas en un sistema de creencias, principios o posiciones
respecto a una materia o cuestión determinadas y/o una serie de enseñanzas
sobre una rama de conocimiento o de ciencia concreta. También podría definirse
doctrina como un sistema de opiniones o postulados más o menos científicos,
frecuentemente con la pretensión de posesión de validez general. Como ejemplos
se tienen: las doctrinas religiosas, científicas, militares o políticas.
Si se trata de
postulados que se asumen como válidos, las doctrinas son muy útiles en aspectos
religiosos y militares, pero difícilmente en una organización empresarial
moderna. Tan es así que considero que las famosas “cinco fuerzas” de Michael
Porter según lo cual quedaron obsoletas. Hoy, el análisis estratégico gerencial
debe enfocarse de modo dinámico. Anteriormente y con los enfoques tradicionales
el Análisis estratégico estático se realizaba sobre una realidad dinámica, lo
cual se considera hoy día una fórmula
destinada al fracaso. Porter (1979),
introdujo el concepto de las “cinco fuerzas”, que revolucionó el pensamiento
estratégico al sostener que la performance de una
empresa depende críticamente de las características de la industria en la cual
compite. Sin embargo, trabajos más recientes (incluyendo uno elaborado por el
propio Porter) relativizan la importancia de las condiciones competitivas
prevalecientes en la industria y reconocen un rol más relevante a cuestiones
inherentes a la propia organización.
Es allí donde toman
relevancia los denominados recursos estratégicos de una empresa, de la teoría
de “Visión de la firma basada en sus recursos”, o RBV por sus siglas en inglés.
Según esta teoría, de todos los recursos que forman una empresa, existirá un
subconjunto de ellos (llamados "estratégicos") que por sus
características particulares serán capaces de generar un rendimiento superior y
sostenido en el largo plazo. Un recurso estratégico es difícil de imitar o
sustituir y se encuentra bajo el control exclusivo de la firma. Es difícil que
los competidores puedan contar con algo parecido. Entre los "recursos"
se incluyen también intangibles como la calidad, la imagen, la moral del
personal, la capacidad del management, etc.
Conforme a esta teoría, para obtener un
rendimiento superior, las empresas deberían abocarse al diseño de una
arquitectura apropiada para sus recursos estratégicos, para que éstos puedan
funcionar y desarrollarse en forma armónica. Sólo así se podrán generar las
condiciones necesarias para alcanzar una ventaja competitiva sustentable en el
largo plazo.
Para lograr esto es
necesario desarrollar el Pensamiento estratégico y competitivo. En los negocios
como en la guerra, el objetivo de la estrategia es poner a nuestro favor las
condiciones más favorables, juzgando el momento preciso para atacar o retirarse
y siempre evaluando correctamente los limites del combate. Sun Tzu, en el Capítulo VIII (Las Nueve Variables), versículo
9, de su libro El Arte de
El punto de partida del pensamiento estratégico es comprender que
el cerebro humano, que es la herramienta que vamos a usar en el proceso, no se
basa en el pensamiento lineal. Lo segundo es aceptar, que la receta para
alcanzar el éxito en la ejecución de la estrategia, consiste en combinar el
método analítico con la flexibilidad mental para aceptar que la lógica de la
estrategia es paradójica.
El pensamiento estratégico no es precisamente un conjunto de
teorías, sino un punto de vista: es el punto de vista del estratega de los
negocios que ve el mundo de modo diferente. El estratega ve las actividades de
los negocios tal como se desarrollan en el mercado competitivo, no como las
entiende la gerencia. El estratega ve la empresa desde el exterior, cual si sus
actividades internas se proyectaran en una gran pantalla por medio de una
linterna mágica situada en su centro. Ello, en contraste con el gerente
operativo, quien tiende a ver la empresa de adentro hacia afuera. Cambiar el
punto de vista propio es esencial para el desarrollo del pensamiento
estratégico. El punto de partida más lógico quizá sea la definición de la
estrategia competitiva en si.
La estrategia competitiva tiene como
propósito definir qué acciones se deben emprender para obtener mejores
resultados en cada uno de los negocios en los que interviene la empresa. Tema
que en esencia nos lleva a plantear qué productos se deben manejar y qué
características deben reunir para aspirar el éxito.
En cierto sentido el producto juega un
papel de enlace entre oferta y demanda, por lo que el éxito al que se hace
referencia está condicionado por la capacidad de la empresa para superar a la
competencia y desde luego, por la bondad del producto desde la perspectiva del
cliente. En estos términos, la concepción de la estrategia competitiva descansa
en el análisis de tres partes clave:
Sector industrial: Naturaleza de los rivales y capacidad
competitiva
Mercado: Necesidades y preferencias del consumidor
Perfil del producto: Precio, calidad, servicio, etc.
Infografía
http://es.wikipedia.org/wiki/Doctrina
http://www.aeca.es/pub/documentos/po9.htm
http://www.deguate.com/infocentros/gerencia/mercadeo/mk8.htm
http://infolac.ucol.mx/documentos/politicas/10.pdf
http://www.ucsur.edu.pe/general/propuesta.asp
http://www.emexico.gob.mx/work/resources/LocalContent/9840/1/temaIV.html
http://www.monografias.com/trabajos25/estrategias-competitivas/estrategias-competitivas.shtml