Cuando en 1834 el Gobierno de Rosas dispuso abrir un camino recto por el centro de la que fuera la quinta de don Carlos Dos Santos Valente, comenzaba a gestarse lo que hoy se conoce como el barrio de Almagro. El nombrado Valente, rico comerciante de origen portugués era propietario, entre otros muchos bienes, de un quinta ubicada entre las actuales Virrey Liniers, Billinghurst, Avenidas Díaz Vélez, Medrano, Castro Barros e Hipólito Yrigoyen. Esa quinta fue adquirida en 1809 por Juan Bautista Ferreyra habiendo sido embargada tiempo después (1812) quedando como depositario Miguel Marín, vecino de la zona. Al abrirse dicho camino recto, que venía a reemplazar lo que en ese tiempo era el Camino Real de Oeste, cuyo recorrido en esta parte de la ciudad era la actual Avda. Hipólito Yrigoyen, quedó definitivamente trazada la Avda. Rivadavia. Como consecuencia de la apertura de ese camino la mencionada quinta quedó dividida en dos partes; la norte la adquirió el 28 de septiembre de 1839 Julián de Almagro. |