ENTRE DOS VALLES: GENAL Y GUADIARO.

José Antonio Gómez Leal

(29 - Enero - 2000 Sábado)

km. 38. Gaucín
km. 34,500. Desvío a Benarrabá
km. 32. Puerto del Espino
km. 30. Algatocín
km. 27. Desvío a Benalauría
km. 25. Benadalid
km. 19. Atajate
km. 12. Puerto de Encinas Borrachas
km. 10. Desvío a Alpandeire

Recorrido total, ida y vuelta, 60 kms.

GAUCÍN

            Son las 12 de la mañana del día 29 de Enero de 2000. El día está soleado, pero las brumas del levante se observan sobre las montañas más próximas a la costa, Sierra Bermeja y Crestellina. Por el norte luce el sol. Gaucín está en el km. 38 de la A-369 que une Algeciras con Ronda. Mi objetivo es recorrer los 30 kilómetros de esta carretera mientras crestea entre los valles del Río Guadiaro y del Río Genal. Así que sitúo mi punto de partida en esta leyenda:

   Esta villa de origen romano, se asienta en los arrabales de lo que fue en su día fortaleza musualmana y hoy castillo de El Aguila, a caballo entre los frondosos valles de los ríos Genal y Guadiaro.
   De clima benigno, aguas abundantes y saludables, este pueblo fue desde antiguo testigo de memorables sucesos históricos: la muerte de Guzmán el Bueno, las rebeliones moriscas, la resistencia heroica contra los invasores franceses, guerras carlistas, etc.
   En la actualidad, amabilidad de sus gentes, la gastronomía, sus paisajes montaraces, la genuina arquitectura popular de que hace gala y sus fiestas del Santo Niño, el toro de cuerda, La Virgen de las Nieves y la Romería del "Asalto del Cura" hacen de su visita una experiencia inolvidable.

            Y empiezo a pedalear rumbo NE teniendo el Castillo del Aguila a mi derecha y Cortes de la Frontera, a lo lejos, por mi izquierda.  La ascensión no es excesivamente dura lo que me permite ir contemplando el paisaje profundo del Valle del Genal. Me acompañan alcornoques, algarrobos, pinos y entre ellos destacan su blancor rosáceo algunos almendros. Siempre el castillo a la espalda, del que me voy separando poco a poco. A lo lejos, por la derecha, sobre las nubes, las altas cumbres de Sierra Bermeja coronada de antenas. 

            A los 4 kms. carretera llanea y aparece el cruce de Benarrabá indicado por un muro de mampostería con esta leyenda: 

BENARRABÁ
"Corazón del Genal
Iglesia s. XVII
Alojamientos
Gastronomía
Vistas panorámicas

Benarrabá estará a 3 km. hacia la derecha en pronunciada pendiente. 

PUERTO DEL ESPINO

            El Puerto del Espino, con 780 m. está en el km. 32. Se llega a él en suave pendiente. Allí, en el cruce a la izquierda con la carretera que indica 14 kms. a Cortes, está la Venta Solera. El Puerto del Espino bien merece un alto en el camino para contemplar las magníficas vistas panorámicas. En primer lugar, a la derecha, justo debajo del ciclista globero, Benarrabá, con su iglesia, su torre, y su casería colgado de la ladera del monte. Desde él y hasta abajo por donde corre el Genal, el verdor es intenso. Al otro lado del Genal, Genalguacil y Jubrique. Más a lo lejos, al frente, Faraján, Cartajima y Alpandeire. Y sobre ellos las cumbres nevadas de la Sierra de las Nieves. 

            Sólo 2 km. más abajo, siguiendo nuestra ruta, Algatocín.

 

ALGATOCÍN

            Algatocín está en el km. 30. Es la una menos diez del medio día. Lo destaco porque destaca su torre ocre sobre el blancor intenso de sus paredes encaladas. La torre está recién pintada y sobre ella una cúpula semiesférica forrada de cerámica azul oscuro. 

            De Algatocín al cruce de Benalauría hay 3 km. Y en el cruce está la Fuente de la Encina.

BENALAURÍA

Pero Benalauría, como antes dijimos de Benarrabá, se aparta de la carretera 3 km. en pronunciado descenso. En esta localidad son famosas las fiestas de moros y cristianos que diferentes cerámicas sobre las paredes nos recuerdan con detalle. 

  La fiesta de moros y cristianos es quizá la más popular de Benalauría. Se celebra todos los años el primer domingo de agosto en honor de Santo Domingo de Guzmán. 
  
Basadas en los acontecimientos históricos que tuvieron lugar aquí en la Sierra, en la época de la conquista, los vecinos se dividen en dos bandos y convenientemente disfrazados, comienza la representación. 
  
Este gran teatro popular se desarrolla en el Llano de la Fuente donde tiene lugar la decisiva batalla.
   Los vecinos y visitantes que ese día son hallados sin disfraz deberán pagar un rescate, recibiendo a cambio su copita de aguardiente
.

BENADALID

            Cuando vamos cayendo sobre Benadalid se ve todo el pueblo completo, es casi como una vista aérea. En el centro del pueblo, la plaza, la iglesia y la torre. En las afueras, como guardián del Genal y de su valle, el castillo que es muy pequeño y que su recinto es el cementerio. 

            En la iglesia de Benadalid aparece esta leyenda sobre la pila del agua bendita:

   El día 19 de junio de 1887 fue solemnemente consagrada esta Parroquia de San Isidoro de Benadalid con todas las demás de la diócesis de Málaga al Sagrado Corazón de Jesús siendo cura ecónomo D. Francisco Romero Gil.

            También en Benadalid son famosas las fiestas de moros y cristianos. Este es el texto que sobre el tema aparece en Internet.

FIESTAS DE MOROS Y CRISTIANOS EN BENADALID

Texto: Francisco Gutiérrez García (1998)

El origen de estos festejos se pierde en el pasado. Con toda seguridad surgen tras la expulsión de los moriscos en 1570. Se conservan restos de la obra en papel sellado de 1773 y en su totalidad copias del siglo pasado y del presente. La más conocida es una edición de 1939, en Larache, realizada por D. Tomás García Figueras. Le facilitó el texto D. Isidoro Sánchez Vega que recogió de boca de antiguos personajes los distintos 'parlamentos'.

El tono de la obra es netamente popular, escrita en su mayoría en romance con interpolación de otras estrofas. Su corte tiene carácter clásico notándose la influencia de los escritores del Siglo de Oro. Como cosa viva sufre a través del tiempo intercalaciones de estrofas alusivas a hechos relevantes.

Varias son las razones que acaso propician el nacimiento de esta maravillosa fiesta: Una alerta, dada la proximidad de la costa, a posible invasión turca, exponente de la victoria del cristianismo sobre el islamismo; Un homenaje al Patrón S. Isidoro y un motivo de participación colectiva en un divertimento o fiesta.

En realidad creo que subyace un deseo ferviente de convivencia entre pueblos, un respeto a los que forjaron la villa y un anhelo de paz solidaria.

El escenario, nuestro orgullo y joya, es la explanada limitada por el castillo y la magnífica estación pétrea del Calvario.

La acción se desarrolla alrededor de una invasión turca y dura dos días. En el primero vencen los moros y el segundo termina con el triunfo absoluto de los cristianos y la conversión de los infieles.

Se organiza la procesión del Patrón. Las campanas, la música y las tracas ahogan los comentarios y los rostros se iluminan con la luz de una sonrisa.

            Banadalid goza de buena fama gastronómica. Los Labraos está a la izquierda de la carretera y La Solana está a la derecha. Junto al primero han construido una pequeña ermita a la Virgen de la Candelaria. No es que exista en Benadalid ninguna tradición en relación con esta virgen, es que la dueña de la finca donde está situada tenía ese nombre y sus hijos han querido recordarla construyendole la ermita. Mientras se sube a la ermita han colocado distintos azulejos con pasajes bíblicos. Desde la puerta de la ermita el paisaje corta el aliento, como dirían los ingleses, y todo él está dominado por la Sierra de las Nieves. A nuestra espalda queda la sierra rocosa cortada a pico.

ATAJATE

             A Atajate llegamos cuando la carretera aún no ha marcado el km. 19. Entre el kilómetro 20 y 10, a nuestra izquierda sale un desvío que conduce a Jimera de Líbar, 5 km. más abajo, casi en el río Guadiaro.

De Atajate destaca sobre todo su iglesia y su torre, a la izquierda de la carretera, que dan la sensación de demasiado grande para un pueblo tan pequeño. La mayor parte de Atajate está a la derecha de la carretera que va ascendiendo hasta la roca en que se encuentran los restos, muy escasos, de lo que fue su castillo. 

            Una vuelta por sus calles bien cuidadas, pocas calles, pocos jóvenes, casi todos son mayores. La Plaza de la Constitución está en el centro de Atajate, y en el centro una cruz de piedra sin ninguna inscripción. Sobre las paredes estas inscripciones en cerámica añoranza de otros tiempos:

CALLE ALPANDEIRE

    Estas sierras abruptas e inaccesibles, fueron desde antiguo guarida de bandidos y salteadores que econtraban en ellas escondite y descanso después de sus fechorías.

    Cuando la necesidad les apremiaba, acostumbraban a hacer salidas esporádicas a los pueblos, cortijos y caminos del entorno para saquearlos y hacer acopio de provisiones.

    Las autoridades de Atajate, por abril de 1817, tomaron una firme resolución "en orden a la persecución, captura y exterminio de los malhechores que infestan los caminos, especialmente los de la partida nombrada de los Niños de Écija" y fue la de formar una Partida de Voluntarios que, convenientemente armados hicieron frente a los bandidos "que les habían invadido, quemado el pueblo y bienes que había en él"

CALLE LAS MATEAS

    Cuando la filoxera, allá por el siglo pasado, arruinó los viñedos de esta comarca, los olivos vinieron a ocupar las tierras dejadas por aquellos.

    El laboreo del terreno, el vareo, la recolección de la aceituna mediante la presión de grandes vigas de castaño daban como fruto un líquido de excelente sabor y aroma inigualable.

    En la actualidad, la producción de este condimento culinario ha decrecido mucho debido al abandono progresivo que han sufrido los campos tanto por la emigración de los más jóvenes, como por lo agreste del relieve.

    Por otro lado, sin embargo, nos ha quedado su grato recuerdo en una gastronomía en la que el aceite de oliva sigue siendo un elemento imprescindible. 

            En la entrada de Atajate hay un muro con el plano del término en el que se lee lo siguiente:

ATAJATE

     Los restos prehistóricos hallados en su término, las monedas romanas y las ruinas de la torre defensiva de Santa Cruz nos hablan de la antigüedad en que estas tierras fueron pobladas por sucesivas civilizaciones.
     Testigo de las rebeliones moriscas, de la colonización cristiana y de la lucha contra los franceses, los vecinos de Atajate mostraron siempre su valor y arraigo a una tierra que si bien es áspera y dura, nunca negó sus frutos a quienes la trabajaron

        Saliendo de Atajate, a nuestra izquierda están los lavaderos, corriendo el agua. En la acera opuesta, la piscina municipal y zona deportiva.

            A partir de Atajate toca ascensión. Ni dura ni suave, pero no deja de subir, y ya se sabe, cuando no se deja de subir, llega la fatiga. Pero los paisajes van compensando. A nuestra derecha el profundo valle, a nuestra izquierda la encrespada sierra de torcas. Y el ciclista se concentra en su oficio, pedalear y comtemplar, mientras por su mente van fluyendo variados, variopintos y agradables pensamientos. Sigo subiendo hasta el km. 15 donde parece que se corono el puerto. 

            A partir de aquí cambia el paisaje. Es una hondonada agreste y pedregosa, sin vegetación, azotada por los vientos del norte. Hoy, menos mal, no hace viento, pero miembras se desciende suavemente, el viento es frío. De nuevo, sintiendo la soledad que impone el paisaje, se asciende hasta el km. 12 donde hay un indicador que dice

1.000 puerto de
Encinas Borrachas

            El ciclista sigue aún dos kilómetros más adelante, sintiendo la soledad grandiosa que imponen estos paisajes sin cobijo hasta el km. 10 donde está el desvío con estos indicadores

Alpandeire 10à
Faraján 14
à

Gaucín 29 à
Algeciras91
à

Juzcar 16 à

 

ß 7 Ronda

Y desde aquí el ciclista da media vuelta y vuelve al punto de partida después de haber repuesto fuerzas con un bocadillo de jamón, sentado al sol, contemplando el paisaje y resguardado del viento frío del norte. 


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