Pensé en hacer un totem em mi parque,
jugando a ser cherokee de diez años.
En un acre mis tierras se achicaron,
y no temo al colt que era de John Wayne.

Las praderas, los montes y los valles
donde, niño, jugaba divagando,
toda la vida me han acompañado,
en las de otros, o en mi propia cárcel.

Yo siempre tuve el oro imaginario,
que no sufre codicia ni desgaste,
que no pesa y se lleva a cualquier lado,

y aqui se quedará, para más tarde;
cuando ya ausente, habré dejado algo,
más que mis pobres huesos miserables.

Dedicada con mucho cariño a mi hermano Miguel y Primo Ricardo


©Jaez Jarbas
08/05/2005















Home | Contacto | Indice | Libro de Visitas | Quien somos
Poemas Lunfardos




Copyright© 2005 www.jaezjarbas.com
Não é autorizada a reprodução dos textos da autor
Derechos Reservados -All Rights Reserved
Pagina optimizada con resolucion de 800x600

Webmaster


Hosted by www.Geocities.ws

1