| Eran sus besos más dulces que la miel, eran sus dedos más suaves que un visón, acariciaba mis senos y el botón de Venus rea, fetén, en el vaivén. Ningún cafisho me hizo tan mujer, nunca grité de placer por un chabón, mordiendo así la catrera y el colchón, ni sufrí tanto al najarse mi beguén. Nunca más, de la sabiola hasta los pies, mi piel de grela de ese modo estremeció intensamente, totalmente, un ser. Hoy estoy seca, biabada y bien fané, hoy soy costiya de un fioca y ya crepó el deseo, que se fue con mi Raquel. ©Jaez Jarbas 10/06/1994 Home | Contacto | Indice | Libro de Visitas | Quien somos | Enlaces Poemas Lunfardos Copyright© 2004 www.jaezjarbas.com Não é autorizada a reprodução dos textos da autor Derechos Reservados -All Rights Reserved Pagina optimizada con resolucion de 800x600 Webmaster |