Entrevista
con Joe Broderick, escritor,
habitante del Barrio y vecino de uno de los pocos Eucaliptos Pomarrosos que existen en Bogotá.
Dentro de los personajes ilustres
del Barrio, podemos decir que este Irlandés de
nacimiento pero Colombiano de corazón y Macareno por adopción, ha vivido en el
Barrio por cerca de 20 años y nos entrega unas vivencias contemporáneas, complementando así la Historia
del Barrio.
¿Cómo llegaste al Barrio Joe?
Yo buscaba un estudio. Como
yo vivía en la Calera necesitaba un
sitio en Bogotá y como tenía amistad con los de Oicos
(los constructores del Edificio Persépolis), ellos me
consiguieron este apartamento. Me gusta o vivir lejos de la ciudad o en el
centro de ella. Como tengo casa en la Calera, es muy fácil por la Circunvalar
llegar a todas partes.

¿Porque te gusta La Macarena?
Me gusta este sector porque
esta bien conectado. Estoy a media cuadra de la Circunvalar, voy al norte y en
menos de media hora estoy en la casa de campo de la Calera. Yo no conozco
ningún sitio en el mundo donde pueda vivir en pleno monte y estar a media hora
de una capital con mas de 8 millones de habitantes.
Uno sale para Choachi y en 10 minutos está en el
campo. Este barrio esta en un punto donde uno puede
salir para el centro, para el norte,
para el sur en segundos. Muy bien conectado. Además aquí uno esta alto. A mi no
me gustan las Torres, yo no podría vivir en un piso 20, es la sensación de no
estar sobre la tierra pero como buen Capricornio que soy, también tengo que
estar en lo alto y aquí estoy en lo alto con muchos pajaritos y aire muy puro,
a media cuadra del cerro.
¿Quiénes crees que habitan
en la Macarena?
En el sector veo tres grupos
humanos viviendo armoniosamente. Uno es el grupo de los originarios de muchas
generaciones. El barrio se constituyó como para acompañar a la Plaza de Toros y
los viejos habitantes del barrio tienden a ser muy aficionados a los toros. Yo
siento que aquí y en la Perse hay gente muy
aficionada por eso el nombre de la Macarena. Toda la familia de la tienda de la
esquina es un ejemplo. Ellos cierran la tienda en temporada taurina.
Hay la gente joven de la Distrital que siempre está en las calles y le da un toque,
un ambiente de juventud al barrio. Por eso uno perdona esos juegos con la policía
de tirar petardos y los policías tirar gases lacrimógenos y todos nos ponemos a
llorar y no se puede salir a la calle sin llorar, sin lágrimas. (risas).y los viernes en la tarde todas las calles están
llenas de muchachos y muchachas enamorados tomándose sus polas,
rico. (Risas)
Y el tercero es el de los
artistas, periodistas, fotógrafos, gente de la tele, los medios, toda la gente
de las Torres, todos ellos son los que dan otra dimensión al Barrio, un
ambiente de clase media artística. Está también el ambiente nocturno, el de los
restaurantes hacia los fines de semana. Esta Macarena tiene muchos ambientes
que viven paralela y armoniosamente y todos son agradables. No?
Creo que la gente vieja del
Barrio es una minoría pero la hay. Hay gente que lleva varias generaciones y
llevan la historia del barrio y los demás somos unos aparecidos, pero yo que
llevo casi 20 años de aparecido me siento como parte del Barrio.
¿Qué atrae a los artistas al
Barrio?
En general los artistas se
aburren en suburbia, en Cedritos, en apartamentos
igualitos, conjuntos cerrados, allí no hay ambiente humano manejable. Los
barrios nuevos son anónimos.
¿Qué hay aquí en el Barrio?
Aquí hay ambiente como de
pueblo. Uno sale a la calle y la gente es conocida. Hasta la Iglesia da ese
toque de pueblo. Los domingos me despierta la campana convocándome a Misa que
no voy pero me gusta que me convoquen (risa).
¿Entonces en el Barrio no
pasa lo que en muchas partes que no se conoce uno con el vecino?
Muy poca la gente que no
conozco en el barrio y los que no me conocen a mi aunque yo no los conozca,
pero ellos me distinguen como soy tan viejo y soy como un personaje, el
escritor con la cachucha.
Aquí hay mucho encuentro y
en parte es por los restaurantes. Al restaurante cubano Ilhe
Habana, llegan los profesores de la Distrital, a los
Cauchos llega otro grupo de amigos o abajo en la 4ª, La casa de la Abuela, hay un
ambiente muy familiar, acogedor, como en La Frontera y otro sitio de reunión es
Vázquez y Cebollas en la tradicional Colina de la Deshonrra
donde tuvieron en una época sus estudios Hernán Días, el conocido fotógrafo y el
famoso pintor cartagenero Grau.