FUNDACIÓN “FRONTERAS ARGENTINAS”;
motivos, origen y antecedentes de su creación.
Para referirnos al origen de la Fundación “Fronteras Argentinas”, es necesario hacer previamente una breve referencia a la Institución que le dio el apoyo para reunirse en un lugar apropiado y facilitarle los medios mínimos necesarios para su desenvolvimiento inicial. Se trata del Círculo de Gendarmería Nacional, entidad mutual que agrupa a Oficiales de todas las jerarquías, tanto en actividad como en retiro, que ha sido tradicionalmente el lugar de tránsito y de encuentro en almuerzos o reuniones, no sólo del personal radicado en Buenos Aires, donde tiene su sede, sino también del personal superior que viaja desde sus distintos destinos del Interior para alojarse por razones de servicio, de salud, cursos, vacaciones y otras.
Es por ello que un reducido número de Comandantes Generales retirados, que ocasionalmente se solía reunir para compartir un almuerzo u otras reuniones, tenían la oportunidad de encontrarse con algunos titulares de las Jefaturas de Agrupaciones y Escuadrones que ejercían el cargo en zonas de frontera, quienes comentaban el estado de postergación que sufren las comunidades asentadas en esas zonas comparadas con otras de nuestro país.
Por otra parte también trascendían los numerosos problemas para la conducción de las Unidades, ya sea para la radicación de las familias del personal destinado, la carencia de viviendas, el elevado nivel de inflación especialmente en las Provincias más australes, las insuficientes partidas para gastos funcionales, las cuestiones de límites muchas veces originadas en la falta de asentamientos poblacionales en grandes distancias y muchas otras que sería largo enumerar.
Es así como a principios del año 1985, el mencionado grupo de Comandantes Generales Retirados, receptor también de algunas inquietudes puntuales que provenían especialmente de la Provincia de Santa Cruz, comenzó a reunirse periódicamente para cambiar ideas y considerar cual sería la manera más conveniente para colaborar, aunque sea en una forma mínima pero permanente, para realizar acciones tendientes a revertir la situación de aislamiento y marginación de ciertas poblaciones y para colaborar en el apoyo institucional que recibe el Gendarme y su familia, que sufren los problemas de desarraigo.
La idea general era organizarse para plasmar una auténtica vocación patriótica y de servicio, de quienes durante varias décadas transitaron por alejados destinos donde tuvieron la oportunidad de conocer en el terreno los problemas que afectaban a la soberanía nacional, las necesidades en zonas inhóspitas y núcleos poblacionales fronterizos, problemas de éxodo poblacional, de educación, de salud y nutrición y otros de índole socio-económica y cultural, que demostraban una falta de integración con el resto del País.
Estos temas y otros que posteriormente fueron señalados en su Estatuto, constituyeron las principales preocupaciones del referido Grupo, por lo que se dispusieron a conocerlos mejor, difundirlos, despertar inquietudes en autoridades e Instituciones y brindar toda clase de apoyo espiritual y material en la medida de lo posible, sin ideologías políticas, sin intereses personales, sin fines de lucro y basados en auténticos valores de nuestra nacionalidad y principios sanmartinianos.
Las reuniones preliminares se prolongaron durante gran parte del año. No fue muy sencillo aunar ideas de los seis integrantes que componían el referido Grupo, ya que cada uno tenía sus ideas propias que en forma progresiva las iban exponiendo, hasta llegar a la conclusión que era necesario crear un órgano con personería jurídica, para poder obrar y expresarse en forma independiente, sin comprometer a los mandos institucionales en cuanto a gestiones, pedidos, publicaciones en los medios, etc.
Previa interiorización de las normas referidas a Sociedades Civiles y con el debido asesoramiento profesional, se decidió crear la Fundación “Fronteras Argentinas”, bajo el lema “Argentina, ad-límina” que significa “Argentina hacia las Fronteras”, sugerido por un sacerdote allegado y consejero espiritual del Grupo, quien en algunas ocasiones llegaba desde la Pcia. de Santa Cruz con nuevas inquietudes.
Una vez adoptada esa decisión, se realizaron numerosas reuniones para elaborar un plan de acción que contenga la especificación de tareas previas necesarias para crear la Fundación y lograr su personería jurídica, principalmente la definición de los propósitos de la creación y la redacción de un proyecto de Estatuto, que se concretaron luego de numerosas reuniones y un gran esfuerzo por parte del Grupo inicial, ya que en el avance del tratamiento surgían temas que merecían una especial atención por el estado militar que conservan sus integrantes aún en situación de retiro y consecuentes regímenes especiales, que la diferencian de una Entidad integrada solamente por Civiles.
Al término de las tareas señaladas, se resolvió desarrollar una exposición informativa ante todo el personal superior de GN en el grado de Comandante General en situación de Retiro y solicitar su adhesión como Miembros Fundadores, en una nueva reunión prevista para el 28/11/85.
En la fecha mencionada, se concretó la reunión constitutiva de la Fundación, labrándose el acta correspondiente, que fue firmada por todos los presentes y cuyos nombres obran en los archivos de la Entidad, en carácter de Miembros Fundadores. Dicha acta contiene la aprobación de los propósitos y Estatuto de la Fundación, como así también la designación de los integrantes del Consejo de Administración, cuyos cargos principales fueron cubiertos por el Grupo inicial más tres vocales propuestos durante la reunión. Además se otorgó poder legal al Presidente y Secretario elegidos, para gestionar ante la Inspección General de Justicia de la Nación (IGJ) la personería jurídica.
Después de un período de receso, en los meses de marzo y abril del año siguiente y con la intervención del Escribano Don HORACIO ELIZALDE, quien lo hizo en forma gratuita y a título de colaboración, se cumplieron todos los requisitos formales para la presentación de la documentación aprobada durante la reunión constitutiva, más un plan de acción y las previsiones financieras para el año 1987 y la confección de fichas de los miembros del Consejo de Administración. Con todo ello, el 30/04/86 se inició en la IGJ el expediente letra C N° 9691 para gestionar la personería jurídica.
El referido plan de acción, contenía previsiones para la consolidación jurídico-administrativa, la confección de la situación base de la zona fronteriza, la difusión de los fines de la Fundación y la vinculación y coordinación con entes diversos orientados al desarrollo de dicha zona.
El 23/06/86 se elevaron a la IGJ una serie de modificaciones del Estatuto, para satisfacer requerimientos de fondo y forma provenientes del Departamento de Asuntos Legales del citado organismo.
El 24/09/86, se presentó un nuevo plan de acción con determinados requisitos formales y un anexo elaborado sobre bases presupuestarias preparadas por un Contador matriculado, a requerimiento del Departamento Contable de la IGJ. Para tal fin colaboró el Contador Dr GUSTAVO ROMÁN, quien brindó su colaboración a lo largo de muchos años en la certificación de los balances anuales preparados por la Tesorería, hasta que fue reemplazado por la Contadora Dra. MÓNICA SABATTINI, quien le dio continuidad a dicha tarea en la misma forma desinteresada y gratuita.
El 29/10/86, se satisfacen nuevas exigencias y finalmente el 18/12/06, por Resolución N° 000793 de la IGJ, se autoriza a la Fundación su funcionamiento como Persona Jurídica y se dispone la apertura y rúbrica de los libros reglamentarios.
Durante el transcurso de los prolongados trámites mencionados, el Consejo de Administración continuó haciendo numerosas reuniones para confeccionar una apreciación de situación base en sus componentes históricos, políticos, económicos, sociológicos, geográficos, etc., como así también aunar criterios acerca de los futuros pasos a seguir en su acción ejecutiva conforme a los propósitos, cuyos resultados se encuentran volcados en las sucesivas memorias anuales.
Fueron pocas las personas que se ocuparon en darle vida a la creación de la Fundación, pero muchas las que se fueron agregando progresivamente en carácter de Miembros Colaboradores, como así también numerosas entidades públicas y privadas que se sumaron al esfuerzo para cumplir con las finalidades vislumbradas por los Miembros Fundadores, cumpliendo acciones en beneficio de las fronteras, ya sea en forma directa o también otras en forma indirecta, que resultaron necesarias para recaudar algunos fondos y hacer conocer su patriótica y desinteresada labor. Estos conceptos y otros se irán difundiendo progresivamente en breves capítulos basados en los archivos existentes.
Finalmente, es un deber de la Fundación, destacar otras fuentes esenciales de inspiración que tuvieron sus Miembros Fundadores, que podemos mencionar en una muy apretada síntesis, como justa forma de recordación y valoración de actividades de “Acción Cívica”, materia en la cual Gendarmería Nacional fue pionera desde los albores de su existencia, muchas veces ignoradas o muy poco conocidas, a saber:
- Apoyo a las Escuelas Primarias, especialmente a las Escuelas de Frontera y establecimientos apadrinados por las Unidades del despliegue fronterizo, llegando en algunos casos a cubrir la carencia de escuelas y/o docentes.
- Acciones en favor de la salud, como por ejemplo las colaboraciones anuales para la vacunación de tribus indígenas, para evitar la propagación de epidemias.
- Servicio odontológico en las poblaciones más alejadas, para cubrir la carencia de profesionales, mediante los legendarios consultorios rodantes que recorrían las muy extensas zonas desérticas de la Patagonia y otras.
- Creación de la “Gendarmería Infantil” que agrupa a miles de niños, a quienes se les brinda la oportunidad de aprender distintos oficios o manualidades dentro de los cuarteles, a la vez que se van nutriendo de principios elementales que hacen a la educación y un modo de canalizar sus inquietudes, entusiasmo e incipiente vocación.
- Acción civilizadora en determinadas comunidades indígenas, procurando una progresiva capacitación para mejorar su modo de vida y ayudarlos a superar su estado de automarginación.
- La construcción de miles de kilómetros de caminos en la Provincia de Formosa, a cargo del entonces denominado “Equipo Caminero”.
- La aplicación por primera vez en el país del método de “Educación a Distancia”, a fin de facilitar la prosecución de estudios al Gendarme y sus familiares, como así también a otros jóvenes que no tenían posibilidades en el lugar de radicación, para lo cual fue necesario designar a personal superior para que realice un curso de especialización en España.
- La realización del Operativo “Marchemos a las fronteras”, que si bien se concibió en épocas más recientes, no fue menos novedoso, porque permitió el envío anual de representaciones de alumnos de Establecimientos Secundarios de las grandes ciudades hacia las Escuelas de Frontera, con la finalidad de realizar tareas concretas de mantenimiento de las mismas, pero que también permitió el conocimiento de las Fronteras de nuestra Patria a muchos jóvenes que no tenían noción del escenario geográfico al que concurrían y sirvió para establecer una corriente espiritual de acercamiento con la población adolescente que los recibió, que jamás olvidarán.
Por lo expuesto, podemos afirmar que dentro de la enorme cantidad de Fundaciones que han proliferado en los últimas décadas, la Fundación “Fronteras Argentinas” se distingue por su seriedad y transparencia de sus fines, que merece una especial atención y progresivo apoyo para su pleno desarrollo en beneficio de las dilatadas fronteras de nuestra Patria.