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El primer indicio de que algo
estaba apunto de pasar fue cuando, justo antes de que AJ le hiciera el amor,
Norma le golpeara el pecho con un sobre de condones. AJ se quedó mirando la mano
suave y cubierta de pecas que sostenía el sobre contra su pecho, para luego
mirar a Norma a la cara. Ella tenía una expresión en los ojos que decía
claramente, “No discutas,” y el moreno no tuvo otra opción que utilizar uno,
sintiendo el orgullo herido.
El segundo indicio se presentó demasiado pronto, a la mañana siguiente cuando
despertó para encontrarse solo en la cama. Por lo general, Norma y el se
quedaban un rato adicional simplemente abrazados bajo las sábanas, pero la
pelirroja no estaba y si el frío del otro lado de la cama era algo por lo cual
guiarse, ella llevaba largo tiempo fuera de la cama. Algo más que lo hizo sentir
que un cambio inminente se acercaba fue voltear y mirar el reloj. Era al menos
una hora antes de que, por lo general, Norma empezara a dar señales de vida.
Cuando bajó a la cocina, después de fijarse que Gabby no estaba dormida en su
cama tampoco, encontró a su esposa, vestida deportivamente y secándose la frente
con una toallita. Gabby estaba comiéndose una extraña mezcla de avena con banano
y Norma tenía frente a si un vaso de jugo de naranjas.
-Buenos días, amor.-lo saludó la pelirrooja, sonriente. AJ entrecerró los ojos
tratando de descubrir que era lo que pasaba pero ella parecía no notar algo raro
en el ambiente.
***
Se encontró con Nick mientras dejaba a Gabby en la guardería y el rubio parecía
estar pensando seriamente en algo.
-Hermano, ¿Estás bien?-preguntó AJ, desppués de despedirse de su muñequita. Nick
estaba en el auto, Caleb debería llevar adentro algo más de quince minutos.
-Entra al auto, Alex.-Nick le dijo, extrrañamente serio.
-¿Qué pasa?-el moreno tenía la vaga imprresión de que Nick estaba experimentando
la misma incertidumbre que él sentía.
-En realidad no estoy seguro… ¿Norma ha estado actuando de manera extraña
últimamente?-le preguntó el rubio.
-Eh…-AJ le confió lo que había pasado laa noche anterior y esta mañana y Nick
rió.- ¿Qué es lo gracioso?
-Eso mismo ha estado pasando en mi casa por más de una semana,-dijo el rubio
sacudiendo la cabeza.-Algo me decía que Jordana no podía hacer algo así sola.
-¿A que te refieres?-AJ estaba intrigadoo, esperando que Nick le dijera cual
sería la próxima etapa.
-Los condones los entiendo, después de ddos niños en tan corto periodo de tiempo…
Pero, si lo que dices es correcto, las mujeres andan a régimen.
-¿Qué?-AJ se sentía perdido.
-Espera a que el menú empiece a cambiar y me entenderás.
***
De hecho, esa misma tarde, el almuerzo lo sorprendió. Norma no comía pescado,
pero en la mesa había un salmón ahumado con papas al horno y una ensalada verde.
Norma le sonrió de manera encantadora y empezó a comer. Siguiendo su ejemplo, AJ
comió también y se puso alerta para el próximo cambio.
A media tarde, Norma iba con Jordana a recoger a los niños a la guardería y por
lo general, regresaba a casa con un frappe, con todo y crema chantillí, pero
esta vez tenía un té helado y Gabby tenía una galletita de avena en la mano, en
lugar de la preferida, chocolate.
Entendió lo que estaba pasando y si Nick tenía la razón, Norma lo dejaría solo
en la noche para irse al gimnasio. Al parecer Jordana había convencido a Norma
de que adoptaran un estilo de vida más sano y ahora no solo estaban las mujeres
a régimen, sino que el mismo Nick ahora debía levantarse dos horas antes de lo
normal para salir a correr con su esposa en la playa, para luego ser enviado al
gimnasio.
AJ no iba a esperar a que Norma diera el primer paso. La acompañaría en su
régimen empezando desde la mañana siguiente.
***
Para su sorpresa, cuando se despertó, Norma aún estaba en la cama, y no solo
eso, estaba profunda. Miró el reloj y vio que eran las ocho y media de la
mañana. Se les estaba haciendo tarde y Gabby ya debería estar despierta.
-Preciosa, despierta,-la llamó el morenoo, aguantándose la risa cuando Norma
escondió la cabeza en su pecho.-Se nos está haciendo tarde.
-Hmmm,- la pelirroja levantó la cabeza yy empezó a sentarse, pero cayó sobre la
cama con un gemido de dolor.
- ¿Estás bien?-preguntó AJ, algo preocuppado.
-No… me duele todo,-dijo ella con una riisita ahogada.- Estoy molida…
Con alivio, AJ le posó un beso en la frente.
-Gabby ya está despierta.-dijo él y Normma se obligó a ponerse de pie. Explotó en
carcajadas de solo ver a su esposa caminando cual robot en dirección al baño y
escuchando un “Ouch” a cada paso que daba.
***
-¿Alguien sabe como empezó esto?-pregunttó Kevin una vez estuvieron todos
sentados alrededor de la mesa.
Todas las mujeres habían estado en las mismas y necesitaban saber a quien
culpar. Estaban en la casa de los Carter, que era la más grande, para un
almuerzo preparado por las mujeres en honor al final del verano. Estaban
esperando a que las mujeres trajeran la comida, cuando Howie soltó a reír al ser
el único que vio la cara de alarma de Nick.
-¿Qué pasó?-preguntó Brian, mirando a Hoowie.
-Yo creo saber esto como empezó.-dijo Niick mirando la superficie de la mesa.
-Habla, pues.-lo urgió Kevin, que aunquee siempre había estado acostumbrado a la
rutina de ejercicios, ahora veía la carne cortada radicalmente de su dieta y la
falta de proteínas parecía haberlo afectado.
-Hace como dos meses, Jordana salió de ccompras con JC y llegó a la casa con las
manos vacías. Se me hizo muy raro porque ella es de las que se vuelven locas y
compran tiendas completas. Al día siguiente la encontré sacando ropa del
closet…-se interrumpió un momento.- Se volteó, me miró con cara de angustia y me
dijo “Los pantalones no me suben.”
Los otros cuatro chicos soltaron una carcajada, sintiendo simpatía por el rubio,
ya que todos en algún punto de sus vidas habían estado en su posición. Tratar de
decirle a una mujer hipersensible que no está gorda es algo salido de
pesadillas.
-Las cosas no pararon ahí, no. Yo esperaaba que se enlistara en un gimnasio y me
dejara tranquilo. Pero lo próximo que supe es que estamos yendo a una tienda de
solo comida orgánica, en la casa no hay dulces, las cajas de cereal fueron a
parar a la basura y me estoy levantando antes del amanecer para ir a correr
cinco kilómetros en la playa.
-El régimen te está sentando, amigo. Te ves bien.-le dijo Brian en todo
pacificador.
-Ahora toda mi ropa me queda grande y noo me la puedo poner porque me veo como
“un pordiosero,”-dijo el rubio sacudiendo la cabeza.-Ayer salimos de compras y
adquirí un nuevo guardarropa completo.
-Bueno, al menos a mi no me está yendo ttan mal,-dijo AJ.-Norma empezó el régimen
y duró postrada tres días. La fatiga muscular la tenía caminando como robot,
pobrecita. Pero ahora yo también ando en las mismas. La comida no está mal, eso
lo admito, otra cosa es no poder tomarme una coca cola porque da celulitis.
Los muchachos explotaron a reír otra vez.
-Al menos ustedes no tuvieron que compraar bicicleta para llevar a Baylee a la
escuela.-dijo Brian masajeándose los muslos.-No sé porque tiene que ir a una
escuela que queda al otro lado de la ciudad.
Se interrumpieron mientras veían a las culpables de su condición entrar en la
habitación, cargadas de platos llenos de comida sana, carne magra, pollo sin
piel y ensaladas como para volverse conejo, pero todo olía delicioso. Salieron
de nuevo, seguro a traer el resto de la comida y con los ojos fijos en Jordana,
Nick sonrió con picardía.
-Yo no sé ustedes, pero esos pantalones bien lo valen.
***
De vuelta en la casa esa noche, AJ se dedicó a examinar los cambios que aquel
régimen había dado lugar en el cuerpo de su esposa, quien estaba sentada frente
al espejo. No solo estaba más delgada, pero el rojo de su cabello estaba más
vibrante, su piel se veía fresca aún sin maquillaje, y como hipnotizado, observó
uno de los tirantes de la blusa que estaba vistiendo, deslizarse sobre la
cremosa piel de su hombro.
Ella lo volteó a mirar, sonriendo, y se encogió de hombros para que el otro
tirante siguiera el trayecto de su compañero. AJ se puso de pie de donde estaba
sentado en la orilla de la cama y caminó hasta donde ella estaba para besarle
los hombros y el cuello.
Nick tenía razón, dejar la luz encendida en el cuarto mientras le hacía el amor
a su esposa bien valía la madrugada y tanta ensalada.
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