Winds of change

Titulo: Winds of change
Autor@: JC Carter
Comentarios: [email protected]
Partes: 1/1
Parejas: AJ/Norma, Nick/Jordana, BSB!
Censura: todos
Legalidades: no los conozco, no es verdad.
Notas: Cuarta en las series "Amor es..." Historias cortas en el universo de "La Apuesta"

El primer indicio de que algo estaba apunto de pasar fue cuando, justo antes de que AJ le hiciera el amor, Norma le golpeara el pecho con un sobre de condones. AJ se quedó mirando la mano suave y cubierta de pecas que sostenía el sobre contra su pecho, para luego mirar a Norma a la cara. Ella tenía una expresión en los ojos que decía claramente, “No discutas,” y el moreno no tuvo otra opción que utilizar uno, sintiendo el orgullo herido.

El segundo indicio se presentó demasiado pronto, a la mañana siguiente cuando despertó para encontrarse solo en la cama. Por lo general, Norma y el se quedaban un rato adicional simplemente abrazados bajo las sábanas, pero la pelirroja no estaba y si el frío del otro lado de la cama era algo por lo cual guiarse, ella llevaba largo tiempo fuera de la cama. Algo más que lo hizo sentir que un cambio inminente se acercaba fue voltear y mirar el reloj. Era al menos una hora antes de que, por lo general, Norma empezara a dar señales de vida.

Cuando bajó a la cocina, después de fijarse que Gabby no estaba dormida en su cama tampoco, encontró a su esposa, vestida deportivamente y secándose la frente con una toallita. Gabby estaba comiéndose una extraña mezcla de avena con banano y Norma tenía frente a si un vaso de jugo de naranjas.

-Buenos días, amor.-lo saludó la pelirrooja, sonriente. AJ entrecerró los ojos tratando de descubrir que era lo que pasaba pero ella parecía no notar algo raro en el ambiente.

***

Se encontró con Nick mientras dejaba a Gabby en la guardería y el rubio parecía estar pensando seriamente en algo.

-Hermano, ¿Estás bien?-preguntó AJ, desppués de despedirse de su muñequita. Nick estaba en el auto, Caleb debería llevar adentro algo más de quince minutos.

-Entra al auto, Alex.-Nick le dijo, extrrañamente serio.

-¿Qué pasa?-el moreno tenía la vaga imprresión de que Nick estaba experimentando la misma incertidumbre que él sentía.

-En realidad no estoy seguro… ¿Norma ha estado actuando de manera extraña últimamente?-le preguntó el rubio.

-Eh…-AJ le confió lo que había pasado laa noche anterior y esta mañana y Nick rió.- ¿Qué es lo gracioso?

-Eso mismo ha estado pasando en mi casa por más de una semana,-dijo el rubio sacudiendo la cabeza.-Algo me decía que Jordana no podía hacer algo así sola.

-¿A que te refieres?-AJ estaba intrigadoo, esperando que Nick le dijera cual sería la próxima etapa.

-Los condones los entiendo, después de ddos niños en tan corto periodo de tiempo… Pero, si lo que dices es correcto, las mujeres andan a régimen.
-¿Qué?-AJ se sentía perdido.

-Espera a que el menú empiece a cambiar y me entenderás.

***

De hecho, esa misma tarde, el almuerzo lo sorprendió. Norma no comía pescado, pero en la mesa había un salmón ahumado con papas al horno y una ensalada verde.
Norma le sonrió de manera encantadora y empezó a comer. Siguiendo su ejemplo, AJ comió también y se puso alerta para el próximo cambio.

A media tarde, Norma iba con Jordana a recoger a los niños a la guardería y por lo general, regresaba a casa con un frappe, con todo y crema chantillí, pero esta vez tenía un té helado y Gabby tenía una galletita de avena en la mano, en lugar de la preferida, chocolate.

Entendió lo que estaba pasando y si Nick tenía la razón, Norma lo dejaría solo en la noche para irse al gimnasio. Al parecer Jordana había convencido a Norma de que adoptaran un estilo de vida más sano y ahora no solo estaban las mujeres a régimen, sino que el mismo Nick ahora debía levantarse dos horas antes de lo normal para salir a correr con su esposa en la playa, para luego ser enviado al gimnasio.

AJ no iba a esperar a que Norma diera el primer paso. La acompañaría en su régimen empezando desde la mañana siguiente.

***

Para su sorpresa, cuando se despertó, Norma aún estaba en la cama, y no solo eso, estaba profunda. Miró el reloj y vio que eran las ocho y media de la mañana. Se les estaba haciendo tarde y Gabby ya debería estar despierta.

-Preciosa, despierta,-la llamó el morenoo, aguantándose la risa cuando Norma escondió la cabeza en su pecho.-Se nos está haciendo tarde.

-Hmmm,- la pelirroja levantó la cabeza yy empezó a sentarse, pero cayó sobre la cama con un gemido de dolor.

- ¿Estás bien?-preguntó AJ, algo preocuppado.

-No… me duele todo,-dijo ella con una riisita ahogada.- Estoy molida…

Con alivio, AJ le posó un beso en la frente.

-Gabby ya está despierta.-dijo él y Normma se obligó a ponerse de pie. Explotó en carcajadas de solo ver a su esposa caminando cual robot en dirección al baño y escuchando un “Ouch” a cada paso que daba.

***

-¿Alguien sabe como empezó esto?-pregunttó Kevin una vez estuvieron todos sentados alrededor de la mesa.

Todas las mujeres habían estado en las mismas y necesitaban saber a quien culpar. Estaban en la casa de los Carter, que era la más grande, para un almuerzo preparado por las mujeres en honor al final del verano. Estaban esperando a que las mujeres trajeran la comida, cuando Howie soltó a reír al ser el único que vio la cara de alarma de Nick.

-¿Qué pasó?-preguntó Brian, mirando a Hoowie.

-Yo creo saber esto como empezó.-dijo Niick mirando la superficie de la mesa.

-Habla, pues.-lo urgió Kevin, que aunquee siempre había estado acostumbrado a la rutina de ejercicios, ahora veía la carne cortada radicalmente de su dieta y la falta de proteínas parecía haberlo afectado.

-Hace como dos meses, Jordana salió de ccompras con JC y llegó a la casa con las manos vacías. Se me hizo muy raro porque ella es de las que se vuelven locas y compran tiendas completas. Al día siguiente la encontré sacando ropa del closet…-se interrumpió un momento.- Se volteó, me miró con cara de angustia y me dijo “Los pantalones no me suben.”

Los otros cuatro chicos soltaron una carcajada, sintiendo simpatía por el rubio, ya que todos en algún punto de sus vidas habían estado en su posición. Tratar de decirle a una mujer hipersensible que no está gorda es algo salido de pesadillas.

-Las cosas no pararon ahí, no. Yo esperaaba que se enlistara en un gimnasio y me dejara tranquilo. Pero lo próximo que supe es que estamos yendo a una tienda de solo comida orgánica, en la casa no hay dulces, las cajas de cereal fueron a parar a la basura y me estoy levantando antes del amanecer para ir a correr cinco kilómetros en la playa.

-El régimen te está sentando, amigo. Te ves bien.-le dijo Brian en todo pacificador.

-Ahora toda mi ropa me queda grande y noo me la puedo poner porque me veo como “un pordiosero,”-dijo el rubio sacudiendo la cabeza.-Ayer salimos de compras y adquirí un nuevo guardarropa completo.

-Bueno, al menos a mi no me está yendo ttan mal,-dijo AJ.-Norma empezó el régimen y duró postrada tres días. La fatiga muscular la tenía caminando como robot, pobrecita. Pero ahora yo también ando en las mismas. La comida no está mal, eso lo admito, otra cosa es no poder tomarme una coca cola porque da celulitis.

Los muchachos explotaron a reír otra vez.

-Al menos ustedes no tuvieron que compraar bicicleta para llevar a Baylee a la escuela.-dijo Brian masajeándose los muslos.-No sé porque tiene que ir a una escuela que queda al otro lado de la ciudad.

Se interrumpieron mientras veían a las culpables de su condición entrar en la habitación, cargadas de platos llenos de comida sana, carne magra, pollo sin piel y ensaladas como para volverse conejo, pero todo olía delicioso. Salieron de nuevo, seguro a traer el resto de la comida y con los ojos fijos en Jordana, Nick sonrió con picardía.

-Yo no sé ustedes, pero esos pantalones bien lo valen.

***

De vuelta en la casa esa noche, AJ se dedicó a examinar los cambios que aquel régimen había dado lugar en el cuerpo de su esposa, quien estaba sentada frente al espejo. No solo estaba más delgada, pero el rojo de su cabello estaba más vibrante, su piel se veía fresca aún sin maquillaje, y como hipnotizado, observó uno de los tirantes de la blusa que estaba vistiendo, deslizarse sobre la cremosa piel de su hombro.

Ella lo volteó a mirar, sonriendo, y se encogió de hombros para que el otro tirante siguiera el trayecto de su compañero. AJ se puso de pie de donde estaba sentado en la orilla de la cama y caminó hasta donde ella estaba para besarle los hombros y el cuello.

Nick tenía razón, dejar la luz encendida en el cuarto mientras le hacía el amor a su esposa bien valía la madrugada y tanta ensalada.

 

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