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Tuya por siempre |
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Titulo:
tuya por siempre Autor@: JC Carter Comentarios: [email protected] Partes: 1/1 Parejas: Nick/? Censura: NC-17 Legalidades: no los conozco, no es verdad. Advertencias: Nick mojado, Nick obsesionado, Nick satisfecho Notas: mi primer fic! me lo alabaron y todo :D |
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Ah, no tengo ni
una pizca de sueño- dijo Charlie dando un giro en la cama con cuidado para no
despertar a Angel, se había quedado a dormir esa noche en la casa de su amiga;
pero se arrepentía.
No podía dejar de pensar en cómo se veía Nick en cuanto salió del mar esa tarde; con toda esa agua salada goteándole de la chivera crecida y esa sonrisa… Debía estarse volviendo loca. Además, Nick nunca se fijaría en ella, sólo tenía 20 y él 28. -Las 3:00 a.m.- apagó una sonrisa- Nick está soñando conmigo, je je, qué tonta. Si como algo de pronto me da sueño... Se levantó de la cama pensando que nadie estaría despierto a esa hora, así que bajó las escaleras en puntillas y sosteniendo el vuelo de la falda de su escaso camisón, era blanco y delicado; no debió ponérselo esa noche. Mientras recorría los pasillos de la enorme casa Carter, recordaba esas extrañas miradas que el sexy rubio había estado echándole durante la cena. Creyó que era puro producto de su imaginación, pero Leslie le dijo cuando fueron a la cocina a recoger el postre: - Hey, ¿ya viste la forma en que te está viendo mi hermano desde que lo llamaste a cenar?-le tomó de las manos y la miró fijamente a los ojos. - ¿Quién? ¿Aaron?- preguntó haciéndose la desentendida. -No, es Nicky- al ver que la morena se ruborizaba, Leslie le dijo- Charlotte, no me digas que no te has dado cuenta, si está que te come con los ojos. -No, Les, que no, él nunca se fijaría en mi; sólo soy la amiguita de su hermana menor. Además, me lleva 8 años...-se retiró un mechón de negro cabello del rostro y se soltó de Leslie. -Chicas, necesito hablar con ustedes...-dijo Aaron entrando en la cocina- Pero primero contigo, mi bella Charlotte, ¿estarás en mi próximo video? Di que sí, por favor- la miró a los ojos con expresión suplicante- No te preocupes que Nick no estará ahí para comerte con la mirada como en el anterior- dijo bromeando. Leslie le pasó un brazo por los hombros a su hermano y le dijo a Charlie: -¿Lo ves? No soy sólo yo quien lo dice- intercambió una mirada de complicidad con el muchacho. -¡Que no, chicos! Son unos… Ah, mejor me quedo callada, ahora llevemos esto a la mesa antes de que su mamá piense que estamos saboteando el postre. Cómo deseaba que todo eso fuera verdad, pero sabía que si Nick la miraba así no era porque le gustaba; tal vez era porque no le caía bien o algo parecido… *** -¡Frick? Lo siento amigo, no quería despertarte, pero la verdad necesito hablar con alguien- dijo Nick hablando por teléfono con Brian. - No te preocupes Nicky, ¿qué pasa? ¿En qué puedo ayudarte?- preguntó levantándose de la cama con cuidado de no despertar a Leighanne. Brian se dirigió al baño y se sentó en el piso, recostándose en la pared y rogándole a Dios que Nick no se hubiera metido en problemas, o que él mismo no se quedara dormido ahí en el piso del baño. - ¿Recuerdas que te conté de la amiguita de Angie, la que participó en el video de Aaron y que ahora es una de sus bailarinas? Pues resulta que estoy en casa de mis padres y ella estaba aquí cuando llegué. - ¿Y? ¿Cuál es el problema? Es amiga de la familia, ¿no? - Sí, pero es que desde hace tiempo no puedo dejar de pensar en ella, y lo peor es que es súper sexy y la deseo tanto… -Vamos, Nick, que me asustas- dijo Brian un poco perturbado- No me digas que te despierta el libido una niña. -Que no es una niña, es una mujer, muy… muy hermosa y… ¿Sabes qué? Vuelve a dormir, hablamos mañana.- y colgó, lo sacaba de quicio que no lo tomara en serio. Mejor sería bajar por un vaso de agua e intentar dormir... Bajó las escaleras y caminó hacia la cocina, por poco pega un grito cuando vio aquella silueta fuera del portón de vidrio que separaba a la cocina con la piscina. Se serenó cuando supo de quién se trataba, pero de inmediato su corazón empezó a latir con tal fuerza que creyó que ella lo oiría. Caminó unos cuantos pasos hasta quedar detrás de ella y la observó con cuidado, su negro cabello estaba suelto y le caía sobre los bronceados hombros levantándose en las puntas, el camisón blanco sólo se sostenía por un par de tirantes delgados y bajaba hasta la mitad de sus muslos en suaves ondas que se movían con las corrientes de aire nocturno. Aunque no era muy alta, era delgada y tenía un muy bonito cuerpo... Lo que más le gustaba de ella eran sus piernas, soñaba con acariciar cada parte de su cuerpo y sólo verla ahí, como una diosa en la noche, lo hacía sudar. Se acercó más y posó su mano en la espalda casi desnuda de la chica. -Yo tampoco puedo dormir-le dijo con una voz espesa por el deseo que le causó a ella un escalofrío-¿En qué pensabas?- preguntó mientras anulaba la poca distancia que los separaba y corrió un mechón de cabello para tener fácil acceso al delgado cuello femenino; posó sus labios sobre la piel desnuda y escuchó el suspiro que soltara la chica, ella se recostó en él y pasó sus manos atrás para abrazarlo sin voltearse y lo tomó por la espalda baja. -En ti, y en lo mucho que quería que vinieras. El la volteo y la besó con ternura en los labios, los separó con la lengua y la introdujo en la dulce boca femenina, pero no pudo controlarse y pronto el beso se tornó en apasionado y casi no podía respirar. Lo excitó más aún el sentir las manos de Charlie recorriéndole la espalda desnuda e introduciéndose en su pantalón... Detuvo el beso por un momento y le miró el rostro ruborizado, ella abrió los ojos y él creyó ahogarse en sus profundidades oscuras. -¿Estás segura de que quieres que esto pase?-le pregunto prodigándole dulces besos en las comisuras de su boca. Ella no respondió, sólo delineó el contorno de los labios masculinos con una lengua rosada y caliente. Nick la dejó entrar con un suspiro y la cargó poniendo las piernas femeninas alrededor de su cintura y subió, sin dejar de besarla, las escaleras hasta su habitación. Una vez allí, cerró la puerta con el pestillo para que por la mañana nadie entrara y la viera en su cama; no dejaban de besarse lánguidamente hasta que la posó sobre la cama. La ventana estaba abierta y las cortinas corridas así que la brisa marina y la luz de la luna entraban llenando parte de la gran cama... Nick se sentó junto a ella y comenzó a acariciarla tomándose su tiempo en aquellos lugares donde sabía podía hacerla vibrar. Ella no soportó esta situación por mucho tiempo y se sentó frente a él, le mordió el labio inferior y se retiró un poco; después lo tomó por los hombros y lo acostó cuan largo era sobre la cama, le quitó el pantalón e introdujo una mano en los bóxer negros, tomó aquel miembro por la base y lo masajeó con lentitud y observó los ojos cerrados y los dientes mordiendo el labio inferior como muestra del placer que le estaba provocando. Lo soltó y le quitó los bóxer con los dientes, después los tiró al suelo y comenzó a prodigarle placer con los labios, la lengua y los dientes. Poco a poco sintió su respiración acelerarse y escucho aquellos gemidos que le decían que faltaba poco, no podía creer lo que estaba haciendo; sentía que no era ella quien lo estaba haciendo retorcerse de placer, pero le encantaba oírlo pedir más... - ¡¡¡Oh, DIOS!!!-gritó Nick, en el momento del clímax Ella sólo sonrió mientras saboreaba el producto del placer de aquel hombre que aún temblaba. Se subió en él y le dio a probar de sus labios el sabor de su pasión. Nick la retiró y la puso sobre la cama a su lado recostándose en un codo, la miró con deseo al tiempo que empezaba a rasgar el delicado camisón... Dejó al descubierto un par de senos redondos y coronados por pezones rosados y erguidos que rogaban ser besados, los devoró con hambre mientras que con una mano terminaba de romper la prenda... Ella gemía y le tomaba la cabeza para que no se separara, para cuando el camisón estuvo por completo roto e inservible, la mano de Nick alcanzó su intimidad y ella sólo pudo suplicar con voz ahogada: - Hazlo ya, por favor, hazlo ahora- él no necesito que le dijera más y se ubicó entre sus piernas. Algo le dijo que ella era virgen así que entró lo más suave y tiernamente que pudo... Mientras se movía dentro de ella la besaba con pasión controlada y le decía palabras dulces para hacerla sentir bien. Llegó un momento en el que Charlotte se habituó a sus movimientos y lo provocó, haciendo que perdiera el control y empezara a embestirla con fuerza. Entraba y salía de ella con movimientos rítmicos y rápidos, acompañados solamente de sus respiraciones agitadas y sus gemidos controlados. Ella lamía la piel sudorosa de Nick, calmando su sed y mordía sus hombros en intentos fallidos de controlar los gemidos, tenía miedo de que alguien los oyera; pero de todos modos no podía dejar de moverse bajo él para incrementar aquella sensación. Con una fuerte embestida, Nick la llevó a la cima del placer que jamás imaginó posible y los dos unieron sus labios después de pegar el grito correspondiente; ella podía jurar haberlo escuchado rugir como un león y él creyó que a ella se le desgarraba el alma. Unos cuantos minutos más tarde, él bajó de ella y se acostó a su lado, la besó una vez más y la cubrió con las mantas. - Espero que te des cuenta de que ahora eres mía y de nadie más.-la miró con ojos posesivos, pero ella sólo sonrió y dijo... - Pero no olvides que tú sólo me perteneces a mí- mordió la barbilla masculina- Sólo me preocupa algo, ¿qué dirán tus padres cuando se enteren? -Nada, como siempre digo “el amor no tiene edad”. Ahora duerme y descansa que te esperan muchísimas noches como esta en el futuro.
FIN
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