Imposible

Titulo: Imposible
Autor@: JC Carter
Comentarios: [email protected]
Partes: 1/1
Parejas: Nick/Kevin
Censura: todos
Legalidades: no los conozco, no es verdad.
Advertencias: slash

Es imposible, lo sé, pero ¿Qué puedo hacer?

Amar a alguien trae sus alegrías, sus tristezas, y las mías son mayores, porque mi amor no sabe que le amo y ni siquiera lo sospecha.

No puedo contarle.

Cada vez que miro hacia donde está, tengo que obligarme a retirar la mirada, es demasiado riesgoso, puede voltear y verme, cacharme en el acto de consumirme en su belleza, aquellos ojos verdes, aquel cabello negro, su piel pálida… ¡¡¡DIOS!!!

¿Qué puedo hacer?  Lo peor es cuando sonríe, me mira y sonríe.  Me habla, dice mil cosas y no le escucho por estar observando sus labios, aquellos labios que quisiera besar, morder… pero es imposible.

Creo que le he amado desde siempre, no recuerdo bien cuando todo esto empezó, solo sé que una mañana desperté y supe que le amaba, que le amo.

Trato de buscarle en otras personas, pero ninguna me llena, solo sé que cuando regrese de donde he estado y le vea, mi corazón volverá a latir, porque le amo tanto que vivo por ese sentimiento que me produce el estar cerca suyo.

Es casi insoportable, me despierto en las mañanas sabiendo que estuvo en mis sueños y en la noche, cuando me acuesto es lo último que me pasa por la cabeza… “como quisiera que estuvieras aquí” murmuro siempre antes de cerrar mis ojos y ver los suyos.

Cada vez que escucho su nombre, es como si mi corazón parara y empezara a latir más rápido, como si quisiera salirse de mi pecho.  Y duele, escucharle decir mi nombre, porque nunca lo dirá como yo sueño que lo dice.  Es imposible.

Escucharle reír es una tortura, que más quisiera yo que riera conmigo, solo conmigo,  los dos solos en alguna parte, donde mis dedos puedan perderse en su cabello, donde sus ojos se encuentren con los míos,  donde su corazón sienta lo mismo que el mío.

Y quiero morir cada vez que me toca, sea por accidente o no.  Cuando su palma se apoya en mi espalda siento como si me derritiera, como si todo de mi se fundiera en su roce. 

En su presencia nada me sale bien, su inteligencia y sentido de las cosas me hace sentir torpe y fuera de lugar dondequiera que estemos.  Por lo mismo no puedo durar mucho en un cuarto, en su compañía; empiezo a sentirme sin aliento, con claustrofobia.  Me agobia porque es imposible estar tan cerca sin poder tocarle, poder decirle todo lo que siento, todo lo que provoca en mi.

Estoy en constante depresión, mi corazón me ruega que le diga lo que siento, pero mi corazón no entiende que si le digo arriesgaría todo.  Unas pocas palabras serían suficientes para derrumbar mi vida, ya que toda ella está basada en sueños, sueños en los que nos unimos y no sabemos donde termina uno y empieza el otro, sueños en los que su mano aprieta la mía mientras sus labios encuentran los míos, su corazón late junto al mío.

Mi corazón no entiende que cada palabra que sale de su boca es para mí como una bocanada de aire fresco, que me sería arrebatada si mis sentimientos salieran a flote.  Mi corazón no entiende que es tan imposible como hacer que un camello pase por el ojo de una aguja.  Tan imposible que a veces sería más fácil tomar mi vida y tirarla a la basura.  A veces me siento en tal desespero que quisiera que Dios se apiadara de mí y me dejara morir, así terminar con este dolor que me carcome por dentro, que me consume y que hace que cada día sea más difícil de vivir si no está junto a mi, si no puedo verle, respirarle, sentirle.

Desde que sé que le amo, todo ha aumentado, cada dolor es más fuerte, cada lágrima es seguida por dos más, cada sonrisa es más grande, cada risa es más verdadera, cada alegría más contagiosa.  Pero aún así, todo se esfuma porque no está conmigo… no en la forma en que quiero que lo esté.

Todo se resume en que cuando sufre, yo sufro; cuando es feliz, yo soy feliz; cuando está mal, yo también estoy mal; cuando el estrés le acosa, a mi me pasa lo mismo.  Mi vida depende de la suya.

Cada mañana me obligo a pensar que solo fue un sueño, que no le amo y que soy yo  quien se ata; pero entonces sus ojos encuentran los míos y sé que el esfuerzo fue en vano.

Quiero huir, dejarlo todo…dejarle.  Pero me doy cuenta de que no respiro sin su aliento; que no duermo si no sueño que está conmigo; que no puedo comer si no sé que está ahí, observándome.  No puedo vivir sin su presencia. 

Por eso es mejor quedarme en las sombras y conformarme con lo poco que pueda conseguir, con una mirada, una sonrisa, un roce robado, un abrazo. Porque si le digo lo que siento, todo se vendrá abajo, nuestra amistad se acabará y eso no podría soportarlo.

Prefiero tenerle junto a mí como siempre le he tenido, como mi amigo, mi hermano… a que me sea arrebatado y no poder mirarle a los ojos.

Kevin…

Si alguien encuentra este diario estoy muerto.  No habrá otra mañana de sol brillante para mí.

 Nickolas Gene Carter.

  

FIN.

 

Home

 

Hosted by www.Geocities.ws

1