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Después de acostar a Shane,
tiempo después de que Caleb estuviera dormido, Nick salió del cuarto del niño,
buscando a su esposa. Después de volver del tour, habían empezado la misma
rutina de antes; Jordana se levantaba primero, daba de desayunar a los niños,
Nick se les unía, para luego bañar a los pequeños y llevar a Cal a la guardería,
mientras Jordana se quedaba en la casa con Shane. Jordana iba a recoger a Cal y
en las noches se turnaban quien los bañaría y juntos los besarían a la hora de
ir a la cama.
A veces Jordana salía a almorzar con JC y él se quedaba con el niño, o se iban
juntos a casa de Norma y AJ. Pero últimamente estaban demasiado concentrados en
los niños y apenas intercambiaban miradas. Nick no se acordaba de cuando había
sido la última vez que habían pasado tiempo en la cama sin estar durmiendo.
Entró en la sala buscándola pero ella no estaba allí y siguió con sigilo,
esperando verla sentada por ahí mirando al infinito.
En momentos como estos recordaba las semanas que pasaron en Cat Island antes de
que él descubriera lo de la apuesta. Cuando Nick se quedaba dormido, Jordana se
escapa y el rubio siempre la encontraba por ahí sentada, con la mirada perdida.
Ahora, entendía los raros momentos de introspección que experimentaba ella, se
imaginaba que Jordana utilizaba esas oportunidades tratando de ingeniarse la
forma correcta de decirle aquello.
Nick había echado todo a perder por lanzarse de cabeza a acusarla de cosas que
ella no había hecho, y ese error le había costado siete meses lejos de ella. En
esos meses había tratado de odiarla, olvidándose del hecho de que ella estaba
embarazada, porque la necesidad de llenar el vacío que había dejado cuando se
fue era más fuerte que la esperanza de que tal vez pudieran tener una familia
juntos como habían soñado.
Después de haber vuelto de Maryland, Nick esperaba que las cosas volvieran a ser
como antes, pero Jordana había cambiado. Solo tenía ojos para Caleb y Nick se
sentía celoso, tanto que a veces pensaba en que estarían mejor si Caleb no
hubiera existido. Pero luego se daba cuenta de las cosas tan horribles que le
pasaban por la mente y se obligaba a pensar en la felicidad que el niño traía a
sus vidas. Cuando por fin entendió que nada viene entre una madre y su hijo, se
dio cuenta que el amor que Jordana sentía por Caleb estaba en otro plano de
existencia al que sentía por el rubio. Aprendió a compartir la atención de la
morena y al final todo resultó perfecto.
La llegada de Shane, aunque sin planearse, fue bienvenida por los dos, Jordana
quería que Nick viviera el embarazo con ella y el rubio quería compartir esa
experiencia también, ya que se sentía robado por no haber estado con ella la
primera vez. Verla amamantar a Shane por primera vez le había derretido el
corazón y no era que con Caleb no hubiera sentido lo mismo, pero Shane parecía
más real, por alguna extraña razón.
Pero lo que Nick no había considerado era que ahora con dos niños, debía
compartirla más. Nick tenía la vaga noción de que Jordana quería más a su
primogénito pero entendía que tal vez el lazo que se formó entre ellos cuando lo
tenía en el canguro, el hecho de que fue el primero, el sueño de su vida
realizado, debía tener un efecto diferente que el que tenía Shane. Cuando se
dejaba poner paranoico, Nick consideraba el hecho de que Cal tenía un cierto
parecido a JC y Shane era igualito a sí, pero sabía que era una estupidez, ya
que Jordana se pudo haber quedado con JC en cualquier momento, aún cuando estaba
embarazada. Para ella JC siempre había sido seguridad y Nick aún no podía
controlar la rabia que lo embargaba pensando en esas noches que el moreno había
pasado en vela con su esposa, consolándola por la ausencia del rubio.
Respiró profundo, tragándose la rabia y los celos, sabiendo que Nick había sido
el único hombre en la vida de Jordana, sabiendo que ella era suya y de nadie
más, sabiendo que ella no miraba a nadie más con aquella adoración, sabiendo que
cuando otra persona la tocaba, ella no se inclinaba en la caricia del mismo modo
que se abandonaba a Nick cada vez que este se le acercaba. Un poco más seguro de
su posición, después de tanto pensar, Nick salió al patio y la vio sentada en el
puerto.
Se quedó en la puerta y observó como se dejaba caer de espaldas sobre las tablas
del puerto, la vio llevarse una mano a los ojos y supo que estaba llorando.
Hacía tanto que no la veía llorar, hacía tanto que, a su vez, no la veía
sonreírle de aquella manera especial que le hacía sentir como si sus entrañas
estuvieran hechas de líquido que por poco se pone a llorar él también,
sintiéndose inadecuado. Seguro que JC si sabía que hacer, él que la había
protegido de Nick, el horrible lobo malo.
Maldiciendo dentro de si, se acercó con cautela. Ella se sentó, sintiéndolo
detrás de ella y se secó la cara con rapidez. Se sentó detrás de Jordana y la
atrajo hasta su pecho; sin decir nada, le acarició el cabello, y ella escondió
la cara en su cuello antes de seguir llorando. No quiso preguntar por que,
sabiendo que lo más probable era que ella no le dijera nada, así que se dedicó a
consolarla lo mejor que pudo.
Podría jurar que estuvieron en esa posición por más de una hora, antes de que
ella se calmara. Con un suspiro, Jordana se secó la cara de nuevo y se quedó
apoyada en su pecho, respirando lentamente y aferrándose a sus manos.
-Hubo un momento en mi vida en el cual ccasi te doy la espalda… casi me dejo
enamorar por otra persona… casi me rindo.-dijo ella con la voz entrecortada y
Nick supo de que estaba hablando, JC si tenía algo que ver con esto.-En aquel
momento pensé que estaba sintiendo lo que sentí porque estaba destrozada. Te
quería, te deseaba, y aún así me negaba a dejarme correr el riesgo y él entró en
la escena.-Nick sintió sus brazos tensarse, pero se obligó a relajarse, sabiendo
que si Jordana se daba cuenta de su actitud, no le diría nada más.- Y el me hizo
sentir bien, me hizo reír, me mostró que estaba bien quererte de esa forma y se
convirtió en mi lugar seguro.-con un sollozo, Jordana se cubrió la cara con las
manos.- Pero tu siempre estabas ahí, presente, como si te llevara en las venas.
“Hoy cuando estaba almorzando con JC, hubo un momento en el cual nos quedamos
mirando a los ojos, y el mundo desapareció… por una fracción de segundo no me
acordé de nada, solo existíamos él y yo y estábamos tan cerca…-rompió a llorar,
sus hombros temblando.- Tan cerca, y aún así no parecíamos estarlo lo
suficiente. Y se inclinó hacia mí… Nicky, yo te amo tanto, que no sé porque esto
me está pasando. En ese momento sentí su olor y desperté de aquel… de aquel
trance. JC me miró con una expresión tan adolorida… como con miedo y yo no atiné
a nada más sino a salir corriendo.
Nick se mordió un labio mientras manipulaba a Jordana para que le diera la cara.
Tenía tanta rabia, los celos le estaban quemando por dentro, pero tenía que
mostrarse indiferente, tenía que hacerle ver que no pasaba nada.
-¿Qué está pasando?-preguntó con la voz más suave de la que se creyó capaz. Con
ella sentada en su regazo y el rostro cubierto de lágrimas, los celos y su
sentimiento de marcarla como suya le crearon una urgencia loca de besarla, de
tomarla ahí mismo en el puerto, para que todo pensamiento de JC abandonara su
cuerpo, pero sabía que eso no era lo que ella necesitaba. Ella necesitaba que el
le mostrara que todo estaba bien.
-No lo sé, me siento como sin equilibrioo, como si todo estuviera a punto de
venírseme encima y tengo miedo. Estoy aterrorizada de lo que casi pasó…-dijo
esto mirando el pecho de Nick, y luego levantó los ojos hacia los del rubio. Le
acarició el cabello, con aquella mirada de adoración, con esa expresión que era
solo suya y nadie más tenía derecho a ver.
-Déjame abrazarte… yo te sostendré mienttras recobras el equilibrio. Dime que es
lo que quieres que sea, y lo seré. Apóyate en mi, mi amor. Somos solo tú y
yo.-Nick tenía un nudo en la garganta, pero aún así logró decir aquello, y
Jordana se aferró a él, los sollozos sacudiéndola tanto que hasta Nick estaba
temblando.
Tiempo después, Jordana se movió. Le limpió los ojos con dedos cuidadosos y una
sonrisa triste se dibujó en sus labios. Se inclinó y posó sus labios suavemente
sobre los de Nick, quien a su vez, ladeó la cabeza para facilitarlo. El beso
pareció tomar vida propia y pronto, estaban separándose luchando por recobrar el
aliento.
-Llévame adentro,-susurró ella contra suus labios y en menos de dos minutos
estaban cerrando la puerta de su habitación, perdidos en el otro.
Nick la amó con ternura esa noche, lenta y suavemente, con tanta dulzura que una
vez más, las lágrimas se les escaparon a ambos. Una y otra vez, Jordana lo buscó
con las manos, los labios, sin tener suficiente. Se aferró a él, mirándolo todo
el tiempo, solo Nick en sus ojos, en su mente y en su corazón, sabiendo que
nadie podría interponerse entre ellos.
***
A la mañana siguiente, Jordana volvió a ser la misma, sonriente y juguetona
mientras le daba el desayuno a Shane. Cuando Cal estuvo listo para ir a la
guardería, Nick la tomó en sus brazos, la besó y le susurró en el oído.
-Tienes que hablar con él.-Nick quería eestar presente cuando eso pasara, pero
daría la impresión de que se sentía amenazado; y aún, cuando a veces los celos
lo volvían loco, él estaba seguro de su posición en el corazón de su esposa.
-Lo sé, voy a llamarlo, para que me acommpañe a hacer algunas compras y después
iremos a recoger a Cal… podremos hablar en el parquecito frente a la
guardería.-le respondió ella, acariciándole las mejillas antes de besarlo lo
mejor que pudo, sus estaturas dificultándole esto.
-Te amo,-dijo Nick antes de salir, para encender el carro. Jordana terminó de
alistar a Cal y lo llevó de la mano hasta el carro, con Shane apoyado en la
cadera derecha.
-Pórtate bien, tesoro. Tío Josh y yo ireemos a recogerte.-le besó las mejillas y
lo ayudó a abrocharse el cinturón en el asiento de atrás. Después de cerrar la
puerta le dio la vuelta al auto y se asomó por la ventana del conductor.
-Te amo,-le dijo a Nick, con aquella sonnrisa y le guiñó un ojo. Nick rió y
encendió el auto.
***
Nick fue a visitar a Kevin, llevándose a Shane consigo, para darle libertad a
Jordana. Volvió a casa justo antes del anochecer y encontró a su esposa en la
cocina, JC ayudándola con algo, mientras Cal observaba todo, sentado en el
mesón. Al parecer todo volvió a la normalidad.
Cuando se acercó a saludar, JC le sonrió, y se dio la vuelta para darle algo a
Cal, dándole espacio para saludar a su esposa como era debido. Ella lo recibió
con una sonrisa enorme y lo rodeó con los brazos.
-¿Cómo te fue con Kevin?
Todo volvía a estar bien, y sabiendo que la chispa que había en los ojos de su
esposa era por él, Nick se permitió relajarse. JC podría ser un amigo
indispensable, si dejaba de ponerse a la defensiva. No había razón para hacerlo.
Cuando JC se fue, terminaron el día con el usual baño de los niños y el beso de
buenas noches.
Camino a la habitación, Jordana lo detuvo. Lo llevó al puerto y procedió a
contarle todo lo que había pasado esa tarde y Nick, con el corazón henchido de
amor, estuvo seguro una vez más de que nada podría interponerse entre ellos.
Esas charlas en el puerto se convertirían en parte indispensable de la rutina
diaria, Nick se encargaría de ello.
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