La Apuesta.

Titulo: La Apuesta
Autor@: JC Carter
Comentarios: [email protected]
Partes: 17/23
Parejas: Nick/?, AJ/?, Howie/?
Censura: desde PG hasta R.
Legalidades: no los conozco, no es verdad.
Advertencias: het, mentiras, gritos, groserías, lo normal.

Notas: Normita, esta es para ti, por todas las sonrisas, las risas, los abrazos, los besos, las palabras de apoyo, el combustible para mis sueños, cada pequeña cosa que ante los ojos del mundo no significa nada, pero para mi ha sido la línea entre tristeza y alegría.

Capitulo 17.

Después de que volvieron a California, AJ y Norma decidieron vender la casa para comprar otra que fuera de ellos dos, y no solo del moreno, mientras que Nick y Jordana redecoraban la de ellos con toda clase de seguridad para niños, y Caleb, cada vez más grande y más inquieto, los mantenía ocupados.

Después de haber vuelto, Norma y Jordana fueron obligadas a visitar a todos sus conocidos, pidiendo disculpas por haber desaparecido, y por la preocupación que habían causado. Una vez que Kevin dejó de mirarla feo y se encariñó con Caleb, Jordana pudo respirar tranquila, y dedicarse a cuidar a sus dos niños al tiempo que ayudaba a Norma con los preparativos de la boda.

Ya tenían la fecha redondeada, querían diciembre, antes de navidad, en Canadá, porque a Norma le gustaba, y AJ estaba dispuesto a darle lo que fuera que se le antojara, y Jordana seguía preguntándoles a donde querían ir de luna de miel, pero ninguno de los dos se decidían.

Era la misión de la morena averiguarlo, ya que con Nick, habían decidido darles el viaje de regalo, aunque a Jordana a veces le daban ganas de mandarlos a la porra, porque no se decidían por nada. En esos momentos, Nick la miraba y le sonreía con tranquilidad, con Caleb en el regazo y Jordana lo único que podía hacer era respirar profundo, rogándole a los cielos que todo eso terminara rápido, pero diciembre aún estaba muy lejos.

***

Abril 03, 2015.

La mañana del cumpleaños de Norma, encontró a Jordana cocinando, ya que tenía decidido hacerle un almuerzo a la Colombiana y mandó a Nick, con Caleb, a comprar toda clase de cosas, mientras ella preparaba el día de la pelirroja. AJ la llevaría alrededor de las dos de la tarde, a esa hora ya habrían llegado los demás invitados, que como raro, eran solo los otros chicos y sus familias.

La entrega de regalos fue una de las cosas más tiernas y graciosas que cualquiera de los presentes había visto antes, desde Baylee entregándole un gato azul ruso hasta Cal apenas sosteniendo la hermosa siamesa que dejó a AJ con cara de susto, los dos animales claramente comprados por Nick y compañía.
Terminaron sentados alrededor de la mesa, disfrutando de la montaña de comida que cocinó la morena, riendo y hablando como siempre, en constante desviación de tema, como solo pasa entre buenos amigos, que empiezan hablando de algo y terminan con algo totalmente diferente.

Hubo un momento entre el arequipe y la torta genovesa, que AJ miro a su alrededor y se quedó callado, Howie, notando el cambio en el comportamiento de su amigo, no pudo dejarlo pasar.

-Alex, ¿Pasa algo?-su voz, aunque suave, teenía la cualidad de hacer que los demás dejaran de hablar y escucharan.

-Es solo que estaba pensando, mirándolos a todos,-recorrió la mesa con los ojos, Kevin y Kristin, quienes esperaban bebé; Brian y Leigh, con Baylee y planes de dos más; Howie, que aunque solo saliendo con su novia, no se había visto tan enamorado desde antes de Norma; Nick y Jordana, con Caleb, quien tenía un dedo de Nick untado de arequipe en la boca; y finalmente a Norma, el amor de su vida,- y la verdad no sé como llegamos hasta aquí. No puedo estar más feliz y no sé como agradecerles a todos y a cada uno,-le dio un guiño a Cal, quien sonrió, un hilillo de saliva sobre su barbilla, AJ rió, y terminó su intervención,- agradecerles por ser parte de mi vida.

Norma dejó salir un sonidito de alegría y le enmarcó la cara al moreno con las manos antes de besarlo dulcemente.

***

Tampoco era raro esperar que AJ y Norma fueran los últimos en volver a casa después de una reunión en donde los Carter, así que estaban sentados en la cocina, hablando sobre la boda.
-Entonces, ¿A dónde?-preguntó Jordana, poniiéndole una taza de café en frente a Nick antes de sentarse junto a él.

-Ni idea, ¿tienes nuevos destinos?-preguntóó AJ, estirándose como un gato.

-Cartagena-dijo Nick.

-No,- AJ respondió.

-Italia,- Jordana intervino.

-No,- Norma negó con la cabeza.

-Toulouse,-turno de Nick.

-No,-Norma de nuevo.

-¿Polinesia Francesa?- con una expresión caasi suplicante, Jordana cambió a Cal de posición, quien dormía recostado en su hombro.

Norma y AJ se miraron un momento, como considerando. Parpadearon, se sonrieron y voltearon a mirar a la otra pareja.

-Polinesia Francesa será.

Jordana dejó salir un suspiro de alivio y Nick le guiñó un ojo entendiendo. Se puso de pie para recibir al niño. Era mucha la diferencia que hacían cuatro meses de amor y cuidado en un bebé. La primera vez que lo había visto, su hijo medía poco más que el antebrazo de Jordana, y ahora tenía el tamaño y peso normal para un bebé de su edad. Ya no tenía ese sonrojo constante, estaba blanquito y sus ojos, más azules que nunca.

-Voy a acostarlo,-sus palabras actuaron commo despertador para todos, dándose cuenta de la hora, y AJ tomó a Norma de la mano, despidiéndose antes de volver a casa.

***

Nick estaba esperándola sentado en la orilla de la cama, y Jordana respiró hondo antes de caminar hasta él. Ya sabía lo que le esperaba, pero no tenía ni idea de cómo enfrentarlo.

-Hoy hiciste un trabajo magnífico.-le dijo Nick, acomodándose más cómodamente en la cama. Jordana no pudo evitar recorrerle el pecho desnudo con los ojos.

-No podría haberlo hecho sin ti,-respondió ella, y caminó hasta la mesita para recoger un cepillo, para luego pasárselo por el cabello.

A su espalda pudo escuchar el sonido de irritación de Nick y se mordió el labio inferior, el sentimiento de culpa llenándole el pecho. ¿Pero que culpa? No era culpa suya no poder brindarle más al rubio, es que simplemente no se sentía sexy. La cicatriz se sentía como si la tuviera dividida en dos, de modo que aún le resultaba difícil responder a los intentos de Nick.

La mano de Nick detuvo el movimiento metódico con el que se peinaba.

-Nueve meses, Jordana, nueve meses.-le dijoo con voz apagada.- Primero, tu lejos de mi, medio país entre nosotros, y ahora parece que estuvieras en otro continente.

-Yo sé, pero es que…

-Si, comprendo.-dijo él y se apartó.

Jordana comprendió que si no hacía algo ahí mismo, no tendría oportunidad de volverlo a hacer. El hombre ya estaba en el límite de su comprensión y Jordana no podía arriesgarse a perderlo otra vez, por eso mismo, volteó, lo agarró por la cintura y lo empujó sobre la cama, para después treparse sobre él y sentarse en su regazo, una pierna a cada lado de las de Nick.

-No me siento deseable…-le susurró en el oíído al rubio, mientras le mordía suavemente el lóbulo de la oreja. Nick echó la cabeza hacia atrás, sus manos vinieron a descansar en la cadera femenina. –Pero mi deseo por ti es más fuerte.

***

La casa nueva quedaba en la bahía, con vista a la playa que Norma no podía dejar de contemplar. AJ estaba en la cocina haciendo algo, mientras ella se quedaba mirando desde el ventanal que daba a la playa.
La luna era un círculo blanco en la negrura del cielo, unas cuantas estrellas brindando un poco de luz aquí y allá. Tal belleza debería ser compartida, así que se volteó para buscar a AJ pero lo encontró caminando hacia ella.

-¿Quieres dar un paseo?- preguntó el morenoo, con los perros siguiéndolo. Norma se mordió el labio al pensar en los dos gatos que se habían adueñado del sofá del estudio.

-Claro…-se interrumpió al ver que AJ le esttaba ofreciendo una cajita larga y estrecha de joyería. Su corazón empezó a latir con fuerza, decidiendo entre si dejaba que su emocionada chica material interior se manifestara, o si un collar era demasiado para ella. No tuvo tiempo, porque al verlo se quedó sin aliento.

-Es una esmeralda… Colombiana, la más hermoosa de todas.-no tuvo que terminar de hablar porque Norma ya sabía lo que iba a decir.

Se la puso alrededor del cuello con cuidado y Norma se miró en el espejo para apreciar la belleza del resplandor verde contra su pecho pálido.

-Es hermosa, cariño…-lo envolvió en sus braazos, una sonrisita trémula en sus labios antes de besarlo.

***

Nick se desplomó con cuidado sobre ella, aún respirando con dificultad, y Jordana apretó más los brazos alrededor de la cintura masculina. Todavía temblaban, el sudor de ambos mezclándose entre ellos y sin poder dejar de acariciarse.

-Hmmm, estabas inspirado, ¿a que si?-dijo eella unos minutos más tarde cuando Nick se levantó, apoyándose en los codos para poder mirarla.

-Puedes decirlo dos veces,-respondió el rubbio, recorriéndola con los ojos. Ante su escrutinio, la morena empezó a moverse incómoda, para escapar del estudio de los ojos azules. -¿Qué pasa?- preguntó Nick cuando por fin se detuvo.

Jordana no dijo nada, pero evitó mirarlo a la cara. La única luz en la habitación era la de una de las mesitas de noche, y Nick se levanto para encender las luces del techo. Jordana no intentó taparse porque sabía que sería inútil.

-Me gusta esto de aquí.-dijo él, después dee volver a la cama, acariciándole el contorno de los pechos, un poco más grandes que antes de Cal;- y esto aquí…-recorriéndole la cicatriz de la cesárea con un dedo que la hizo estremecer, -es lo más bello de todos los demás cambios que se han dado en ti. No desde el punto estético,-dijo sonriéndole,- sino por lo que significa.

Sin poder responder en palabras, ella le acarició la mejilla, respirando con dificultad.

-Sería estúpido de mí esperar que tú no hubbieras cambiado,-se situó sobre ella otra vez, apoyando su frente en la de ella, para besarla en las mejillas.- Pero todos esos cambios te han hecho más hermosa en mis ojos… y obviamente,- una de sus manos levantó un muslo de Jordana y lo acomodó sobre su propia espalda,-mucho… muy… más deseable.

***

El paseo no duró mucho, y Norma no esperaba lo contrario, cuando el amor de su vida era un romántico con la voz de un ángel. Pronto se encontró con aquellos brazos tatuados a su alrededor, mientras se movía al ritmo de una música que solo AJ escuchaba.

Norma no se quejaba, le encantaba cuando AJ se portaba así y aprovechaba cada momento, tratando de devolverle de alguna forma, los pequeños detalles que el moreno tenía con ella. Como empezar a cantarle en el oído, su voz profunda y áspera, sexy hasta el delirio; su barba rascándole la mejilla y una mano jugando con su cabello.
-Something made me look at you,- los movió en un giro, para seguir con su movimiento cadencioso,- Something made me do what I had to do, girl- Norma tuvo que luchar para evitar derretirse ahí mismo, en la playa, en los brazos del amor de su vida,- Something made me talk to you, Something made me do what I should,- el ladrido de los perros intentó interrumpirles la velada pero AJ no estaba dispuesto a que eso pasara,- I want you by my side, I want you by my side…

***

A la mañana siguiente, Jordana despertó con la sabana enredada en la cintura de Nick, y el cuerpo de Nick cubriéndola a ella. Se imaginaba que Caleb ya debería estar despierto y sin tener una excusa para quedarse en la cama, se desenredó con cuidado para no despertarlo, lo besó suavemente. El rubio no respondió pero Jordana sonrió de todas formas. Debe estar cansado, pensó mientras caminaba al baño, en busca de algo que ponerse antes de ir a revisar al bebé.
Unos cuarenta y cinco minutos más tarde estaba dándole el desayuno a Caleb, cuando Nick entró en la cocina sonriendo como el gato que se ha tomado toda la leche. La miró desde la puerta con una expresión pícara en la cara y ella no pudo evitar devolverle la sonrisa.

Como si eso hubiera sido una señal, Nick se movió con rapidez y en un momento, la tenía agarrada por la cadera, besándola de tal forma que parecía que tuviera hambre de ella. La risa de Cal los interrumpió y Nick soltó a Jordana para darle un beso al niño en la mejilla que no tenía llena de comida y luego haló a la morena fuera de la cocina para besarla de nuevo.

-¡Nick!-lo reprendió Jordana cuando al fin pudo respirar.

-¿Qué me dices de llevarle el niño a Norma y AJ para que practiquen y nos quede la casa para nosotros?-le murmuró en la oreja, y ella lo pensó un momento antes de buscarle los labios una vez más antes de arreglar al niño para un día con sus tíos.

***

Norma salió al patio, para encontrar a su futuro esposo desayunando mientras se hacía el que leía el periódico, pero en realidad, estaba jugando con los perros, usando los pies para molestarlos debajo de la mesa.

-Buenos días- dijo antes de sentarse, y serrvirse un poco de café en la taza que AJ tenía lista para ella junto a la propia.

-Buenos días, mi amor.-dijo él, rindiéndosee con el papel y dejándolo sobre la mesa. Apoyó los brazos en la superficie de esta, con la intención de tener mayor equilibrio cuando la batalla entre los perros y sus pies se pusiera más violenta.- ¿Qué quieres hacer hoy?

-No sé. Me levanté como aburrida.-dijo con una ceja levantada ante el comportamiento de AJ.

-Hmmm, Nick llamó- se detuvo, se mordió un labio y siguió.- Dice que si podemos cuidar a Cal, dice que Jordana y él necesitan tiempo solos.

Norma rió con suavidad, imaginándose a Nick rogándole a AJ que entretuviera a su hijo un rato.

-¿Qué le dijiste?-preguntó, antes de morderr el pan tostado.
-Que por mi, encantado, pero que tu lo llammarías para arreglar el lugar y la hora de la entrega.

La pelirroja lo golpeó en broma con el periódico antes de ponerse de pié y correr a coger el teléfono.

***

-OK, entonces salgo en el mismo minuto que esté todo listo…-Nick habló en la bocina, esperó y volvió a hablar.- No, claro que no, el loco va atrás en la sillita especial.- Jordana le lanzó el tarro de talco a la cabeza diciendo “¡Que no le digas loco, es tu hijo!” El rubio colgó, riendo aún.
Con Nick en la puerta de la habitación, observando, a Jordana se le hacía un poco difícil tratar con un Caleb hiperactivo. La morena se inclinó sobre el niño y le sopló el estómago, Cal rió y con él Nick desde la puerta. La estrategia funcionó y ahora Jordana solo tenía que distraerlo para poder terminar de vestirlo.

Con un último beso en el cuello, Jordana le puso los zapatitos, y lo levantó, para que se sentara y ella pudiera acomodarle el cabello en algo parecido a un peinado. El cabello negro de Caleb terminaba en ondas en las puntas y se desordenaba de tal manera que pareciera que el niño hubiera estado rodando por ahí.

-Todo listo,-dijo, otro beso, ahora en la mmejilla, y se alejó para empacar la maleta que los McLean necesitarían para sobrevivir el día.

-OK, ya vuelvo,- dijo Nick en un apuro, levvantando a Caleb, quitándole la maleta de la mano, y despidiéndose de un beso en los labios, antes de salir corriendo de la casa, y dejar a Jordana parada en la habitación de su hijo con una expresión asustada en la cara.
 

Capitulo 18

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