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Capitulo
17.
Después de que volvieron a California, AJ y Norma decidieron vender la casa para
comprar otra que fuera de ellos dos, y no solo del moreno, mientras que Nick y
Jordana redecoraban la de ellos con toda clase de seguridad para niños, y Caleb,
cada vez más grande y más inquieto, los mantenía ocupados.
Después de haber vuelto, Norma y Jordana fueron obligadas a visitar a todos sus
conocidos, pidiendo disculpas por haber desaparecido, y por la preocupación que
habían causado. Una vez que Kevin dejó de mirarla feo y se encariñó con Caleb,
Jordana pudo respirar tranquila, y dedicarse a cuidar a sus dos niños al tiempo
que ayudaba a Norma con los preparativos de la boda.
Ya tenían la fecha redondeada, querían diciembre, antes de navidad, en Canadá,
porque a Norma le gustaba, y AJ estaba dispuesto a darle lo que fuera que se le
antojara, y Jordana seguía preguntándoles a donde querían ir de luna de miel,
pero ninguno de los dos se decidían.
Era la misión de la morena averiguarlo, ya que con Nick, habían decidido darles
el viaje de regalo, aunque a Jordana a veces le daban ganas de mandarlos a la
porra, porque no se decidían por nada. En esos momentos, Nick la miraba y le
sonreía con tranquilidad, con Caleb en el regazo y Jordana lo único que podía
hacer era respirar profundo, rogándole a los cielos que todo eso terminara
rápido, pero diciembre aún estaba muy lejos.
***
Abril 03, 2015.
La mañana del cumpleaños de Norma, encontró a Jordana cocinando, ya que tenía
decidido hacerle un almuerzo a la Colombiana y mandó a Nick, con Caleb, a
comprar toda clase de cosas, mientras ella preparaba el día de la pelirroja. AJ
la llevaría alrededor de las dos de la tarde, a esa hora ya habrían llegado los
demás invitados, que como raro, eran solo los otros chicos y sus familias.
La entrega de regalos fue una de las cosas más tiernas y graciosas que
cualquiera de los presentes había visto antes, desde Baylee entregándole un gato
azul ruso hasta Cal apenas sosteniendo la hermosa siamesa que dejó a AJ con cara
de susto, los dos animales claramente comprados por Nick y compañía.
Terminaron sentados alrededor de la mesa, disfrutando de la montaña de comida
que cocinó la morena, riendo y hablando como siempre, en constante desviación de
tema, como solo pasa entre buenos amigos, que empiezan hablando de algo y
terminan con algo totalmente diferente.
Hubo un momento entre el arequipe y la torta genovesa, que AJ miro a su
alrededor y se quedó callado, Howie, notando el cambio en el comportamiento de
su amigo, no pudo dejarlo pasar.
-Alex, ¿Pasa algo?-su voz, aunque suave, teenía la cualidad de hacer que los
demás dejaran de hablar y escucharan.
-Es solo que estaba pensando, mirándolos a todos,-recorrió la mesa con los ojos,
Kevin y Kristin, quienes esperaban bebé; Brian y Leigh, con Baylee y planes de
dos más; Howie, que aunque solo saliendo con su novia, no se había visto tan
enamorado desde antes de Norma; Nick y Jordana, con Caleb, quien tenía un dedo
de Nick untado de arequipe en la boca; y finalmente a Norma, el amor de su
vida,- y la verdad no sé como llegamos hasta aquí. No puedo estar más feliz y no
sé como agradecerles a todos y a cada uno,-le dio un guiño a Cal, quien sonrió,
un hilillo de saliva sobre su barbilla, AJ rió, y terminó su intervención,-
agradecerles por ser parte de mi vida.
Norma dejó salir un sonidito de alegría y le enmarcó la cara al moreno con las
manos antes de besarlo dulcemente.
***
Tampoco era raro esperar que AJ y Norma fueran los últimos en volver a casa
después de una reunión en donde los Carter, así que estaban sentados en la
cocina, hablando sobre la boda.
-Entonces, ¿A dónde?-preguntó Jordana, poniiéndole una taza de café en frente a
Nick antes de sentarse junto a él.
-Ni idea, ¿tienes nuevos destinos?-preguntóó AJ, estirándose como un gato.
-Cartagena-dijo Nick.
-No,- AJ respondió.
-Italia,- Jordana intervino.
-No,- Norma negó con la cabeza.
-Toulouse,-turno de Nick.
-No,-Norma de nuevo.
-¿Polinesia Francesa?- con una expresión caasi suplicante, Jordana cambió a Cal
de posición, quien dormía recostado en su hombro.
Norma y AJ se miraron un momento, como considerando. Parpadearon, se sonrieron y
voltearon a mirar a la otra pareja.
-Polinesia Francesa será.
Jordana dejó salir un suspiro de alivio y Nick le guiñó un ojo entendiendo. Se
puso de pie para recibir al niño. Era mucha la diferencia que hacían cuatro
meses de amor y cuidado en un bebé. La primera vez que lo había visto, su hijo
medía poco más que el antebrazo de Jordana, y ahora tenía el tamaño y peso
normal para un bebé de su edad. Ya no tenía ese sonrojo constante, estaba
blanquito y sus ojos, más azules que nunca.
-Voy a acostarlo,-sus palabras actuaron commo despertador para todos, dándose
cuenta de la hora, y AJ tomó a Norma de la mano, despidiéndose antes de volver a
casa.
***
Nick estaba esperándola sentado en la orilla de la cama, y Jordana respiró hondo
antes de caminar hasta él. Ya sabía lo que le esperaba, pero no tenía ni idea de
cómo enfrentarlo.
-Hoy hiciste un trabajo magnífico.-le dijo Nick, acomodándose más cómodamente en
la cama. Jordana no pudo evitar recorrerle el pecho desnudo con los ojos.
-No podría haberlo hecho sin ti,-respondió ella, y caminó hasta la mesita para
recoger un cepillo, para luego pasárselo por el cabello.
A su espalda pudo escuchar el sonido de irritación de Nick y se mordió el labio
inferior, el sentimiento de culpa llenándole el pecho. ¿Pero que culpa? No era
culpa suya no poder brindarle más al rubio, es que simplemente no se sentía
sexy. La cicatriz se sentía como si la tuviera dividida en dos, de modo que aún
le resultaba difícil responder a los intentos de Nick.
La mano de Nick detuvo el movimiento metódico con el que se peinaba.
-Nueve meses, Jordana, nueve meses.-le dijoo con voz apagada.- Primero, tu lejos
de mi, medio país entre nosotros, y ahora parece que estuvieras en otro
continente.
-Yo sé, pero es que…
-Si, comprendo.-dijo él y se apartó.
Jordana comprendió que si no hacía algo ahí mismo, no tendría oportunidad de
volverlo a hacer. El hombre ya estaba en el límite de su comprensión y Jordana
no podía arriesgarse a perderlo otra vez, por eso mismo, volteó, lo agarró por
la cintura y lo empujó sobre la cama, para después treparse sobre él y sentarse
en su regazo, una pierna a cada lado de las de Nick.
-No me siento deseable…-le susurró en el oíído al rubio, mientras le mordía
suavemente el lóbulo de la oreja. Nick echó la cabeza hacia atrás, sus manos
vinieron a descansar en la cadera femenina. –Pero mi deseo por ti es más fuerte.
***
La casa nueva quedaba en la bahía, con vista a la playa que Norma no podía dejar
de contemplar. AJ estaba en la cocina haciendo algo, mientras ella se quedaba
mirando desde el ventanal que daba a la playa.
La luna era un círculo blanco en la negrura del cielo, unas cuantas estrellas
brindando un poco de luz aquí y allá. Tal belleza debería ser compartida, así
que se volteó para buscar a AJ pero lo encontró caminando hacia ella.
-¿Quieres dar un paseo?- preguntó el morenoo, con los perros siguiéndolo. Norma
se mordió el labio al pensar en los dos gatos que se habían adueñado del sofá
del estudio.
-Claro…-se interrumpió al ver que AJ le esttaba ofreciendo una cajita larga y
estrecha de joyería. Su corazón empezó a latir con fuerza, decidiendo entre si
dejaba que su emocionada chica material interior se manifestara, o si un collar
era demasiado para ella. No tuvo tiempo, porque al verlo se quedó sin aliento.
-Es una esmeralda… Colombiana, la más hermoosa de todas.-no tuvo que terminar de
hablar porque Norma ya sabía lo que iba a decir.
Se la puso alrededor del cuello con cuidado y Norma se miró en el espejo para
apreciar la belleza del resplandor verde contra su pecho pálido.
-Es hermosa, cariño…-lo envolvió en sus braazos, una sonrisita trémula en sus
labios antes de besarlo.
***
Nick se desplomó con cuidado sobre ella, aún respirando con dificultad, y
Jordana apretó más los brazos alrededor de la cintura masculina. Todavía
temblaban, el sudor de ambos mezclándose entre ellos y sin poder dejar de
acariciarse.
-Hmmm, estabas inspirado, ¿a que si?-dijo eella unos minutos más tarde cuando
Nick se levantó, apoyándose en los codos para poder mirarla.
-Puedes decirlo dos veces,-respondió el rubbio, recorriéndola con los ojos. Ante
su escrutinio, la morena empezó a moverse incómoda, para escapar del estudio de
los ojos azules. -¿Qué pasa?- preguntó Nick cuando por fin se detuvo.
Jordana no dijo nada, pero evitó mirarlo a la cara. La única luz en la
habitación era la de una de las mesitas de noche, y Nick se levanto para
encender las luces del techo. Jordana no intentó taparse porque sabía que sería
inútil.
-Me gusta esto de aquí.-dijo él, después dee volver a la cama, acariciándole el
contorno de los pechos, un poco más grandes que antes de Cal;- y esto
aquí…-recorriéndole la cicatriz de la cesárea con un dedo que la hizo
estremecer, -es lo más bello de todos los demás cambios que se han dado en ti.
No desde el punto estético,-dijo sonriéndole,- sino por lo que significa.
Sin poder responder en palabras, ella le acarició la mejilla, respirando con
dificultad.
-Sería estúpido de mí esperar que tú no hubbieras cambiado,-se situó sobre ella
otra vez, apoyando su frente en la de ella, para besarla en las mejillas.- Pero
todos esos cambios te han hecho más hermosa en mis ojos… y obviamente,- una de
sus manos levantó un muslo de Jordana y lo acomodó sobre su propia
espalda,-mucho… muy… más deseable.
***
El paseo no duró mucho, y Norma no esperaba lo contrario, cuando el amor de su
vida era un romántico con la voz de un ángel. Pronto se encontró con aquellos
brazos tatuados a su alrededor, mientras se movía al ritmo de una música que
solo AJ escuchaba.
Norma no se quejaba, le encantaba cuando AJ se portaba así y aprovechaba cada
momento, tratando de devolverle de alguna forma, los pequeños detalles que el
moreno tenía con ella. Como empezar a cantarle en el oído, su voz profunda y
áspera, sexy hasta el delirio; su barba rascándole la mejilla y una mano jugando
con su cabello.
-Something made me look at you,- los movió en un giro, para seguir con su
movimiento cadencioso,- Something made me do what I had to do, girl- Norma tuvo
que luchar para evitar derretirse ahí mismo, en la playa, en los brazos del amor
de su vida,- Something made me talk to you, Something made me do what I should,-
el ladrido de los perros intentó interrumpirles la velada pero AJ no estaba
dispuesto a que eso pasara,- I want you by my side, I want you by my side…
***
A la mañana siguiente, Jordana despertó con la sabana enredada en la cintura de
Nick, y el cuerpo de Nick cubriéndola a ella. Se imaginaba que Caleb ya debería
estar despierto y sin tener una excusa para quedarse en la cama, se desenredó
con cuidado para no despertarlo, lo besó suavemente. El rubio no respondió pero
Jordana sonrió de todas formas. Debe estar cansado, pensó mientras caminaba al
baño, en busca de algo que ponerse antes de ir a revisar al bebé.
Unos cuarenta y cinco minutos más tarde estaba dándole el desayuno a Caleb,
cuando Nick entró en la cocina sonriendo como el gato que se ha tomado toda la
leche. La miró desde la puerta con una expresión pícara en la cara y ella no
pudo evitar devolverle la sonrisa.
Como si eso hubiera sido una señal, Nick se movió con rapidez y en un momento,
la tenía agarrada por la cadera, besándola de tal forma que parecía que tuviera
hambre de ella. La risa de Cal los interrumpió y Nick soltó a Jordana para darle
un beso al niño en la mejilla que no tenía llena de comida y luego haló a la
morena fuera de la cocina para besarla de nuevo.
-¡Nick!-lo reprendió Jordana cuando al fin pudo respirar.
-¿Qué me dices de llevarle el niño a Norma y AJ para que practiquen y nos quede
la casa para nosotros?-le murmuró en la oreja, y ella lo pensó un momento antes
de buscarle los labios una vez más antes de arreglar al niño para un día con sus
tíos.
***
Norma salió al patio, para encontrar a su futuro esposo desayunando mientras se
hacía el que leía el periódico, pero en realidad, estaba jugando con los perros,
usando los pies para molestarlos debajo de la mesa.
-Buenos días- dijo antes de sentarse, y serrvirse un poco de café en la taza que
AJ tenía lista para ella junto a la propia.
-Buenos días, mi amor.-dijo él, rindiéndosee con el papel y dejándolo sobre la
mesa. Apoyó los brazos en la superficie de esta, con la intención de tener mayor
equilibrio cuando la batalla entre los perros y sus pies se pusiera más
violenta.- ¿Qué quieres hacer hoy?
-No sé. Me levanté como aburrida.-dijo con una ceja levantada ante el
comportamiento de AJ.
-Hmmm, Nick llamó- se detuvo, se mordió un labio y siguió.- Dice que si podemos
cuidar a Cal, dice que Jordana y él necesitan tiempo solos.
Norma rió con suavidad, imaginándose a Nick rogándole a AJ que entretuviera a su
hijo un rato.
-¿Qué le dijiste?-preguntó, antes de morderr el pan tostado.
-Que por mi, encantado, pero que tu lo llammarías para arreglar el lugar y la
hora de la entrega.
La pelirroja lo golpeó en broma con el periódico antes de ponerse de pié y
correr a coger el teléfono.
***
-OK, entonces salgo en el mismo minuto que esté todo listo…-Nick habló en la
bocina, esperó y volvió a hablar.- No, claro que no, el loco va atrás en la
sillita especial.- Jordana le lanzó el tarro de talco a la cabeza diciendo “¡Que
no le digas loco, es tu hijo!” El rubio colgó, riendo aún.
Con Nick en la puerta de la habitación, observando, a Jordana se le hacía un
poco difícil tratar con un Caleb hiperactivo. La morena se inclinó sobre el niño
y le sopló el estómago, Cal rió y con él Nick desde la puerta. La estrategia
funcionó y ahora Jordana solo tenía que distraerlo para poder terminar de
vestirlo.
Con un último beso en el cuello, Jordana le puso los zapatitos, y lo levantó,
para que se sentara y ella pudiera acomodarle el cabello en algo parecido a un
peinado. El cabello negro de Caleb terminaba en ondas en las puntas y se
desordenaba de tal manera que pareciera que el niño hubiera estado rodando por
ahí.
-Todo listo,-dijo, otro beso, ahora en la mmejilla, y se alejó para empacar la
maleta que los McLean necesitarían para sobrevivir el día.
-OK, ya vuelvo,- dijo Nick en un apuro, levvantando a Caleb, quitándole la maleta
de la mano, y despidiéndose de un beso en los labios, antes de salir corriendo
de la casa, y dejar a Jordana parada en la habitación de su hijo con una
expresión asustada en la cara.
Capitulo 18
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