La Apuesta.

Titulo: La Apuesta
Autor@: JC Carter
Comentarios: [email protected]
Partes: 14/23
Parejas: Nick/?, AJ/?, Howie/?
Censura: desde PG hasta R.
Legalidades: no los conozco, no es verdad.
Advertencias: het, mentiras, gritos, groserías, lo normal.

Notas: Normita, esta es para ti, por todas las sonrisas, las risas, los abrazos, los besos, las palabras de apoyo, el combustible para mis sueños, cada pequeña cosa que ante los ojos del mundo no significa nada, pero para mi ha sido la línea entre tristeza y alegría.

 Capitulo 14.

-Entonces, después de que yo haga todo lo que tengo que hacer, los llamo y arreglamos, ¿Okay?-preguntó JC poniéndose de pie.

-Bien, muchas gracias, JC, de verdad era lo que necesitábamos.-dijo AJ apretándole la mano al otro hombre.

Después de despedirse de AJ, Nick dijo que se iría con JC, y salió con este de la casa del moreno. Nick aún guardaba sus resentimientos, y el hecho de que Jordana se hubiera ido con él, solo empeoraba las cosas.

-Mira, Nick, yo sé que no te caigo muy bien que digamos, pero tienes que saber, que nunca intenté quitarte a Jordana.- Nick paró de pronto y  se quedó mirándolo. JC sintió la necesidad de explicar- Ella estaba muy mal cuando yo la conocí, y ahora también está así, pero nunca, y entiende esto, se le ha borrado el brillo de los ojos cuando habla de ti, o cuando piensa en ti. Te lo aseguro, ella está demasiado enamorada de ti como para que yo pudiera hacer algo.

Nick miró el piso, sintiéndose avergonzado por su comportamiento menos que educado para con el otro hombre.

-Lo siento, lamento haberme portado tan mal contigo… pero es que…- JC lo interrumpió.

-Yo sé, lo celos impiden ver las cosas como son.

-Ella siempre me dijo que los celos eran inseguridad, en mi mismo y en ella. Pero nunca pude superar que mientras ella lloraba por mí, tú le secabas las lágrimas y la hacías reír.

-Eso se acabó, porque no la harás llorar de nuevo, ¿no es así?-Nick asintió con la cabeza.- A veces quisiera haberla encontrado antes que tu, pero me doy cuenta que así lo hubiera hecho, las cosas no se hubieran dado.

Nick no intentó refutar el punto del moreno, pues de solo pensar en nunca haberla conocido, el corazón se le encogía.

***

-¿Qué quieres que pase la próxima vez que lo veas?- le preguntó Jordana a Norma, mientras alimentaba a Caleb. La pelirroja estaba acostada a su lado en la cama, algo que habían convertido en tradición.

-Lo primero que quiero es que me abrace, que me diga lo mucho que me ama, y que me diga que me extrañó más, quiero que me diga que sin mi está incompleto…-rió con la morena, por la mala broma, -Quiero besarlo, quiero que me bese, quiero que me prometa la luna y las estrellas, y quiero que…

-¿Qué cosa?-preguntó la morena, sabiendo de antemano lo que la pelirroja estaba a punto de decir.

-Quiero… que me haga el amor como la primera vez…-susurró cubriéndose el rostro con las manos.

-¿Sabes que extraño de Nick?-dijo Jordana, tratando que su amiga no se apenara por lo que le había acabado de confesar.

-¿Además de todo él?-preguntó Norma mirándola a través de los dedos que le cubrían la cara, riendo.

-Si, boba, además de todo él. Extraño sus abrazos, extraño que cuando me despertaba en la mañana, él prácticamente me usaba de almohada, extraño estar parada haciendo algo y sentirlo abrazarme por detrás.-estaba a punto de llorar de nuevo, la rabia quemándole la garganta por ser tan débil,  pero el movimiento de Cal la obligó a ponerle atención.

-Me lo llevo, y te lo traigo en dos horas exactamente, a ver si te echas una siesta… Tienes unas ojeras de aquí hasta aquí-dijo la pelirroja gesticulando desde sus ojos hasta las rodillas. Jordana rió y le entregó a Caleb, la pelirroja se lo puso en el pecho con ayuda del canguro y salió del cuarto. Cerró la puerta tras de si y bajó las escaleras.

Entró en la sala, lista para acomodarse en frente del televisor cuando el teléfono sonó y Karen, quien estaba sentada leyendo contesto.

Habló durante unos momentos y luego le dijo a Norma.

-Dile a Jordana que pase al teléfono.

***

Después de que Nick y JC se fueron, Alex se quedó vagando por la casa sin saber que hacer. Ya sabían donde estaban, y las verían pronto, pero ese pronto estaba demasiado lejano aún. AJ se sentía demasiado vacío y tenía ganas de agarrar a JC del cuello y sacarle la dirección de donde Norma estaba para irse de una vez, pero tenía que ser paciente. Tenía que esperar y tener todo preparado para cuando volviera a verla.

Cuanto quería tenerla en sus brazos, jugar con aquel cabello tan rojo que lo hipnotizaba, y sentirla acariciar sus ojos, el simple hecho de no poder olerla en las sábanas no lo dejaba dormir, y lo peor era que no entendía como pudo portarse tan desinteresado cuando ella estaba allí.

Era un dolor permanente en su pecho que le hacía difícil respirar, mas debía soportarlo, se lo merecía, después de todo. Con rabia, golpeó la pared con la palma de la mano, recordando todas aquellas noches que ella lo miraba desde el otro lado de la mesa, preguntándole con los ojos si estaba bien… Y decirle cuanto la amaba sin ella estar ahí no aliviaba el dolor.

Solo ella podía.

Norma, con sus palabras dulces, sus miradas cálidas, la forma en que movía la mano para llamarle la atención. Las pequeñas palmadas cuando lo veía por ahí parado, los mimos que le dedicaba a los perros… Hasta los perros parecían saber que era culpa suya que Norma no estuviera por ahí. Lo miraban con aquellos ojos oscuros y brillantes como reclamándole donde estaba ella, por que no estaba allí con ellos, como debería. Eran una familia y AJ no podía evitar sentir que él la estaba destruyendo poco a poco con su inseguridad.

Era tiempo de que despertara y oliera las rosas. Ahora necesitaba a alguien que supiera de rosas para ayudarle.

***

-Aló…-dijo Jordana, aferrándose a la mano de Norma, quien aún cargaba a Caleb contra su pecho.

-Hola, nena,-la morena dejó salir un respiro de alivio cuando sintió la voz de JC en el teléfono.

-J… -apenas pudo decir algo, cuando el moreno la interrumpió.

-Nick está aquí conmigo, y quiere hablar contigo… ¿Te lo paso?- JC le preguntó, pero ella sabía que ya le estaba pasando el teléfono al rubio. Esperó en silencio hasta que escuchó una respiración diferente a la de JC al otro lado de la línea. Se mordió un labio, sonriendo como no lo había hecho en mucho tiempo.

-Hola,-escuchó que le decían.

-Hola,-respondió cerrando los ojos. Sintió que Norma le entregaba al niño y salía del cuarto.

-¿Cómo estás?

-He estado mejor… ¿Cómo estás tu?-preguntó ella, acariciando la cabeza de su hijo, deseando que Nick estuviera ahí con ellos. 

-No sé… mal.-Jordana sintió unas ganas terribles de llorar pero se las tragó.

-Lo siento… por favor perdóname… -le susurró suavemente esperando que Nick no escuchara las lágrimas en su voz.

-Ay… no… no hablemos de eso ahora- escuchó a Nick aclarándose la garganta y con rabia, se limpió los ojos, después de acostarse con Caleb sobre el pecho.

-¿De que quieres hablar, entonces?

-Cuéntame de él.-Nick dijo suavemente y Jordana no paró de hablar por las siguientes dos horas, haciendo reír a Nick de vez en cuando, contándole de lo mucho que su hijo se parecía a él, aún siendo tan pequeño.

-Espérame, tengo que alimentarlo-le dijo ella después de un largo silencio en el que solo respiraron juntos, como hacían cuando Nick estaba de viaje no había podido llevarla.

-Ojalá pudiera estar ahí para verlo.-dijo él.

-No hay nada que yo quiera más que tenerte conmigo.

-Después de todo este tiempo, las manos aún me duelen cuando no puedo tocarte.

***

Febrero 14, 2015.

JC estacionó la camioneta y se volteó para hablar con sus pasajeros.

-Bueno, ellas no saben, así que no esperen que los reciban con los brazos abiertos.

-¿Estás seguro que Jordana no se va a enojar contigo?-preguntó Nick, frotándose las manos ya que las tenía frías.

-Va a intentar matarme, pero eso se le pasa… En cuanto a Norma, no sé decirte, AJ, ella está un poco… como decirlo, cohibida en lo que a ti se refiere.

AJ apretó la mano dentro del bolsillo del abrigo, y no dijo nada. El sabía, pero eso era entre Norma y él.

-Okay, creo que estamos listos para entrar.-dijo JC, preparándose mentalmente para lo que veía venir.

Salieron de la camioneta y emprendieron camino hacia la casa. Karen abrió la puerta y abrió los ojos de forma casi cómica, apenas teniendo tiempo para poner una mano detrás de ella, sosteniendo a Norma y a Jordana que venían a saludar al recién llegado.

-Yo creo que ustedes dos mejor se van para la cocina…-murmuró Karen, gesticulando con la otra mano para que los chicos esperaran a que ellas se fueran de ahí para entrar.

-Joshua Scott, tienes mucho que explicar…-lo reprendió la mujer al abrazarlo.

-Lo sé mamá, pero deja que entren…-pero una voz y el llanto de un bebé lo interrumpieron.

-¿Qué entren quienes?-preguntó Norma, y junto a ella, estaba Jordana parada con el bebé contra el pecho y los ojos desorbitados.

Nick tragó saliva con dificultad y cerró la puerta. AJ había corrido hacia Norma y la había envuelto en un abrazo. JC podía ver los nudillos de la pelirroja ponerse blancos de lo fuerte que estaba apretando al moreno.

***

Karen hizo un ruidito y los hizo entrar a la cocina, Jordana aún con los ojos abiertos magistralmente, mientras las manos se movían sobre el bultito que tenía en el pecho bajo el suéter que tenía puesto. Saludó a JC con un beso en la mejilla y miró a Nick como esperando algo, pero el rubio no se movía, solo la miraba como si nunca la hubiera visto. Mientras tanto, AJ y Norma seguían aferrados el uno a la otra en el vestíbulo, sin darse cuenta de nada más.

Karen sirvió té, mientras JC se quitaba la chaqueta y recibía la de Nick, salió de la cocina para colgarlas en el closet y Karen lo siguió con el pretexto de preguntar a AJ y Norma si querían algo de tomar.

Nick se sentó en la silla directamente en frente de Jordana y siguió examinándola con los ojos, mientras ella fruncía el ceño, viendo lo cansado y ojeroso que el rubio estaba, demasiado pálido, el cabello corto, desordenado y descuidado, los labios blancos por el frío y esa mirada calculadora en los ojos azules que ahora parecían grises como el metal. E iguales de fríos.  Después de haber hablado casi a diario por teléfono, parecía imposible que estuvieran sentados a la misma mesa y tratándose como si fueran extraños. Jordana estaba segura que eran sus hormonas fuera de control lo que le estaba causando esas ganas de llorar tan horribles y no aquellos ojos tan duros. 

Un pitido sonó en el silencio de la cocina y Jordana saltó en su silla, acordándose de que Caleb seguía necesitando ser alimentado cada dos horas durante el día, ya lo podía sentir moviéndose, buscando su pecho.

-Es hora de comer y limpiarlo probablemente… ¿Subes conmigo?-preguntó poniéndose de pie. Nick no dijo nada pero se levantó, y abrió la puerta de la cocina, como diciéndole a la morena que él la seguiría.

***

Norma no sabía como habían llegado al sofá, pero no le importaba tampoco. Estaba en los brazos de AJ, respirándolo, sintiéndolo con cada fibra de su ser, y al parecer AJ estaba haciendo lo mismo, y nada más le importaba.

Lo había extrañado tanto, que ahora que estaban juntos no sabía que hacer, que decir… que pensar, pero no tuvo que preocuparse por eso en cuanto sintió los labios de AJ buscando los suyos.

Con un suave gemido, Norma se retiró del beso, cayendo en la cuenta de que estaban en el sofá de la sala, y en cualquier momento alguien podía llegar y verlos ahí. Norma abrió los ojos lentamente para mirarlo como no lo había hecho en mucho tiempo. Dios, como lo extrañó. Con reverencia, le acarició aquellos ojos tan hermosos, mientras se mordía un labio. Era tan bello, y era suyo.

Estaría loca antes de dejarlo alejarse otra vez.

-Te amo tanto…- escuchó que AJ le susurraba en el oído, sus manos buscando la piel de la pelirroja, pero ella lo detuvo.

-Aquí no… ven conmigo a mi cuarto,- Con un gran esfuerzo se levantó del sofá y lo haló de la mano.-Deberías quitarte eso,-dijo gesticulando en torno al abrigo húmedo del moreno.

-Arriba, muéstrame donde es… Te necesito.- tenía la voz ahogada y le apretaba la mano como desesperado, así que Norma decidió no torturarlo más, y subió corriendo las escaleras, con un AJ como loco detrás de ella. Entraron al cuarto, y como la primera vez, el moreno cerró la puerta delicadamente a su espalda, caminó como un depredador acechando a su presa.

Con más cuidado del que Norma le hubiera creído capaz, AJ le soltó los rizos rojos y hundió sus manos en ellos, apoyando su barbada mejilla en la piel suave de la pelirroja y respiró hondo.

-Como te he extrañado… era como si no pudiera respirar cuando no estabas conmigo… me sentía tan culpable, hasta los perros me miraban feo…-para callarlo, Norma buscó sus labios con los propios y antes de besarlo, susurró:

-Shhh, ya pasó.

***

Jordana se sentó en la cama, quitándose el suéter. Caleb ya estaba despierto, lo más probable era que sentía el corazón de su madre desbocado. Respirando hondo, la muchacha se retiró la blusa del pecho, para dejarlo al descubierto y dejar que el niño comiera por fin.

Estaba hambriento, pues en su desesperación por comer, no encontraba el pezón. Riendo por lo bajo, la morena lo guió.

-Ya va, mi amor, tranquilo,- le dijo, acariciándole la cabecita,- ahí está… No se va a ir a ninguna parte.

Nick se movió de la puerta y se sentó junto a ella, mirando con fascinación, como los labios de su hijo trabajaban para tomar tan rápido como podía. Su movimiento hizo que una ráfaga de viento tocara la piel descubierta de Jordana, y el escalofrío le puso la misma de gallina.

-Espera,-susurró Nick con voz ronca, moviéndose una vez más para ponerse detrás de ella y rodearla con sus brazos. Jordana cerró los ojos, casi llorando de la emoción, mientras sentía a Nick apoyando la cabeza en su hombro.- Es tan pequeño.

-Lo sé… no pude…-dijo ella temblando, pues el aliento del rubio la rozaba y le hacía sentirse como no se había sentido en mucho tiempo.

-Calla, no fue tu culpa.- dijo él, plantando un beso en el cuello descubierto de Jordana. -¿Cuánto te toma alimentarlo?-le preguntó Nick, recorriéndole los brazos con las manos,  besándole la mandíbula y apretándose contra ella.

-No mucho,-dijo ella tirando la cabeza hacia atrás con un gemido.

-Bien,-dijo él, antes de moverse de nuevo y atrapar los labios de Jordana con los suyos en un beso que le arrancó las lágrimas que había tratado de evitar desde que llegó.

 

Capitulo 15

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