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La Apuesta. |
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Titulo:
La Apuesta Notas: Normita, esta es para ti, por todas las sonrisas, las risas, los abrazos, los besos, las palabras de apoyo, el combustible para mis sueños, cada pequeña cosa que ante los ojos del mundo no significa nada, pero para mi ha sido la línea entre tristeza y alegría. |
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Capitulo 11. Julio 29, 2014. Sintiendo las piernas pesadas, Jordana salió del taxi y caminó con lentitud hacia la puerta. Antes de terminar de subir las pequeñas escaleras que llevaban a la entrada, la puerta se abrió, y una Norma preocupada abrió los brazos para recibir a la otra muchacha, quien en cuanto estuvo segura de que Norma la sostendría, dejó que las rodillas se le rindieran. Norma dejó salir un sollozo, y como pudo, ayudó a Jordana a entrar. Una vez estuvieron sentadas, la morena tomando débilmente de una taza de té, con AJ enfrente de ellas, Norma le contó todo, la estúpida apuesta, el plan de llegar a Estados Unidos, como no esperaban encontrárselos nunca y como el karma, como lo puso Jordana, le mordió el trasero. AJ sentía ganas de reír, pero no lo hizo, por puro respeto, por que en serio, esa era una tonta apuesta. Claro que no le extrañaba que Nick no hubiera querido escuchar, era típico del rubio, dejarse llevar por las emociones, antes de darle lugar a la razón. AJ no dudaba que si, dado el caso, Nick hubiera escuchado a Jordana, en este momento, estarían celebrando la concepción de su primer hijo. Pero no, Nick tendía a hundirse en la rabia y pensar en las consecuencias cuando ya era demasiado tarde, y AJ tenía la vaga impresión de que ese momento se estaba acercando, mientras observaba como Jordana apretaba la taza, su ceño frunciéndose y sus labios cada vez más delgados. -AJ, ven conmigo un momento.-le murmuró Norma en el oído. El moreno se levantó y caminó sigilosamente, aunque dudaba que Jordana los hubiera visto. Andaba como perdida en si misma y no había dicho nada después del “gracias” de hace dos horas, cuando le sirvió el té que aún estaba sorbiendo. -Nick tiene que hablar con ella rápido.-dijo Norma, con tono lúgubre. -¿Por qué? -Porque ella no está pensando con claridad, y temo que haga algo de lo que podamos arrepentirnos, por no haber actuado antes. *** Nick pasó mucho tiempo en el cuarto de lavado, buscando entre la ropa sucia. Luego subió al cuarto que había compartido con ella y lo revisó con cuidado. Todo estaba en su puesto, solo había unos cuantos cajones vacíos, y espacios que antes habían estado llenos de ropa. El maquillaje, las joyas, las pequeñas cosas que Nick disfrutaba regalándole estaban ahí. No se había llevado nada, aunque todo eso era de ella. Nick se sentó sobre la cama y acarició la sábana con una mano, sin darse cuenta. Pero el color de la tela lo despertó de su estupor. Eran verde oliva. De pronto, como en una milésima de segundo, vio un flash de cabello oscuro sobre la almohada, piel blanca contra las sábanas, y no pudo quedarse ahí. Salió de la habitación corriendo y en dirección a la cocina, donde suponía estaban las llaves de su auto. El le había comprado esa casa. Solo para ella, cuando decidió que no podía despertar otro día sin ella a su lado. Quería una vida nueva, con ella, y por eso la compró. La casa era bonita, y ella la convirtió en hogar. Ahora que ella no estaba, Nick se sentía enfermo de solo caminar por los corredores que ella había hecho suyos. Buscó las llaves sobre cada posible superficie, menos en la mesa. Jordana había estado apoyada ahí cuando él entró. Rindiéndose, Nick puso las manos sobre la mesa fría y miró sin ver los papeles que yacían ahí. Un pequeño pedazo de metal plateado le llamó la atención y miró más de cerca. Ahí estaban, debajo de los papeles, tal vez tiró las llaves sobre la mesa cuando entró a la cocina… Si… ¿Qué era eso? Nick tomó los documentos con cuidado y los revisó. No. Uno tras otro, los papeles le decían algo que se negaba a aceptar. No… ¡no! *** -Tienes que volver, tienes que hablar con él, hacerlo entender… -No, Norma, no. El no me quiere allá. Yo no quiero que se sienta obligado a hacer nada,- Jordana aún parecía ida, pero al menos estaba hablando. -Norma tiene razón, tienen que hablar, así sea aquí o en algún otro lugar.-AJ se sentó junto a la morena y le acarició la mano que aún apretaba la taza vacía. Norma estaba desesperada sin saber que hacer, o que decir. Le daba miedo decirle a la morena que fuera a casa con Nick, por la negativa respuesta que estaba recibiendo, pero si no decía nada… temblaba de pensar que pasaría. -Estoy cansada.-dijo Jordana, y AJ se puso de pie. Haciéndole un gesto a Norma con los ojos, le dejó saber que el llevaría a la mujer al cuarto de invitados. Norma se quedó sentada donde estaba esperándolo. Se preguntó si JC sabía. Se inclinó para tomar el teléfono, pero vio que estaba ocupado, la pequeña luz roja titilando frente a sus ojos. AJ se le unió y la arrastró hacia la habitación. Una vez bajo las sábanas, Norma dejó que AJ la abrazara y pudo dejar que la tristeza que sentía saliera a flote. *** Julio 31, 2014. La escena se había repetido dos días seguidos. Después de comer algo en la mañana, los tres se encontraban sentados en la sala, AJ y Norma tratando de hacer que Jordana reaccionara. Norma se hubiera sentido mejor si la morena al menos hubiera llorado, pero parecía que se le habían acabado las lágrimas. Hablaba de Nick como si lo hubiera conocido, y olvidado. Norma sabía que era una defensa, para intentar no pensar. De un momento a otro escucharon un ruido afuera como de un auto parqueando. AJ se levantó y corrió a la ventana a observar. No dijo nada por un momento pero luego se volteó. -¿Quién es?- preguntó Norma, sabiendo quien era, pero esperando una reacción. -Es Nick…-dijo AJ, apartándose de la ventana. Jordana se puso de pie de un salto. -Por favor no le digas que estoy aquí. -Ven conmigo…-Norma la tomó de la mano y se la llevó para el segundo piso. Escucharon que la puerta se abría y Nick gritaba. -¿Dónde está? Yo sé que tú sabes donde está. -¿Quien?-pregunto AJ, haciendo como si no ssupiera. -¡Jordana! ¿Quién más? Dime donde está AJ… por favor. -No sé Nick, ¿Cómo voy yo a saber donde está? -Norma debe saber… -Norma está en el trabajo. No es probable que ella sepa. ¿Qué pasó? -Se fue… me dejó. -¿Si te dejó por que la buscas? -Porque está embarazada... Norma volteó a mirar a su amiga y una urgencia loca de ponerse a llorar se apoderó de ella. Jordana estaba inclinada contra la pared, con los ojos cerrados, y una expresión dolorida en la cara. Era como si fuera una adicta y Nick fuera la droga que se le ha sido denegada. Apretándole la mano, Norma trató de hacerla mover. Jordana abrió los ojos y vio algo en la pelirroja que la hizo tensarse. -Tengo que ir al baño…-murmuró, y se fue, dejando a la pelirroja en el corredor, esperando que Nick se fuera para poder bajar. Si hubiera querido, habría podido escuchar la conversación acelerada al otro lado de la puerta inmediata a donde ella estaba parada. Habría podido sentir el revuelo que se producía cuando algo era metido en una bolsa, habría sabido que el sonido de la puerta trasera abriéndose y cerrándose no lo había ocasionado AJ. Norma cerró los ojos, se llevó una mano al pecho y rezó para que Jordana estuviera bien. A donde quiera se había ido. *** JC cambió de segunda a tercera, entrando a la autopista rumbo al norte. Estaba empezando a enfriar y con un movimiento rápido, hizo subir las ventanas del auto, mirando a su hombro derecho donde la cabeza de Jordana descansaba. Si hacía uso de sus facultades de deducción, JC podría sugerir que Jordana no había dormido en varias noches. Pero el no se estaba quejando. Eso si. Se llevó un susto de muerte cuando contestó el teléfono y la voz frenética de la morena le rogaba que la escondiera. JC no se lo pensó dos veces, y en cuanto pudo, se subió en el auto, con ella al lado, y empezó a conducir. Al principio no sabía a donde iban, pero a medida que pasaba el tiempo, e iban dejando kilómetro tras kilómetro tras de ellos, una visión se hacía cada vez más clara. Una casa pequeña, cerca de Annapolis, en un pueblo llamado Bowie en Maryland. Los niños estarían jugando en las calles, ahora que estaban en pleno verano, y su madre estaría sentada en el porche, bebiendo limonada, mientras miraba a los hijos de su hermana corriendo calle arriba y calle abajo. Jordana se movió y miró el perfil de JC. -¿A dónde vamos? -A casa. *** Agosto 10, 2014. Howie estaba cansado de la misma discusión. Tres semanas en las mismas, y nadie sabía nada. Habían llamado a todos los conocidos y todos juraban que no la habían visto, estaban preocupados, pero algo le decía a Howie que Norma sabía más de lo que dejaba ver. Aunque se preocupan por como estaba y en donde, siempre volvían al tema de porque se fue en primer lugar, y el primero en perder el control era siempre Nick. Norma, al parecer había tenido suficiente de lo mismo que se levantó y caminó alrededor de la habitación. Su frío exterior olvidado. -Cállate, tu no sabes lo que estás diciendo…-dijo Norma, tan agitada como los demás que estaban en la habitación. -¿Qué no sé lo que estoy diciendo?-gritó Nick. -Es cierto, Nick, no sabes…-dijo AJ, tratando de calmarlo. -¡Madito seas AJ, tu sabías! -Si, hermano… pero… -¿Por qué no me lo dijiste?-demandó, empuñando las manos. -Porque no era mi decisión… ella debió habértelo dicho. -No hay duda de por qué no te lo dijo, mira como estás-le reprochó Norma, perdiendo la paciencia. -Se fue… -Porque tú la echaste.-dijo AJ. -Ella rompió la apuesta antes de que pudiera empezar. Si es verdad que eso fue lo que nos trajo aquí. Pero ella te amaba demasiado como para usarte de esa manera.-dijo Freddy. -Me dejó… -No esperes que vuelva pronto. -¡No! Ella tiene que volver… -Nick… -¡Ella es mi mundo! -Debiste pensar en eso antes de echarla de tu vida. Nick se sentó en la silla más cercana y se pasó las manos por el rostro. Se veía cansado. Howie solo podía imaginarse cuanto habría dormido desde que ella se fue. Según le dijo AJ, Nick se estaba quedando en un hotel porque no soportaba estar en la casa por más de diez minutos, y al ser cuestionado por que no la vendía, respondía que él había comprado esa casa para ella y que todo debería estar igual para cuando ella volviera. El teléfono sonó y los hizo saltar. Freddy era el que estaba más cerca del teléfono, pero se movió como un cachorro lastimado cuando Norma se acercó a contestar. AJ le había contado que el día que Jordana desapareció, Nick y AJ discutieron, el nombre de Freddy salio a colación y después de un rato, el teléfono sonó como ahora. Era Norma, quien hablaba con demasiado cuidado, algo que indicaba que se había visto envuelta en una pelea. Después de ese día, Freddy se encogía y se salía del camino de la pelirroja como con miedo. -Es JC,- les comunico ella. Estuvo callada por un momento escuchando atentamente. Luego trató de decir algo, pero cerró los labios antes de que cualquier sonido se le escapara. Se despidió y colgó. –No la ha encontrado, pero dijo que va a seguir buscando. -¿Por qué está él buscándola y yo me tengo que quedar aquí?-preguntó Nick por enésima vez, a lo que Howie dijo con voz suave: -Para que cuando vuelva, pueda ver que la has estado esperando. Con cuidado de no llamar mucho la atención, Norma se fue retirando de la habitación, pero Howie la siguió. La pelirroja estaba sentada en una de las sillas de madera de la cocina, con el rostro escondido entre las manos, que estaban tan pálidas como sus mejillas, que ahora que levantaba la cara, estaban surcadas de lágrimas. -¿Qué pasó?-preguntó el hombre sentándose frente a ella. -Era ella. Está con JC, y dice que no quiere volver.-su voz era tan pequeña que Howie tuvo que inclinarse para poder oírle. -¿Pero dónde está? -No quiso decirme, por si acaso le cuento a Nick, no quiere que la busquen…-puso la cabeza sobre la mesa.-no confía en mi. Howie solo atinó a levantarse de la silla y correr a su lado, para abrazarla y ayudar a que los sollozos que parecían le estuvieran siendo arrancados del pecho no sonaran tan duro, con su boca apoyada en el hombro del moreno. -Claro que confía en ti, pero ahora está confundida y no sabe que hacer. -Tenía que ir con él, JC es el único que la hace sentirse segura. *** Karen Chasez nunca había visto a alguien que mostrara tan poca emoción, pero no dijo nada, solo sonrió y abrazó a la pobre muchacha. La llevó al cuarto de invitados y le dijo que descansara. Cuando bajó, encontró a Joshua en la cocina. -Espero que no sea uno de tus proyectos,-le dijo a su hijo con tono cortante. -No, mamá, es una amiga y está pasando por un mal momento, así que la traje a donde siempre me he sentido mejor. Karen solo hizo un sonido y le dio la espalda mientras preparaba la taza de té para la pobre niña. -Mamá, ella está embarazada… pero no es mío.-dijo Josh, parándose junto a ella y armando un sándwich de queso con manos que temblaban. -Debes quererla mucho, ¿eh? Para traerla aquí, a que yo la arregle, como diría tu hermana.-Karen se sentó en la mesa, para que Josh no tuviera que mirarla. El no dijo nada. Ella tampoco. Cuando el té y el sándwich estuvieron listos, Karen se los subió a la nena. Hablaron un poco y Karen logró hacerla sonreír de verdad. A la hora de acostarse, Karen vio a Joshua entrar al cuarto de la chica y cerrar la puerta. Al desayuno de la mañana siguiente, Karen tampoco dijo nada.
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