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POBRE CIUDAD SERGIO CHAZARO FLORES EL SOL DE PUEBLA 29 SEPTIEMBRE 2004
si algo va a quedar en la memoria de la ciudad de Puebla es el recuerdo de un alcalde famoso por su formación, urbanista, además de ser arquitecto; artífice del nuevo rostro de la ciudad y un largo etcétera. No logró los estacionamientos de ensueño, pero sí consiguió el trastocamiento de ciudad, y de algunos de sus habitantes que lo va evocar constantemente por sus aciertos, aunque la pobreza en que la dejó sumida aparentemente se escape del escrutinio de la mayoría y no me refiero al aspecto económico exclusivamente, sino a lo que algunos funcionarios del gobierno local, les ha lado por decir: imagen urbana
Pobre ciudad. Pero el alcalde más controvertido pasará a los recuerdos, no sé
si eso sea a historia, pero el edil impetuoso logró su cometido, consiguió
hacer de Puebla una pobre ciudad. Pero la gente, o al menos, pequeños grupos de
poblanos, están contentos con las fuentes cantarinas, con los horrorosos
macetones que ocupan demasiado espacio, con las nuevas fuentes, pero sobre
todo, con la privatización de los espacios públicos. Si algo que alegra y pone
de buen humor a los comerciantes es que tengan todo el terreno libre para
extender sus negocios. Y la privatización de lo público se logra de la manera
como sucedió en el centro de la ciudad. Pero esta se ha empobrecido, fue mucha
la inversión en obras que finalmente dejan mucho que desear desde la perspectiva
del urbanismo y de imaginación de una ciudad con el potencial que tiene la
ciudad de Puebla. ¿Era necesario realizar esa mega-obra para un problema menor
de tráfico? Un sistema semaforizado (pero bien sincronizado), hubiera resuelto
el problema, además intensificar las zonas peatonales articuladas a la avenida
Juárez El alcalde impulsivo-emprendedor y su Ayuntamiento dejaron ir cantidades
muy fuertes de dinero en una obra inútil, pero eso si son sus fuentes rítmicas
(esperpénticas y cursis) que atraen gente, porque es un elemento bien fácil de
asimilar, si el edil hubiera sembrado la escultura de Sebastián, el “Ángel
Custodio” encima de su obra faraónica, el pueblo hubiera “despotricado’, pero
no, el maestro en urbanismo le atinó, pues su “urbanismo es bien primitivo.
Pero llama la atención, es cómodo para la vista fácil, no requiere de ningún
esfuerzo, la complejidad está totalmente ausente: el presidente municipal será
reconocido, no importa el tiempo que duren las obras, los perjuicios causados,
los recursos derrochados (lo que no se ve no cuenta), -no importa. El edil será
recordado, atrás quedarán sus desplantes, sus necedades, sus frases célebres,
-Puebla está feliz. Pobre ciudad. Se extravvió una magnifica oportunidad para
dejar un lado los bustos, los monumentos aislados; todo ese gasto que sabe a patrioterismo local inútil y de muy mal gusto.
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