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Los principales vicios que un líder debe combatir en la actualidad El Sol de Puebla 6 de julio 2005
En primera instancia por vicio debemos entender un hábito de obrar mal, no enfocado hacia el beneficio propio y mucho menos al del ser humano.
Ahora bien, para comprender la forma de combatir a los principales vicios actuales a cargo de un líder, es trascendental destacar que en todos nosotros, existe un líder y que todos debemos asumir un compromiso enfocado hacia el beneficio del ser humano y hacia el conocimiento de la humanidad, así las cosas, la falta de hábitos buenos, es uno de los principales vicios, dentro de los que podemos destacar. La falta de hábitos físicos, que son los relacionados con los corpóreos (leer, levantarse temprano). La falta de hábitos morales, los que corresponden a la acción de lo bueno y de lo malo como la ética, la puntualidad; la falta de hábitos superiores o espirituales, como lo son la justicia que es dar a cada quien lo que estrictamente le corresponde; la prudencia que es la recta razón en el obrar, la fortaleza que es aquello que nos permite o decaer en ánimo cuando queremos alcanzar algo bueno y la templanza que es aquello que nos permite no caer en forma desordenada en los placeres, como la comida, bebida o sexo: también tenemos a la falta de virtud, el cual es un hábito operativo que nos permite encarnar valores y conocer a profundidad a los demás seres humanos.
En este orden de ideas, podemos concluir y reflexionar que ante un deficiente sistema operativo, puesto que se ha olvidado el verdadero sentido o esencia de la educación, el cual debe ir enfocado al beneficio del ser humano y al conocimiento de la humanidad (falta de valores y de conocimiento), concatenado a la carencia de hábitos buenos y por ende de virtudes, son los principales vicios que debe enfrentar el líder en todos los ámbitos (gobierno. educación, familia y empresa); constituyendo lo anterior las 3 principales causas por las que atraviesa nuestro país, siendo estas el desorden, la indiferencia y la inconstancia, y esto puede traer como consecuencia la pérdida del respeto al género humano, al sentido de la realidad y al sentido de la vida.
Ricardo De Pascual, J., J. Máximo Ponce de León E., Miguel Juárez M., Blanca E. Chargoy L. y Tania Belén S.
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