Mi ultimo suspiro ![]()

![]()
Hoy me encuentro de turno, mi deber: proteger vidas y propiedades, mi lema: protección e integridad. Es un día no muy claro, la tarde esta nublada, caen lloviznas, el aire huele mal, a la mezcla de gasolina y aceite del radiador de mi patrulla, la bruma que se siente trae mal presentimiento, me monto en mi patrulla y encomiendo a Dios mi alma para que me cuide a mi y a mi compañero en estas 8 horas de jornada y quizás mas, que me de fuerza para enfrentar lo malo y sabiduría para ser justo; no pretendo ser un superhéroe, solo un policía. Mientras patrullo voy oyendo un concierto distorsionado de música de radio, claves policíacas por el radio de la policía, palabras de mi compañero y un chillido que tiene la patrulla que se mezcla con llaves de herramientas para quitar y poner gomas que llega a veces, por el cansancio, a convertirse en melodía. Mientras todo esto pasa me vienen a la mente recuerdos y situaciones y entre ellos mi esposa, ¿Cómo estará en el trabajo? ¿Cómo le irá? No pude despedirme de ella por que ya se había ido a trabajar, las pocas veces que nos vemos, ¿Sabrá ella que yo la adoro? ¿Sabrá ella que la amo? Espero que mis hijos estén bien, pienso que quizás me necesiten en estos momentos, pero también espero que comprendan que, aunque los abandono por unos instantes, los llevo siempre en mi corazón y que lo que hago es por el bien de ellos y de mi Puerto Rico querido. Sé que me entenderán algún día y a la vez me viene una sonrisa al rostro por que me percato de que ella y mis hijos lo saben y, aunque no se lo demuestro, muchas veces ella tiene que jugar el papel de agente y descifrar en que forma se lo expreso, y tiene que jugar, también, el papel de padre cuando no estoy en la casa y mientras pienso se recibe una llamada por el radio de la policía: "cuartel a 508", mi compañero contesta "10-22", jerga policíaca, nos dicen que en la calle 52, la casa A #33, de la urbanización Rosales, hay una persona escalando en dicha residencia,"10-4". Copiamos la información, nos dirigimos hacia allá, se reciben llamadas por la radio de compañeros que van de camino para darnos apoyo, mi compañero les contesta, "10-4", llegaremos primero ya que estamos a dos cuadras, estamos cerca, llegamos a la dirección y utilizo el radio para ponerme 10-7, o sea que voy a estar fuera de la patrulla investigando la querella, llegamos a la residencia, vemos algo moviéndose por la ventana, esta oscuro pero se ve la silueta, la puerta esta forzada, mi compañero dice "Vamos a entrar", mi corazón se agita a mil latidos por segundo, mi respiración se hace fuerte y bien pronunciada, me invade el miedo con una mezcla de valentía, me persigno y nuevamente encomiendo mi alma a Dios. Yo entro a un cuarto, el compañero a otro, veo la silueta moviéndose, apunto mi arma, me identifico: “Alto, policía", de pronto oigo un pum, pum, pum, pum, pum, 5 disparos, mi subconsciente los contó, el delincuente se hecha a correr, corro detrás de el, le grito a mi compañero: “Atrápalo que va por ahí”, mientras sigo corriendo, de pronto me siento mareado mientras corro y me desplomo, plammmm, caigo al suelo, mi compañero gira para ver que era el ruido; Para mi sorpresa, cambian sus facciones en cuestión de segundos, de la adrenalina a mil que tenia, a una cara de susto, ojos sollozos y preocupación mientras lo veo corriendo hacia mí; no sé que me pasa pero mi vista esta nublada, ya no distingo entre realidad y ficción mental, siento frío en mi cuerpo, levanto mi mano y mis ojos no pueden creer lo que ven: mi mano llena de sangre, levanto la otra y también esta cubierta de sangre, mientras inclino mi cabeza y miro hacia mi pecho y mi estómago, las balas han traspasado mi chaleco, siento mi respiración mas fuerte, casi sin aire, mientras pienso “no Dios mío no, ¿Por que yo, Dios por que?” Toso fuerte y mientras saco la mano de mis heridas para ver la sangre, mas brota de mi cuerpo; mi compañero llega a mí, no logro reconocerlo ya que mi vista esta nublada y solo oigo una voz lejana que me dice “resiste, no te mueras por favor, no me hagas esto, voy a llamar la ambulancia”, o algo así, no logro distinguir, ya me siento cansado y como con ganas de cerrar mis ojos, oigo mas distante lejos a alguien gritando, una voz que se pierde en la lejanía y que se mezcla entre el grito de la gente. 10-50,10-50, hirieron a mi compañero, envíen una ambulancia en 10-50, me voy quedando dormido, ya no tengo fuerzas, de pronto siento que me sacuden, que me zarandean y me dice: “Resiste ya viene la ayuda en camino”, de mis ojos caen lagrimas mientras lo veo a el llorando, no se si mis lagrimas son de dolor o son de pensar que voy a morir, mientras le digo a mi compañero “Me estoy muriendo”, el me grita con voz fuerte y me estremece y me grita; “No te vas a morir, no te vas a morir, no cierres los ojos por favor, no te rindas, sigue luchando", y me dan animo esas palabras, pero la realidad es que me siento cansado, me siento muy frío, me tiembla el cuerpo, vuelvo a toser pero esta ves mas fuerte, y empiezo a convulsionar, empiezo a decaer, mis facciones cambian por segundo, mi piel pierde su color, mi compañero toma mi mano fuerte y me dice de nuevo, pero esta ves con mas lagrimas en los ojos y con voz entrecortada: “Lucha por favor, no te rindas, no pienses que vas a morir”, o algo así ya que no logro distinguir bien sus palabras por que lo oigo tan lejos, mientras más tiembla mi cuerpo, siento que mi mano resbala de la suya, y mientras tanto muchas cosas pasan por mi mente: ¿Cómo sabrá mi esposa que la amo? ¿Cómo sabrán mis hijos que los adoro? ¿Sabrá ella que es la única mujer que he amado? ¿Sabrá que solo pienso en ella? A veces demuestro rudeza, a veces le grito, a veces la hiero consiente o inconscientemente, pero a pesar de eso la necesito, sé que no le demuestro todo mi amor por mi estúpido machismo, pero ella lo sabe, ya que vio algo bueno en mi que no puedo descifrar, pero ella si lo sabe, es sabia y justa, y me ama por que me lo dice constantemente y sin inhibiciones, y no tan solo eso, me lo demuestra, me siento triste por que se que le falle en un sin número de ocasiones y nunca me abandonó, al contrario me buscó. Me siento triste ya que no pude despedirme de mi amada, y más triste por que dejo a mis hijos huérfanos, yo que quería ver todas sus etapas de crecimiento, estar a su lado cuando me necesitaran, saber y demostrarles que podían contar conmigo para lo que fuese, pero no puede decirles cuanto los amo. Siento que mi hora se acerca, veo a mi compañero que me habla, pero ya no lo oigo, ni siquiera lejos, se me va el aire, siento un suspiro, mi cuerpo esta totalmente frío, mi mano resbala completamente de la mano del compañero, mi cuerpo está como un témpano de hielo, mi corazón esta dejando de latir, estoy bañado en sangre, miro mi compañero, como (queda sobreentendido) despidiéndome y agradecido que estuviese allí conmigo, él mismo esta cubierto de sangre, sus ojos rojos de tantas lagrimas derramadas por mi, pero no en vano ya que las mismas se mezclan con mi sangre y serán fertilizante de firmeza y compasión, no tengo mas fuerzas, estoy cansado, tengo mucho cansancio, tengo mucho sueño, dejo salir mi aire, mi último respiro, mi ultimo suspiro…
![]()

Por: Agte. Alexis Pérez Roldan
![]()
C.I.C., Fajardo

![]()