Refranes puertorriqueños

 

Aqui encontrarás una recopilación de los dichos y refranes más conocidos por nuestro país. Muchas veces la filosofía del pueblo es una acertada y nos ofrece una gran enseñanza.

 

Al que no le gusta la sopa le dan tres platos.

A cada santo le llega su hora.

Al que a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija.

A río revuelto, ganancia de pescadores.

Al que madruga, Dios le ayuda.

Arbol que nace virado, jamás su tronco endereza.

A quién Dios se lo dá, San Pedro se lo bendiga.

Al mal paso darle prisa.

A la tercera va la vencida.

Aunque la mona se vista de seda, mona se queda.

Al buen entendedor con pocas palabras basta.

Agua que no has de beber, mejor déjala correr.

Al mejor cazador se le va la liebre.

Al ojo del amo, engorda el caballo.

Al César lo que es de César y a Dios lo que es de Dios.

Al son que me toquen bailo.

A Dios rogando y con el maso dando.

Barco grande, ande o no ande.

Botellita de Jerez, todo lo que me digas será al revés.

Barriga llena, corazón contento.

Cuéntas claras conservan amistades.

Cada loco con su tema.

Cada cuál sabe dónde le aprieta el zapato.

Cada uno sabe la carga que lleva en el costal.

Camarón que se duerme se lo lleva la corriente.

Cuando el rio suena, es que agua trae.

Candil de la calle. Obscuridad de su casa.

Cria cuervos y te sacarán los ojos.

Casa chica, infierno grande.

Con dinero baila el mono y con un poco más el dueño.

Con la vara que midas serás medido.

Desde que se inventaron las excusas, nadie quiere ser culpable.

Dónde manda capitán, no manda marinero.

Del agua mansa me libre Dios, que de la brava me libro yo.

Dime con quién andas y te diré quién eres.

De tal palo, tal astilla.

Del árbol caído, todos hacen leña.

Dime cuánto traes y te diré cuánto vales.

Dando, dando; pajarito volando.

De pobres y valientes, está lleno el cementerio.

Después de la tormenta, viene la calma.

Dios prieta, pero no ahoga.

Dos cabezas piensan más que una.

En boca cerrada, no entran moscas.

El que tiene narices, no manda a oler.

Es mejor dar, que recibir.

El vago trabaja doble.

El amor entra por la cocina.

El que no coge consejos, no llega a viejo.

El que madruga, Dios lo ayuda.

El hombre es como el mono, mientras feo mas hermoso.

El que a buen árbol de arrima, buena sombra le cobija.

El que calla, otorga.

El que da primero , da dos veces.

El que hizo la ley, hizo la trampa.

El que la hace la paga.

El que mucho abarca, poco aprieta.

El que tiene padrino se bautiza.

Es de sabios, cambiar de opinión.

El que da y quita, con el diablo se desquita.

El muerto al hoyo y el vivo al retozo.

El hábito no hace al monje.

En casa del herrero, cuchillo de palo.

El que por su gusto muere, hasta la muerte le sabe.

El que escucha consejos, llega a viejo.

El pez, por la boca muere.

El casado, casa quiere.

El muerto y el arrimado, a los tres días apestan.

El que a hierro mata, a hierro muere.

En tierra de ciegos, el tuerto es rey.

El tiempo es oro.

Gallina vieja, da buen caldo.

Hay muchos caciques y pocos indios.

Haz bien y no mires a quien.

Hombre prevenido, vale por dos.

Hijo fuistes, padre serás, según lo hicistes, así lo verás.

Hijo de gato, caza ratón.

La soga parte por lo mas delgado.

Lento pero seguro.

Ladrón que roba a ladrón, tiene 100 años de perdón.

La suerte de la fea, la bonita la desea.

Lo poco agrada y lo mucho enfada.

Más vale pájaro en mano, que ciento volando.

Más sabe el diablo por viejo, que por diablo.

Más vale estar solo, que mal acompañado.

Mala yerba, nunca muere.

Muerto el perro, se acaba la rabia.

Mucho ayuda, el que no etorba.

Más vale tarde, que nunca.

Matrimonio y mortaja, del cielo bajan.

Músico pago, no toca bien.

Más vale malo conocido, que bueno por conocer.

Mujer al volante, peligro constante.

No dejes camino por vereda.

No tires piedras, si tienes techo de cristal.

No dejes para mañana, lo que puedas hacer hoy.

Nunca es tarde, cuando la dicha es buena.

No todo lo que brilla es oro.

No por mucho madrugar, amanece más temprano.

No hay peor sorde, que el que no quiere oir.

No hay mal , que por bien no venga.

Nadie sabe lo que tiene, hasta que no lo pierde.

Nadie es profeta en su propia tierra.

No hay peor lucha, que la que no se hace.

Nadie sabe para quién trabaja.

No hay mal que dure 100 años, ni cuerpo que lo resista.

Ojo por ojo, diente por diente.

Ojos que no ven, corazón que no siente.

Perfume bueno, viene en frasco pequeño.

Palo que nace doblao, jamás su tronco endereza.

Palo si voga, palo sino voga.

Pueblo chico, infierno grande.

Perro que ladra, no muerde.

Primero la obligación, luego la devoción.

Querer es poder.

Quién nada, no se ahoga.

Quién no tiene dinga, tiene mandinga.

Sobre gustos no hay nada escrito.

Tanto nadar para morir en la orilla.

Tiempo pasados, fueron mejores.

Tanto va el cántaro al agua, hasta que se rompe.

Todo lo que sube, tiene que bajar.

Visteme despacio que tengo prisa.

Ya los pájaros le tiran a las escopetas.

Zapatero a tu zapato.

Aportación de Alex.

De mi maíz, ni un grano.

El que no puede para mas, con su mujer se acuesta.

 

 

Midi de fondo obtenido de la página The Menace.com

 

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