En el nombre de Allah, El Compasivo, El Misericordioso.
Todas las plegarias sean para Allah, el Señor de los mundos, y paz y
bendiciones sean sobre Muhammed, el lider de todos los Mensajeros; paz sea
sobre sus descendientes, sus Compañeros, y todos aquellos que se adhieran a
sus enseñanzas hasta el día del Juício.
Queridos hermanos en Islam en todo el mundo, yo emito este mensaje desde el
lugar en el que los árboles derraman sus lágrimas sobre las aves perdidas,
donde los lagos se han hecho sangre, donde las esposas se han hecho viudas,
los niños se han convertido en huérfanos, los lugares de residencia se han
vuelto prisiones.
Esta es una voz Palestina, dese la tierra que presenció el Viaje Nocturno
(ascención a los cielos) del Profeta Mohammed, paz y bendiciones recaigan
sobre él, esta es una voz haciendo eco desde la vecina Jerusalem y la Mezquita
de Aqsa, la primera dirección hacia la cual va la oración (Qiblah) para los
Musulmanes, y dirigida a toda la Nación Musulmana para que despierten. Yo los
insto, a todos los musulmanes a actuar como un solo hombre, a hacer algo para
detener esta masacre de musulmanes en Palestina, Afghanistan y alrededor del
mundo.
Todos los Musulmanes deben permanecer juntos para reparar la dilapidada
estructura de la Unidad Musulmana, para venir al rescate de los oprimidos,
resistir la agresión tramada desde los Estados Unidos y la comunidad
internacional contra los Musulmanes. Nosotros debemos oír el audible grito
de fé llamándonos a revivir nuestra fuerza, voluntad y coraje, para
sacrificarnos nosotros mismos por nuestra nación. Nosotros tenemos que oir esa
potente voz llamándonos a dejar a un lado la debilidad y la pasividad,
invitándonos al martirio, una llave para la vida real, para el éxito y la
felicidad eterno. Todo esto no puede ser logrado sino con perseverancia y
esfuerzo.
Nosotros no tenemos sino una opción: Vivir o morir. Esta es la única opción
para salvar a nuestra Nación de la opresión, para salvar a nuestros niños,
mujeres y ancianos. Cuando inocentes Estadounidenses fueron asesinados durante
los eventos del 11 de Septiembre, el mundo entero se puso a atacar a la Nación
Musulmana, lanzando ataques contra Afghanistan y todos los movimientos
Islámicos que luchan por la causa del Islám. Ellos hacen eso por el beneficio
de Israel. Pero por nuestra gente inocente asesinada aquí y allí, nadie se
preocupa, como si cargaran en sus almas algo que los diferenciara de las
víctimas del incidente del 11 de Septiembre.
Queridos hermanos en Islám, no tenemos otra alternativa más que oponer
resistencia y pelar en la causa de Allah, no tenemos alternativa más que Yihad
y martirio, no tenemos otra alternativa más que sacrificarnos nosotros mismos
por la causa del Islám, por el bienestar de nuestra Nación, que debería ser
enrumbada en las enseñanzas islámicas, y por el bienestar y la libertad y
dignidad. Debemos ser guiados por el siguiente verso: "¿Cuantos de los profetas
lucharon (en el camino de Allah), y con (lucha) grandes bandas de hombres de
Dios? Pero ellos nunca se descorazonaron cuando sufrieron algún deseastre en
el Camino de Allah, no se hicieron débiles y no se rindieron. Y Allah ama a
aquellos que se mantienen firmes. Todos los que dicen: "¡Oh Señor! Perdónanos
por nuestros pecados y cualquier cosa que pudiéramos haber hecho que
transgrediera nuestra propia estabilidad. Establece nuestra fé firmemente, y
ayúdanos contra aquellos que se resistan a nuestra Fé. Y Allah les dará una
recompensa en este mundo, una excelente recompensa después de la muerte. Allah
ama a aquellos que le Aman." (Al Imran 145-146)
Entonces una grán recompensa se esconde detrás de la lucha por la causa de
Allah. El miedo a la muerte no debe extenderse en nuestros corazones y
hacernos negligentes ante la la necesidad de la Yihad, nosotros debemos tener
en nuestra mente la sapiencia de que tarde o temprano moriremos y tomaremos el tránsito hacia los cielos. Sobre eso Allah dice: "Dondequiera
que os encontréis, la muerte os alcanzará, aun si estáis en torres elevadas."
(An-Nisa 78)
Oh Musulmanes, Despiértense, regresen a la vía recta de su religión, regresen
al libro de Allah, Exaltado y Glorificado sea Él, y las tradiciones del
Profeta, paz y bendiciones sean con Él. Tú religión es la fuente real de
poder, ese es el último Mensaje de Allah para salvar a los hombres. Pero
no obstante no hacemos uso de ese Mensaje.
Lo único que hacemos es criticar a otros, mientras nosotros vivimos en el
desastre, desintegración y disolución. Debemos revisarnos primero nosotros
mismos antes de hacerlo con otros.
Queridas hermanas y hermanos, queridos Musulmanes de cualquier parte, la Yihad
es una batalla individual en tí, y es la única manera de poner en práctica las
enseñanzas de Allah y dejar que se los siga llevando la brisa. Ése es el único
camino para liberar nuestros países y a nosotros mismos de la gente opresiva
que ocupa nuestras tierras. Esta es una batalla de vida y muerte, una batalla
de victoria y martirio.
Esa es la senda que debemos seguir, ese es el camino por la dignidad y el
honor, ese esa es la senda hacia la vida decente. Nosotros debemos ir por ese
sendero, para poder reconstruir la Nación Musulmana. Aquellos que piensan que
hay muchas formas de vida buenas, están viviendo en la ilusión. Es suficiente
con recitarles las luminosas páginas de la historia, leer la biografía del
Mensajero de Allah, paz y bendiciones sean con él, y con sus Compañeros y
aquellos de sus Sucesores que se sacrificaron a si mismos por la integridad
del Islám, ellos han seguido la vía recta.
Aquellos que piensan que la gloria de la Nación Musulmana puede ser restaurada
sin Yihad están laborando bajo la ilusión y tienen una visión que sólo les
conducirá a la ruina. La Yihad es la espada que defiende lo correcto, sin
la espada no se puede alcanzar la meta correcta, y la espada sin los ideales
correctos está sellada a ver la verdad, y sus huesos son déspotas.
Sheij Ahmed Jassin