Con mucha frecuencia, no solo los musulmanes, sino personas de todo tipo
caemos en el error de confundir al llamado Zionismo del aut�ntico Juda�smo.
Este error, es justificable, puesto que el Zionismo es una desviaci�n que se
produjo en jud�os de poca f� que renunciaron a sus ideas religiosas, por la
urgencia e impaciencia que sent�an por la conformaci�n de un estado Jud�o.
Al que no tiene conocimiento de la religi�n jud�a es bueno aclararle, que los
jud�os verdaderos, tienen sus preceptos en el llamado viejo testamento, es
decir, los libros escritos antes del nacimiento de Jes�s de Nazaret (Isa). Los
jud�os, no creen que Jes�s, haya sido el Mes�as que Allah les prometi� y que
restituir�a el estado Jud�o puro que alguna vez tuvieron; as� que los
verdaderos Jud�os siguen esperando al Mes�as.
En vista de que muchos Jud�os despu�s del holocausto, sintieron
una gr�n decepci�n y desesperaci�n, ya que el Mes�as que esperaban no
llegaba, y en vista de que cada vez parec�an sufrir m�s rechazo por parte del
mundo, hubo un grupo que empez� a rechazar la idea de que en verdad vendr�a un
Mes�as personal, por lo que tomaron en sus manos la creaci�n del "Estado Puro
Jud�o", esos son los Zionistas.
Para nadie es un secreto que los Jud�os son h�biles comerciantes que han
sabido hacer riquezas con mucha facilidad. Amparados en sus riquezas
econ�micas, las colaboracioens de grupos �humanitarios?, que despu�s del
holocausto sufrieron l�stima por el pueblo Jud�o, y unas cuantas influencias,
estos Jud�os que renegaron del advenimiento del Mes�as, convirti�ndose al
Zionismo; se dieron a la tarea de empezar un desplazamiento mas o menos masivo
hacia Palestina y desalojar a quien quiera que se les interpusiera.
As� empez� el arduo proceso de conformaci�n de este Estado, cuyos gobernantes
han sido verdaderos criminales, que no han dudado en masacrar a j�venes,
hombres, mujeres, ancianos, ni�os, etc, solo por un pedazo m�s de tierra.
Adem�s estos Zionistas, no solo se han limitado a tomar el pedazo de tierra
que alguna vez fu� suyo, sino que han tomado regiones de algunas naciones
aleda�as, y hoy quiz� m�s que nunca son una amenaza para el resto del mundo.