INTELIGENCIA ARTIFICIAL----->http://www.itlp.edu.mx/publica/boletines/actual/inteligencia.html La inteligencia artificial nació en 1943 cuando Warren McCulloch y Walter Pitts propusieron un modelo de neurona del cerebro humano y animal. Estas neuronas nerviosas informáticas proporcionaron una representación simbólica de la actividad cerebral. Un tiempo después, Nobert Wiener tomó estas y otras ideas y las elaboró dentro de un mismo campo que se llamó Cibernética. De aquí nacería, sobre los años 50, la inteligencia artificial. Los primeros investigadores de esta innovadora ciencia, tomaron como base la neurona formalizada de McCulloch y, con ella, postularon la teoría de que el cerebro es un solucionador de problemas, de modo que imitemos al cerebro. Esta es la base fundamental, sin embargo, si consideramos la enorme complejidad del cerebro, esto es algo prácticamente imposible hoy día de modo que ni mencionar que ni el hardware ni el software de la época estaban a la altura de las circunstancias para realizar semejantes proyectos. Por lo tanto, podemos decir a grandes rasgos que la Inteligencia Artificial es una ciencia que intenta la creación de programas para máquinas que imiten el comportamiento y la compresión humana, que sea capaz de aprender, reconocer y pensar. Las principales corrientes son: la corrientes simbólica y la subsimbólica. Para los constructores de sistemas expertos, es fundamental la representación del conocimiento humano y debemos a ellos los grandes avances en este campo. Realizando una gran simplificación, se debe incluir en un sistema experto dos tipos e conocimiento: conocimiento acerca del problema en particular y conocimientos acerca de cómo obtener más conocimiento a partir del que ya tenemos. Para el primero existen técnicas como los Frames que fueron los padres de lo que hoy conocemos como Programación Orientada a Objetos. El segundo es llamado también mecanismo de inferencia y requiere además de un método de búsqueda que permita tomar decisiones, como por ejemplo, seleccionar la regla a aplicar del conjunto total de posibles reglas, siempre tomando la mejor regla posible en cada caso, haciendo la mejor selección. Esto puede parecer lo más sencillo, pero suele ser lo más difícil. Se trata de elegir y elegir bien, pero sin demorarse varios millones de años en hacerlo. Como ejemplo representativo de la rama simbólica llevada al extremo, tenemos el proyecto Cyc de Douglas B. Lenat, con un sistema que posee en su memoria millones de hechos interconectados. Según Lenat, la inteligencia depende del número de reglas que posee el sistema, y caso toda la su potencia de las arquitecturas inteligentes integradas provendrán del contenido, no de la arquitectura. Para él, los investigadores que esperan poder resolver con una única y elegante teoría todos los problemas de inferencia y representación de conocimientos, padecen celos de la física: ansían una teoría que sea pequeña, elegante, potente y concreta. Los esfuerzos de la otra rama de la IA, los subsimbólicos, se orientan a simular los elementos de más bajo nivel que componen o intervienen en los procesos inteligentes, con la esperanza que de sí combinación emerja de forma espontánea el comportamiento inteligente. Los ejemplos más significativos probablemente sean las Redes Neuronales Artificiales y los Algoritmos Genéticos. Aunque parezca un fenómeno reciente, estos paradigmas no son más jóvenes que los Sistemas Expertos de la IA clásica; simplemente tuvieron menor publicidad y financiación. En cualquier caso, pasaron desapercibidos. Hoy en día la IA es una parte fundamental de la informática, aunque mucha gente no la tome en serio, nos podemos encontrar ejemplos de IA en casi todos los juegos que existen hoy en el mercado, por ejemplo, sobre todo y fundamentalmente, en los de estrategia. Pero a través de la IA también se intenta analizar los procesos que tienen lugar en el interior del cerebro humano para poder comprender mejor el funcionamiento de éste. Cientos de robots diseñados por humanos usan este tipo de sistema para simular comportamientos y aptitudes que pudiesen imitar o parecer humanas. Incluso se usa en el cine. En definitiva que la IA es y seguirá siendo una parte fundamental de la informática, aunque siempre oscura, misteriosa e ignorada por muchos, tratada como la ciencia sin sentido por otros, esta ciencia seguirá evolucionando como lo han hecho todas.