La domótica entra en las casas españolas: La domótica, o gestión automatizada de aparatos y otras instalaciones en viviendas y edificios, está en pleno auge en nuestras ciudades. Aunque se trata de un concepto con décadas de antigüedad, es ahora cuando la demanda empieza a aumentar de forma significativa. Netydea ha efectuado un análisis de tres de los proyectos más significativos realizados en este ámbito en España en 2002. Proyecto Hogar.es: Iniciativa de Telefónica en el marco del Programa PROFIT. Media House: Iniciativa del Media Lab del MIT, Metápolis y la UPC La Casa Internet: Iniciativa de Vallehermoso y Cisco Systems Los tres proyectos coinciden en que los motivos del aumento de la demanda de aplicaciones domóticas son básicamente tres: el menor coste actual de estas aplicaciones (en parte por las soluciones que ofrece internet), la demanda de los usuarios de soluciones de seguridad (significan sólo una parte de la domótica, pero son parte importante de la demanda incipiente) y las nuevas normas de edificación que tienen en cuenta las nuevas tecnologías, como por ejemplo las Infaestructuras Comunes de Telecomunicaciones, que regulan los requisitos mínimos que deben cumplir los edificios para permitir a los inquilinos acceder a nuevos servicios (por ejemplo TV digital, etc.). Estas experiencias han servido para dar a conocer el concepto, fomentar la demanda y anunciar que el incremento de coste de las viviendas está calculado entre el 1% y el 3% sobre el precio total de la vivienda. Estos proyectos están actualmente en fase de evaluación de resultados y las entidades promotoras consideran ya la incorporación en edificios de nueva construcción o antiguos de algunos de los servicios incluidos en estas pruebas. En todo caso, cualquier iniciativa deberá tener en cuenta las tendencias recogidas por los principales estudios y encuestas realizados sobre las necesidades de los usuarios en las viviendas del futuro: viviendas de tamaño reducido, importante potencial del mercado de rehabilitación, aumento de la demanda de las viviendas de bajo coste, etc. Se trata de la casa domótica, el proyecto Hogar.es, en el que Telefónica, junto a otras empresas públicas y privadas españolas, va a invertir casi 1.700 millones de pesetas y será subvencionado parcialmente por el Programa Nacional de Sociedad de la Información con cargo al presupuesto del Ministerio de Ciencia y Tecnología. El proyecto espera hacer posible la difusión de servicios considerados claves para el futuro, como el acceso a Internet de alta velocidad, la videotelefonía, el vídeo bajo demanda, la videoconferencia, el teletrabajo y el trabajo cooperativo, la teleeducación, los servicios de telemedicina, y teleasistencia (seguimiento médico en el hogar del paciente, telealarma, teleseguimiento, agenda del paciente, emergencia especializada), la televigilancia, y los servicios de control domótico (automatización, vigilancia e información) o telecontrol. Según José Jimenez, director de Innovación de Telefónica I+D, se trata «de llevar a cabo un proyecto que lleva muchos años planificado en nuestra casa, pero ahora queremos hacer una casa piloto para estudiar la posibilidad de llevar a casa de las personas todas las posibilidades de la comunicación». La primera casa piloto está situada en Valladolid, y el objetivo es poner en marcha una serie de hogares (unos 30) e incluso habitarlas con «usuarios piloto» que puedan ir comprobando el funcionamiento de todos los aparatos. Porque aparatos habrá muchos: se podrá controlar la calefacción, luces y persianas con el teléfono móvil, la nevera hará la compra ella solita por Internet, y un sistema de webcams no sólo vigila el exterior de la casa, sino que también vigila a los niños, entre otras cosas. Y todo, o casi todo, con tecnología española. Fagor se encarga de proporcionar los electrodomésticos inteligentes, que ya tiene instalados como prueba en 1.200 hogares. Y Nokia y Telefónica serán la encargada de proporcionar los sistemas que permitan controlar a distancia la casa. Con la formación proporcionada por la UNED y la medicina por el Hospital Clínico San Carlos, casi no hace falta nada más para adentrarse en el siglo XXI.